Victoria en la muerte de Cristo
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Saludo, presencial e internet. Hola me alegra verte hoy.
Que privilegio estar juntos llenándonos de la palabra de Dios. No hay mejor lugar para estar hoy. Gloria a Dios por eso.
VIE y SAB estuve participando en un campamento virtual para mensajeros de la CI del proximo año, que será en MX. Les enviaron saludos M. Juan Seo, M. Isaac Park y P. Ron Ward. Fui incluido por fe para esta conferencia, ya que como sabrán algunos, para los venezolanos el proceso de solicitud de visa para MX no es sencillo. Oremos por esta conferencia, están esperando 650 paritcipantes presenciales y 600 online.
VC anual: Juan 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
Pasaje de hoy: Juan 12:27–36
En la vida del apóstol Pablo, podemos ver cómo transformó su encarcelamiento y sufrimiento en oportunidades de compartir el evangelio. A pesar de las circunstancias, él escribió cartas que hoy son parte de nuestro Nuevo Testamento. Su victoria en la muerte no solo fue real mientras vivía, sino en el legado que ha tocado a millones a lo largo de la historia. Nos recuerda que incluso en nuestros momentos más difíciles, podemos ser instrumentos de Dios para traer esperanza y luz a los demás. En el pasaje de hoy veremos que la muerte de Jesús no fue solo un evento trágico, sino un acto de amor y una luz que guía a la humanidad hacia el perdón y la salvación. Oremos.
1. Un propósito detrás de la angustia
Juan 12:27–30 (RVR60)
Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado y lo glorificaré otra vez.
En este pasaje, Jesús expresa Su angustia ante su inminente muerte, revelando el propósito redentor detrás de Su sacrificio. Cristo recibe honor de su Padre mediante una voz del cielo. Él expresó a su Padre la consecuencia de la turbación que sintió en su espíritu. Pueden parecer extrañas sus palabras o su angustia, pero recordemos que Jesús así como es Dios, al estar encarnado era 100% hombre. Dormía, se cansaba, le daba hambre, etc. Pero también el pecado de nuestra alma era la causa de su angustia, pero él estaba destinado a librar la humanidad de su aflicción (2 Co 4:17).
Jesús habla como quien se halla confuso "¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora?” esa es la voz de alguien que se halla en inminente peligro. Pero al mismo tiempo el Señor se responde “para esto he llegado a esta hora. Pero Jesús no pide que la hora no llegue, sino que el Padre le saque con bien de ella. Esto debe ser un precioso ejemplo para nosotros en medio de la angustia, pedirle al Padre que nos saque bien de esa situación.
Hay muchos preciosos ejemplos sobre guardar la fe en la biblia, pero la historia de Job es un claro ejemplo de cómo una actitud firme en medio de la angustia. Job perdió todo, pero su fe permaneció intacta. En sus momentos de dolor, decidió buscar la presencia de Dios en lugar de renunciar. Su actitud de búsqueda a través de la angustia nos enseña la importancia de mantener nuestra conexión con el Creador, incluso en tiempos de prueba.
Jesús había terminado su oración diciendo “Padre, glorifica tu nombre” y entonces vino una voz del cielo "Lo he glorificado (mi nombre) y lo glorificaré otra vez». Esta fue una respuesta inmediata de Dios. El nombre de Dios había sido glorificado en la vida de Cristo. El nombre de Dios iba a ser glorificado otra vez y en mayor grado, mediante su muerte y resurrección.
Pero allí había una multitud, unos decían que había sido un trueno y otros, que había sido un ángel. Algo similar les ocurrió a los que acompañaban a Saulo en el camino hacia Damasco pues oyeron la voz, pero no la entendieron. Sin embargo, el hecho de que la multitud estuviese allí, demuestra que lo acontecido fue algo real, no una ilusión acústica.
Entonces Jesús explica con mansedumbre y paciencia “La voz fue para beneficio de ustedes, no mío” Juan 12:30 (NTV). Lo que desde el cielo se nos dice acerca del Señor Jesús, tiene como propósito que se robustezca la fe y confianza en Jesús y que estemos dispuestos a seguirle por el camino que Él recorrió.
Durante la Segunda Guerra Mundial, muchas personas enfrentaron angustias inimaginables. A pesar del miedo y la incertidumbre, muchos europeos encontraron consuelo en su fe. En una carta, un soldado escribió sobre cómo la oración le daba fuerza para enfrentar cada nuevo día.
2. Victoria en la muerte
Juan 12:31–33 (RVR60)
Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
Una voz había venido del cielo y la multitud no entendió, pero este era su significado: Que mediante la muerte de Cristo Satanás iba a ser derrotado y que mediante la muerte de Cristo, muchas almas se convertirían y salvarían.
