Una Reflexión desde la Cruz y la Nueva Creación

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En un mundo que define la identidad por la raza, género, estatus o logros personales, Pablo nos recuerda que nuestra verdadera identidad es que somos nuevas criaturas en Cristo.

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El Mensaje de la Cruz en Gálatas 6:11-18
Gálatas 6:11–18 RVR60
11 Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano.12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.16 Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios. 17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. 18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
Una Reflexión desde la Cruz y la Nueva Creación
Introducción
Imagina un CEO que, habiendo levantado una compañía desde sus cimientos, decide dejar atrás las comodidades de su oficina para trabajar junto a los empleados de menor rango.
En lugar de preocuparse por los beneficios personales o la imagen corporativa, su único objetivo es asegurarse de que cada miembro del equipo entienda la misión y visión de la empresa, viviendo y trabajando por los valores que los fundaron.
Este CEO, como el apóstol Pablo en Gálatas 6:11-18, no se preocupa por impresionar a los demás con su estatus, sino que está enfocado en el propósito central que dio origen a su compañía, en lo que dio origen a su ministerio.
Esta ilustración contemporánea refleja el conflicto de valores que Pablo abordó en su carta a los Gálatas.
Él se enfrenta a aquellos que valoran las apariencias externas, como la circuncisión, en lugar de enfocarse en lo que realmente importa: la cruz de Cristo y la nueva creación.

Aquí surge nuestra pregunta central:

¿Qué significa realmente vivir según la cruz y no según los estándares externos del mundo?

Cada uno de nosotros al leer Gálatas 6:11-18, no debemos pasar por alto la importancia de la cruz como el corazón de la vida cristiana.

Para un Cristiano (verdadero) la cruz no es solo el símbolo de nuestra redención, sino también el modelo de vida sacrificial que todo creyente debe seguir.

En un podcast un Pastor ensenaba lo siguiente: todo lo que Jesús toca, lo bendice y lo usa para su gloria.
Para los romanos la cruz representaba castigo e infundía temor en el pueblo.
Cuando Cristo tomo/toco/llevo la cruz cambio la representación a una imagen de redención/salvación/seguridad.
En una sociedad que se preocupa tanto por las apariencias, Pablo nos llama a rechazar las vanidades de este mundo y abrazar la cruz con todo su sufrimiento, gloria y transformación.

Volvamos a la pregunta que guiará la enseñanza a través de la Palabra:

¿Cómo vivir conforme a la cruz en un mundo que constantemente nos empuja a buscar la aprobación externa?

Exploraremos tres aspectos clave de Gálatas 6:11-18 que responden a esta pregunta:

(1) El contraste entre la circuncisión y la cruz

(2) La nueva creación como nuestra identidad

(3) El llamado a gloriarse solo en Cristo.

Primer Punto:

El Contraste entre la Circuncisión y la Cruz

En Gálatas 6:12
Gálatas 6:12 RVR60
12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.

Pablo señala que aquellos que insisten en la circuncisión lo hacen para evitar la persecución que trae la cruz de Cristo.

Los motivos eran escapar de la persecución que acecha a todos los que toman su cruz en seguimiento del Crucificado (v. 12).

No les importaba naufragar en la fe con tal de salvar el pellejo.

Con unas pocas frases tajantes deja de manifiesto que los judaizantes (seudo cristianos/ cristianos carnales) de ningún modo están interesados en el bienestar de los gálatas (ni suyo hoy en día).

Por el contrario, sólo están preocupados de ellos mismos: su propio honor y su propia tranquilidad (libertad de persecución).

Ellos deseaban causar una buena impresión en lo exterior; literalmente: “presentar una fachada agradable en carne”, esto es, exteriormente.

Están ansiosos por presentarse respetables cuando se encuentren cara a cara con otros judíos, quienes ni siquiera han aceptado a Cristo nominalmente.

Están tratando de llegar a ser aceptados otra vez en la simpatía de sus viejos conocidos y amigos por medio de ensalzar la circuncisión, como si ella fuese más importante que la cruz de Cristo.

