Señales de Soberanía - Parte 5
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Introducción
Introducción
Hace algunos años mis suegros, Sary y los niños fuimos a la Huasteca, quisimos ir al Sótano de la golondrinas. El cielo estaba cerrado, pero nosotros queríamos ir a ver el espectáculo del regreso de las golondrinas al poner el sol, por lo que bajamos los 586 escalones. De pronto comienza a llover, al principio una llovizna, pero rápidamente el cielo se oscurece, aumenta el viento y nos damos cuentas que no es una lluvia común. Estamos abajo de una palapita viendo el cielo caerse una gota a la vez. Es fácil ignorar las advertencias.
Algo así ocurrió en Egipto: una advertencia clara, pero desestimada. Dios estaba enviando una señal no solo de juicio, sino de advertencia y misericordia, como veremos en esta plaga.
Mapa
Mapa
Contexto de la Séptima plaga
Repuesta del Faraón y Egipto a la advertencia
Misericordia y juicio en la advertencia
Temor reverente hacia Dios
Octava Señal - Séptima Plaga - Granizo
Octava Señal - Séptima Plaga - Granizo
La semana pasada establecimos que el granizo si puede ser peor que las úlceras.
El granizo en cuestión mató personas y animales, arraso cosechas.
Fue tan grave que provocó un arrepentimiento momentáneo, aunque de nuevo no sincero de faraón.
Anuncio de la plaga
Anuncio de la plaga
13 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Levántate muy de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: “Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: ‘Deja ir a Mi pueblo para que me sirva. 14 ’Porque esta vez enviaré todas Mis plagas sobre ti, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que sepas que no hay otro como Yo en toda la tierra. 15 ’Porque si Yo hubiera extendido Mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con pestilencia, ya habrías sido cortado de la tierra. 16 ’Pero en verdad, por esta razón te he permitido permanecer: para mostrarte Mi poder y para proclamar Mi nombre por toda la tierra. 17 ’Y todavía te enalteces contra Mi pueblo no dejándolos ir. 18 ’Así que mañana como a esta hora, enviaré granizo muy pesado, tal como no ha habido en Egipto desde el día en que fue fundado hasta ahora. 19 ’Ahora pues, manda poner a salvo tus ganados y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o todo animal que se encuentre en el campo, y no sea traído a la casa, morirá cuando caiga sobre ellos el granizo’ ”».
La explicación que se da es clara y sencilla: El Faraón debe aprender que sólo el Señor es Dios, y por lo tanto los dioses en los que el Faraón había confiado y a los que representaba no eran esencialmente nada; las plagas anteriores, solo habían sido una muestra, y aún con esa muestra ya estableció su supremacía sobre los dioses egipcios.
El pecado del faraón, y nuestro pecado (porque #TodosSomosFaraon), era creer que él estaba en control y que era dueño de todo el poder.
Dios le esta dando una probadita del verdadero poder divino. Una muestra vigente para todas las generaciones posteriores, incluidos nosotros.
El faraón esta perdido en un patrón de comportamiento pecaminoso que termina con su destrucción como castigo. En otras palabras, una de las maneras en que Dios castiga el pecado es permitiendo que el pecado continúe y, por lo tanto, permitiendo que siga su curso natural y destructivo.
Detrás de esto está la verdad bíblica de que las personas no pueden rescatarse a sí mismas de su propio pecado; siempre necesitan ayuda para romper los patrones de pecado en sus vidas. Dios esta dispuesto a ayudar, pero si rechazamos esa ayuda, nos estancamos en esos patrones, y terminaremos por experimentar sus efectos dañinos, hasta eventualmente morir en nuestros pecados.
Hacía mucho tiempo que el faraón se había "levantado contra el pueblo [de Dios] y no lo dejaba ir", y seguía haciendo lo mismo. El endurecimiento del corazón del faraón por parte de Dios -haciéndole permanecer obstinado- sirve de castigo, aunque la acción en sí es consecuencia de la propia necedad del faraón.
v.18. “desde el día que fue fundado” - Los egipcios se sentían orgullosos de su historia. Se consideraban una nación superior solo por eso. Dios en su advertencia los esta confrontando con su ego y vanidad.
v.19. Dios ordena, y pone a prueba a los egipcios. En ese punto había tres categorías de personas:
Los que se burlaban de la palabra de Dios o la ignoraban.
