Líderes Eleazar
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Lider tipo David
Lider tipo David
“Entonces un siervo le dijo a Saúl: —Uno de los hijos de Isaí de Belén tiene mucho talento para tocar el arpa. No sólo eso, es un guerrero valiente, un hombre de guerra y de buen juicio. También es un joven bien parecido y el Señor está con él.” (1º Samuel 16:18, NTV)
Buenas tardes, gracias a los pastores por la oportunidad de compartir con el liderazgo de Restauración Familiar.
En primer lugar les quiero felicitar por aceptar el llamado al servicio a través de los diferentes ministerios de la iglesia. Eso es lo primero, porque demuestra cuando menos, disposición.
Pero surge la pregunta ¿disposición a qué? Y aquí es dónde se pone interesante el asunto.
Antes de continuar, quiero pedirle permiso a su pastor, si me permite hablarles como me gusta hablar con el liderazgo de la iglesia donde pastoreamos la pastora Almita y yo.
¿Disposición a qué? Primero veamos a lo que NO es liderazgo.
Liderazgo no es protagonismo: Si lo que deseas es una plataforma para que te vean y ser reconocido ¡este no es el lugar! En todo caso, eso es una consecuencia natural del liderazgo, pero para quienes entienden lo que sí es liderazgo
Liderazgo no es mandar: El liderazgo cristiano, cuando estás bajo la dirección de un pastor, es servir, siguiendo las instrucciones del pastor. Así que si quieres mandar, hay otras instancias, por ejemplo el matrimonio.
Liderazgo no es ser servido. Liderazgo es servicio.
Volvemos a la pregunta ¿disposición a qué?
Vamos a tomar el ejemplo de un personaje que ha pasado a la historia como el mejor rey de Israel y cómo llegó a ser así.
“Entonces un siervo le dijo a Saúl: —Uno de los hijos de Isaí de Belén tiene mucho talento para tocar el arpa...” (1º Samuel 16:18, NTV)
El liderazgo está al servicio de la iglesia. La iglesia como cuerpo de Cristo, es la imagen ante la sociedad, la cultura, de lo que es el cuerpo de Cristo. Como tal, requiere profesionalismo y excelencia.
Un líder que no se prepara, que no lee no podrá ser excelente. Cada uno debe ser el mejor en el área que le corresponde. Si es el ministerio Infantil. Leer sobre primeros auxilios, técnicas de enseñanzas, coordinar a los maestros, programar a tiempo y calendarizar a tiempo.
Ser los primeros en llegar. Los más puntuales. Cuando menos 10 antes de cada reunión, los líderes ya están listos para servir .
Compromiso.
Pro activos. Tome la iniciativa. David así lo hizo para enfrentar a Goliat. Avanzó, diseñó un plan. Así usted, anticipando necesidades sin esperar instrucciones explícitas.
Quién discipula, debe leer, actualizar el material, proponer a los pastores nuevos temas, temas que sean relevantes para los tiempos que estamos viviendo.
Y así cada ministerio. Al informarnos sobre nuestra área podemos sugerir, ser pro activos.
Como David ser genuinos, voluntarios, en lugar de esperar ser llamados, toma la iniciativa para apoyar las necesidades de tu pastor y de la iglesia.
Si los pastores han confiado en ustedes para un área ¡háganlo como para el Señor! Den ideas y no solo mencionen los problemas.
El talento llevó a David del campo de pastoreo a la mesa del rey, y no olvides que el primero que vio su excelencia ¡fue Dios! No fue el rey Saúl. Esa es la actitud correcta. Que Dios vea tu amor por ÉL reflejado en la calidad, la excelencia de tu servicio.
“...No sólo eso, es un guerrero valiente, un hombre de guerra....” (1º Samuel 16:18, NTV)
En el liderazgo encontrarás dificultades. Incluso retos. Se necesita carácter para saber recibir las dificultades.
