Boda Gonzalo y Pilar

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Boda Gonzalo y Pilar

Entran, se sientan y 2 alabanzas con el grupo.
Matrimonio de Pacto Éste es mi mandamiento: Ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado.” (Juan 15:12, NTV)
Al casarnos todos llegamos con una caja llena de deseos, sueños, anhelos; algo así como: tendremos una casa bonita, unca vamos a pelear, tendremos horario para todas las actividades, por las tarde platicaremos hasta dormirnos abrazados.
Él piensa: “seguramente Pili cumplirá con ser buena esposa -lo que él ya se imaginó que eso significa-; y ella piensa: “Gonzalo cumplirá con ser buen esposo- lo que ella se imaginó que eso significa. Se lo dicen ustedes o se lo digo yo? Todos llegamos con esos deseos, son buenos, pero la característica es que la mayoría empieza con YO. Yo creo que…, a mí me gusta que…yo estoy acostumbrado a...
Porque la verdad es que después de días, meses o años, algunos cambios suceden. Quizá de manera inconsciente transformamos esos deseos y anhelos legítimos en expectativas o exigencias.
Antes eran novios, ahora son esposos. Soñamos juntos muchas cosas pero ahora enfrenta la realidad, y quiero que hagas lo que se supone que yo creo que hacen las esposas, los esposo. Y el matrimonio y sus deseos se convierten en expectativas y ahí el matrimonio cambia.
Al darse ese cambio ¿qué alternativas quedan?
¡Huir! Porque ¡esto no es lo que esperaba! ¡no cumplió mis expectativas? o sea que lo que tú quieres no se cumplió. Y la otra persona dice: fue imposible cumplir sus expectativas, así que es mejor salir de esta relación, pero ¿sabes qué pasa? !que esas expectativas la aventarás sobre alguien más!
2. Imponerte. Me voy a plantar y a imponer. Y se hará lo que yo digo porque se hará. El dominante explica, repite, impone, intimida, amenaza hasta que la pareja acepta las expectativas de lo que es ser esposo o esposa. El problema es que, querer cumplir las expectativas de alguien más ¡es cansado! Desgasta. El dominante dice: hasta que somos un matrimonio feliz, como siempre lo soñé.
Al pasar los años y tras explicar las cosas miles de veces de cómo se hacen las cosas, la pareja saca la bandera blanca y dice ¡haré lo que quieres para que dejes de molestar! Con el tiempo llegará el agotamiento, hartazgo emocional y físico.
3. Hacer un contrato. Cláusulas claras de lo que cada parte hará en la relación: yo pago esto, tú lo otro, yo hago esto, tu lo otro, tu tiempo, mi tiempo, tus amigos, tu espacio mi espacio. Y por un tiempo todo va bien, el problema es que si no trabajamos en el egoísmo, en el YO, YO. Llegará el momento que decimos: haré mi parte, siempre y cuando tú hagas la tuya. Para ser feliz tengo que asegurarme que tú haces tu parte del contrato.
4. Haces todo lo posible por comprometerte con el matrimonio. Haré lo que sea por salvar mi matrimonio, me preocupa mi matrimonio, todo sea por el matrimonio y el matrimonio se vuelve un concepto.
Pero hay otra forma y es lo que la Palabra nos enseña: El matrimonio de Pacto. Gonzalo y Pilar, el compromiso no es con un concepto, sino con una persona. Gonzalo no te comprometas con el matrimonio, sino con Pilar, Pilar lo mismo; porque comprometerse en el matrimonio no es suficiente.
El deseo de Dios es que el matrimonio sea un pacto, único, duradero mientras vivan. Si no haces un pacto, estarás en un matrimonio de contrato y corres el riesgo de perder la relación, la intimidad, el romance ¡pero en un matrimonio!
Cuando los deseos se vuelen demandas, genera una relación de acreedor y deudor, con una deuda de por medio.
Como esposo dices: ¡me debes respeto! como esposa dices ¡me debes cuidarme! La comodidad. Ambos dicen: recuerda que lo juraste en el altar ¡cumple! Lo único que hago es recordarte lo que dijiste y el cónyuge dice ¡tú hiciste lo mismo!
Si en la relación la pareja cumple tus expectativas, pues ¡no hay nada que agradecer! ¡es su obligación! Hizo lo que tenía qué hacer, y así ¿qué crédito tiene la pareja? ¡ninguno! No agradeces cuando hace lo que se supone que debe hacer. Sólo está cumpliendo con lo que debe hacer.
