1. Jesús es el verbo | (Juan 1:1-3, 14) - Descubriendo a Jesús en Navidad
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Descubriendo a Jesús en Navidad (Juan 1)
Descubriendo a Jesús en Navidad (Juan 1)
7 títulos que Revelan la Divinidad de Jesús:
1. Jesús es el Verbo (Juan 1:1-3, 14)
2. Jesús es la Luz (Juan 1:4-13)
3. Jesús es el Hijo de Dios (Juan 1:15-28, 49)
4. Jesús es el Cordero de Dios (Juan 1:29-34)
5. Jesús es el Mesías (Juan 1:35-42)
6. Jesús es el Rey de Israel (Juan 1:43-49)
7. Jesús es el Hijo del Hombre (Juan 1:50-51)
Introducción
Introducción
Querido Hermanos, hoy iniciamos una serie navideña explorando los títulos de Jesús en JUAN 1. En este momento bordaremos el primero y es "Jesús es el Verbo".
Hoy quiero hablarles sobre una verdad poderosa y transformadora que encontramos en Juan 1:1-3,14. Para ilustrar la magnitud de este acto de amor, permítanme compartirles una historia que nos ayudará a entender mejor este maravilloso acontecimiento.
El Rey que se Hizo Campesino
Imagina un reino donde el rey vivía en un majestuoso palacio, rodeado de riquezas y comodidades inimaginables. Sus súbditos vivían en una aldea sencilla, enfrentando dificultades diarias, enfermedades, hambre y dolor. Aunque el rey siempre había cuidado de su pueblo desde la distancia, sus súbditos no siempre sentían su cercanía ni comprendían su compasión.
Un día, el rey tomó una decisión inesperada. Dejó su trono, se despojó de sus ropas reales y se vistió como un campesino. Se mudó a la aldea, trabajó junto a su gente, comió su comida y compartió sus luchas. Al vivir entre ellos, los aldeanos empezaron a entender cuánto los amaba el rey. Al ver cómo el rey compartía sus dificultades y sufrimientos, su aprecio y confianza en él crecieron enormemente. Sabían que su rey no era indiferente a sus problemas, pues él mismo los había experimentado.
Tensión
De manera similar, el pasaje de hoy nos enseña que el eterno y glorioso Jesús se hizo carne y vivó entre nosotros. Dios, en su infinita sabiduría y amor, no se quedó distante en su trono celestial. En lugar de eso, se hizo uno de nosotros en la persona de Jesús. Vino a vivir nuestras experiencias, sufrir nuestras pruebas y entender nuestras luchas desde adentro, con el propósito final de rescatarnos y llevarnos justos y limpios de pecado delante del Padre.
Así como el rey que se hizo campesino para salvar a su pueblo, Jesús, al encarnarse, nos muestra que Dios no es indiferente a nuestras dificultades. Él nos comprende completamente porque las ha vivido en carne propia. Su encarnación nos asegura que no estamos solos en nuestros sufrimientos y que Él está con nosotros, entendiendo y compadeciéndose de nuestras debilidades.
Mientras reflexionamos sobre este versículo, recordemos que el Dios del universo se hizo uno de nosotros para que pudiéramos conocer su gloria y experimentar su gracia y verdad de una manera personal y tangible. Esta es la verdadera esencia de la Navidad y la esperanza que tenemos en Cristo. Así que estos domingos Descubriremos a Jesús en el fabuloso capítulo 1 del Evangelio de Juan.
Juan 1:1-3, 14
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Oración
Hermanos, hoy aprenderemos que “Jesús tiene 2 naturalezas, pero es 1 sola persona”. La doctrina de las dos naturalezas de Jesús ha sido atacada a través de los años.
Aquí una lista de algunos grupos o personas que enseñaban herejías, es decir que atacaron la doctrina de la encarnación de Jesucristo, pero gracias a Dios los concilios de la iglesia de los creyentes que permanecían fieles los refutaron:
Docetismo:
Negaba la verdadera humanidad de Cristo, sosteniendo que su cuerpo era una ilusión. (Refutado en el Concilio de Nicea 325).
Arianismo:
Negaba la plena divinidad de Cristo, afirmando que era una criatura creada y no de la misma esencia que el Padre. (Refutado en el Concilio de Nicea (325) y reafirmado en el Concilio de Constantinopla 381).
Apolinarismo / Sabelianismo:
Negaba la completa humanidad de Cristo, afirmando que tenía un cuerpo humano pero no una mente humana, siendo reemplazada por el Logos divino (Refutado en el Concilio de Constantinopla 381).
