SEAMOS AGRADECIDOS
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
El próximo Jueves 28 estaremos celebrando el Thanksgiving Day. Una hermosa celebración que se remonta a la llegada de los Peregrinos a Norteamérica en 1620.
Las celebraciones originales del Día de Acción de Gracias de los Peregrinos estaban profundamente arraigadas en la práctica cristiana, expresando gratitud a Dios por la cosecha y por su supervivencia, en un medio totalmente nuevo para ellos. Para los Peregrinos, el Día de Acción de Gracias era una forma de vida.
El presidente Abraham Lincoln en 1863 fijó oficialmente el último jueves de Noviembre para esa celebración. En aquella oportunidad, Abraham Lincoln dijo, a una nación desgarrada por la guerra:
“Hemos olvidado la mano bondadosa que nos ha preservado en paz y nos ha multiplicado, enriquecido y fortalecido, y hemos imaginado vanamente, en el engaño de nuestros corazones, que todas estas bendiciones fueron producidas por alguna sabiduría y virtud superiores de nuestra parte. Embriagados por el éxito ininterrumpido, nos hemos vuelto demasiado autosuficientes para sentir la necesidad de redimir y preservar la Gracia, demasiado orgullosos para orar al Dios que nos creó”.
Según la revista Christianity Today, si bien el Día de Acción de Gracias tiene raíces profundas en la tradición cristiana de dar gracias a Dios, en el siglo XXI la celebración se considera en gran medida secular y muchas personas celebran la festividad sin un fuerte enfoque en sus aspectos espirituales. Para la gran mayoría es una "fiesta cristiana sólo de nombre".
Sin embargo, muchos no podrán reunirse, por estar alejados unos de otros, no sólo por la distancia física, como el caso de muchos inmigrantes, pero también por circunstancias difíciles, graves discusiones, por orgullo, falta de perdón, pero también por ingratitud. Eso es parte de la naturaleza humana caída.
Y no solo eso, otros pueden estar apartados debido a una grave enfermedad contagiosa que les impide tener contacto con otros. Creo que todos hemos visto eso durante la pandemia del COVID.
Hoy veremos en la Biblia, el caso de los enfermos de lepra que fueron sanados por Jesús. En el antiguo Israel la lepra era una poderosa lección sobre la influencia del pecado en la vida de una persona.
LOS DIEZ LEPROSOS
LOS DIEZ LEPROSOS
Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejosy alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Este pasaje nos muestras grandes verdades:
Cuando estamos en plena necesidad, clamamos por ayuda.
Estos diez leprosos eran personas despreciadas por la sociedad, sin esperanza.
Jesucristo, al ver el sincero pedido de auxilio, tiene misericordia, y les ordena ir a los sacerdotes, según las instrucciones de Levítico 14.
De los diez sanados, solo uno, un samaritano, regresó a agradecer. Este era doblemente despreciado, por estar leproso y por ser samaritano.
Pero, solo él fue salvado, por su gratitud a Jesús.
SEAMOS AGRADECIDOS
SEAMOS AGRADECIDOS
Tal como dijo Abraham Lincoln, es común que el ser humano ignore de quien recibe todos los beneficios que tiene en su vida. Todos lo damos por sentado.
Pensamos que lo hemos logrado por nuestro esfuerzo solamente, y no reconocemos que alguien más nos abrió las puertas. Y ese alguien fue movido a ayudarnos.
Nuestro orgullo nos hace pensar ha sido por nuestra inteligencia, nuestra fuerza, o tal vez aun por nuestra apariencia.
Nos olvidamos de que detrás de todo, está Dios, quien mueve los corazones, aun cuando la persona que nos ayuda no sea cristiana.
Y la expresión de gratitud debe empezar hacia nuestros padres, quienes nos dieron la vida.
A nuestra madre, quien nos cuidó en la tierna edad, a pesar de su cansancio o nuestras pataletas, con paciencia.
A nuestro padre, quien forjó esa visión que tenemos de la vida, la forma de enfrentar nuestra toma de decisiones.
Y cuanto más a aquella madre soltera, cuando el esposo o compañero se fue, aquella que hizo de madre y padre, con abnegación. Por ello, ....