Ellos saben muy bien que un judío que se aparta de las tradiciones judías y acepta a Cristo de todo corazón no puede esperar otra cosa que una amarga persecución: ostracismo/exilio, amenazas, calumnias, torturas físicas y mentales, etc.

La circuncisión del prepucio, un rito de la ley judía, había sido convertido por algunos en una forma de obtener aprobación social y evitar la incomodidad de ser asociados con Cristo crucificado.

Los judaizantes estaban motivados por el orgullo religioso y querían impresionar a los demás con su piedad externa

Mateo 6:1–7 RVR60
1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. 2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

Su hipocresía se echaba de ver en que, aun cuando mediante la circuncisión quedaban obligados a guardar toda la ley (5:3), ellos mismos, aunque estaban circuncidados, no guardaban la ley.

Necesitaban en entender que la circuncisión es en el corazón.

Filipenses 3:3 RVR60
3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.
Romanos 2:29 RVR60
29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.
Colosenses 2:11 RVR60
11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
Hoy, la "circuncisión" puede tomar la forma de una búsqueda constante de validación externa: el deseo de ser visto como "correcto" ante los ojos de los demás, cumpliendo con estándares superficiales.
Podríamos verlo en la obsesión por la tecnología, la moda, viajes, posesiones materiales, inversiones sin sabiduría / pirámides, agradar a mi circulo mas cercano o querer mostrar algo que no es o no tengo.
Vivir endeudado, perseguido e intranquilo no es el llamado de Cristo.

Existe una advertencia continua que la religión vacía es el mayor peligro para la iglesia moderna.

La verdadera fe cristiana no se define por rituales ni por símbolos externos, sino por una vida transformada por la cruz.

La insistencia de Pablo en la cruz es un recordatorio de que el evangelio es ofensivo para el mundo.

La cruz divide y desafía a la humanidad a escoger entre el orgullo y la humillación.

La cruz es un constante vaciamiento y quebrantamiento. Todos los días.

Los falsos maestros buscaban suavizar este mensaje para evitar persecución.

Personalmente, esto nos desafía a examinar si estamos buscando la aprobación del mundo o viviendo para agradar a Dios.

Congregacionalmente, la iglesia debe ser un lugar donde se glorifique la cruz y no los logros personales.

La historia de David y Goliat (1 Samuel 17) es un recordatorio de que, en lugar de confiar en la armadura externa de Saúl, David confió en la fuerza de Dios. De manera similar, debemos confiar en la obra de la cruz, no en los símbolos externos de la religión.

Segundo Punto: La Nueva Creación como Nuestra Identidad

En Gálatas 6:15

Gálatas 6:15 RVR60
15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

Pablo afirma que ni la circuncisión ni la incircuncisión valen algo, sino que lo único que importa es la nueva creación.

Esta nueva creación es un cambio radical de identidad.

Uno podría haber esperado que Pablo se lanzara a atacar la circuncisión, pero no lo hizo.

En vez de eso, vuelve una vez más al asunto esencial; de una manera consistente Pablo ha puesto en claro que ni las obras ni los méritos humanos nos pueden ayudar delante Dios.

No hay nada que podamos hacer para salvarnos ni para contribuir a nuestra salvación.

La aceptación de la circuncisión no es de ninguna ayuda. Y con respecto a este asunto, tampoco es de ninguna ayuda negarse a la circuncisión, como si eso tuviera un valor en sí.

Nada de lo que nosotros hagamos puede mejorar nuestra condición ante Dios; siendo pecadores desde nuestro nacimiento, por naturaleza estamos perdidos y somos criaturas condenadas.

Estamos ciegos, enemistados con Dios, muertos en transgresiones y pecados.

Una situación como esa exige un cambio completo.

O como lo expresa el apóstol: “Lo que importa es ser parte de una nueva creación”

Esa nueva creación es lo que sucede cuando los pecadores llegan a la fe en Cristo.

Por la fe ellos cambian sus propios trapos sucios por la vestidura gloriosa de la justicia perfecta de Cristo.

Revestidos así, los pecadores son perdonados y están en paz con Dios, seguros de una eternidad de dicha en el cielo con Dios.

