¿Qué haría Jesús...en mi cultura (Mateo 7:24-29)

¿Qué haría Jesús hoy?  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 2,712 views
Notes
Transcript

Introducción

Este mensaje será el primero de una serie de 3 predicaciones que tendrá bajo lema: ¿Qué haría Jesús? En esta ocasión estaremos hablando qué haría Jesús en nuestra cultura, pero iremos reduciendo el círculo para profundizar en aspectos como ¿Qué haría Jesús en nuestra comunidad y en mi vida personal?
Cómo bien os podéis imaginar la única referencia que emplearé para poder responder estas cuestiones será la Biblia dado que en ella se nos revela lo que Jesús hizo cuando estuvo aquí en la tierra caminando por las calles de Israel y Palestina hace 2000 años. Por lo que lo único que tenemos que hacer es analizar su vida y sus enseñanzas y aplicarlas en nuestro contexto.
Vivimos en un mundo donde la cultura secular española está inundando nuestras escuelas, nuestras iglesias y hasta incluso nuestras mentes. Constantemente estamos bombardeados con los mensajes de este mundo a través de las canciones que escuchamos, a través de los anuncios publicitarios, series y películas que vemos, también nos lo introducen en el mundo de los videojuegos. Parece una batalla completamente perdida por nuestra parte, pero nada más lejos de la realidad, eso es lo que quiere que creamos Satanás que no tenemos ningún tipo de esperanza y que cada vez la sociedad va a ir a peor y no hay ningún tipo de salvación para esta sociedad en la que vivimos. A lo largo de la historia Dios ha sido capaz de revertir la situación y provocar pequeños avivamientos en sociedades que estaban completamente corrompidas y manifestar ahí el poderío del evangelio para la salvación, pero para llegar a esa situación primero Jesús debe de contar con unos siervos que somos nosotros, eres tú y soy yo las personas que Dios quiere usar para transformar nuestra cultura.
Y sin entrar en materia todavía aquí ya tenemos la primera lección acerca de lo que haría Jesús en nuestra cultura y no sería huir de ella, sino transformarla, redimirla con el poder del evangelio. Jesús mismo se encarnó y vivió bajo una cultura, la cultura romana y la cultura religioso farisaica. Jesús se hizo hombre con el fin de salvar al mundo que estaba perdido sumergido en tinieblas y oscuridad y vino a alumbrar al mundo.
Ahora bien, que Jesús participara de una humanidad y estuviera sumergido bajo la cultura o contexto romano y farisaico eso no significa que Jesús aceptara todos los principios propuestos por estos círculos. Así deberíamos de ser nosotros también no deberíamos de aceptar todos los principios que nuestra cultura nos ofrece, debemos de inspeccionarlos a la luz de la palabra de Dios y ver si pasan el filtro de la ética y de la santidad de Dios.
Hay un momento muy importante en la vida de Jesús que es donde me gustaría que meditáramos con el fin de poder tener una base más sólida para poder profundizar más en el tema. Ese momento se encuentra al comienzo del ministerio de Jesús y es el Sermón del Monte. En ese sermón Jesús estuvo hablando acerca de la ética y moralidad del reino de los cielos desde Mateo 5-7 tocó diferentes temas que entraban en confrontación con las enseñanzas culturales de la época de Jesús, Jesús no estaba de acuerdo con las enseñanzas matrimoniales propuestas por los fariseos, tampoco estaba de acuerdo con la inmoralidad sexual que enseñaban y practicaban el imperio romano, también enseñó acerca de la venganza, el amor y la murmuración. Añadió enseñanzas acerca de la veracidad de nuestras palabras y de nuestros compromisos, de las formas en las que se ha de desarrollar nuestras disciplinas espirituales en humildad y no en arrogancia y superioridad. También nos habló acerca de la ansiedad y nuestro deseo de acumular riquezas y desear las riquezas. En el sermón del monte vemos claramente una confrontación que Jesús estaba haciendo con las enseñanzas culturales de aquella época.
Pero donde quiero que nos detengamos es en Mateo 7:24–29. En el final de ese sermón. Ya que Jesús termina su discurso de la misma forma que lo hizo Moisés cuando entregó los mandamientos de Dios al pueblo en Deuteronomio 30:15-20 donde tenían la opción de obedecer a Dios para que les fuera bien en la tierra que iban a poseer o tenían la opción de desobedecer junto con sus respectivas consecuencias. Sin embargo, esta sección tiene mucha más importancia dado que este texto no solo nos habla acerca de las necesidades temporales de nuestra vida en este mundo, sino de nuestro destino eterno.