Los que ya estaban suficientemente convencidos de su existencia y poder como para estar dispuestos a aprovechar una advertencia suya para salvar vidas humanas y animales.
Los israelitas, que no sólo creían en su poder sino que, como pueblo suyo, le adoraban de verdad.
Todo Egipto ha sido testigo del poder de Dios. Ante tal amenaza es lógico creer que algunos egipcios ya habían desarrollado una fe plena en el Dios de Israel.
La orden de Dios "manda poner a salvo” incluye no sólo a los animales, sino todo lo que pueda ser dañado, incluidos seres humanos.
Este es el primer anuncio de una plaga en el que se hace la predicción de que realmente se perderían vidas humanas.
Los que morirían serían los que no escucharon la advertencia; de ahí el principio bíblico de que las decisiones de las personas les hacen daño, no sólo lo que no pueden controlar.
Esta plaga: Resalta la advertencia de Dios y cómo esta plaga de granizo, peor que cualquiera en su historia, representa Su juicio creciente. Aquí, destaca cómo aquellos que escucharon a Dios y resguardaron su ganado y familias tuvieron un escape de la devastación, lo cual evidencia la misericordia divina aun en medio del juicio.
Cumplimiento y Desprecio
Cumplimiento y Desprecio
20 El que de entre los siervos de Faraón tuvo temor de la palabra del Señor, hizo poner a salvo a sus siervos y sus ganados en sus casas, 21 pero el que no hizo caso a la palabra del Señor, dejó a sus siervos y sus ganados en el campo.
Aquí la redacción es muy importante:
“Tuvo temor de la palabra del Señor” - Ya que Moisés esta hablando de un caso singular y único, donde los siervos del faraón escucharon la advertencia, y tuvieron temor, aunque Moisés es claro acerca de la diferencia entre temer y creer al Señor, y temer y creer algo que el Señor dice.
Es muy diferente creer la promesa de Dios, que creerle en Dios. La fe de la gente en algo que dice Dios, pero no la fe salvadora en el Dios que se los revela.
En este caso al ser una advertencia, su fe fue suficiente para que algunos egipcios actuaran de inmediato, basándose en la experiencia de las plagas anteriores.
Un detalle importante es ver el actuar del faraón, porque cada vez es más evidente su necedad, en el v.19 “manda poner a salvo tus ganados”… El faraón cumple con esto, si él no creyera en el poder del Dios de Israel pudo no advertir a su pueblo, y sin embargo lo hizo.
Sea como sea, Dios invitó a Faraón y a los egipcios a confiar en Él al recomendarles algunas precauciones antes de la plaga. Algunos tomaron la invitación de Dios y salvaron a su ganado, pero otros no lo hicieron. - Los que lo hicieron, lo hicieron a pesar del escepticismo de un pronóstico tan poco común.
La plaga y su devastación
La plaga y su devastación
22 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo para que caiga granizo en toda la tierra de Egipto, sobre los hombres, sobre los animales y sobre toda planta del campo por toda la tierra de Egipto». 23 Moisés extendió su vara hacia el cielo, y el Señor envió truenos y granizo, y cayó fuego sobre la tierra. El Señor hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. 24 Y hubo granizo muy intenso, y fuego centelleando continuamente en medio del granizo, muy pesado, tal como no había habido en toda la tierra de Egipto desde que llegó a ser una nación. 25 El granizo hirió todo lo que había en el campo por toda la tierra de Egipto, tanto hombres como animales. El granizo hirió también toda planta del campo, y destrozó todos los árboles del campo. 26 Solo en la tierra de Gosén, donde estaban los israelitas, no hubo granizo.
Esta es la plaga más aterradora hasta el momento. Una mezcla extraña. Un milagro dentro de otro. Fuego y agua obedeciendo la voluntad de Dios. Varios dioses egipcios estan siendo confrontados, pero destaca Nut, la diosa del cielo.
Todo empieza con Moisés sosteniendo su bastón en el aire. El comienzo de una nueva plaga. Ya lo hemos visto, el bastón representa el poder y la presencia de Dios.
