Reunión de Jóvenes Mayores (5)
El tema de la vida en comunidad es importante porque nos ayuda a entender lo vital que es pertenecer a una comunidad y acudir a ella disfrutando de la compañía en el caminar con Cristo.
I. Vida en Comunidad
A. Definiciones:
1) Cuán bueno:
2) Cuán agradable:
3) habitar juntos: “habitar también juntos los hermanos”
a) aceite (óleo precioso [bueno]).
Producto del fruto prensado del > olivo y artículo de gran valor en los tiempos bíblicos, tanto que se cuenta entre los elementos que formaban parte de la riqueza del rey Salomón
las unciones con aceite se utilizaron como ritos de consagración y de curación.
Derramar aceite sobre un huésped era una muestra y señal de honor, como evidencia una conocida figura del libro de los Salmos, en la que este producto simboliza la abundancia de la bendición divina: «Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando (Sal. 23:5; cf. 92:10). Los ungidos con aceite tienen la bendición de Dios y, con ella, la misión de iluminar al pueblo y guiarlo por el camino de la salvación. La unción es externa, signo de la acción interna del Espíritu de Dios que transforma al ungido (1 Sam. 10:1–6; 16:13).
b) rocío (lluvia, que cubre la vegetación).
En el clima seco de Palestina el rocío nocturno es prácticamente la única refrigeración de los campos durante los meses que median entre las últimas lluvias de primavera y las primeras que llegan con el otoño. Los vientos marítimos del oeste traen consigo, después de la puesta del sol, tan considerable humedad, que por la noche, señaladamente en primavera y otoño, llega a caer abundante y copioso rocío, el cual humedece las telas de las tiendas y gotea de los tejados (Cnt. 5:2; Job 29:19), manteniendo fértil y viva la vegetación. Este rocío, en los veranos tan secos, es de gran importancia para la tierra, por lo cual es considerado una bendición de Dios (Gn. 27:28; Dt. 33:13, 28; Zc. 8:12; Os. 14:6; Baruc 2:25). Su ausencia es atribuida a la maldición divina (2 Sam. 1:21; 1 R. 17:1; Hag. 1:10).
El corazón del poema es la afirmación de unidad que presenta a su comienzo. Es bueno y delicioso que «los hermanos» habiten en unidad y armonía. La felicidad plena se relaciona con las actitudes de fraternidad que se manifiestan entre dos personas, dos grupos o dos naciones. En efecto, las implicaciones educativas del salmo llevan el mensaje de sus niveles personales y familiares a dimensiones nacionales e internacionales. La unidad no es un extra optativo para disfrutar la bendición divina sino un requisito indispensable. El fundamento de la felicidad plena y abundante es la solidaridad.
El mensaje del salmo es claro: La unidad del pueblo es tan importante como la unción de los sacerdotes—que juegan un papel de importancia en la vida espiritual del pueblo—, y como el nacimiento de los ríos—que son indispensables para la vida natural—.