Alguna ocasión quizá los pastores te llamen la atención. ¿Sabes por qué lo hacen? Porque saben, ven en ti, alguien que puede dar más.
Hay personas que dicen: pastor, si ve que algo no lo hice bien, dígame. Pero se los dice uno y después se sienten. Andan tristes.
Ustedes son un filtro entre las instrucciones de los pastores y la congregación. Cuando se toma una decisión ¡es decisión de todos! No digan: pues no entiendo al pastor, ni yo estoy de acuerdo, pero eso dijo él. ¡NO diga eso! Si no está de acuerdo o no entiende ¡pregúntele a los pastores! Pero ante la congregación hay unidad, es un frente unido.
“...de buen juicio...” (1º Samuel 16:18, NTV)
Esto es de sentido común, el menos común de los sentidos. Hay ocasiones que quizá los pastores no estén y es necesario tomar una decisión. La primera pregunta que debe hacerse es ¿qué haría mi pastor? lo segundo ¿esto contribuirá al buen caminar de la iglesia? Y ejecute.
El buen juicio no se consigue leyendo libros de superación, el buen juicio o la sabiduría, usted ya sabe dónde se obtiene ¡de rodillas!
El principio de la sabiduría es...
Cuando llega alguien por primera vez, y se sienta en el lugar de un líder ¿qué va a hacer? lo muevo de la silla o lo dejo en ese lugar.
Cuando se cae agua en el corredor, yo lo vi yo lo seco. Aunque no sea mi área. Antes que alguien se caiga lo voy a limpiar.
Hay muchas cosas que se pueden hacer en la iglesia. Si llega el domingo antes de la reunión y llegó a sentarse porque dice ¡no hay nada qué hacer! es porque quizá no ha observado bien.
Hay sillas suficientes, está apagada, prendida la luz, hay jabón, papel, agua, está todo limpio, etc.
“...También es un joven bien parecido...” (1º Samuel 16:18, NTV)
Esto déjelo para el pastor. Con eso ya basta.
Tenga cuidado en su presentación personal. Zapatos viejitos pero bien limpios.
Antes de venir a la Iglesia, una miradita frente el espejo. Cabello bien peinado, aliento a menta silvestre. Cierre del pantalón arriba.
Sonrisa bien puesta, actitud de servicio y reflejando el Amor y entrega en acciones.
Sabe qué hermosea más el rostro. Una persona leal. La lealtad de David hacia el rey Saúl aun cuando lo perseguía es un testimonio poderoso.
Defiendan, respeten a su pastor. Él los ama, ora por ustedes, ha caminado por su valle de sombra con ustedes. No sea que cuando termine de cruzar es valle y esté usted en la cumbre, abandone a quién caminó con usted.
“… y el Señor está con él.” (1º Samuel 16:18, NTV)
Finalmente, lo más importante mantener siempre la presencia de Dios.
Cada aspecto del liderazgo debe reflejar que Dios está con nosotros, buscando SU dirección en todo momento.
Termino con este verso:
“Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.” (Gálatas 6:9, NTV)
A veces el liderazgo es cansado. Es como el avance del año.
Empezamos Enero con ánimo, con esfuerzo, conforme pasan los meses se va uno cansando, las dificultades, los problemas, los retos personales, nos van desgastando.
Pero cada año, llegamos a esta temporada, en que recordamos que nuestro Señor Jesús, siendo igual a Dios, no consideró ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se hizo siervo.
En esta temporada, recordamos que Dios, Creador de Todo, vino como un siervo a entregar su vida misma.
A Él servimos. Y cuando venga, vendrá como el León de la Tribu de Judá a ÉL servimos y en su tiempo cosecharemos.
Que al termino de nuestro servicio en esta tierra, escuchemos esas dulces palabras de ÉL
Bien buen siervo fiel, en lo poco fuiste fiel en lo mucho te pondré.
Palabra de Dios
Oremos