La muerte de Cristo significaba el juicio de este mundo, primero, porque iba a poner a prueba el carácter de cada persona con base al significado de la cruz de Cristo. Segundo, porque por medio de este juicio, la Cruz se interponía entre un Dios santo y un mundo pecador. Con este juicio, se había de demostrar que el diablo era un usurpador de los poderes de este mundo, pues el juicio no le competía a él, sino a Jesús.
El príncipe de este mundo será echado fuera, es decir, será desposeído de sus mal adquiridos derechos sobre las naciones y reinos de este mundo (Lucas 4:6). El alzamiento de Cristo en la cruz significará la más vergonzosa derrota de los principados y potestades (Col 2:15). Al obtener la reconciliación del mundo con Dios por medio de su muerte, Jesús quebrantó el poder de la muerte y echó fuera al enemigo.
Mediante la muerte de Cristo, muchas almas se habrían de convertir y salvar, con lo que Satanás quedaría fuera de todo aquel que creyese en Jesús. El gran designio del Señor Jesús era atraer hacia sí todos los hombres, no sólo a los judíos, sino también a los gentiles de toda raza, lengua, nación y pueblo (comp. con Apo_5:9; Apo_7:9). No atrae por la fuerza, sino como un imán, al hacer que la persona quiera voluntariamente. Somos atraídos por el conocimiento que tenemos de Él y para que conozcamos más y más de Él (v. 2Co_3:18).
Mientras Jesús colbaga en la cruz, sintió el peso del pecado del mundo y la soledad. Sin embargo, al tercer día, resucitó, dejándonos un legado de esperanza. Esta victoria sobre la muerte nos garantiza que, a pesar de nuestras luchas y pérdidas, hay vida más allá. El sacrificio de Cristo es la prueba de que en Él, la muerte no es el final, sino el comienzo de algo nuevo.
3. Caminar en la luz
Juan 12:34–36 (RVR60)
Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.
Esta multitud, aún cuando habían oído la voz venida del cielo, se oponían tercamente a sus enseñanzas. Cristo se llama a sí mismo el Hijo del Hombre, expresión que se halla 83 veces en los Evangelios. Ellos pusieron objeción a lo declarado por Jesús.
Es triste la condición de los que rechazan el evangelio de Jesús, andan en tinieblas y no saben a dónde van. No saben dónde están, ni cómo hallar la salida. Cuando se dejan a un lado las enseñanzas de la fe cristiana, toda conducta es tenebrosa y el ser humano marcha hacia su destrucción, porque desconoce está marchando al borde mismo del abismo.
Esta insistencia de Jesús se debe a que esa luz (de la que por poco tiempo van a disfrutar), es Él mismo. Por eso, el que cree en Cristo, cree en la luz y no sólo cree en la luz, sino que llega a ser hijo de luz. Es decir, a identificarse con la luz. En la medida en que contemplamos el rostro de Jesús por medio de la Palabra y conducidos por el Espíritu Santo no sólo tenemos luz para nuestros ojos y para nuestros pies (Sal119:105), sino que vamos siendo transformados de gloria en gloria (2 Co 3:18).
En el antiguo Israel, muchas familias caminaban por los caminos oscuros de la noche. Cada paso sin luz era arriesgado, pues podían tropezar con piedras o caer en trampas. Jesús nos llama a caminar en la luz, no solo para evitar tropiezos, sino para disfrutar del viaje. Al igual que un niño que se aferra a la mano de su padre, nosotros debemos aferrarnos a Jesús, quien es la luz del mundo, guiándonos en cada paso de nuestra vida.
Preparando el mensaje me preguntaba si estoy realmente brillando como un hijo de la luz y meditaba en la frecuencia con la que presentaba a Jesús. Pensaba en cómo aprovecho las oportunidades con terceros para presentar el evangelio. ¿Cómo reflejo la luz de Cristo a los desconocidos? Estoy seguro que puedo hacerlo mejor, que puedo esforzarme más. Y en tu caso, ¿Estás brillando como un hijo de la luz? Este llamado no es solo personal, sino que debes ver cómo impactas a los demás. Tu vida debería ser un faro que guía a otros hacia la luz de Cristo, una luz que ofrece dirección y esperanza.
En resumen, este pasaje nos revela a Cristo como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo a través de Su muerte, y cómo el sacrificio de Cristo es el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, mostrando que Él es la luz que vino al mundo.
Quisiera compartirles 3 aplicaciones:
1) La actitud frente a la angustia
Quizás te encuentres en momentos de angustia o dificultad, tal como Jesús experimentó antes de su sacrificio. Su oración y determinación de glorificar al Padre en medio de la angustia nos enseñan que nuestros sufrimientos pueden servir para un propósito más elevado. Deberías considerar cómo las pruebas pueden acercarte más a Dios y ser un testimonio de su gloria para otros, incluso en tiempos oscuros.
