Matrimonio y Divorcio
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El Matrimonio Según Dios.
El Matrimonio Según Dios.
El matrimonio es un pacto de compromiso entre un hombre y una mujer ante Dios, Mal. 2:14-15. Se demuestra la calidad del alto honor del matrimonio al respetar este pacto, Heb. 13:4.
Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.
Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.
El matrimonio es una unión de marido y mujer haciéndolos una sola carne, Mat. 19:3-6.
Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
El matrimonio es una imagen de la relación entre Cristo y Su Iglesia, Ef. 5:24-27, 31-32.
Efesios 5:24–27, 31-32 (RVR60)
Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha… Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
El matrimonio es un deleite para ambos individuos, Prov. 5:18-19. Todo el libro de Cantar de los Cantares está dedicada a celebrar este deleite del matrimonio.
Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre.
El Divorcio Según Dios.
El Divorcio Según Dios.
El divorcio no forma parte del diseño original de Dios para la familia, Gen. 2:24; Mal. 2:16.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.
El divorcio fue permitido debido a la dureza del corazón humano, Mat. 19:7-8.
Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.
El divorcio tiene pautas que determinan si es permitido o pecaminoso.
Las excepciones para el divorcio implican una protección legal y espiritual al lado inocente:
Inmoralidad, Mat. 5:32; 19:9.
Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
Abandono por el cónyuge incrédulo, 1 Cor. 7:15.
Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
Otro motivo razonable que implica el abandono del cuidado matrimonial es el abuso. Es implícito porque es completamente contrario a lo que debe ser el matrimonio.
El problema es que eso no nos está bien definido bíblicamente, y en nuestros tiempos contemporáneos la definición de abuso a menudo se determina por lo que siente el individuo.
La iglesia debe ser el lugar en la que el matrimonio que tiene dificultades puede recibir la ayuda necesaria para lidiar con temas de enojo y perdón, y a su vez, proveer protección y guía sabia para la seguridad del individuo abusado.
En tales casos una separación temporal puede ser necesaria para trabajar con cada lado de la relación, buscando la meta de ser una sola carne.
Sin embargo, si la reconciliación no es posible, se ha hecho lo necesario para establecer la inocencia del cónyuge abusado para que pueda proceder con una separación legal y permanente con una conciencia limpia.
En ninguno de las excepciones mencionadas se manda el divorcio, pero sí se permite como un último recurso. En todo caso el matrimonio debe buscar la posible reconciliación.
Los motivos del divorcio aparte de lo que clarifican las Escrituras deben ser reconocidos como pecaminosos, y el nuevo matrimonio luego de razones ilícitas también es pecaminoso, Mar. 10:10-12, Luc. 16:18.
En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.
Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.
El divorcio lícito puede proveer, aunque no lo demanda, libertad para un nuevo matrimonio, Deut. 24:1-2; 1 Cor. 7:15.
Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre.
Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
En general, el divorcio previo impide un hombre llegar a ser líder en la iglesia, dado que es casi imposible ser irreprensible (1 Tim. 3:2) y que haya llegado a divorciarse. Sin embargo, hay casos específicos en que el individuo ha sido irreprensible. Por ende, se debe evaluar los casos individualmente.
Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
Reconociendo que las autoridades civiles han sido establecidas por Dios, y que Dios reconoce el matrimonio legal ante las autoridades legales, esta iglesia no aceptará como miembro a ninguna persona que tiene un matrimonio no ordenado legalmente, Rom. 13:1.
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