Hasta ese tiempo, pasan sus días en la tierra en alegre servicio al Dios que les dio todo por su misericordia, gratuitamente, como un regalo. Ésta es “la fe que obra por el amor” (5:6).

Al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos, el creyente en Él también ha sido resucitado a una nueva vida (2 Corintios 5:17).

2 Corintios 5:17 NBLA
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.

La vida antigua ha pasado; todas las cosas son hechas nuevas.

En un mundo que define la identidad por la raza, género, estatus o logros personales, Pablo nos recuerda que nuestra verdadera identidad es que somos nuevas criaturas en Cristo.

No somos definidos por el pasado ni por las etiquetas que el mundo/satanás nos pone.

La nueva creación es la esencia de la salvación.

No es una mejora del yo antiguo; es un nuevo ser, regenerado por el Espíritu Santo.

La carne no puede ser mejorada, debe ser muerta.

Debemos destacar que la nueva creación no es simplemente un cambio superficial; es una transformación total.

Vivir como nueva creación significa un cambio en nuestro comportamiento, nuestras prioridades y nuestras relaciones.

Como individuos, estamos llamados a vivir con la conciencia de que ya no pertenecemos a este mundo, sino que somos ciudadanos del reino de Dios.

La iglesia debe reflejar esta nueva creación, promoviendo la unidad y el amor más allá de las diferencias externas.

El encuentro de Jesús con Nicodemo (Juan 3:1-21) ilustra claramente este concepto.

Jesús le explica que es necesario "nacer de nuevo", lo cual se refiere a esta transformación radical que trae el nuevo nacimiento en Cristo.

Tercer Punto: Gloriarse Solo en Cristo

En Gálatas 6:14

Gálatas 6:14 RVR60
14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Pablo declara que no se gloriará en nada más que en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.

Esto contrasta directamente con aquellos que se glorían en la circuncisión o en su cumplimiento de la ley.

Para Pablo, la cruz es el único lugar donde puede encontrar significado, ya que en ella el mundo ha sido crucificado para él.

Hoy día, muchos buscan gloria en sus logros, posesiones o estatus. Sin embargo, Pablo nos enseña que todo esto es insignificante en comparación con la obra de Cristo.
Este versículo es una llamada a la humildad.

Gloriarse en la cruz significa abrazar la humillación, el sacrificio y la renuncia al orgullo.

Esto nos desafía a renunciar a nuestro orgullo y a depender completamente de Cristo.

La iglesia debe ser un lugar donde se exalte a Cristo y no a los hombres.

El apóstol Pedro, después de negar a Jesús tres veces, experimenta la restauración cuando Jesús le pregunta: "¿Me amas?" (Juan 21:15-19).

Juan 21:15–19 NBLA
15 Cuando acabaron de desayunar, Jesús dijo* a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». «Sí, Señor, Tú sabes que te quiero», le contestó Pedro. Jesús le dijo*: «Apacienta Mis corderos». 16 Volvió a decirle por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». «Sí, Señor, Tú sabes que te quiero», le contestó* Pedro. Jesús le dijo*: «Pastorea Mis ovejas». 17 Jesús le dijo por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: «¿Me quieres?». Y le respondió: «Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te quiero». «Apacienta Mis ovejas», le dijo* Jesús. 18 «En verdad te digo, que cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras». 19 Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios. Y habiendo dicho esto, le dijo*: «Sígueme».

Pedro aprende que su valor no está en su propio esfuerzo, sino en la gracia de Dios.

La Paradoja del Nacer de Nuevo: La Parábola del Llamado a la Conversión

Jesús, en Juan 3:1-21, nos llama a "nacer de nuevo".

Explicando a Nicodemo, Jesús enseña que, sin una transformación total, no podemos ver el reino de Dios.

Este llamado era revolucionario en el tiempo de Jesús porque desafiaba la idea de que la obediencia externa a la ley era suficiente para agradar a Dios.

Hoy en día, esta parábola nos recuerda que necesitamos una transformación interna, no solo cambios externos.

