El inevitable juicio de Dios.
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ENTRDA:
ENTRDA:
El jueves comenzamos leyendo uno de los versículos centrales de los primeros tres capítulos de la carta del Espíritu Santo a la iglesia en Roma
9 Ahora bien, ¿llegamos a la conclusión de que los judíos somos mejores que los demás? ¡Para nada! Tal como acabamos de demostrar, todos —sean judíos o gentiles— están bajo el poder del pecado.
El propósito de los primeros dos capítulos es demostrar como si estuvieramos en un tribunal para llevar a cabo un juicio donde todas las personas son culpables delante de Dios de pecado.
Somos culpables de hacer lo que nosotros hemos querido y no su voluntad
Y por lo tanto Dios en su justicia debe castigar la maldad de cada persona.
2 Y sabemos que Dios, en su justicia, castigará a todos los que hacen tales cosas.
3 Y tú, que juzgas a otros por hacer esas cosas, ¿cómo crees que podrás evitar el juicio de Dios cuando tú haces lo mismo?
El Juicio de Dios es inevitable para todos los que se nieguen a recibir la gracia de Dios a través de Cristo.
El Juicio de Dios es inevitable para todos los que se nieguen a recibir la gracia de Dios a través de Cristo.
El jueves terminamos leyendo el verso 11 entendendiendo que Dios dará vida eterna a los que se arrepienten y creen es Jesús y se apartan de su maldad y tambien condenación eterna a los que decidan vivir para sí mismos.
11 Pues Dios no muestra favoritismo.
DESARROLLO:
DESARROLLO:
12 Los gentiles serán destruidos por el hecho de pecar, aunque nunca tuvieron la ley escrita de Dios; y los judíos, quienes sí tienen la ley de Dios, serán juzgados por esa ley porque no la obedecen.
13 Pues el simple acto de escuchar la ley no nos hace justos ante Dios. Es obedecer la ley lo que nos hace justos ante sus ojos.
El enorme problema que tenemos frente a nuestros ojos es que ningun ser humano en su condición pecaminosa puede obedecer completamente la perfecta y santa ley de Dios.
14 Aun los gentiles, quienes no cuentan con la ley escrita de Dios, muestran que conocen esa ley cuando, por instinto, la obedecen aunque nunca la hayan oído.
15 Ellos demuestran que tienen la ley de Dios escrita en el corazón, porque su propia conciencia y sus propios pensamientos o los acusan o les indican que están haciendo lo correcto.
Dios ha puesto en el corazón de cada persona su ley y esto produce el actuar de la conciencia acusando de maldad o afirmando la bondad.
16 Y el mensaje que proclamo es que se acerca el día en que Dios juzgará, por medio de Cristo Jesús, la vida secreta de cada uno.
El Evangelio es el mensaje que proclama que se acerca el día que Dios juzgará la vida secreta de cada uno.
El Evangelio es el mensaje que proclama que se acerca el día que Dios juzgará la vida secreta de cada uno.
17 Tú, que te llamas judío, confías en la ley de Dios y te jactas de tu relación especial con él.
18 Tú sabes lo que a él le agrada, sabes bien qué es lo correcto, porque se te ha enseñado su ley.
19 Estás convencido de que eres guía para los ciegos y luz para los que andan perdidos en la oscuridad.
20 Piensas que puedes instruir al ignorante y enseñar a los niños los caminos de Dios. Pues estás seguro de que la ley de Dios te da pleno conocimiento y toda la verdad.
21 Ahora bien, si tú enseñas a otros, ¿por qué no te enseñas a ti mismo? Predicas a otros que no se debe robar, ¿pero tú robas?
Juzgar a los demás no nos hace mejores personas, al contrario nos hace peores.
Juzgar a los demás no nos hace mejores personas, al contrario nos hace peores.
21 Ahora bien, si tú enseñas a otros, ¿por qué no te enseñas a ti mismo? Predicas a otros que no se debe robar, ¿pero tú robas?
22 Dices que está mal cometer adulterio, ¿pero tú cometes adulterio? Condenas la idolatría, ¿pero tú usas objetos robados de los templos paganos?
23 Te sientes muy orgulloso de conocer la ley pero deshonras a Dios al quebrantarla.
24 No es extraño que las Escrituras digan: «Los gentiles blasfeman el nombre de Dios por causa de ustedes».
Debemos ser conscientes a quien representamos, debemos ser conscientes lo que signfica decir “Soy Cristiano”
El cristianismo es menospreciado por la forma en que viven los que se hacen llamar cristianos.
El cristianismo es menospreciado por la forma en que viven los que se hacen llamar cristianos.
25 La ceremonia judía de la circuncisión sólo tiene valor si obedeces la ley de Dios; pero si no obedeces la ley de Dios, no estás en mejor condición que un gentil incircunciso.
26 Y si los gentiles obedecen la ley de Dios, ¿acaso él no los considerará su propio pueblo?
27 De hecho, los gentiles incircuncisos que cumplen la ley de Dios los condenarán a ustedes, judíos, que están circuncidados y tienen la ley de Dios pero no la obedecen.
28 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión.
29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca la aprobación de Dios, no la de la gente.
Un verdadero cristiano:
Tiene el corazón recto a los ojos de Dios
Ha experimentado un cambio en el corazón producido por el Espíritu de Dios
La transformación de su corazón lo lleva a buscar la aprobación de Dios.
CIERRE:
CIERRE:
Pudríamos equivocarnos al pensar que esto es una vida perfecta sin pecado, sin errores, sin equivocaciones.
No es una vida perfecta es una vida transparente
8 Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad;
9 pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
10 Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para su palabra en nuestro corazón.
13 Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.
La confesión y el abandono muestra el arrepentimiento del pecado, encubrirlo muestra la complacencia con el pecado.
La confesión y el abandono muestra el arrepentimiento del pecado, encubrirlo muestra la complacencia con el pecado.
