RELACIÓN CONYUGAL CRISTIANA (PARTE II)
1 Pedro • Sermon • Submitted • Presented
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· 33 viewsQue mi audiencia aprenda como debe de ser la relación o trato en el matrimonio tanto de parte del hombre a la mujer como de la mujer al hombre, bíblicamente hablando.
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Amados hermanos, cuando pensamos en el matrimonio, ¿qué es lo primero que viene a nuestra mente? Para algunos, quizás sea una relación de amor y compañerismo; para otros, tal vez las responsabilidades y desafíos diarios. Sin embargo, como creyentes, debemos recordar que el matrimonio no es solo un acuerdo humano, sino un diseño divino, una institución establecida por Dios mismo para reflejar Su gloria y carácter en este mundo.
Hoy, vamos a reflexionar sobre el rol del esposo según la Biblia. ¿Qué significa ser un líder en el hogar? ¿Cómo se combina el liderazgo con el amor sacrificial? A través de las Escrituras, veremos que el esposo tiene una responsabilidad dada por Dios de ser un líder amoroso, siguiendo el modelo perfecto de nuestro Señor Jesucristo. Este liderazgo no es una excusa para dominar o imponer, sino una oportunidad para servir, amar y guiar a la familia hacia el propósito divino.
Prepárense, entonces, para explorar cómo el esposo puede reflejar el liderazgo de Cristo en su hogar, guiando con amor y humildad, mientras buscamos aplicar estos principios en nuestras vidas cotidianas.
ENTENDIENDO EL LIDERAZGO DEL ESPOSO
ENTENDIENDO EL LIDERAZGO DEL ESPOSO
Cuando analizamos algunos pasajes claves que hablan del rol del esposo u hombre como Gn. 3:16; Ef. 5:23-33; 1 Ti. 3:4-5; 1 P. 3:7 entre otros, nos damos cuenta que, en sentido general, hay dos responsabilidades que Dios le asigna al hombre:
Debe ser el líder de su esposa.
Debe ser el amante de su esposa.
El esposo debe ser el líder de su esposa (ver Ef. 5:23; 1 Ti. 3:4-5, 12)
El esposo debe ser el líder de su esposa (ver Ef. 5:23; 1 Ti. 3:4-5, 12)
“Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo.” (Efesios 5:23, NBLA)
“Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad; (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?).” (1 Timoteo 3:4–5, NBLA)
Lo primero que tenemos que decir sobre el liderazgo del esposo es que el apóstol Pedro, cuando habla a las mujeres, sobre su instrucción a sujetarse a sus esposos, está dejando claro que existe un liderazgo de estos en la relación. La evidencia bíblica del liderazgo masculino de abismal:
Antes de la caída:
1. La creación del hombre antes de la mujer: En Génesis 2:7, Dios forma primero al hombre (Adán) y luego a la mujer (Eva) a partir de la costilla del hombre (Génesis 2:21-22). Este orden se interpreta en la Biblia como un indicio de liderazgo masculino (1 Corintios 11:8-9).
2. La tarea de nombrar a los animales y a la mujer: En Génesis 2:19-20, Adán nombra a los animales, y después en Génesis 2:23, da nombre a la mujer (“Varona será su nombre”). El acto de nombrar simboliza autoridad y liderazgo.
3. La responsabilidad de cuidar el huerto y obedecer a Dios: Dios le da a Adán el mandamiento de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal antes de crear a Eva (Génesis 2:15-17). Esto muestra que Adán era el receptor inicial de las instrucciones divinas, indicando su responsabilidad de liderar espiritualmente.
Después de la caída
1. La responsabilidad de Adán por el pecado: Aunque Eva fue quien fue engañada por la serpiente y comió primero del fruto, Dios responsabiliza a Adán como cabeza del matrimonio (Génesis 3:9). En Romanos 5:12, se señala que el pecado entró al mundo “por un hombre”, refiriéndose a Adán, lo que refuerza su rol representativo.
2. La maldición en el liderazgo: Después de la caída, las dinámicas de liderazgo y sumisión se distorsionan. Dios le dice a Eva: “Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti” (Génesis 3:16). Esto implica que el liderazgo masculino, diseñado para ser amoroso y servicial, se vería afectado por el pecado, conduciendo a tensiones en la relación matrimonial.
