La insensatez de Roboam
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· 50 viewsRoboam hijo Salomón no tenía la sabiduría de su padre para tomar desiciones importantes en Israel, por lo tanto, se dejó llevar por el mal consejo de los jovenes, lo que provocó la separación de Israel.
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La insensatez de Roboam
La insensatez de Roboam
1º Reyes 12:1–16
1Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había venido a Siquem para hacerle rey. 2Y aconteció que cuando lo oyó Jeroboam hijo de Nabat, que aún estaba en Egipto, adonde había huido de delante del rey Salomón, y habitaba en Egipto, 3enviaron a llamarle. Vino, pues, Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 4Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos. 5Y él les dijo: Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y el pueblo se fue.
6Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? 7Y ellos le hablaron diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre. 8Pero él dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él, y estaban delante de él. 9Y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? 10Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron diciendo: Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminúyenos algo; así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. 11Ahora, pues, mi padre os cargó de pesado yugo, mas yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.
12Al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam, según el rey lo había mandado, diciendo: Volved a mí al tercer día. 13Y el rey respondió al pueblo duramente, dejando el consejo que los ancianos le habían dado; 14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones. 15Y no oyó el rey al pueblo; porque era designio de Jehová para confirmar la palabra que Jehová había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.
16Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora en tu casa, David! Entonces Israel se fue a sus tiendas.
Introducción
Introducción
Salomón el tercer rey de Israel había muerto, su reinado fue el que más disfrutó de gloria y esplendor, aun así, con toda su sabiduría y riqueza no pudo superar la grandeza del reinado de su padre David, pues David cimento las bases para esa gloria y esplendor, y fue a David quien Dios promete que su descendencia reinará perpetuamente.
Con la muerte de Salomón termina la grandeza y gran riqueza de Israel.
Ahora asume el trono su hijo Roboam (El que ha hecho engrandecer al pueblo). Posiblemente hijo varón único, quien su madre era una mujer amonita de origen real llamada Naama.
Los amonitas eran parientes de los Israelitas por Lot sobrino de Abraham, pero no adoraban a Dios sino a los ídolos paganos Milcon y Moloc. Por lo tanto, Roboam tenía influencias paganas.
Dios había determinado dividir el reino de Israel por los pecados de Salomón. Profecía que se cumplió cuando Roboam tomó el trono.
Veremos las causas que provocaron esta división.
Las tensiones en el reino
Las tensiones en el reino
Durante el reinado de Salomón se realizaron proyecto sumamente costosos, como la construcción del templo, la construcción de su palacio y los palacios de las esposas reinas.
Toda esta carga recaía sobre el pueblo, quienes debían proveer los materiales como también la mano de obra.
También tenían que proveer para el palacio. 1º Reyes 4:7 “Tenía Salomón doce gobernadores sobre todo Israel, los cuales mantenían al rey y a su casa. Cada uno de ellos estaba obligado a abastecerlo por un mes en el año.”
Estas doce provincias y gobernadores estaban en distribuidas en todo el país excepto en Judá.
Judá gozaba de mayores privilegios que las demás tribus en el reinado de Salomón. Esto produjo tensiones e inconformidades.
A la muerte de Salomón los israelitas esperaban descansar un poco de esta pesada carga.
Roboam conocía la situación, por eso viajó a Siquem para ser proclamado rey. De esta manera las demás tribus tendrían la confianza de estar en su propio territorio.
Dios había profetizado que Jeroboam de la tribu de Efraín reinaría sobre diez tribus de Israel: 1º Reyes 11:31 “y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus;”
Jeroboam había huido a Egipto porque Salomón lo perseguía, pero a su muerte regresó a Israel y fue el vocero a favor del pueblo ante Roboam.
La petición y el consejo de los ancianos
La petición y el consejo de los ancianos
1º Reyes 12:3–4 “enviaron a llamarle. Vino, pues, Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos.”
El pueblo estaba dispuesto a someterse a Roboam, solamente pedían que disminuyera la carga que su padre les impuso. (Esta petición no incluye a Judá).
Roboam no conocía los sufrimientos del pueblo, se había criado como un príncipe y no conocía el esfuerzo que hacía el pueblo para que tuviera esa comodidad.
Por tanto, no sabe que responder a la petición del pueblo. Es irónico que Salomón fue el hombre más sabio de la tierra, pero su hijo no tenía ni un poco de esa sabiduría.
Consulta a los consejeros de su padre.
1º Reyes 12:5–7 “Y él les dijo: Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y el pueblo se fue. Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? Y ellos le hablaron diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre.”