Consideremos la vida de Nelson Mandela, quien pasó 27 años en prisión. En lugar de asumir una actitud de desesperanza, eligió superar esa situación. Su enfoque positivo no solo lo sostuvo a él, sino que inspiró a su nación. Esto nos recuerda que frente a la angustia, nuestra actitud puede no solo transformarnos a nosotros, sino también influir en quienes nos rodean.
Cuando te sientas abrumado por las responsabilidades familiares y las tensiones emocionales, considera tener un tiempo de oración específico donde puedas llevar tus angustias a Dios. Haz una lista de lo que te preocupa y busca pasajes bíblicos que hablen sobre la paz y la seguridad en Cristo. Este acto de rendir tus preocupaciones en oración te ayudará a encontrar propósito y claridad sobre cómo manejar cada situación de manera más tranquila y consciente.
Muchos estudiantes no saben cómo enfrentar la presión académica y el desánimo, establece puedes aprovechar esa situación para hablarles sobre cómo la fe puede guiarlos en momentos difíciles, indicándoles el propósito que Dios tiene en cada prueba y orar por ellos.
2) El impacto del sacrificio de Jesús
Podrías ver la cruz no solo como un símbolo de sufrimiento, sino como el medio por el cual Cristo derrota al maligno y trae salvación al mundo. Al entender el verdadero alcance de la salvación ofrecida a través de Jesús, puedes enfrentar tus propias luchas con la confianza de que Cristo ya ha vencido. Esto nos desafía a confiar en el poder de la cruz y compartir esa esperanza con los que nos rodean.
Como adultos, a menudo enfrentamos tensiones en el hogar que pueden llevar a malentendidos. Reflexiona sobre el sacrificio de Jesús y cómo Él se entregó por amor. Utiliza este ejemplo para fomentar el perdón en situaciones de conflicto familiar. Elige un momento esta semana para hablar sinceramente con un familiar con quien hayas tenido una discusión, pidiendo perdón por tu parte y estando dispuesto a escuchar su perspectiva.
En el entorno laboral, a veces enfrentamos decisiones difíciles que pueden afectar nuestra ética cristiana. Permítete ser guiado por el sacrificio de Jesús, que nos enseñó a servir a los demás. Busca una oportunidad para demostrar verdadera compasión en el trabajo esta semana, ya sea ayudando a un compañero en su carga de trabajo o apoyando a uno que esté pasando por un momento difícil.
Si sientes que actualmente no reflejas el sacrificio de Jesús, establece un tiempo diario de reflexión. Escribiendo testimonio cada día, puedes hacer un registro de significa para ti el sacrificio de Cristo. Esto te ayudará a internalizar su amor y te motivará a compartir esa verdad transformadora con tu entorno.
3) Caminar como hijos de luz
Jesús nos insta a que caminemos en su luz mientras tenemos la oportunidad.
Un faro en la costa sirve como guía para los barcos perdidos en la oscuridad. Sin él, serían propensos a chocar contra las rocas. Jesús es nuestro faro en la vida, iluminándonos el camino hacia el puerto seguro. Cuando seguimos su luz, evitamos peligros innecesarios y encontramos nuestro rumbo. Esta luz es vital, no solo porque da dirección, sino porque nos da paz en medio de la tormenta.
Llevar una vida como hijos de luz significa ser un ejemplo de amor y perdón. En casa, puede que te enfrentes a tensiones familiares, momentos de discusión o desánimo. Puedes crear un tiempo específico cada semana para tener conversaciones abiertas donde todos puedan expresar sus sentimientos y buscar la reconciliación. Conocí a una familia que cada jueves celebra “jueves de pizza”, cada jueves el papá prepara pizzas. KFC, por ejemplo, tiene los martes locos, con muy buenas promociones. Entonces, un enfoque práctico es que en nuestros hogares haya una noche de “tiempo familiar", donde cada miembro comparta un versículo bíblico y cómo les ha impactado, fomentando así la unidad y la guía espiritual en el hogar.
En la iglesia, es posible que sientas que te falta conexión con los demás. Ser un hijo de luz aquí podría incluir asumir un rol activo en tu fraternidad, en algún departamento, colaborando con las actividades regulares de la iglesia. Esto no solo fortalecerá el vínculo con los hermanos y fortalecerá tu fe, sino que también te permitirá mostrar el amor de Cristo de manera práctica.
Conclusiones
Este pasaje nos llama a reconocer el sacrificio de Cristo y a vivir en la luz que Él nos ofrece. Nos invita a reflexionar sobre nuestras propias luchas y decisiones, motivándonos a salir de la oscuridad del pecado y a seguir al Salvador. Para muchos que están lidiando con la tristeza o la incertidumbre, el mensaje de esperanza en Jesús es vital para encontrar paz y dirección.
Cristo trae luz a nuestra oscuridad, y su sacrificio nos llama a vivir en esa luz para reflejar Su amor a los demás.
Leamos una vez más el VC