Nestorianismo:
Separaba las dos naturalezas de Cristo (divina y humana) hasta el punto de casi considerarlas dos personas distintas. (Refutado en el Concilio de Éfeso 431).
Monofisismo (Eutiquianismo):
Afirmaba que Cristo tenía una sola naturaleza después de la encarnación, una mezcla de divinidad y humanidad. (Refutado en el Concilio de Calcedonia 451).
Monotelismo:
Afirmaba que Cristo tenía dos naturalezas pero solo una voluntad divina. (Refutado en el Tercer Concilio de Constantinopla 680-681).
Hoy en día siguen habiendo algunos que enseñan mal esta doctrina:
Unitarismo (Solo Jesús): Niega la Trinidad, sosteniendo que Jesús es un ser humano completamente, pero no es divino en el sentido pleno. Creen que Jesús es el Mesías, pero no Dios mismo.
Evangelio de la Prosperidad: Algunos enseñan que Jesús, en su humanidad, no era divino en su naturaleza original, sino que adquirió su poder divino a través de la fe. Esto cuestiona la idea de que Jesús era divino desde su concepción.
Humanismo: Algunos teólogos de la liberación enfatizan la humanidad de Jesús al punto de reducir su divinidad. Su enfoque tiende a ver a Jesús más como un líder político y social que como el Hijo de Dios eterno.
Iglesia de los Testigos de Jehová: Enseñan que Jesús es el Hijo de Dios, pero no es Dios mismo. Creen que Jesús fue creado por Dios, lo que rechaza la divinidad plena y eterna de Cristo.
Hoy en día el problema sigue siendo el mismo, muchos falsos maestros junto a satánas quieren torcer la verdad y desviar a otros de ella. En esta navidad puedes escuchar muchas cosas sobre Jesús, como por ejemplo:
Jesús fue un hombre que nos enseñó a amar.
Jesús fue un líder carismático.
Jesús fue un gran maestro moral.
Jesús era un hombre iluminado o un sabio.
Jesús era un buen orador. El mejor contador de historias.
Jesús fue un gran ejemplo de humildad y compasión. Hizo milagros, ayudó a pobres.
Jesús fue un bebé tierno.
Jesús fue un hombre que logró gran influencia.
Y sin duda muchas de esas cosas son ciertas, pero corremos el peligro de recudir a Jesús, el Dios Eterno, Rey de los Siglos y Salvador de pecadores a solo un buen hombre con imagén políica.
Y en esta navidad hermano, tu y yo tenemos la responsabilidad de pensar en Jesús como la verdadera razón de la Navidad. Así como esos creyentes que les mencioné, se levantaron en concilios y se reunieron a Estudias las Escrituras y corregir el error de esos perversos, para enseñar la PURA PALABRA DE DIOS en sus iglesias.
Declaración del Concilio de Calcedonia:
Nuestro Señor Jesucristo que es perfecto en Deidad y también perfecto en humanidad, es decir verdaderamente Dios y verdaderamente Hombre, con un alma racional y un cuerpo de la misma esencia con el Padre conforme a la divinidad y con la misma esencia a nosotros conforme a la humanidad. Un Jesús reconocido en 2 naturalezas inconfudibles e inalterables, indivisibles ni separadas que habitan en una sola persona.
Explicación “Logos” - El Verbo, La Palabra
En el Evangelio de Juan, cuando hablamos de "Verbo" (o "Logos" en griego), no solo nos referimos a una palabra hablada, sino a algo mucho más profundo: la razón, el pensamiento y la expresión misma de Dios. Es como si dijéramos que "Verbo" es la manera en que Dios se comunica y se da a conocer a la humanidad. En este sentido, Jesús es el Verbo de Dios, la manifestación más completa y clara de Su amor, sabiduría y poder. Jesús no solo habla de Dios, Él es la Palabra misma de Dios, de la cual brota toda la verdad.
En el pasaje que hemos leído (Juan 1:1-3.14), Dios nos enseña:
3 características de Jesucristo como Verbo para que permanezcamos creyendo en Él.
3 características de Jesucristo como Verbo para que permanezcamos creyendo en Él.
Cuerpo
Cuerpo
1. Jesucristo es el Verbo eterno (v. 1-2)
1. Jesucristo es el Verbo eterno (v. 1-2)
El pasaje comienza diciendo: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios."
