Confiar en Dios y hacer el bien, Salmo 37:1-11
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1.0 Título:
1.0 Título:
Confiar en Dios y hacer el bien
2.0 Texto del Sermón:
2.0 Texto del Sermón:
Salmo 37:1–11“No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien [Betájh bADONAY vaase-Tob]; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón [Veyiten-leja Mishalot Libeja]. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará [Gol al ADONAY darkeja ubtajh alav vehu yaase]. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.”
3.0 Acerca del texto:
3.0 Acerca del texto:
El Salmo 37 es una exhortación del salmista David a no dejarse llevar por la envidia o el enojo hacia los malvados, quienes pueden parecer prósperos temporalmente.
Este salmo invita a los creyentes a confiar plenamente en Dios ya hacer el bien, sabiendo que los malvados serán pronto destruidos, mientras que los mansos heredarán la tierra y disfrutarán de la abundancia de paz.
La clave está en la paciencia y en permanecer fiel a la bondad y la justicia de Dios.
4.0 Propósito del Sermón:
4.0 Propósito del Sermón:
El propósito de este sermón es animar a la congregación a mantener su confianza en Dios, haciendo el bien y desechando la ira, incluso cuando enfrenten injusticia. Dios promete bendiciones a quienes permanecen fieles y esperan en su justicia.
5.0 Declaración del Discurso:
5.0 Declaración del Discurso:
Dios nos llama a confiar en Él, a desechar la ira y el enojo, ya vivir una vida de bien haciendo lo que es justo, confiando en que Él será quien nos dé la recompensa, no los hombres.
6.0 Objetivo del Sermón:
6.0 Objetivo del Sermón:
Que los oyentes fortalezcan su confianza en Dios, evitando el enojo y la inquietud que proviene de la maldad ajena, dedicándose a hacer el bien ya esperar pacientemente en el Señor.
7.0 Introducción
7.0 Introducción
En Ciudad del Carmen, Campeche, vivimos en una región rodeada de oportunidades pero también de desafíos. A menudo se puede ver que aquellos que parecen vivir al margen de la justicia prosperan, lo que genera frustración o inquietud en algunos de nosotros. Sin embargo, la Palabra de Dios en el Salmo 37 nos llama a no impacientarnos ni envidiar el aparente éxito de los que hacen el mal.
A pesar de lo que vemos, Dios tiene el control, y su justicia prevalecerá.
Nuestra tarea es confiar en Él y hacer el bien, sabiendo que a su tiempo seremos recompensados.
Esto es un mensaje relevante en nuestro contexto, donde a veces la corrupción y la impunidad parecen tener la última palabra, pero Dios nos recuerda que solo los que confiarán en Él heredarán la tierra.
8.0 Desarrollo
8.0 Desarrollo
8.1. No te inquietes a causa de los malignos
8.1. No te inquietes a causa de los malignos
Salmo 37:1–2“No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.”
El salmista inicia con una advertencia: no debemos impacientarnos ni envidiar a aquellos que hacen el mal, pues su fin es temporal y su prosperidad pasajera. Es fácil caer en el error de comparar nuestras vidas con los malvados que aparentemente prosperan, pero Dios nos recuerda que su éxito es como la hierba que se seca.
Job 21:7–13“¿Por qué viven los impíos, Y se envejecen, y aun crecen en riquezas? Su descendencia se robustece a su vista, Y sus renuevos están delante de sus ojos. Sus casas están a salvo de temor, Ni viene azote de Dios sobre ellos. Sus toros engendran, y no fallan; Paren sus vacas, y no malogran su cría. Salen sus pequeñuelos como manada, Y sus hijos andan saltando. Al son de tamboril y de cítara saltan, Y se regocijan al son de la flauta. Pasan sus días en prosperidad, Y en paz descienden al Seol.”
Job 21:17–20“¡Oh, cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, Y viene sobre ellos su quebranto, Y Dios en su ira les reparte dolores! Serán como la paja delante del viento, Y como el tamo que arrebata el torbellino. Dios guardará para los hijos de ellos su violencia; Le dará su pago, para que conozca. Verán sus ojos su quebranto, Y beberá de la ira del Todopoderoso.”
Proverbios 24:19–20“No te entremetas con los malignos, Ni tengas envidia de los impíos; Porque para el malo no habrá buen fin, Y la lámpara de los impíos será apagada.”
(Midrash Tehilim sobre el Salmo 92) "Los malvados son como el tamo que el viento arrebata, mas el justo florecerá como la palmera, su crecimiento es lento pero su fruto es eterno".
El Midrash enseña que los malvados, aunque parezcan prosperar, son como una sombra que desaparece al atardecer.
8.2. Confía en el Señor y haz bien
8.2. Confía en el Señor y haz bien
Salmo 37:3 “Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.”
La confianza en Dios debe estar acompañada de nuestras acciones justas.
No basta con esperar en el Señor; Debemos también actuar conforme a su voluntad, haciendo el bien en cada oportunidad.
Esta es una promesa de bendición, pues Dios nos asegura que quienes hacen esto habitarán en la tierra y disfrutarán de su verdad.
Gálatas 6:9–10“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”
Romanos 12:21 “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”
Hebreos 13:16 “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”
(Talmud, Berajot 32b) "La fe en Dios se demuestra a través de actos de bondad. Cuando un hombre confía verdaderamente en el Señor, sus manos están llenas de buenas obras".
El Talmud nos enseña que la confianza en Dios no es pasiva, sino que requiere acción.
8.3. Quédate quieto y en silencio en la presencia del Señor
8.3. Quédate quieto y en silencio en la presencia del Señor
Salmo 37:7 “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.”
- Dom, del Hebreo - Espera דַָlם
Dios nos llama a la quietud ya la espera. A menudo, la ansiedad y el estrés que enfrentamos al ver la injusticia pueden desbordarnos, pero aquí se nos exhorta a guardar silencio, confiando en que el Señor actuará en su tiempo perfecto.
Isaías 30:15 “Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,”
Éxodo 14:14 “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
Lamentaciones 3:26 “Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.”
(Pirkei Avot 1:17) nos recuerda que: "El silencio es un muro protector para la sabiduría. Aquellos que confían en Dios deben aprender a esperar en silencio su intervención".
8.4. Desecha la ira y el enojo
8.4. Desecha la ira y el enojo
Salmo 37:8 “Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.”
La ira y el enojo son reacciones naturales ante la injusticia, pero aquí se nos dice que debemos desecharlas.
La ira puede llevarnos a pecar y alejarnos de la paz que Dios ofrece.
En lugar de dejarnos dominar por la furia, debemos confiar en que Dios será quien nos haga justicia.
Efesios 4:31–32“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”
Santiago 1:19–20“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.”
Proverbios 15:18 “El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.”
(Talmud, Nedarim 22b) "Quien se enoja es como quien rompe todos los mandamientos, pues el enojo ciego y conduce al hombre a destruir lo que es justo".
Desechar la ira es esencial para vivir una vida justa ante Dios.
9.0 Conclusión
9.0 Conclusión
El Salmo 37 nos recuerda que nuestra paz y seguridad no depende de lo que otros hacen, sino de nuestra relación con Dios. En medio de las injusticias que podemos enfrentar en nuestro entorno, ya sea en Ciudad del Carmen o en cualquier parte, nuestra respuesta debe ser confiar en el Señor, hacer el bien, y vivir en paz, sabiendo que a su tiempo, Dios traerá su justicia.