La plaga causo daños en seres humanos, animales y cultivos “por toda la tierra de Egipto”, pero no “en la tierra de Gosén”. Granizo, tormenta eléctrica, relámpagos, viento y lluvia, enviados por Dios. Si esto fuera una película tendría un nombre así como “La tormenta asesina”.
El v.24 confirma lo que Dios anunció en el v.18: La peor tormenta den la historia de Egipto.
Egipto se convirtió en nación alrededor del año 3,200 a.C.; esto sucesos tuvieron lugar en la segunda mitad del segundo milenio a.C., podría decirse que la tormenta fue la peor en casi dos milenios, por lo menos porque hay razones para creer que fue la peor tormenta de la historia.
Vemos los daños en el v.25, humanos, animales y plantas. Definitivamente nada que no estuviera cubierto pudo quedar sin daño. Humanos y animales murieron, plantas destruidas. Y v.26, Gosén quedó a salvo.
Además del fuego, no hay nada en este relato que no concuerde con lo que sabemos científicamente sobre el poder letal de una fuerte tormenta de granizo. Todavía hoy se producen tormentas mortales de granizo en el mundo. (1888 murieron 240 personas y cientos más resultaron heridas en una tormeta en Moradabad)
Una sola tormenta mató o hirió a 400 personas en Alemania en 1984, en 2002 una tormenta en china mató a 22 personas e hirió a 200. Se han documentado granizos de hasta un kilogramo de peso. Un kilogramo, cayendo a más de 50 m/s, imagina la devastación. El granizo es uno de los principales efectos de un tornado, es por eso que hay quienes creen que los hubo durante esta plaga.
Arrepentimiento parcial
Arrepentimiento parcial
27 Entonces Faraón envió llamar a Moisés y Aarón y les dijo: “Esta vez he pecado. El Señor es el justo, y yo y mi pueblo somos los impíos. 28 »Rueguen al Señor, porque ha habido ya suficientes truenos y granizo de parte de Dios. Los dejaré ir y no se quedarán más aquí».
Estas suenan como las palabras de arrepentimiento perfectas por parte de Faraón, pero el verdadero arrepentimiento no se había abierto camino en su corazón. Faraón estaba afligido por las consecuencias del pecado, pero no por el pecado en sí.
El faraón no esta verdaderamente arrepentido, pero ya dio el primer paso, el cual es muy importante: “ESTA VEZ HE PECADO”. Y juntamente da el segundo paso: “EL SEÑOR ES EL JUSTO”.
v.28 - Ora por perdón. Esto es lo más cerca que el faraón había estado hasta este punto de expresar su fe en el poder de Yahvé, y lo más cerca que había estado de algún tipo de arrepentimiento. Pareciera que finalmente se rindió a la voluntad de Dios. “Los dejaré ir y no se quedarán más aquí”.
Es lo más cerca que ha estado de algún tipo de arrepentimiento. Aunque no hay nada que nos indique que lo que siente no es más que una culpa o remordimiento.
Como mucho, estaba admitiendo que se habían equivocado por haber tratado a los israelitas como lo había hecho, y lo hizo solo bajo la presión de la peor y más dañina plaga que él y los egipcios habían sufrido hasta entonces.
Las palabras del faraón representan una concesión más alla de lo que vimos cuando ocurrió la plaga de las moscas. Pero sigue siendo evidente que lo que faraón quería era que cesara la horrible tormenta de granizo, nada más. No le importa una relación con el Dios verdadero y no espera ninguna otra bendición de Su parte.
Esa es la diferencia entre arrepentimiento real y remordimiento parcial. ¿Qué estas haciendo tu? ¿Eres un pecador arrepentido? ¿Eres un pecador que se siente mal por Su pecado, o por las consecuencias de Su pecado?
Moisés detiene la plaga
Moisés detiene la plaga
29 «Tan pronto como yo salga de la ciudad», le dijo Moisés, «extenderé mis manos al Señor. Los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del Señor. 30 »En cuanto a ti y a tus siervos, sé que aún no temen al Señor Dios».
La declaración de Moisés es brutal, muestra que está empezando a aprender y a discernir. Dios esta usando el pecado de faraón para entrenar a Moisés.
Moisés no cree que Faraón vaya a cumplir su palabra, sin embargo le concede la petición para que Faraón no tenga excusa.