Llegas a casa, todo está en orden, como te gusta: Si estás en modo anhelo, deseo, te sentirás agradecido. Pero si estás en modo exigencia ¡ni te darás cuenta! Es más verás lo que no está en orden y dirás ¡amor! este libro no está en su lugar. Y así ¡nadie se siente amado! porque el esfuerzo no se nota, no le das crédito. Todo se trata de cumplir las exigencias y ¡nadie puede hacerlo!
Cuando la relación se convierte en contrato, el romanticismo sale por la ventana. Porque en una relación así no hay margen para recibir o dar amor incondicional.
El amor es un regalo, no es un pago. Cuando todo es exigencias, no hay oportunidad para dar amor, mientras hagas las cosas bien, todo está en paz, pero no hay mucho amor. La casa en orden, pero no hay amor.
ÉL o ella no me ama, porque yo no cumplo las exigencias. Ella no me ama porque no soy lo que ella esperaba. Ella espera ese viaje que soñamos y al año me pregunta ¿cuándo? ¡ya! Y quizá sea cierto, él o ella prometió algo, pero mientras esté en la caja de las expectativas el matrimonio será guiado por la sensación de que ¡se te debe!
Muchos deseos y anhelos son buenos, pero cuando lo pongo en los hombros de mi cónyuge como una exigencia, empiezo a verle como que me debe. Algo le sucede al amor, que ya no se puede expresar y no se puede reconocer. Porque no estamos amando de forma incondicional.
¿Cómo darnos cuenta si cambio de deseo a exigencia? ¿qué tanto agradeces y qué tanto sirves a tu cónyuge? No agradecemos las cosas que creemos que merecemos ¡es su trabajo! ¡eso es lo que hace un esposo, una esposa!
Sean agradecidos aun en las cosas pequeñas. ¿Por qué hacerlo? ¡es su papel, su responsabilidad! Quizá lo es, pero mientras lo veas como su obligación y parte de tu exigencia, la intimidad y el romance se irán.
Mantener esa perspectiva te permite ver cuando tu pareja hace algo que deseas, entonces, nace de ti un amor fuerte, incondicional, porque lo hizo sólo por ti. Eso alimenta la intimidad y el romance.
Las exigencias son un contrato: lo haré si tú lo haces.
El anhelo es un pacto: lo haré, aunque no me lo pidas, lo haré por amo.
Termino con esta porción que escribió el apóstol Pablo y nos dice ¿cómo es ese amor?
Si yo pudiera hablar todos los idiomas del mundo y de los ángeles pero no amara a los demás, yo sólo sería un metal ruidoso o un címbalo que resuena. Si tuviera el don de profecía y entendiera todos los planes secretos de Dios y contara con todo el conocimiento, y si tuviera una fe que me hiciera capaz de mover montañas, pero no amara a otros, yo no sería nada. Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi cuerpo, podría jactarme de eso; pero si no amara a los demás, no habría logrado nada. El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.” (1 Corintios 13:1–7, NTV)
Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor.” (1 Corintios 13:13, NTV)
Nuestro Señor Jesús lo dijo de esta manera:
Éste es mi mandamiento: Ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado.” (Juan 15:12, NTV)
Ámense así cómo ÉL los ama, de forma incondicional.
CEREMONIA DE BODAS
GONZALO REYES TEJEDA Y PILAR GRACIA LÓPEZ Nos hemos reunido, acompañando a Gonzalo y a Pilar, como familiares y amigos, como testigos para la unión de este hombre y esta mujer en santo matrimonio, estado honroso, instituido por Dios cuando el hombre era aun inocente. Simboliza para nosotros, la unión mística que existe entre Cristo y Su Iglesia.
Cristo hermoseo este santo estado con Su presencia y con el primer milagro realizado en las bodas de Caná de Galilea. San Pablo dice que es honroso; por eso debe contraerse con reverencia y en el temor de Dios. Así es com vienen a unir sus vidas: Gonzalo y Pilar.
A quienes les requiero y encargo, estando ante la presencia de Dios  que recuerden que el pacto del matrimonio, es un pacto permanente. Dios estableció el matrimonio con el propósito de que sea de por vida y que solo la muerte los separe.
LOS NOVIOS SE PODRÁN CARA A CARA Y  TOMÁNDOSE DE LAS MANOS DIRÁN SUS VOTOS:
Si guardan sin violar los votos que intercambian hoy, y procuran siempre conocer y hacer la voluntad de Dios, sus vidas serán bendecidas con la presencia de El y su hogar estará en paz.
