Andemos en el Espíritu
Introducción
Capítulo 1: Defensa del Evangelio de la Gracia
Capítulo 2: Justificación por la Fe, no por Obras
Capítulo 3: La Promesa de Fe para Abraham y sus Descendientes
Capítulo 4: Hijos de la Promesa, no de la Esclavitud
Capítulo 5: Libertad Cristiana y Vida en el Espíritu
El imperativo de andar o caminar en el Espíritu
(1) El libertino no experimenta este tipo de lucha debido a que sigue sus inclinaciones naturales.
(2) El legalista, destinado a la gracia y la gloria, recordando su pecaminosidad por la ley, pero no queriendo por un tiempo aceptar la gracia, lucha y lucha, mas sin conseguir la victoria o sin experimentar el sentido de un triunfo cierto y final. Esta condición persiste hasta que finalmente la gracia echa abajo todas las barreras de la oposición (Fil. 3:7ss).
(3) El creyente, mientras está en la tierra, experimenta un conflicto agonizante en su propio corazón, pero en principio ya ha ganado la victoria, como lo testifica la presencia misma del Espíritu Santo en su corazón. Esta victoria será suya en una medida plena en la vida venidera; por lo tanto,
(4) Para el creyente redimido que está en la gloria esta batalla ha terminado. Lleva la corona de la victoria.