Explicación:
"En el principio": Estas palabras nos recuerdan el comienzo del libro de Génesis, donde se dice: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Génesis 1:1). Juan está subrayando que Jesús, el Verbo, ya existía antes de la creación. Esto significa que Jesucristo es eterno, no tiene principio ni fin.
Colosenses 1:17: "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten."
"El Verbo era con Dios": Indica una relación cercana e íntima con Dios Padre. No era solo un mero acompañante, sino que estaba en una comunión perfecta con Dios.
"El Verbo era Dios": Aquí, Juan afirma la divinidad de Jesús. Jesús no es un ser creado; Él es Dios mismo.
MacArthur comenta: "Juan 1:1-2 claramente establece que Jesús es eterno, sin principio, y siempre existiendo como el segundo miembro de la Trinidad."
Hebreos 1:2-3: "en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder..."
Aplicaciones:
- En tiempos de incertidumbre y cambio, recordar que Jesús es eterno y siempre ha existido nos da estabilidad. No importa lo que enfrentemos, nuestro Salvador es inmutable y siempre está presente.
- Cuando nos sentimos solos, podemos recordar que Jesús estaba en una relación íntima con el Padre y ahora está con nosotros. Su presencia es una fuente de consuelo constante.
2. Jesucristo es el Verbo creador (v. 3)
2. Jesucristo es el Verbo creador (v. 3)
"Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho."
Explicación:
"Todas las cosas por él fueron hechas": Juan subraya que Jesús no solo estaba presente en la creación, sino que también fue el agente de la creación. Todo lo que existe fue hecho por medio de Él.
William Hendriksen dice: "Cristo es el origen de toda creación. Todo lo que ha sido creado debe su existencia a Él."
Colosenses 1:16: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él."
"Sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho": Esto reafirma que nada en la creación es independiente de Jesús. Todo lo creado depende de Su poder y autoridad.
Hebreos 11:3: "Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía."
Aplicaciones:
- Cuando contemplamos la maravilla de la creación, podemos recordar que Jesús es el autor de todo. Cada estrella en el cielo, cada flor en el campo, cada detalle de la naturaleza fue creado por Él.
- Saber que Jesús es el Creador nos MOTIVA a confiar en Su poder en nuestras vidas. Si Él pudo crear el universo, ciertamente puede manejar nuestras preocupaciones y problemas diarios.
3. Jesucristo es el Verbo encarnado (v. 14)
3. Jesucristo es el Verbo encarnado (v. 14)
"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad."
Explicación:
"Aquel Verbo fue hecho carne": Este es uno de los misterios más grandes del cristianismo: Dios se hizo hombre. Jesús tomó nuestra naturaleza humana para vivir entre nosotros.
Filipenses 2:6-8: "el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."
"Habitó entre nosotros": Literalmente significa "puso su tienda" o "tabernaculó" entre nosotros. Así como Dios habitó en medio de su pueblo en el Antiguo Testamento, ahora Él estaba presente en la persona de Jesús.
A.T. Robertson explica: "El verbo 'habitó' sugiere que Jesús vivió entre nosotros, compartiendo nuestra condición humana y experimentando nuestras luchas y alegrías."
"Vimos su gloria": Los discípulos y aquellos que estuvieron con Jesús vieron la manifestación visible de la gloria de Dios en Él.
"Lleno de gracia y de verdad": Jesús vino para mostrarnos el amor y la verdad de Dios. Su vida y sus enseñanzas son una revelación perfecta del carácter de Dios.
Hebreos 2:14: "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo."
Aplicaciones:
- La encarnación de Jesús nos muestra que Dios no está distante; Él está cerca y se identifica con nuestras luchas y sufrimientos.
- La gloria de Jesús que los discípulos vieron es la misma gloria que transforma nuestras vidas. Al contemplar Su gloria, somos cambiados y moldeados a Su imagen.
- Jesús, lleno de gracia y verdad, nos invita a vivir vidas llenas de gracia hacia los demás y comprometidos con la verdad.
Conclusión
Conclusión
Así que, hermanos, hemos visto 3 características de Jesucristo como Verbo: Él es eterno, es el Creador y se ha encarnado. Estas verdades no solo fortalecen nuestra fe, nos alejan del error y llevan a adorar a Jesús y a vivir para Él.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.
Que estas características nos mantengan firmes en nuestra fe y nos lleven a adorar a Jesús no solo en esta temporada navideña, sino todos los días de nuestras vidas. Recordemos que nuestro Salvador, el Verbo eterno, creador y encarnado, merece toda nuestra adoración y nuestra vida entera. ¡Amén!