Para responder la pregunta inicial: ¿Cómo vivir conforme a la cruz en un mundo que constantemente nos empuja a buscar la aprobación externa?

Jesús, a través de su enseñanza en los evangelios, nos recuerda que el verdadero valor no está en lo que el mundo valora, sino en seguirlo a Él, negándonos a nosotros mismos y tomando nuestra cruz cada día (Lucas 9:23).

Lucas 9:23 NBLA
23 Y a todos les decía: «Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.

En Mateo 16:24-26,

Mateo 16:24–26 NBLA
24 Entonces Jesús dijo a Sus discípulos: «Si alguien quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y que Me siga. 25 »Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará. 26 »Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?

Jesús nos enseña que quien quiera salvar su vida la perderá, pero quien pierda su vida por su causa la encontrará.

Esto implica vivir conforme a la cruz, sin buscar reconocimiento humano, sino glorificando a Dios a través de una vida transformada y dedicada a su voluntad.

Cuatro puntos importantes:

Céntrate en la nueva creación, no en los logros externos: Pablo deja claro en Gálatas 6:15 que lo que realmente importa es la transformación que ocurre a través de la obra de Cristo en nuestras vidas. Hoy en día, las apariencias o los logros externos no definen nuestro valor. Lo importante es nuestra nueva identidad en Cristo.

Gloríate solo en la cruz: Pablo nos llama a encontrar nuestra gloria únicamente en la cruz de Cristo (Gálatas 6:14). No se trata de nuestros éxitos ni de la aprobación del mundo, sino de vivir una vida que refleje el sacrificio y la redención que encontramos en Jesús.

El camino de la cruz implica sacrificio y renuncia:Al igual que Jesús explicó a Nicodemo la necesidad de nacer de nuevo, el creyente debe abandonar las viejas formas de vida y abrazar una nueva existencia que refleja los valores del reino de Dios, que a menudo chocan con los del mundo.

Vivir conforme a la cruz trae una transformación completa: El mensaje de la cruz no solo es acerca de salvación futura, sino de una transformación presente que afecta todas las áreas de nuestra vida, desde nuestras relaciones personales hasta nuestro testimonio en la sociedad.

La vida conforme a la cruz es contracultural.

Nos llama a rechazar los valores del mundo y a abrazar una nueva identidad en Cristo. No se trata de buscar la aprobación de los demás ni de gloriarnos en nuestras obras, sino de vivir para la gloria de Dios, reflejando el amor y la humildad de Jesús en cada aspecto de nuestra vida.

Conclusión para la familia

En el contexto familiar, vivir conforme a la cruz implica amar y servir a los demás de manera sacrificial, como Cristo amó a la iglesia (Efesios 5:25).

Las familias deben modelar el amor incondicional y el perdón, basando sus relaciones en el ejemplo de Cristo. Es en el hogar donde los valores del evangelio pueden arraigarse profundamente y donde se puede enseñar a las próximas generaciones la importancia de vivir para Cristo, no para la aprobación del mundo.

Conclusión para los jóvenes

A los jóvenes, el llamado es claro: en un mundo que glorifica el éxito superficial y la validación social, la cruz ofrece una alternativa radical.

En lugar de buscar la aprobación de sus compañeros,la búsqueda del outfit de moda o la tecnología de ultima generación, las fiestas clandestinas, el alucinogeno de moda, etc etc… los jóvenes están llamados a encontrar su identidad en Cristo. Como Pablo, deben aprender a gloriarse solo en la cruz, sabiendo que el verdadero éxito está en seguir a Jesús, no en cumplir con las expectativas de este mundo.

Conclusión para la congregación

La iglesia, como cuerpo de Cristo, está llamada a ser un lugar donde la cruz se exalte sobre todo lo demás.

La congregación debe rechazar cualquier forma de legalismo o de orgullo basado en logros externos, abrazando el mensaje de Gálatas 6:14-15, donde lo único que importa es la nueva creación en Cristo. Como comunidad, la iglesia debe ser un reflejo del amor sacrificial y la gracia transformadora de Dios, apoyándose mutuamente para vivir conforme a los valores del reino.

Gálatas 6:18 RVR60
18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
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