Animados y enconmendados a Dios.
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 17 viewsNotes
Transcript
Introduccion:
Introduccion:
Imagina que te dicen que esta semana será la última en la que podrás ver a tus seres queridos y estar en contacto con ellos. Si tuvieras que dar unas últimas palabras o consejos, ¿cuáles serían? ¿Qué recomendaciones finales darías a tus hijos, esposa, y a las demás personas importantes en tu vida?
En la Escritura encontramos escenarios como este: Moisés da su último discurso al pueblo de Israel, Jacob despide y bendice a sus hijos, David se despide de Salomón en su lecho de muerte, entre otros.
Este capítulo de Hechos nos presenta una escena similar. Es la última visita de Pablo a varias iglesias, y se nos dice que en muchas de ellas los animó. Sin embargo, a una en particular le dio instrucciones específicas a sus líderes sobre la iglesia y sobre ellos mismos.
Hoy vamos a analizar algunos puntos de esas instrucciones y su relevante aplicación personal para cada uno de nosotros.
Este es el unico discurso de pablo que tenemos registro en todo el libro de hechos en el cual el le habla solo a creyentes.
Termina bien la tarea que se te ha encomendado.
Termina bien la tarea que se te ha encomendado.
(Hechos 20:17-27)
Todos hemos recibido un ministerio de parte de Dios. Este ministerio tiene varias facetas y no se limita a una sola cosa. En cuanto a la vida de la iglesia, según los dones que Dios nos ha dado, todos debemos ejercitarlos para edificar a la iglesia conforme a Su voluntad.
Fuera de la iglesia, Dios nos ha dado una familia. Los que somos padres de familia tenemos aquí nuestro primer ministerio o área de servicio delante de Dios. Ni siquiera es la iglesia en sí misma, sino la familia (esto implica nuestros roles como esposos, padres, madres, hijos, etc.). Además, Dios nos ha dado una vocación, relacionada con nuestra profesión, habilidades técnicas y la capacidad de administrar los bienes que Él nos ha confiado.
En el texto, vemos a Pablo cercano a su muerte y encarcelamiento en Roma, hablando del ministerio que el Señor Jesús le dio de llevar el evangelio a los gentiles. Pero, al igual que Pablo, cada uno de nosotros tiene un ministerio en las áreas mencionadas.
Suponiendo que, por la gracia de Dios, aún no hemos partido con Él, ¿cómo podrías evaluarte en cada una de estas áreas? Muchas veces, algunas áreas estarán más fuertes que otras, y cuando esto sucede, es bueno revisar si nuestras prioridades están en orden conforme al diseño de Dios. De este modo, podemos hacer los ajustes necesarios mientras hay tiempo, para que cuando terminemos estos ministerios o rindamos cuentas a Dios, podamos hacerlo con una conciencia limpia.
Reflexiona por un momento en tu matrimonio, finanzas, relación personal con Dios, y desempeño en tu trabajo.
Muchas veces, la causa raíz de no alcanzar el estándar de Dios está en centrarnos demasiado en nosotros mismos, en nuestra comodidad y orgullo.
¿Qué podemos hacer?
Buscar el rostro de Dios en arrepentimiento y pedir Su ayuda a través de los medios de gracia que Él nos ha dado.
Pide ayuda a personas en las que confíes por su caminar con Dios, y con quienes puedas rendir cuentas.
Invierte tiempo intencional con las personas en las áreas de tu vida donde les has fallado. Haz preguntas difíciles y crece como hijo de Dios.
Se Vigilante
Se Vigilante
(Hechos 20:28-31)
Pablo hace un llamado importante a los líderes de la iglesia: cuidarse a sí mismos y cuidar a la iglesia que Dios les ha encargado. Esto es crucial porque quienes servimos con la Palabra solemos preocuparnos más por los demás que por nosotros mismos. Pero recordemos lo que dice Jeremías 17:9 sobre lo engañoso de nuestro corazón.
Existen incontables ejemplos de personas que comenzaron bien pero se desviaron del camino de la fe. Esto muchas veces ocurre por el orgullo en nuestros corazones y vidas con pecados ocultos. Debemos ser vigilantes, hermanos, especialmente aquellos a quienes Dios les ha dado una posicion de influencia no solo en el ministerio de la iglesia, pero tambien en sus demas ministerios (familia, trabajo, comunidad, etc)
Por otro lado debemos reconocer como estamos llenos de mensajes que contradicen la verdad de Dios por todo lados, por ello todos tenemos el compromiso de aprender más de la Biblia y de Jesús, para no ser engañados por nosotros mismos o por otros que manipulan la Palabra de Dios para sus propios fines.
También debemos ser vigilantes en nuestras iglesias, atentos al corazón y necesidades de los demás. Asimismo, en nuestros hogares, debemos estar conscientes de qué contenido consumen nuestros hijos y qué mentiras pueden estar creyendo nuestros seres queridos.
Encomiendate a Dios y su mensaje de su gracia.
Encomiendate a Dios y su mensaje de su gracia.
(Hechos 20:32)
Cuando nos examinamos a nosotros mismos y nuestro andar, a menudo nos incomodamos, enojamos, justificamos, o en el peor de los casos, nos rendimos.
Ambas actitudes son incorrectas. La primera demuestra nuestro orgullo y autosuficiencia, y la segunda anula el poder de Dios para transformar y redimir nuestra condición.
Las palabras finales de Pablo en Hechos 20:32 son: "Y ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de Su gracia".
Me encanta esa expresión porque, ¿a dónde más podemos ir, hermanos, si solo Dios tiene palabras de ánimo para el desanimado?
La palabra "gracia" significa un regalo inmerecido, y ese es el mensaje del evangelio: Dios nos ha regalado una salvación tan grande, totalmente gratuita, para aquel que cree y pone su fe en Jesús.
Si hoy nos sentimos faltos o mal, sepamos que Dios puede hacernos crecer y redimir esas áreas que no están bien. Y si creemos que estamos bien, o no tan mal, aún así aferrémonos a Él, porque separados de Él no podemos hacer nada.
Conclusion
Conclusion
2 pedro 1:3-4