Los ancianos le aconsejan que disminuya la carga del pueblo.
Ellos conocían las tensiones que habían y el peligro de una rebelión. Sabían que la mejor decisión era calmar los ánimos y ceder a la petición del pueblo.
Roboam siendo un hombre altivo y orgulloso no le agradó que le aconsejaran ser siervo del pueblo, pues su deseo era que el pueblo le sirviera y mantuviera su costoso estilo de vida.
Tanto David como Salomón tenian claro que Dios los escogió para servir al pueblo.
Pero Roboam desconocía esta verdad.
Estos ancianos habían sido los consejeros del hombre más sabio del mundo, como no consideraba esto Roboam para seguir su consejo.
Si Roboam hubiese seguido este consejo, el reino no se hubiera dividido. Pero Dios ya lo había determinado.
El consejo de los jóvenes
El consejo de los jóvenes
1º Reyes 12:8–10 “Pero él dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él, y estaban delante de él. Y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron diciendo: Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminúyenos algo; así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre.”
Por su soberbia y orgullo Roboam rechazó el consejo de los ancianos sabios, siguiendo los deseos de su corazón pidió consejo a los jóvenes que se habían criado con él.
Estos muchachos desconocían o no entendían las tensiones que había en el pueblo, su único deseo era disfrutar de las riquezas y satisfacer sus caprichos.
No les importaba las carencias y sufrimientos del pueblo por eso no consideraban los problemas que causarían su mal consejo.
Proverbios 13:10 (NTV) “El orgullo lleva a conflictos; los que siguen el consejo son sabios.”
Roboam y sus amigos no eran movidos a misericordia por la necesidad del pueblo, sus corazones se habían endurecido por el orgullo.
Esto es lo que vemos en la mayoría de personas que gobiernan, no se preocupan por la necesidad del pueblo y solo desean gozar de las riquezas que pueden obtener.
Todos ellos ya tienen su recompensa: Ezequiel 22:27 “Sus príncipes en medio de ella son como lobos que arrebatan presa, derramando sangre, para destruir las almas, para obtener ganancias injustas.”
Ezequiel 22:31 “Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.”
El resultado
El resultado
1º Reyes 12:15–16 “Y no oyó el rey al pueblo; porque era designio de Jehová para confirmar la palabra que Jehová había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat. Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora en tu casa, David! Entonces Israel se fue a sus tiendas.”
El pueblo desistió de coronar a Roboam como rey de Israel en Siquem. Lo abandonaron.
Roboam quiso imponer su autoridad, pues creía que era todo poderoso y que con su carácter fuerte el pueblo se sometería a él, pero fue grande su decepción.
1º Reyes 12:18 “Y el rey Roboam envió a Adoram, que estaba sobre los tributos; pero lo apedreó todo Israel, y murió. Entonces el rey Roboam se apresuró a subirse en un carro y huir a Jerusalén.”
Roboam debió huir de vuelta a Jerusalén para que no lo mataran, ahí pudo ver la realidad de lo grave que era el asunto, pero era demasiado tarde.
La división de Israel pone como rey a Jeroboam quien había trabajado con Salomón en el reino.
1º Reyes 12:20 “Y aconteció que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarle a la congregación, y le hicieron rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de Judá.”
Ahora el país de Israel estaba dividido en dos reinos, en el norte Jeroboam sobre diez tribus y en el sur Roboam reinando sobre Judá.
Esta había sido profetizado por Dios, y aunque Dios determinó que así sucediera, no fue un capricho suyo.
Tanto Salomón como Roboam habían conducido al pueblo a esta lamentable situación. Romanos 1:24 “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,”
Conclusión
Conclusión
El pueblo de Israel fue dividido por alejarse de Dios, este es el inicio de 500 años de decadencia hasta llegar al cautiverio.
Si bien es cierto que los culpables directos de esta desgracia fueron Salomón, Roboam y Jeroboam, el pueblo también fue partícipe de estos pecados.
No vemos a los ancianos de Israel pidiendo a Roboam que también elimine la idolatría que implantó su padre Salomón.
Estas cosas fueron escritas para nuestra enseñanza. 1 Corintios 10:11 “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.”
Es una lección que nos advierte de no caer en los pecados que llevaron a la desgracia a Israel.
Que no seamos arrogantes y altivos como Roboam, quien despreció el consejo sabio por seguir el consejo que agradaba a sus oídos.
La arrogancia y altivez nos llevarán por camino de dolor.
Proverbios 16:18 “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.”