Hay algo que llamó mi atención. Imagina a Moisés saliendo de la ciudad. Caminando entre la destrucción, mostrando con su caminar su fe, su confianza, mostrando lo que Dios puede hacer en la vida de un hombre que decide creerle.
“extenderé mis manos al Señor” - “para que sepas que la tierra es del Señor” - “sé que aún no temen al Señor”.
Tres veces se menciona al Señor. Oraré a Dios, para dar testimonio de Dios, y para que aprendan a temer a Dios.
No termino la plaga porque crea que estén arrepentidos, termino la plaga para mostrar y dar testimonio de que Dios esta en control. Dios esta enseñando algo a todos, incluidos nosotros.
Quiero detenerme en la frase: “No temen al Señor” (yārēʾ ʾet-yahweh). ¿Por qué? Por que es la primera vez que se usa este término en la Biblia.
Es una expresión que designa un concepto teológico de enorme importancia. A lo largo de la Escritura veremos ese llamado a “Temer a Dios”.
¿Que significa? - Tiene que ver con un temor reverente, una actitud que aprecia la supremacía y la grandeza. Tememos las consecuencias de desobedecer a Su voluntad. Tenemos una alto aprecio por el poder relacionarnos con Él. No se trata solamente de un “respeto”.
EL TEMOR ES UN TEMA DE FE, Y DE COMO SE VE LA FE EN NUESTRAS VIDAS.
Evaluación de los daños en los cultivos
Evaluación de los daños en los cultivos
31 Y el lino y la cebada fueron destruidos, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba en flor; 32 pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, por ser tardíos.
Y de pronto uno de esos versículos donde Dios se vuelve especifico y no sabemos porque.
Pero piensa esto, en la antigüedad la base de cualquier civilización era la agricultura. Ante la amenaza, si decidiste tomarla en serio, era posible proteger al ganado y a la familia, pero no creo que tuviera oportunidad de proteger los cultivos. El ganado era importante, pero la base de la sociedad, su seguridad, eran los cultivos.
Una tormenta de granizo era una amenaza mayor para su economía.
En Egipto, el lino y la cebada se cosechaban en febrero-marzo, lo que proporciona una fecha temporal clara al menos para esta parte de la historia.
El trigo y el centeno, sin embargo, se cosechaban en marzo-abril, un mes más tarde, es decir, en la época de la décima plaga y del éxodo propiamente dicho; en ese momento eran demasiado pequeños para sufrir daños permanentes por la tormenta de granizo.
Aunque los brotes de trigo y centeno estaban levantados y creciendo, y seguramente fueron aplastados por el granizo, pudieron recuperarse y seguir creciendo con bastante normalidad. Lo interesante es que uno pudiera creer que es misericordia de Dios, pero más bien tiene que ver con algo que veremos en la siguiente plaga, porque son precisamente esos cultivos los que destruirán las langostas.
Estos versículos nos sirve, de manera general, para dar una temporalidad a las plagas, básicamente no pudo haber más de mes y medio ente este momento y la décima plaga. Lo que concuerda con la duración “de referencia” de una semana de la primera plaga. Por lo que podemos hacer un cálculo general de que las plagas tuvieron lugar a lo largo de unos pocos meses dentro de un mismo año. Se cree que de invierno a principios de primavera.
Eliminación de la plaga y promesa rota
Eliminación de la plaga y promesa rota
33 Salió Moisés de la ciudad, de la presencia de Faraón, y extendió sus manos al Señor, y los truenos y el granizo cesaron, y no cayó más lluvia sobre la tierra. 34 Pero cuando Faraón vio que la lluvia y el granizo y los truenos habían cesado, pecó otra vez, y endureció su corazón, tanto él como sus siervos. 35 Y se endureció el corazón de Faraón y no dejó ir a los israelitas, tal como el Señor había dicho por medio de Moisés.
Esta conclusión del relato de la séptima plaga retoma el tema del "pecado" del Faraón que había sido introducido por el propio Faraón en el v. 27. “He pecado”
Este pecado se refiere a la intención voluntaria del faraón de desobedecer lo que sabía que era la voluntad de Dios.
