LA CRECION PROCLAMA LA GLORIA DE DIOS

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ESTUDIO GRUPAL LA CREACIÓN PROCLAMA LA GLORIA DE DIOS El relato de Génesis deja en claro que todo lo creado era bueno (1:10,18,21,25,31). No hubo nada que Dios hiciera que pudiéramos calificar como incorrecto o como un intento fallido. Todo era bueno y agradable. Pero, aunque el texto no lo diga explícitamente, esto tiene una explicación muy sencilla: el Creador es bueno (Sal. 34:8; Nah. 1:7). Cada cosa que fuera examinada al final de los siete días de la creación resultaría «buena» porque Dios es bueno. Pero esto no solo aplica con la bondad de Dios. La creación proclama a su Creador en todo sentido. Esto es a lo que el salmista se refería cuando dijo: «Los cielos proclaman la gloria de Dios, y el firmamento la obra de sus manos» (Sal. 19:1). Quién es Dios es proclamado al escuchar qué creo. A pesar de la entrada del pecado al mundo, esto continúa siendo cierto. Tanto así, que Pablo expone la condenación de aquellos que no observan que la creación apunta a un eterno y poderoso Dios (Rom. 1:20). Las melodías de este mundo cantan alabanzas que describen a Dios. Aquí lo peculiar es la terminología que utiliza el salmista: «gloria de Dios». Este concepto suele usarse mucho en las iglesias sin explicarse demasiado. Se dicen cosas como «Fuimos creados para la gloria de Dios», «Vivimos para la gloria de Dios», o incluso, «Nos quedamos cortos ante Su gloria». Cuando usamos mucho una terminología como esta, tiende a perder su significado y ser irrelevante para los que la escuchamos. Pero en lugar de hacerla a un lado, debemos entenderla y abrazarla porque describe algo muy importante. La gloria de Dios básicamente se refiere a dos cosas: la reputación y la perfección de Dios. Por un lado, la Biblia presenta la gloria de Dios como Su fama ante los demás. Esto suele expresarse al hablar de Su «nombre» (Sal. 8:1; 79:9; comp. Apoc. 16:9). La gloria de Dios en ese sentido se conecta con lo que las personas perciben de quién es Dios. Por el otro lado, la gloria de Dios también tiene que ver con la belleza de Su ser. Los atributos y las características de Dios se despliegan a nuestro alrededor y Él es tan increíble que una palabra como «gloria» se queda corta para describirlo. La gloria de Dios en este sentido se conecta con lo que Dios es. 22
LA HUMANIDAD POSEE LA IMAGEN DE DIOS Entre todo lo que Dios hizo, hay una criatura que refleja la gloria de Dios con mayor detalle: el ser humano. Entre todas las opciones posibles, Él le dio el privilegio de poseer Su imagen a un ser hecho de polvo (Gén. 2:7). Esto es sumamente increíble, pero también evidentemente claro en la Escritura. En el relato de la creación, Dios expresa Su plan y lo registra para nuestra consideración. Lean Génesis 1:26-28 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. ¿Qué significa que tenemos la imagen de Dios? Por supuesto, no puede referirse a un aspecto físico, ya que Dios es «espíritu» (Juan 4:24). En realidad, estamos hablando de que el ser humano refleja el carácter de Dios de una manera superior a toda la creación. Hay algunas maneras en que la mayoría de los teólogos reconoce que podemos observar en nosotros Su imagen. Primero, Dios le dio a la humanidad señorío o autoridad sobre la creación (Gén. 1:28). Somos llamados a cuidar la creación y trabajarla para glorificar a Dios. Segundo, somos seres morales y pensantes. Sabemos que hay cosas que están bien y otras que están mal, además de que podemos argumentar al respecto. Por último, poseemos Su imagen en el sentido de que somos seres relacionales. Dios existe eternamente en una relación gozosa entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Él es un ser relacional y, como Él, nosotros vivimos en sociedad (además de relacionarnos con Él). Incluso aunque poseemos la imagen de Dios por naturaleza, no lo reflejamos de manera perfecta. El pecado la ha distorsionado y corrompido, pero no la ha destruido (Gén. 9:6; Sant. 3:9). Por eso vino Jesús. Él es nuestra esperanza 23