Hombre imprudente

En el texto que hemos leído se nos presenta dos personajes que ilustran muy bien los dos tipos de personas que existen ante los ojos de Dios. Están los prudentes y los insensatos. Están aquellos que entrarán en el reino de Dios y los que irán a la condenación eterna, al infierno. Jesús desde el comienzo del capítulo quiere hacernos entender que solo existen dos clases de personas, los salvos y los condenados, en el capítulo vemos dos tipos de árboles que producen dos tipos de frutas, también tenemos dos tipos de puertas y dos tipos de caminos y para terminar la sección nos presenta dos tipos de cimientos junto con dos tipos de edificadores. Porque aunque algunos aspectos de la vida se permiten los tonos grises, en cuanto se refiere a seguir a Jesús, solo hay dos tipos de personas, los que caminan como Jesús o los que van en la dirección opuesta a la que Jesús camina. El evangelio en ese aspecto es radical, no se anda con medias tintas, o se es cristiano o no lo es, o se ha entregado nuestras vidas al señorío de Cristo o el señorío lo tiene otra cosa o persona.
Analicemos bien la parábola que tenemos delante y no perdamos detalle alguno. Aunque tenemos dos casas que estéticamente serían iguales dado que la diferencia de las casas no radicaban en la apariencia externa, tampoco radicaba en el mensaje que escucharon ambos constructores dado que ambos escucharon lo mismo, tampoco se diferenciaban en las pruebas que enfrentaban. Sin embargo, el resultado de una casa y otra a pesar de ser muy similares es muy diferente, una casa permaneció en pie y la otra cayó en ruinas, la razón se debe a que la diferencia entre ambas casas estaba en aquello que no se veía, estaba en los cimientos, los cimientos de una casa eran muy diferentes a las otras.
Aquel que oye el evangelio y decido no tenerlo en consideración para su vida, es esa la personas que construye sobre arena su casa. Indudablemente Jesús quiere hacernos llamar la atención de la importancia de vivir aquello que creemos. Jesús no se conforma en que conozcamos el camino correcto, sino que quiere que andemos por él. Ahora si me lo permitís me gustaría aplicar este mensaje a nuestras vidas diciendo que no solo el que construye en la arena es aquel que no decide oír la voz de Dios, también es aquel que decide construir con los valores propuestos por esta sociedad caída en la que vivimos. Ahora ¿si sabemos que construir sobre ese fundamente va a conllevar la ruina eterna porque lo hacemos? ¿Por qué hay multitud de jóvenes en España tanto dentro como fuera de las iglesias que deciden construir sus vidas sobre las valores de este mundo? ¿Por qué deciden construir su vida sobre el fundamento de la arena? La razón se debe porque construir sobre la arena es fácil. Porque no hay que gastar ni tiempo ni esfuerzo echando cimientos. Sin embrago, edificar sobre roca implica tener que cavar hondo antes de poder echarlo, mirad como lo describe el pasaje paralelo en Lucas 6:48 “Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca.”
Déjame decirte una cosa joven que me estás escuchando, que tu casa esté construida sobre la arena, que tu vida esté edificada sobre los valores culturales de nuestra época, eso no la hace invulnerable, todo lo contrario tu vida está a un segundo de desmoronarse y estoy convencido que algunos de los que estáis aquí podéis dar fe de lo que estoy diciendo, personas que durante un tiempo habéis decidido hacer oídos sordos a las instrucciones divinas y os habéis apartado para construir la casa a vuestra manera y con el tiempo la casa de vuestra vida se ha quedado en ruinas y solo ha quedado lágrimas y tristeza en vuestros corazones.
No te engañes joven aunque la casa del incrédulo quizás soporte las embestidas temporales y relativamente leves de esta vida, no tiene posibilidad de mantenerse en pie en el día final, el relativismo moral, el positivismo, la auto motivación, la meditación o la concentración puede que te ayude ha hacer frente a los temporales presentes, pero no te servirá de nada para cuando Cristo venga a juzgarnos nada podrá hacer aquellas ideas y filosofías que nos presenta nuestra sociedad, en ese día nuestra casa quedará completamente en ruinas y no hay nadie ni nada que pueda hacer por vosotros.