Moisés por su parte cumplió su promesa, oró, y Dios respondió fielmente a su oración. La plaga se detuvo abruptamente, no solo el granizo, sino todo otro elemento de la tormenta. ¿Qué paso? Volvió la necedad, obstinación y desobediencia del faraón y sus oficiales.
No es de sorprenderse, porque como dice Moisés, las cosas pasaron “tal como el Señor había dicho”.
Me gusta darme cuenta que el pecado de Egipto “esclavizar a Israel”, termina por ser utilizado por Dios para “someter” a Egipto. Te vuelves esclavo de tu pecado.
Si pones atención, es evidente que faraón no esta en control de su destino, sino que esta siendo obligado a repetir patrones, que concluyen son su propio castigo.
Lo más sensato es dejar ir a los israelitas y evitar más castigo sobre ellos, su tierra y sus posesiones. ¿Que esta pasando entonces?
El pecado toma el control, te da justificaciones, mueve tus deseos, y hasta tu capacidad intelectual. Y al final al no estar sometidos a la sabiduría del Dios sabio, ellos mismos se estan volviendo “tontos”.
A medida que las plagas aumentan de severidad, ellos se vuelven más incapaces de responder en consecuencia. Su orgullo toma el control, su obstinación los domina, sus propias suposiciones y tendencias emocionales los llevan a resistirse a un más.
Pero recuerda, lo que estan experimentando no es el problema, el problema como en cualquier pecado es un problema del corazón.
Conclusión y Aplicación
Conclusión y Aplicación
Evaluar el estado de nuestro corazón: El endurecimiento puede ser sutil. Pregúntate si estás siendo terco/a en ciertas áreas de tu vida que Dios ha estado señalando.
Vivir con temor reverente: No debemos subestimar el poder de Dios. Vivir con temor reverente implica obediencia y un respeto genuino que se refleja en nuestras decisiones diarias.
Arrepentimiento genuino: El arrepentimiento va más allá del miedo a las consecuencias refleja una transformación interna y un cambio de conducta.
“Imaginen que están en un edificio y suena una alarma de incendios. La alarma es ensordecedora, y todos a su alrededor comienzan a moverse. Pero algunos deciden ignorarla, se quedan sentados pensando que es una falsa alarma. De repente, alguien les dice: ‘¡No es un simulacro, el fuego está aquí, y el tiempo se acaba!’ Sin embargo, algunos aún eligen quedarse, pensando que todavía hay tiempo, que pueden salir más tarde o que no les va a afectar a ellos.
Esa fue la respuesta de Faraón. Él escuchó la advertencia, vio las señales, pero pensó que el juicio no le tocaría o que Dios no era suficientemente serio. La plaga llegó, y el resultado fue devastador, mostrando que Dios no se queda en palabras.
Así, hoy Dios también ha dejado advertencias claras en nuestras vidas: a través de Su Palabra, Su Espíritu, y circunstancias que intentan guiarnos hacia Él. La pregunta es, ¿vamos a ser como Faraón, endureciendo nuestro corazón y esperando que Dios se ajuste a nuestra voluntad? ¿O vamos a reconocer Su poder y Su misericordia, arrepintiéndonos antes de que el juicio toque nuestra puerta?” “¿Qué patrones en nuestra vida necesitamos entregar a Dios para no quedar atrapados en la necedad?”
“Hoy, la alarma está sonando, y Dios extiende Su mano de misericordia una vez más. ¿Responderemos, o esperaremos hasta que sea demasiado tarde? Recuerden: Dios, en su amor, advierte porque quiere salvar, pero la decisión está en nuestras manos. No dejemos que esta oportunidad pase sin responder.”
Bendición y Oración
Bendición y Oración
Iglesia Identidad, que el Señor te bendiga y te guarde, que el Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia, que el Señor alce sobre ti Su rostro, y te de paz, en el nombre de Jesús, Amén.
PROPÓSITO DE IDENTIDAD
“Acercar a las personas a Jesús de una manera real y práctica, dándoles las herramientas para alcanzar la madurez en Cristo y ser miembros de Su familia; con el objetivo de prepararlas para servir a la Iglesia y a la comunidad, glorificando así el nombre de Dios.”
AÑO DEL ORDEN
1 En el principio Dios creó los cielos y la tierra 2 La tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Entonces dijo Dios: «Sea la luz». Y hubo luz.
