La muchacha cautiva
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 376 viewsNotes
Transcript
1 Naamán, general del ejército del rey de Siria, era un gran varón delante de su señor, y le tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.
2 Y de Siria habían salido cuadrillas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha; la cual sirviendo a la esposa de Naamán,
3 dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
4 Y entrando Naamán a su señor, se lo declaró, diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.
5 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré una carta al rey de Israel. Partió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestiduras.
Introducción
Aquí en este texto tenemos la historia de Naaman, el Capitan del ejercito de Siria.
Naamán era leproso.
Explica: La lepra y lo que era
Y en esta historia vemos como Naaman fue sanado de una manera milagrosa por el profeta Eliseo.
Y esta es una historia bonita que quizá veremos en el futuro.
Pero hoy quiero enfocarnos en otro personaje en la historia.
La muchacha de Israel quien realmente salvó la vida de Naamán.
No conocemos el nombre de esta muchacha.
Pero sí sabemos un poco de su trasfondo.
Dice el V2 que ella fue llevada cautiva de la tierra de Israel.
Explica: Imagínese estando en una aldea de Israel.
Y un día llega un grupo de soldados de Siria montados a caballo.
Usted intenta correr, pero llegaron tan rápidos que no es posible escapar.
La gente de la aldea son granjeros, no soldados.
Unos de pronto pelean, pero son fácilmente matados.
Eventualmente todos se rinden al ejercito.
El Capitan de Siria manda a los soldados traer a todos al centro o a la plaza de la aldea.
Allá llevaron la muchacha y su mama, su papa, y quizá sus hermanitos.
El papa empezó a rogarles que tengan misericordia.
Pero de una vez, al mandato del Capitan.
Mataron a todos los hombres de la aldea con la espada.
En frente de los ojos de los papas.
Con las mujeres probablemente fueron abusados.
Y quizá matados también.
Digamos que la mama de la muchacha fue matada antes sus ojos también.
Con la muchacha y sus hermanitos fueron atados y tirados en un coche.
Y llevados cautivos a Siria.
Cuando llegaron, fueron enviados a un mercado de esclavos y vendidos por precios según su habilidad trabajar.
Sus hermanitos fueron vendidos a varias personas, ella nunca iba a verlos otra vez.
Y ella fue vendida para ser sierva a una señora en la casa de alguien llamado Naamán.
Si no trabajaba, fue azotada.
Ya fue esclava.
Su futuro se veía como una pesadilla.
Trabajando como esclavo sin pago
En medio de un pueblo de enemigos de Israel
Que hablaban diferente idioma que ella.
Sus padres muertos
Sus hermanos llevados esclavos a otros partes.
Y ella condenada a vivir en medio de esta misma gente que había matado a su familia y destruido a su vida.
Jovenes, les pregunto, ¿quien aquí ha sufrido como esta muchacha sufrió? Ninguno de nosotros ni la mitad.
Día tras día paso.
Ella fue confrontada con muchas emociones
Quizá en ocasiones tuvo deseos de cometer el suicidio.
De pronto en ocasiones, tuvo deseos de morir.
Pero ella había aprendido del Dios de Israel
Y en lugar de ser amarga por todo lo que había pasado.
Ella hizo lo mismo que hizo Daniel.
Decidió que iba a servirle a Dios y ser una luz en medio de un lugar oscuro.
A pesar de sus circunstancias ella empezó a amar a la gente allá en Siria.
Poco a poco aprendió el idioma de Siria.
Poco a poco conoció la gente de la casa más y más.
Y poco a poco ganó su confianza.
Me imagino que ellos fueron sorprendidos por la actitud de esta muchacha.
Muchos de sus esclavos extranjeros solo aborrecían a ellos, pero esta muchacha fue diferente.
Ella tenía algo muy diferente.
Tenía el Dios de Israel.
Un día ella notó a su señora llorando en la cocina.
Con cuidado preguntó a ella cual fue el problema.
Esta señora le dijo que su esposo encontró la lepra en su cuerpo.
Y que eventualmente iba a morir.
La muchacha de pronto pensaba…que juicio de Dios.
Este hombre era el Capitan del ejercito de Siria.
Quizá aun el responsable por atacar a su aldea y matar a su familia.
Este fue su oportunidad de conseguir la venganza.
Pero mientras que ella pensaba en esto, no se sintió odio para esta familia.
Sino amor.
Ella, por la ayuda de Dios había perdonado a ellos.
Ella por la ayuda de Dios no fue amarga contra ellos sino quería ayudarles.
Y en un momento recordó algo especial.
Recordó el profeta que una vez había pasado por su aldea.
¡Y recordó que este profeta tuvo el poder de hacer milagros por el poder de Dios!
¿Quizá podría ayudar a Naamán?
Pero, que tal de su venganza?
Que tal del hecho que Naamán merecía morir?
No, no iba a continuar con este odio hacía los que mataban a su familia.
Ella quería ayudar a Naamán.
Así ella fue a su señora y le contó la historia de Eliseo.
Su señora la creía, esta muchacha hace mucho había ganado su confianza por medio de su testimonio.
Así que ella la creía…y después contó todo a su esposo.
Y la historia sigue con Naamán yendo a Israel, y eventualmente siendo sanado.
Aplicación
No importa sus circunstancias adversas, Dios quiere usar nuestras vidas para ser una luz para este mundo.
Para ayudar a otros.
Y muchas personas si sufrieron como esta muchacha, estaría muy amargos contra Dios y contra todo el mundo.
Pero jovenes, esta historia nos muestra que podemos vencer nuestras circumstancias adversas.
Podemos tener victoria espiritual aun en medio de situaciones muy dificiles.
11 No lo digo porque tenga escasez; pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
28 Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a su propósito son llamados.
1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
3 Considerad, pues, a Aquél que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que no os fatiguéis ni desmayen vuestras almas.
En la vida, malas cosas van a pasar
La vida no será perfecta
Aun cosas muy trajicas van a pasar
Pero si usted confia en Dios.
Si usted mantiene un corazón suave hacía Él.
Si usted rehusa permitir el resentimiento y la amargura entrar su vida.
Dios puede usarle en grandes maneras como usó a esta muchacha.
Y aunque ella era una esclava no conocida por nadie en el mundo casi.
Miles de años después estamos todavía hablando de su testimonio.
Porque Dios escribió su historia en la misma Palabra de Dios.
Preguntas?
Jugar un juego