1. Seamos agradecidos con nuestros padres
1. Seamos agradecidos con nuestros padres
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
Y esta promesa maravillosa, de que hayamos sido prosperados, estoy seguro se ha cumplido en la vida de cada uno de ustedes.
Y aun cuando las cosas no han salido como lo esperábamos, tal vez sea porque hoy es el tiempo de honrar a nuestra madre, a nuestro padre.
Tal vez también sea tiempo de perdonar todo agravio, toda dejadez o indiferencia. Somos hijos de luz, y manifestemos la luz al mundo.
¿Y qué de aquellos que nos trajeron la Palabra de Dios a nuestras vidas? Creo que cada uno de los que estamos aquí recordamos quien nos compartió la Palabra viva.
En mi caso, un compañero de trabajo, cuyo testimonio de fuerte transformación me impactó, en caso de Silvia, un mensaje de una misionera cuando viajaba en el avión. Por ello, …
2. Seamos agradecidos con nuestros hermanos en Cristo
2. Seamos agradecidos con nuestros hermanos en Cristo
Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.
Además, nuestra actitud de agradecimiento debe alcanzar al trabajo que tenemos, pues a través de aquella labor sencilla y honrada podemos cubrir nuestras necesidades.
También por el vecindario que nos rodea, aunque no sea el mejor. Nuestra actitud positiva y llena de entusiasmo ha de impactar a los que nos rodean. Por ello, ….
3. Seamos agradecidos con el trabajo que tenemos
3. Seamos agradecidos con el trabajo que tenemos
Trabajen con entusiasmo, como si lo hicieran para el Señor y no para la gente. Recuerden que el Señor recompensará a cada uno de nosotros por el bien que hagamos, seamos esclavos o libres.
Porque ese trabajo es provisión de Dios. Me ayuda a tener lo necesario y a prosperar. Es parte de mi servicio a Dios. Debo hacerlo como para el Señor. Es para la gloria de Dios. Es un regalo de Dios que debo disfrutar.
Y lo más importante: me da la oportunidad de brillar con la luz de Cristo. Somos hijos de la luz, no de las tinieblas. Entonces nuestra actitud es que, ...
4. Seamos agradecidos con Dios
4. Seamos agradecidos con Dios
Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
De Dios depende nuestro sustento. Toda nuestra vida está en sus manos.
Pero lo más importante es, que Dios nos ha librado de la esclavitud del pecado, y del poder de las tinieblas, del reino de Satanás, al reino de la luz.
con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
BENDICIONES DE SER AGRADECIDOS
BENDICIONES DE SER AGRADECIDOS
Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna. Y decid: Sálvanos, oh Dios, salvación nuestra; Recógenos, y líbranos de las naciones, Para que confesemos tu santo nombre, Y nos gloriemos en tus alabanzas.
Muchas veces nos cuesta ser agradecidos, tal vez porque nos encontramos en situaciones difíciles: falta de trabajo, enfermedad, problemas en el hogar. El agradecimiento nos libera. En vez de estar gruñones y quejumbrosos, expresaremos agradecimiento a Dios y a otros.
Cuando nuestra mente está llena de pensamientos negativos, surge la queja y se abre la puerta a la enfermedad y a la tensión.
Un corazón agradecido es siempre feliz y tiene una mente positiva; un corazón mal agradecido nunca está conforme con nada.
Un corazón agradecido es humilde; un corazón mal agradecido revela una actitud orgullosa.
Un corazón agradecido siempre dice: “Tengo más de lo que merezco”; un corazón mal agradecido dice: “Yo merezco más de lo que tengo”.
¿COMO ESTAS TU EL DÍA DE HOY?
¿COMO ESTAS TU EL DÍA DE HOY?
¿Hay alguna amargura en tu corazón que no te permite reconocer que hay mucho porque agradecer el día de hoy? Ven a Jesús…
¿Aún hallas dificultad para perdonar? Hoy es el día de perdonar, de reconciliar, de restaurar.
Hoy puede ser el inicio de una nueva etapa en tu vida. Nuestra actitud debe ser la de agradecer a Dios en todo, sea en todo lo bueno, pero también por las situaciones difíciles, pues nos ayudan a madurar, y crecer.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Oremos agradecidos a nuestro Dios.
¡Feliz Día de Acción de Gracias!