3. El modelo de liderazgo en el Nuevo Testamento: Las enseñanzas de Pablo confirman el liderazgo masculino como parte del diseño de Dios para el matrimonio. Efesios 5:23-25 describe al esposo como “cabeza de la mujer”, así como Cristo es cabeza de la iglesia. Este liderazgo debe reflejar el amor sacrificial de Cristo.
¿Desde el punto de vista bíblico que es el liderazgo?
¿Desde el punto de vista bíblico que es el liderazgo?
Un líder es en primer y principal lugar un siervo
1. Mat 20:25-28 NTV Pero Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. (26) Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, (27) y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. (28) Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».
El liderazgo no es una posición de grandeza sino una actitud de entrega desde el corazón representado por la toalla y la vasija en Juan 13:1-15.
Ser líder de la familia significa que debe de ser el siervo más grande de la casa.
¿Qué aprendemos del liderazgo de Jesús, quien es nuestro modelo y estándar a seguir?
¿Qué aprendemos del liderazgo de Jesús, quien es nuestro modelo y estándar a seguir?
Jesucristo practicó la asociación continua con aquellos a quienes guiaba.
El esposo no está cumpliendo con la responsabilidad conferida por Dios hacia su esposa si no se deleita en su compañía y se ocupa de que puedan disfrutar de compañerismo frecuente y regularmente.
Jesucristo instruyó a sus discípulos con mucho cuidado y específicamente.
De igual manera el esposo, al momento de corregir debe de ser cuidado recordando que el trato a su esposa es “como vaso más frágil”.
Jesucristo guió a sus discípulos siendo un buen ejemplo.
“El liderazgo del esposo significa procurar ser un ejemplo, un modelo, un patrón de piedad, santidad, comprensión, dedicación y devoción a Dios”.[1]
Jesucristo guió a sus discípulos haciendo decisiones y delegando en ellos responsabilidades.
El ser líder no significa que deba el esposo cargar con toda la responsabilidad y hacer todo el trabajo mientras su esposa no hace nada y no se responsabiliza por ninguna cosa. Cada quien se ocupará de hacer lo que le corresponde y el esposo velará de que el trabajo se haga.
Maridos, Dios quiere que sean los líderes de sus esposas. Esto significa que debe ser el siervo de su esposa, que debe pasar mucho tiempo con ella, que le debe dar instrucción útil, escritural y práctica, que debe ser buen ejemplo para ella y que debe tomar decisiones y delegar responsabilidades en su hogar.
El esposo debe ser el que ama o amante de su esposa.
El esposo debe ser el que ama o amante de su esposa.
“Si al esposo se le ordena amar a su esposa con amor ágape, es porque verdaderamente ella necesita amor. De hecho, necesita amor tanto como necesita el aire que respira”. Dr. Emerson Eggerichs.
Existen dos comparaciones que en las Escrituras encontramos con respecto al amor que debe de tener el esposo:
La primera comparación es “como Cristo”: “Maridos, amen a sus mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio El mismo por ella.” (Efe 5:25 NBLA)
El amor de Cristo por su pueblo es incondicional (Rom. 5:8)
El amor de Cristo es voluntario.
El amor de Cristo es intenso
El amor de Cristo es sin fin
El amor de Cristo es desinteresado
El amor de Cristo es un amor con propósito
El amor de Cristo es un amor sacrificado
El amor de Cristo es un amor manifestado
La segunda comparación es “como a sí mismo o a su propio cuerpo”: “Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia.” (Efe 5:28-29 NBLA)
Amados hermanos, el liderazgo del esposo no es un privilegio sino una responsabilidad delate de Dios. No es un liderazgo para apoderarse o apropiarse de la mujer y el hogar, sino un liderazgo para servir y entregarse de la misma manera que Cristo lo hizo. El liderazgo del esposo tiene que ser un liderazgo amoroso.
