La fama y riqueza de Salomón
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· 334 viewsSalomón alcanza gran fama por la sabiduría y riquezas que Dios le había dado, de tal manera que llegaban personas importantes del mundo conocido a conocer su grandeza.
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La fama y riqueza de Salomón
La fama y riqueza de Salomón
1º Reyes 10:1–5
“1Oyendo la reina de Sabá la fama que Salomón había alcanzado por el nombre de Jehová, vino a probarle con preguntas difíciles. 2Y vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, y oro en gran abundancia, y piedras preciosas; y cuando vino a Salomón, le expuso todo lo que en su corazón tenía. 3Y Salomón le contestó todas sus preguntas, y nada hubo que el rey no le contestase. 4Y cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 5asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó asombrada.”
Introducción
Introducción
La grandeza y sabiduría de Salomón había traspasado las fronteras de Israel,había llegado hasta la tierra de Sabá. Se desconoce la ubicación exacta, pero la distancia está entre dos mil y cuatro mil kilómetros al sur de Israel.
Estar dispuesto a viajar tal distancia solo solo es posible si las historias de la sabiduría de Salomón excedían las expectativas de la reina.
Es muy posible que la reina de Sabá fuera una persona intelectual, rodeada de sabios consejeros con interés de aprender.
Las virtudes de esta mujer la hicieron emprender este viaje, no lo hizo por experimentar placeres o caprichos, sino para conocer al Dios de Israel.
Su deseo de conocer y aprender la hizo realizar tan costosa jornada, además de la cantidad de oro, piedras preciosas y especias que llevó como regalo.
Este capítulo nos relata algunos detalles de la fama, riqueza y grandeza de Salomón, cumpliendo así Dios sus promesas.
1º Reyes 3:13 “Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días.”
Conocimiento y apariencia
Conocimiento y apariencia
En primer lugar, Salomón había destacado por tener la sabiduría de parte de Jehová: 1º Reyes 10:1 “Oyendo la reina de Sabá la fama que Salomón había alcanzado por el nombre de Jehová, vino a probarle con preguntas difíciles.”
Salomón no tenía ningún problema en que las demás personas se enteraran de su relación con Dios: Romanos 1:16 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”
Siendo la reina una mujer intelectual, hizo preguntas difíciles, las cuales Salomón respondió sin ningún problema. 1º Reyes 10:3 “Y Salomón le contestó todas sus preguntas, y nada hubo que el rey no le contestase.”
Es necesario que nosotros respondamos con seguridad y convicción a los que cuestionen nuestra fe.
1 Pedro 3:15 “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.”
Para ello debemos estudiar la Biblia. Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
Salomón había adquirido inteligencia y sabiduría de parte de Dios, pero debió cultivarla estudiando y prendiendo.
No podemos esperar que Dios llene nuestra mente de conocimiento, debemos disciplinarnos en escudriñar la Biblia para tener sabiduría e inteligencia.
Por tal razón Salomón pudo responder porque se había preparado con antelación.
Vestimenta y alimentación de los israelitas
Vestimenta y alimentación de los israelitas
la relación de Israel con Dios se reflejaba en su comida, vestimenta y adoración: 1º Reyes 10:5 “asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó asombrada.”
Nuestra vida en Cristo debe reflejarse en las actividades que desarrollamos cotidianamente:
En la comida: Daniel 1:8 “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.”
La vestimenta: 1 Pedro 3:3–4 “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”
Un hijo de Dios no debe comer cosas que contaminen su salud ni debe vestirse de manera indigna.
El hijo prodigo fue despojado de las ropas sucias y colocada ropa que lo identificaba como hijo, además dejó de comer comida impura para disfrutar de la comida de la casa del padre. (Lucas 15)
Las riquezas de Salomón
Las riquezas de Salomón
1º Reyes 10:14–15 (NTV) “14 Cada año Salomón recibía unos veintitrés mil kilos de oro, 15 sin contar los ingresos adicionales que recibía de mercaderes y comerciantes, de todos los reyes de Arabia y de los gobernadores de la tierra.”
Salomón recibía lo equivalente a un trailer cargado de oro cada año.
Recibía impuesto de todas las regiones que su padre conquistó, desde el rio Eufrates al norte hasta Arabia al sur. Dominaba un territorio 6 veces más grande del conquistado por Josué.
En Israel no había ninguna escasez, de tal manera que la plata no era apreciada.
1º Reyes 10:27 “E hizo el rey que en Jerusalén la plata llegara a ser como piedras, y los cedros como cabrahigos de la Sefela en abundancia.”
Salomón se dio el lujo de hacer escudos de oro, los cuales solo eran de adorno. 1º Reyes 10:17 “Asimismo hizo trescientos escudos de oro batido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro; y el rey los puso en la casa del bosque del Líbano.”
La bendición de Dios se reflejaba en las riquezas en Israel.
Los caballos de Salomón
Los caballos de Salomón
1º Reyes 10:26 (NTV) “26 Salomón acumuló gran cantidad de carros de guerra y caballos; tenía mil cuatrocientos carros y doce mil caballos. Los colocó en las ciudades designadas para guardar los carros y también cerca de él en Jerusalén.”
Pero a pesar de la sabiduría, inteligencia y conocimiento, Salomón llegó a despreciar el consejo de la Palabra de Dios.
Desobedeció la orden de Dios de aumentar sus caballos.
Deuteronomio 17:16 “Pero él (el rey) no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.”
Los caballos eran armas de guerra, Israel no necesitaba caballos para la guerra pues Jehová peleaba por ellos. Por eso David escribió: Salmo 20:7 “Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.”
El mandato de Dios no prohibía tener caballos, el problema era aumentarlos porque tener muchos caballos significaba que estarían confiando en la fuerza del caballo para la batalla y no en el poder de Dios.
En los asuntos de seguridad debe haber coherencia, pues no debemos ser descuidados responsabilizando a Dios de toda nuestra seguridad, pero tampoco confiar nuestra seguridad en cosas de este mundo.
Realmente no necesitamos armas de fuego en casa, son un peligro. Es mejor orar y pedir a Dios envíe sus ángeles que nos guarden. Salmo 91:11 “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.”
Conclusión
Conclusión
Salomón fue grande en fama, sabiduría y riqueza, pero no fue el más grande: Mateo 12:42 “La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.”
Cristo es más grande que Salomón.
Tomando el ejemplo de la reina de Sabá, interesémonos en conocer la sabiduría de nuestro Señor…
ella viajó una larga distancia para escuchar a Salomón… Nosotros tenemos cerca al Señor. Salmo 145:18 “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.”
Salomón Recibió sabiduría la cual cultivó.
Así también nosotros debemos cultivar la sabiduría obedeciendo la palabra de Dios. 1º Reyes 3:14 “Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.”
Tristemente las abundantes riquezas de Salomón ganaron su corazón, más que los mandamientos del Señor. Proverbios 30:8–9 “Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.”