Hombre prudente

Pero no te desanimes, dado que hay una alternativa, Cristo nos ofrece una forma diferente a la que el mundo nos propone para construir nuestras vidas y es hacerlo en base a los principios eternos de Dios, es hacerlo en la Palabra de Dios, dicha palabra penetra, satisface, consuela, salva y guía, a diferencia de las palabras de este mundo que lo único que nos reportan son experiencias tristes y trágicas que no satisfacen el alma, el hambre espiritual que tienes no te lo puede satisfacer las filosofías actuales, las ideologías presentes, solo Cristo puede saciar tu alma, aquello que realmente está buscando tu alma no es vivir el mundo al máximo, sino que es Cristo y sus enseñanzas para nuestra vidas.
El cristiano Ryle afirmó que si profesamos una fe que no nos ayudará en los últimos momentos de nuestra vida tal fe es vana y debemos de rechazarla por completo de nuestra vida, la Biblia nos ofrece un tipo cimiento que no defrauda incluso en el valle de sombras de muerte, un cimiento que perdura en todo momento incluso en los más difíciles de la vida. Mirad como los expresa 1 Juan 2:17 “Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
Ahora me gustaría entrar en la recta final hablando claramente, te pregunto ¿Estás construyendo tu casa sobre los fundamentos que Cristo nos da que son contra culturales o prefieres construir tu vida sobre el fundamento de las modas y creencias pasajeras que este mundo ofrece? Aunque hay muchas cosas buenas que nos ofrece la cultura en la que actualmente vivimos, en su mayoría de cosas la ética del reino de Dios choca frontalmente con la ética que la sociedad hoy en día quiere implementar tanto en el mundo con en tu vida. La cuestión es ¿Qué ética va a moldear tu vida? La sociedad plantea un modelo matrimonial completamente contrario al diseño divino, mientras la Biblia enseña un modelo matrimonial heterosexual y para toda la vida, el mundo nos ofrece una visión matrimonial dones se incluye todo tipo de orientaciones sexuales y de usar y tirar. La sociedad plantea un modelo libertino donde se fomenta el asesinato a niños que aún no ha nacido, es decir, abortando, pero la sociedad prefiere rebautizar el término y llamarlo interrupción del embarazo, pero no solo se fomenta el asesinato en los niños, sino que se fomenta la práctica de la eutanasia argumentándolo como darle una muerte digna a una persona. Sin embargo, la Biblia aboga por la defensa de la vida. Pero la cosa no termina aquí, la sociedad plantea un modelo ególatra donde primero estén tus deseos y tus caprichos, pero la Biblia nos presenta un amor entregado por el prójimo hasta el final estando dispuesto a bendecir incluso al que nos hace mal. La sociedad te invita a que construyas tu casa sobre la venganza, la falta de perdón e ira, pero la Biblia te manda que la construyas sobre el perdón. La sociedad te invitará a que vistas de forma provocativa para que los hombres se fijen en tu cuerpo, pero la Biblia te enseñará a cubrir tu cuerpo, ha vestirte de forma modesta para que los hombres no vean tu carne, sino tu carácter. la cultura en la que vivimos nos dice que nos desfasemos tomando todo tipo de drogas que nos hagan sentir cosas diferentes, que salgamos de fiesta y nos emborrachemos, pero la Biblia nos dice que nos emborrachemos del Espíritu Santo y que nuestros cuerpos sean templo del Espíritu Santo. La sociedad nos dice que mantengamos todo tipo de prácticas sexuales con quien nos apetezca cuando nos apetezca, pero Dios nos enseña que desarrollemos las prácticas sexuales en el seno matrimonial. Este mundo te dice que sacies tus apetitos sexuales en la pornografía, pero Jesús enseña que saciemos todos nuestros apetitos no solo los sexuales en el agua de vida que Cristo nos ofrece y si nuestro ojo nos es ocasión de caer o nuestra mano que nos la quitemos.
