El Cuerpo Resucitado, 1 Corintios 15:35-50

La Iglesia Santa  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 573 views
Notes
Transcript
Introducción
Apertura-
ECC- La desesperación, el enfoque solo en esta vida, sin considerar lo que se viene.
Intro al pasaje-
Oración objetiva- dos verdades gloriosas que este pasaje afirma para que podamos aferrarnos a la esperanza de la futura de la resurrección a la gloria.

La Naturaleza Misma Proclama la Verdad de la Resurrección, vs: 35-41.

1 Corintios 15:35–41 (RVR60)
Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo.
No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.
La duda incrédula de la resurrección corporal, vs: 35-36.
Las preguntas hechas por los Corintos son dos, y Pablo las responde en orden inverso en este pasaje.
A la superficie parecen ser preguntas inocentes pidiendo aclaración. Sin embargo, la respuesta del apóstol “Necio” indica que está contestando preguntas escépticas de personas incrédulas de la resurrección corporal de creyentes, 1 Cor. 15:12.
1 Corinthians 15:12 RVR60
Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?
Estas preguntas son desafíos a la doctrina de la resurrección de creyentes basado en la resurrección de Jesucristo, lo cual Pablo ha confirmado en sus argumentos a través de este capítulo.
El argumento para la resurrección física corporal, vs: 37-41.
El proceso natural de la vida nueva, vs: 37-38.
Pablo describe el ciclo natural de la semilla que, al ser enterrado con un cuerpo, en cierto sentido, ese cuerpo muere y se disuelve al brotar la planta.
Es otro cuerpo que nace de la semilla, pero sigue siendo de la misma semilla.
Dios incorporó este proceso en la naturaleza que nos ayuda a entender este concepto de la resurrección.
El cuerpo del creyente morirá, será disuelto, pero volverá a constituirse con otro cuerpo aunque será la misma entidad, el mismo ser.
Es únicamente el cuerpo que se muere, no el alma. El mismo cuerpo humano se desintegra en el proceso de descomposición, pero eso no significa que es el fin de todo.
Queridos amigos, si tal es la muerte, si no es más que una siembra, acabemos con todo el dolor sin fe, sin esperanza, sin gracia... 'Nuestro círculo familiar se ha roto', dicen ustedes. Sí, pero sólo roto para que pueda volver a formarse. Habéis perdido a un amigo querido: sí, pero sólo habéis perdido a ese amigo para que podáis encontrarlo de nuevo, y encontrar más de lo que perdisteis. No se pierden; se siembran. (Spurgeon)
Dios no reconstruye el cuerpo humano, sino que lo rehace, lo recrea para ser algo nuevo sin perder el ser del individuo mismo.
Algunos se burlan de la idea de la resurrección. Dicen: "Aquí está el cuerpo de un cristiano, tendido en una tumba sin ataúd. Los átomos en el cuerpo son tomados en la hierba y comidos por un novillo, y el novillo es sacrificado y otro hombre come la carne y toma el átomo en su cuerpo. ¿Dónde va ese átomo en la resurrección?". Pero Dios no necesita cada átomo del cuerpo de un hombre para hacer un cuerpo de resurrección. Ya que cada célula de mi cuerpo contiene el plano de ADN para hacer un cuerpo completamente nuevo, Dios puede sin duda tomar una célula de mi cuerpo muerto y hacer un glorioso cuerpo de resurrección de ese viejo plano.— David Guzik, 1COR.
La diferencia natural entre cuerpos, vs: 39-41.
El cuerpo humano fue creado diferente del cuerpo animal, del cuerpo marino, y del cuerpo avícola.
El ser humano no evolucionó de ningún otro, ni el ave ni bestia evolucionaron desde el pez. Todos fueron creados según su misma especie.
El Dios que creó los diferentes cuerpos es capaz de crear un cuerpo que vuelve a la vida como nuevo.
El cuerpo resucitado del creyente es un cuerpo celestial, al contrario de un cuerpo terrenal.
La diferencia se encuentra también en su gloria. Tal como el resplandecer se diferencia entre sol, luna, y estrellas, los diferentes cuerpos también tienen su gloria variada.
El mismo Dios que creó los cuerpos celestiales con sus respectivas glorias, también puede crear el cuerpo humano para resucitar con una gloria celestial.
El rechazo de la resurrección corporal de creyentes es negar el poder de Dios que puede crear el cuerpo humano para resucitar en un cuerpo preparado para el cielo, Hch. 26:8.
Acts 26:8 RVR60
¡Qué! ¿Se juzga entre vosotros cosa increíble que Dios resucite a los muertos?
Ilustración: La naturaleza misma proclama la verdad de la resurrección.
VIDEO: Semilla brotando.
Aplicación: La naturaleza misma proclama la verdad de la resurrección.

