Boda: Luilly y Yarledys

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 15 views
Notes
Transcript

Bienvenidos

Amados hermanos, el día de hoy nos hemos reunido para celebrar la unión de dos hermanos muy queridos de nuestra congregación.
Así que yo les invito a ponerse de pie para dar inicio a esta ceremonia matrimonial.
Entonemos el himno: Dios Bendiga las Almas Unidas - ya que esta es nuestra oración.
Hoy oramos que Dios bendiga a este nuevo matrimonio.
…y que Dios bendiga a cada matrimonio en este lugar.
Dios bendiga las almas unidas
por los lazos de amor sacrosanto,
y las guarde de todo quebranto
en un mundo de espinas y erial.
Que el hogar que a formarse comienza
con la unión de estos dos corazones,
goce siempre de mil bendiciones
al amparo del Dios de Israel.
Que el Señor, con su dulce presencia,
cariñoso estas bodas presida,
y conduzca por sendas de vida
a los que hoy se prometen lealtad.
Les recuerde que nada en el mundo
es eterno, que todo termina
y por tanto, con gracia divina,
cifrar deben la dicha en su Dios.
Que los dos que aquí se aproximan
a jurarse su fe mutuamente,
busquen siempre en Cristo la fuente
de amor y de dicha inmortal.
Y si acaso de duelo y tristeza
se empañasen su senda un día,
en Jesús hallarán dulce guía
que consuelo y paz les dará.

Reconocimientos

Pueden tomar su lugar.
Hoy queremos reconocer la presencia de cada uno de ustedes, amigos invitados, y hermanos de esta congregación, que nos honran con su presencia. La Biblia dice:
Romanos 12:15 NBLA
15 Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran.
Hoy no es un día de tristeza sino de gozo, de alegría porque Luilly Fabry Motato Paez y Yarledys Jimenez Ardila vienen ante la presencia de Dios, en presencia de todos estos testigos, para pedir a Dios que sea él quien bendiga su unión matrimonial.
También nos acompañan sus familias y amigos desde Colombia. No pueden estar aquí con nosotros pero a la distancia comparten el gozo de Luilly y Yarledys.
Finalmente los hermanos Jaime Salvador y Julieta Camargo acompañan a esta pareja ya que han sido un matrimonio quienes les han brindado su amistad y apoyo desde que llegaron a nuestra congregación - hasta el día de hoy.
Gracias hermanos por su apoyo a esta pareja.
Tengan por seguro que tendrán de parte de Dios su recompensa.
Invito a mi hermano Jaime a dirigirnos en oración para que Dios bendiga esta ceremonia y que todo lo que hagamos ponga en alto el nombre de Jesucristo.
Ellos ya han comparecido ante el registro civil y cumplido con los requisitos de las autoridades terrenales - y esto es muy importante.
No podríamos celebrar un matrimonio de una pareja que no han cumplido con estos requisitos terrenales.
Pero, ¿por qué es que ahora vienen a la casa de Dios si ya han cumplido con los requisitos del registro civil?
Porque creemos que el factor indispensable para el matrimonio, para el hogar, para la familia - es Dios.
Es cierto, muchos han unido sus vidas, aun en una ceremonia en una iglesia y ha naufragado su matrimonio.
Así que no es suficiente venir a una iglesia para presentar nuestro matrimonio ante Dios.
Es necesario vivir de tal manera que seamos conscientes del compromiso que estamos tomando, y cumplir los votos que hacemos como marido y mujer.

Mensaje

Les invito a estar atentos a esta lectura de la Palabra de Dios, leída por el hermano Jaime Salvador.
Mateo 7:24–27 NBLA
24 »Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 26 »Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 27 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción».
En esta lectura Jesús pinta dos cuadros - en el cual aparece una casa en medio de la tormenta, “torrentes y vientos” que azotan las casas.
En el primer cuadro nos damos cuenta que el constructor, un hombre sabio, edificó su casa sobre la roca.
Como los cimientos de la casa estaban fundados sobre la roca, vino la tormenta y su casa permaneció.
En el segundo cuadro aparece otro constructor, un hombre insensato (necio, sin sabiduría), y este edifica su casa sobre la arena.
De hecho, la Biblia no nos dice que es lo que llevó a este hombre a edificar su casa sobre la arena.
¿Qué fue lo que llevó a este hombre a edificar su casa sobre la arena? Recordemos que la Biblia nos dice que este hombre no es sabio.
Cuando vinieron los vientos y la tormenta la casa simplemente no pudo resistir.
La casa pronto cayó a tal grado que Jesús dice “grande fue su destrucción.”
Fue una perdida total.
¿Cuál es la lección?
Jesús no está dando una clase para futuros arquitectos.
Tampoco está previniendo a la gente acerca del cambio climático y sus efectos sobre las construcciones.
Jesús está dando una lección de vida acerca de la necesidad de tener un cimiento sólido, fuerte, inmovible que nos podrá librar de una perdida total.
Cuantas personas han acabado sus vidas en la ruina a causa de una mala decisión.
Otros han destruido su hogar por su egocentrismo, su vanidad, o su propia negligencia.
¿Así que Luilly y Yarledys, desean que su hogar, su matrimonio esté fundado sobre la roca?
El método es sencillo - construyan su hogar sobre la roca de la Palabra de Dios.
Esto es necesario, porque tarde o temprano la tormenta llegará.
La tormenta pueden ser problemas, discusiones, perdida económica, malos entendidos, enfermedad, o alguna otra tragedia.
Ningún ser humano está exento de sufrir.
La pregunta no es ¿llegará la tormenta a nuestras vidas?…más bien es “en qué momento llegará el momento a nuestras vidas?
Creo que todos podemos entender esta parte.
Si no quiero que mi casa sea destruída, debo construir mi casa sobre la roca.
Pero, para esto debo ser una persona sabia.
Y es aquí donde encontramos el gran problema - el ser humano no es sabio por naturaleza.
De hecho, la naturaleza del ser humano es todo lo contrario - tendemos a ser egoístas, pensamos primero en nosotros, queremos satisfacer nuestras necesidades.
Es por eso que muchos al tomar una decisión han escuchado el consejo:
Haz lo que te dicte el corazón.
En otras palabras recurren a su propio conocimiento, ideas, y conceptos para tomar decisiones.
Pero esta filosofía tiene un gran problema.
Jeremías 17:9 NBLA
9 Más engañoso que todo es el corazón, Y sin remedio; ¿Quién lo comprenderá?
No podemos confiar en nuestro propio corazón.
No podemos confiar en nuestras propias ideas.
…si esto hacemos será como el insensato / el hombre sin sabiduría que edificó su casa sobre la arena.
Tarde o temprano llegará la destrucción a su vida.
Entonces, ¿qué puede hacer el hombre si no puede confiar en si mismo y mucho menos confiar en su propia sabiduría?
Santiago 1:5 NBLA
5 Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Ir a Dios y pedirle a él sabiduría.
Es por eso que Luilly y Yarledys han venido a este lugar, para pedir que Dios les conceda sabiduría para conducir sus vidas y matrimonio.
Es por eso que nosotros les acompañamos para pedir a Dios por ellos y que sea Dios mismo quien no solo les bendiga y haga prosperar sino que les de la sabiduría necesaria en su matrimonio.