EL TRATO DEL ESPOSO A SU MUJER (V. 7)
EL TRATO DEL ESPOSO A SU MUJER (V. 7)
Como siempre se ha dicho por ahí, “el amor se manifiesta en acciones”. Pedro esta en esta misma línea porque instruye a los hombres a un trato a sus esposas en dos direcciones:
Vivir comprensivamente o sabiamente con sus esposas.
Dar honor o respeto a sus esposas.
¿Cómo puede el marido comunicarle a su esposa su amor?
¿Cómo puede el marido comunicarle a su esposa su amor?
Una de las maneras más sencillas pero menos practicadas de comunicar amor es por medio de las palabras.
Puede amar a su esposa ocupándose de satisfacer todas sus variadas necesidades.
Puede amar a su esposa protegiéndola.
Puede expresar amor a su esposa ayudándole a cumplir con sus tareas y responsabilidades.
Puede expresar su amor sacrificándose por ella.
Puede amar a su esposa dejando que ella comparta en verdad su vida.
Puede expresar su amor rehusando compararla desfavorablemente con otras personas, especialmente con otras mujeres.
Puede expresar su amor demostrándole que después del Señor Jesucristo, ella ocupa el primer lugar en su vida.
Puede expresar su amor brindándole ternura, respeto, caballerosidad y cortesía.
Es bueno aclarar que cuando Pedro dice que debemos tratar a nuestras esposas “como un vaso más frágil”, no se está refiriendo a que la mujer es más débil intelectual, moral o espiritualmente, sino al aspecto físico. El hombre ha sido diseñado por Dios para ser más fuerte fisicamente para que pueda cumplir con su rol. Mientras que la mujer, fue diseñada con más delicadeza y fragilidad para que pueda cumplir con su rol.
Por otro lado, la expresión “heredera como ustedes de la gracia de la vida” nos iguala en dignidad para con Dios. No deja lugar para que pensemos que somos superiores sino que somos iguales delante de Dios. Como dijo Pablo:
“No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:28, NBLA)
Además, el apóstol concluye con una advertencia muy interesante que es el estorbo de las oraciones si no se cumple con las instrucciones dadas.
“Cuando un esposo no vive con su esposa según las Escrituras ni la respeta, se encuentra con el hecho de que no puede orar con ella. De la misma manera, cuando una esposa se niega a aceptar la autoridad de su esposo, se encuentra incapaz de orar junto con él. Dios no acepta oraciones ofrecidas por esposas que viven en un ambiente de reyertas (riñas) y contiendas. Él quiere verlos reconciliados a fin de que puedan orar juntos en paz y armonía, y disfrutar así de innumerables bendiciones divinas.”[2]
Amado hermano, ¿tu trato a tu esposa o compañera cumple con lo indicado por la Palabra de convivir de manera comprensiva y honrando o respetando a tu mujer? ¿Están tus oraciones siendo estorbadas por tu manera de tratar a tu compañera? Creo que es un buen tiempo para reflexionar y venir humillado ante el Señor y luego con nuestras esposas sobre nuestro pecado en este sentido.
CONCLUSIONES
CONCLUSIONES
En conclusión, hemos visto que el liderazgo del esposo en el matrimonio no es una posición de poder para ser usada en beneficio propio, sino un llamado sagrado a reflejar a Cristo. Como hemos estudiado, este liderazgo se ejerce a través de la humildad, el amor sacrificial y el servicio constante hacia la esposa y la familia.
Hermanos, esto no es solo un ideal hermoso, sino una responsabilidad solemne delante de Dios. Ser líder en el hogar significa ser el siervo mayor, el que toma la iniciativa en buscar a Dios, en cuidar, proteger y amar a su esposa como Cristo ama a Su iglesia.
Al salir de aquí, pregúntense: ¿Estoy liderando a mi familia de manera que glorifique a Dios? ¿Estoy amando a mi esposa como Cristo amó a la iglesia? Recordemos que nuestras acciones en el matrimonio son un testimonio vivo de nuestra fe en Cristo.
Que el Señor nos dé la gracia y la fuerza para cumplir este llamado, y que nuestras familias sean un reflejo de Su amor y propósito en este mundo. Amén.
[1] Mack, Wayne. Fortaleciendo el Matrimonio. Pag. 39
[2] Kistemaker, Simon J. 1994. Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Pedro y Judas. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