La Naturaleza Misma del Cuerpo Resucitado Será Transformada para el Cielo, vs: 42-50.

1 Corintios 15:42–50 (RVR60)
Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.
Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.
Las comparaciones entre el cuerpo terrestre y el cuerpo resucitado, vs: 42-44.
De corrupción a incorrupción- Esto hace referencia a la naturaleza degenerativa del cuerpo humano, se corrompe, se desgasta. El cuerpo resucitado nunca se desgastará, será inmortal, eterno, 2 Tim. 1:10.
2 Timothy 1:10 RVR60
pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,
De deshonra a honra- Esto habla del aspecto inferior, no pecaminoso, que se puede desgastar, debilitar, envejecer. El cuerpo resucitado no hará ninguna de esas cosas, Fil. 3:21.
Philippians 3:21 RVR60
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
De debilidad a poder- El cuerpo humano vive enfermándose y debilitándose, pero el cuerpo resucitado no tendrá esa debilidad, pues será resucitado con el poder de la resurrección de Cristo, Rom. 8:11.
Romans 8:11 RVR60
Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
De animal (natural) a espiritual- El término animal puede también ser traducido “natural”, como lo es en 1 Cor. 2:14. El cuerpo humano es un cuerpo terrestre, pero el cuerpo resucitado será un cuerpo físico espiritual, Rom. 8:22-23.
1 Corinthians 2:14 RVR60
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Romans 8:22–23 RVR60
Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
No es un cuerpo inmaterial, como si fuéramos sólo espíritu, como fantasmas flotando con nuestras arpas en el cielo.
Lo que Pablo entiende por cuerpo espiritual es un cuerpo dotado de poder y animado por el Espíritu Santo; el cuerpo es físico pero, en contraste con el cuerpo terrenal, vive en un ámbito totalmente nuevo, pues ahora es un cuerpo animado por el Espíritu Santo.— Schreiner, TNTC: 1COR.
Será semejante al cuerpo físico de Cristo resucitado que pudo comer y ser tocado, Luc. 24:36-43.
Luke 24:36–43 RVR60
Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.
Las comparaciones entre los Adán representativos, vs: 45-48:
El primer Adán fue ser vivo, el Segundo Adán da la vida. Esto remonta al soplo creativo y vivificador de Dios, Gen. 2:7.
Genesis 2:7 RVR60
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
El primer Adán vino de la tierra y representa lo terrenal (animal-natural), el Segundo Adán vino del cielo, y representa lo celestial, Jn. 6:38.
John 6:38 RVR60
Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
El primer Adán trasmite su imagen corrompida y terrenal, el Segundo Adán trasmite Su imagen celestial, Gén. 5:1, 3; 1 Jn. 3:2.
Génesis 5:1, 3
Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo… Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
1 John 3:2 RVR60
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
Uno no puede heredar el cielo sin ser transformado a lo celestial, vs: 50.
El creyente es transformado por medio de su muerte.
Los creyentes que estarán vivos hasta la final trompeta serán transformados a un cuerpo celestial sin pasar por el proceso de la muerte, vs: 51-52.
Ilustración: La naturaleza misma del cuerpo será transformada para el cielo.
El proceso de metamorphosis de una oruga a una mariposa. El proceso llamado “histólisis” descompone casi todas las celulas, excepto lo que se llama los “discos imaginales” que sirven como el plano para componer las diferentes partes del cuerpo de la mariposa, mediante el proceso llamado “histogénesis”.
Aplicación: La naturaleza misma del cuerpo será transformada para el cielo.
Conclusión
Los dolores de la vida nos recuerdan que no pertenecemos aquí, nuestro verdadero hogar es en el cielo con el Señor.
Los mayores con todas sus dolencias pueden mirar hacia adelante cuando podrán disfrutar de la presencia de Dios sin nada que los impida.
Los jóvenes deben darse cuenta que esta vida no es todo lo que hay, que sus cuerpos están en un proceso de desgaste, y mientras que la salud y un cuerpo sano es bueno, no es tan bueno como la vida piadosa. Deben enfocarse en ejercitar los músculos espirituales, no sólo los corporales.
En general, estamos aquí con una misión: la Gran Comisión.
Tenemos la esperanza segura de poder ver una vez más nuestros seres queridos difuntos quienes conocieron al Señor, y la tarea inmensa de vivir para el Señor para que aquellos que no lo conozcan como Su Salvador puedan ver y entender el evangelio, así tener la misma esperanza en Jesucristo.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.