EL MINISTRO DIRÁ:   AL HOMBRE: GONZALO  ¿Quieres tomar a esta mujer  por tu legítima esposa, para vivir con ella conforme a la ordenanza de Dios en el santo estado del matrimonio? ¿La amarás, la consolarás, la honrarás, la cuidarás en tiempo de enfermedad y de salud; y renunciando a todas las demás, te conservarás solo para ella, mientras los dos vivieren?  R SÍ ACEPTO
A LA MUJER: PILAR ¿Quieres tomar a esta hombre  por tu legítimo esposo, para vivir con el con forme a la ordenanza de Dios en el santo estado del matrimonio? ¿Le amarás, le honrarás, le cuidarás en tiempo de enfermedad y de salud; y renunciando a todos los demás, te conservarás solo para el, mientras los dos vivieren?  R SÍ ACEPTO
Pido a los padrinos de anillos ARELY BARROSO PÉREZ Y ROGELIO ORTEGA POBLANO que se acerquen por favor. Les entregan los anillos y se quedan un momento.
CEREMONIA ANILLOS: La Biblia dice que cuando Dios hizo un pacto con Noe, puso en el cielo el arco iris como señal del pacto y dijo: “Lo veré y me acordaré del pacto perpetuo.” Así mismo es bueno tener una señal que nos recuerde este solemne convenio nupcial, ustedes han escogido este anillo como señal de su matrimonio.
El padrino da anillo de Pilar a Gonzalo y el de Gonzalo a Pilar
Gonzalo:  Te doy este anillo como prenda de mi amor y como un voto de mi fidelidad constante. Pilar:  Te doy este anillo como prenda de mi amor y como un voto de mi fidelidad constante
Padrinos pueden pasar a sus lugares por favor.
Pedimos que pasen JOSUÉ ACEVEDO MECINAS Y MARÍA ELENA MATÍAS LURÍA PADRINOS DE ARRAS.
LAS ARRAS:   Representan el sustento y la provisión económica que será para el beneficio de su hogar y la familia, para que  vivan sin preocupaciones.
Gonzalo:  “Dios me dio y yo te entrego estas monedas, como señal de mi compromiso y responsabilidad para nuestro hogar.” Pilar:  Yo recibo y cuidaré  este dinero con amor, sabiendo que es nuestro Dios quién nos provee lo que necesitamos.
Padrinos de Biblia: OMAR RUÍZ JIMÉNEZ Y MARIANA MARTÍNEZ MORALES.
BIBLIA:
La Biblia es la Palabra de Dios y fuente de inspiración para el matrimonio. Espero que nunca se aparte de su boca, y que de día y de noche mediten en ella, para que guarden y hagan todo lo que en ella está escrito, por que entonces les hará prosperar su camino y tendrán éxito en todo. DEJARLA A UN LADO PARA QUE PONGAN SUS MANOS SOBRE ELLA Y ORAR.
Madrina de Cojines: Viridiana Feria Bautista, pasa y los coloca en el suelo, enfrente de cada uno.
CEREMONIA DE COJINES: Los cojines simbolizan el tiempo que pasarán en oración buscando a Dios. La forma de estar en cercanía con Dios, es a través de la oración. No hay posición más alta, que cuando estamos de rodillas ante Dios.
Padrinos de Lazo: Magdiel Nuñez Ortíz y Laurita Reyes Salazar. Se acercan. Magdiel de lado de Gonzalo y Laurita del lado de Pilar. Ayudan a que se pongan de rodillas sobre los cojines. EL LAZO: Representa la unión matrimonial entre este hombre y esta mujer, como un pacto permanente que solo la muerte lo podrá romper. Padrinos en este momento ponen el lazo. Poner el lazo y el ministro acerca la Biblia y la pone en sus manos. Y hacer la oración pastoral.
Los padrinos retiran el lazo y lo resguardan para entregarlo después.
Declaración oficial:
Por cuanto este hombre y esta mujer han consentido en su santo matrimonio  y lo han testificado delante de Dios y de estos testigos, lo han manifestado la confesión d sus votos y ahora por la unión de sus manos, los declaro marido y mujer en el nombre del Padre, en el Nombre del Hijo y en el Nombre del Espíritu Santo. “Lo que Dios unió no lo separe el hombre”.
Es mi privilegio  presentar al matrimonio formado por Gonzalo y Pilar, la familia Reyes Gracia.
Ahora, el esposo puede besar a su esposa.
Así damos por concluida la ceremonia religiosa. Podemos acercarnos a los recién casados y felicitarlos y tomarse la foto con ellos.
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