para reflejar a Dios tal como siempre debió ser. Cuando vemos el evangelio con fe, lo que ocurre en nosotros es que Su gloria es restaurada en nosotros hasta que nos convertimos en un perfecto reflejo de Su «imagen» (2 Cor. 3:18). Venir a Cristo es el comienzo de nuestra imagen a semejanza de Dios. Jesús hace posible que volvamos a reflejar a Dios porque Él es la imagen perfecta de Dios. Él, siendo Dios mismo, estuvo dispuesto a humillarse y nacer como un ser humano (Fil. 2:6-7). Al ser uno de nosotros y al mismo tiempo ser Dios, se convirtió en el único ser humano que reflejaba la imagen de Dios a la perfección y por eso pudo tomar nuestro lugar en la cruz. Lean como grupo los siguientes pasajes y comenten. Sucedió que mientras [dos discípulos] hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. […] Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían (Luc. 24:15,27, énfasis añadido). Respondió entonces Jesús, y les dijo: […] Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Juan 5:19a,39, énfasis añadido). Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios. Y queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído; porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo (Hech. 18:24-28, énfasis añadido). Lean los siguientes versículos de la Escritura. 24
En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios (2 Cor. 4:4). El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación (Col. 1:13-15). En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas (Heb. 1:2-3). ¿Quién es la imagen de Dios según estos pasajes? Nota Personal Según 2 Corintios, el evangelio muestra la gloria de Nota Personal Según Colosenses 1, ¿cómo es posible conocer a Dios visiblemente? Nota Personal
ESTUDIO PERSONAL 1 ¿Por qué es importante que Jesús sea Dios y al mismo tiempo un humano que refleja a la perfección Su imagen? Nota Personal Jesús es el único que representa a Dios a la perfección: Jesús. Él es el único que refleja a la perfección todos los atributos de Dios e hizo Su voluntad a la perfección. Por Su obra, ahora podemos conocer a Dios y poner nuestra confianza en Él, siendo restaurados a Su imagen cada vez más. 25 La mayoría hemos sido exhortados a «vivir para la gloria de Dios». Este es un mandato bíblico que, entre otros lugares, se encuentra en 1 Corintios 10:31. Allí, Pablo afirma que incluso cosas tan triviales como comer o beber son relevantes para Dios. Todo, absolutamente todo lo que hacemos, debe reflejar las perfecciones de Dios. Esto es un recordatorio visible de nuestro Creador y Salvador tanto a creyentes como a inconversos. Juan enseña esto en su primera epístola al hablar específicamente del amor de Dios. 1. Lee 1 Juan 4:7-12. Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. Según el texto, ¿quién puede ver a Dios? Nota Personal 2. ¿Cómo es posible ver a Dios? ¿A quiénes usa Dios para mostrar a otros Su amor? Nota Personal 28
3. ¿De qué maneras puedes mostrar a otros el amor sacrificial de Cristo en esta semana? Anota al menos una manera en cada una de estas áreas. Hogar: Nota Personal Trabajo o escuela: Nota Personal Iglesia: Nota Personal Amigos: Nota Personal Dios quiere que seamos Sus reflejos aquí en la tierra. De eso se trata el estar hechos a Su imagen. Por eso debemos reflejar a otros quién es Él. Sé intencional. ¡Muéstrales a otros el amor sacrificial de Cristo! 29
ESTUDIO PERSONAL 2 Si volteamos alrededor, notaremos que no todo puede ser visto como algo «bueno». El pecado corrompió el mundo bueno que Dios creó. Pero eso no se quedará así. La restauración de Dios no solo involucra transformar a los creyentes en reflectores de Su gloria. Nuestro Creador ha prometido redimir también a Su creación y darnos un nuevo mundo donde no habrá nada malo. 1. Lee Romanos 8:19-22 y Apocalipsis 21:1,4. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. […] Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. 2. ¿Qué imagen trae a tu mente a tu mente las palabras «dolores de parto» y «gemir»? Nota Personal 3. ¿Qué quiere comunicar Pablo al comparar la restauración futura de la creación con una mujer que está esperando a dar a luz? Nota Personal 30
4. ¿Con qué palabras describe Pablo la realidad de la creación hoy? Nota Personal 5. ¿Cómo se describe la nueva creación en Apocalipsis? Nota Personal Dios cumplirá Su propósito original: un mundo lleno de creaciones que reflejan Su gloria. Esto debería esperanzarnos y hacer desear esa realidad futura. Todo creyente, junto a la creación, debería gemir esperando «la redención» de su cuerpo para habitar con Dios por la eternidad (Rom. 8:23). 31
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