Te vuelvo a preguntar ¿Dónde quieres construir tu casa? ¿Sobre los modelos que nos ofrece esta cultura o sobre las enseñanzas de Cristo? Que no te engañe nadie, que no te engañe tu corazón, que no te engañe tus deseos, que no te engañe tu amigo, que no te engañe tu compañero de trabajo, que no te engañe el chico o la chica que amas, la única casa que permanecerá firme cuando venga las tormentas y tribulaciones y sobre todo y lo más importante cuando venga el juicio de Dios será aquella que ha sido construida en la roca que es Cristo. Hay millones de personas alrededor del mundo y decenas de personas en este lugar que a pesar de asistir a una iglesia cristiana, a pesar de estar bautizados, a pesar de tener ministerios en la iglesia están completamente rotas y destrozadas porque han construido su casa casa sobre la arena y ha venido la tormenta y ha sido grande la calamidad que se les ha venido encima. Pero hoy estoy aquí para hablar de parte de Dios y decirte que Él está lleno de bondad y de amor por ti y no quiere que sufras eternamente. Dios quiere darte una nueva oportunidad a tu vida. Dios quiere que vuelvas a coger la pala y cabes hondo hasta llegar a la roca, Dios quiere que apartes todas las arenas de nuestras sociedad hasta que puedas llegar a Cristo y comiences a edificar tu casa sobre ese cimiento, no te conformes con menos que no sea Cristo. Dios es experto en hacer cosas gloriosas de las ruinas.
Pero también me gustaría dirigirme a aquellos que tienen sus casas construidas en la arena y todavía no han venido las tempestades y no se ha derribado todavía. Dios te quiere hacer ahorrar muchas lágrimas, detente, deja de seguir construyendo, aborta tu proyecto, déjalo a los pies de Cristo y comienza a construir de nuevo la casa, pero ahora en el cimiento correcto, no te vas a avergonzar cuando llegue el día señalado.
Y si estás construyendo tu casa sobre roca, para ti también tengo unas palabras, y es no te preocupes que tu casa tenga grietas, no te preocupes porque la tormenta se haya llevado el tejado, no te preocupes porque en tu casa haya goteras a causa de las tormentas que hay fuera, porque el carpintero de Galilea está pronto a tu auxilio para reparar la casa de tu vida, en un abrir y cerrar de ojos Cristo vendrá de nuevo en gloria y recompensará nuestra fe en Cristo y veréis que todo vuestro trabajo en el Señor no ha sido en vano como el de muchos otros cristianos que nos precedieron.
Termino señalando un apunte de nuestro texto, dice la Biblia que cuando Jesús terminó de hablar la gente que estaba allí presente se quedó admirada. Si hoy el Señor ha estado tocando tu corazón no sigas el mal ejemplo de estas personas, no seas un espectador de esta trama. La gente no necesita maravillarse, sino creer, lo que esas personas que estaban escuchando a Jesús y lo que tu necesitas no es admirar las palabras de Dios, sino obedecerlas. El hombre prudente en la parábola es el que escucha y hace, no es suficiente que la belleza de Cristo te seduzca, tienes que ir un paso más allá, la admiración ha cristo ha de ir acompañada de una íntima relación personal con el Señor.
Si me preguntas entonces ¿qué haría Jesús hoy en mi cultura? Yo te respondería que presentaría a este mundo una forma más excelente en la que edificar su vida y él sería el primero en poner en práctica lo que significaría vivir ese modelo de vida en santidad.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.