Intercambio de votos

Luilly y Yarledys, ustedes han creído que Jesús es el único Salvador, y que su muerte en la cruz fue suficiente para perdonar sus pecados - de la misma manera confiamos que ustedes creen que Dios es la fuente de sabiduría para conducir sus vidas como marido y mujer.
Por tanto, les invito a Luilly y Yarledys a ponerse de pie, y queremos cederles el tiempo para intercambiar algunas palabras demostrando su compromiso el uno al otro.
Luilly
Yarledys
Habiendo escuchado estas palabras procedemos al intercambio de votos. Yo les haré una pregunta a la cual les pido - si están de acuerdo, respondan: Sí, acepto.
Luilly., ¿Aceptas que Yarledys sea tu esposa, para vivir unidos según la ley de Dios en el Santo estado del Matrimonio? ¿La amarás, la consolarás, la honrarás, la guardarás en la salud y enfermedad y, renunciando a todas las demás, te mantendrás solo con ella, hasta que la muerte los separe?
Yarledys., ¿Aceptas que Luilly sea tu esposo, para vivir unidos según la ley de Dios en el Santo estado del Matrimonio? ¿Lo respetarás y lo atenderás, lo amarás, honrarás y lo guardarás en la salud y enfermedad y, renunciando a todos los demás, te mantendrás solo para él, hasta que la muerte los separe?
Al haber escuchado su respuesta les invito a tomarse de las manos y repetir conmigo:
Luilly: En el Nombre de Dios, yo, Luilly., te tomo a ti, Yarledys., para que seas mi esposa, para tenerte y protegerte desde este día en adelante, en el tiempo bueno y en el tiempo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, según la Santa Palabra de Dios. Este es mi solemne juramento.
Yarledys: En el Nombre de Dios, yo, Yarledys., te tomo a ti, Luilly., para que seas mi esposo, para tenerte y protegerte desde este día en adelante, en el tiempo bueno y en el tiempo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, según la Santa Palabra de Dios. Este es mi solemne juramento.

Intercambio de anillos

Habiendo escuchado el juramento de fidelidad que han hecho el uno al otro haremos el intercambio de anillos.
Desde tiempos antiguos el anillo matrimonial ha servido para ser una presencia visible del compromiso que existe entre un esposo y una esposa.
Luilly, le invito a tomar la mano de Yarledys y colocarle el anillo, mientras repite conmigo:
Yarledys., Yo te entrego este anillo como signo de mi amor y fidelidad, y te honro con todo lo que soy y con todo lo que tengo, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Yarledys, le vinto a tomar la mano de Luilly y colocarle el anillo, mientras repite conmigo:
Luilly, Yo te entrego este anillo como signo de mi amor y fidelidad, y te honro con todo lo que soy y con todo lo que tengo, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Invito a la congregación a ponerse de pie y me acompañen en una oración:
Dios eterno, fuente de toda sabiduría, te damos gracias por la vida de Luilly y Yarledys. El día de hoy ellos y todos estos testigos venimos a pedir tu bendición sobre su matrimonio. Te rogamos que los bendigas y los guardes. Te pedimos que les concedas sabiduría de tal manera que puedan seguir edificando su casa sobre la roca. Vivimos en este mundo bajo los efectos del pecado y el mal en el cual tarde o temprano llegará la tormenta a azotar sus vidas; sin embargo, creemos que tu estarás con ellos hasta el final. Guarda sus vidas, guarda a sus hijas, guarda a sus familiares. Te rogamos que puedan ellos glorificar tu nombre a través de su matrimonio y ser bendición aquí y donde quiera que se encuentren. Amen.

Luilly y Yarledys

Ahora que Luilly y Yarledys se han entregado con votos solemnes el uno al otro, con la unión de manos y el dar y el recibir de los anillos, Yo los declaro marido y mujer, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Aquellos a quien Dios ha unido, que no los separe el hombre.
Hermano Luilly…puede usted besar a la novia.
Demos un aplauso a los novios mientras ellos salen por el centro acompañados de la marcha nupcial.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.