Fe y Trabajo
Qué dice la Biblia sobre tu trabajo: El Trabajo, el gran ausente • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 12 viewsEl objetivo de este sermón sobre “Fe y Trabajo” es ayudar a la congregación a comprender que el trabajo, aunque muchas veces sea desafiante y frustrante, tiene un propósito más allá de las circunstancias laborales inmediatas.
Notes
Transcript
Handout
Handout
1. HABLEMOS DE LA VIDA:
1. HABLEMOS DE LA VIDA:
Existe una actividad que el ser humano tiene que realizar de forma inevitable. Esta actividad aún cuando es pequeña la persona tendrá que aprenderlo, si es un adolescente o joven la escuela lo prepara para ello. Y quienes son adulto, todos los días nos levantamos y emprendemos el camino hacia ello. A lo que me refiero es acerca del TRABAJO. Según Alberdi (2015), dice que hay cuatro modos de vivir el trabajo: odiar lo que se hace, cumplir con lo que se hace, amar lo que se hace, y hacer lo que se ama. Respondamos a la vida:
¿Odias lo que haces?
¿Solo cumples con lo que haces?
¿Amas lo que haces?
¿Haces lo que amas?
2. ESCUCHEMOS A DIOS:
2. ESCUCHEMOS A DIOS:
La Biblia ofrece una visión clara y completa sobre el propósito y la naturaleza del trabajo, desde el origen de la creación hasta la eternidad.
A. Perspectiva del Trabajo en el Origen
A. Perspectiva del Trabajo en el Origen
Desde el principio, Dios diseñó el trabajo como una parte fundamental de Su creación. En Génesis 2:15 , “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. leemos que "El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara". Aquí vemos que el trabajo es una bendición, una manera de colaborar con Dios en Su obra. Adán y Eva recibieron el mandato de cuidar el jardín, lo que refleja que el trabajo es una oportunidad de glorificar a Dios y de expresar su creatividad y cuidado.
Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
B. Perspectiva del Trabajo desde el Origen del Pecado de Adán y Eva
B. Perspectiva del Trabajo desde el Origen del Pecado de Adán y Eva
Con la caída en el pecado, el trabajo, que inicialmente era una bendición, se convierte en una actividad difícil y dolorosa. En Génesis 3:17-19, Dios le dice a Adán que "la tierra será maldita por su causa" , y que "con dolor comerás de ella todos los días de tu vida". El pecado introduce frustración, cansancio y esfuerzo en el trabajo humano. El trabajo se volvió agotador y marcado por el quebranto. Esto explica muchas de las dificultades que enfrentamos en nuestros trabajos hoy, recordándonos que el quebranto del pecado afecta todas las áreas de la vida, incluido el trabajo.
Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
C. Perspectiva del Trabajo desde la Redención
C. Perspectiva del Trabajo desde la Redención
A través de la redención de Cristo, el trabajo se transforma. Aunque todavía vivimos en un mundo caído, la obra redentora de Jesús le da un nuevo significado a nuestra labor diaria. En Colosenses 3:23 , Pablo exhorta a los creyentes: "Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres". Cristo nos redime y nos llama a trabajar como si fuera para Él, dándole propósito y dignidad a nuestro esfuerzo. Ahora, nuestro trabajo puede ser un testimonio de nuestra fe y un reflejo de nuestra relación con Dios.
Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
D. Perspectiva del Trabajo desde la Eternidad
D. Perspectiva del Trabajo desde la Eternidad
La Biblia nos promete que, en la eternidad, el trabajo será restaurado a su propósito original, sin el peso del pecado y el quebranto. En Apocalipsis 22:3 , leemos que "Ya no habrá maldición". En la eternidad, nuestra labor será sin dolor, y será una forma de adorar y servir a Dios de manera perfecta. La promesa de un trabajo restaurado nos da esperanza y propósito, recordándonos que lo que hacemos hoy tiene un valor eterno y será transformado en la nueva creación.
Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,
3. RESPONDAMOS A DIOS: Aplicaciones para Nuestra Vida
3. RESPONDAMOS A DIOS: Aplicaciones para Nuestra Vida
Frase de Desafío:
"El trabajo del creyente, hecho con fe, es un acto de adoración en el que Dios transforma el esfuerzo en propósito eterno." -John Stott.
A la luz de estas verdades bíblicas, ¿cómo debemos responder a Dios en nuestro trabajo diario?
Reconoce a Dios como el verdadero Jefe: Recuerda que trabajamos para el Señor, no solo para nuestros jefes humanos. Esta perspectiva cambia nuestra actitud, permitiéndonos trabajar con excelencia y dedicación, incluso cuando el trabajo es difícil o no es reconocido.
Busca ser un Testimonio en tu Lugar de Trabajo: Tu trabajo es una oportunidad para mostrar los valores de tu fe. Vive y trabaja de tal forma que otros puedan ver a Cristo en ti. Practica la honestidad, la responsabilidad y el respeto, sabiendo que tu trabajo refleja a Dios.
Ora por Fortaleza y Sabiduría: El trabajo en un mundo caído es agotador, pero Dios promete estar contigo en cada desafío. Ora diariamente para que Dios te dé la fuerza, la paciencia y la sabiduría para cumplir tus responsabilidades y enfrentar los retos con esperanza.
Recuerda la Promesa de Redención: El trabajo es solo una parte temporal de nuestra existencia. La esperanza de un futuro perfecto, donde el trabajo será restaurado y libre del quebranto, nos da una visión de la eternidad que nos ayuda a perseverar hoy.
