VIERON LA LUZ DEL REY (ISAÍAS 9:2-7)

HACIA LA VENIDA  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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1 UN PUEBLO QUE CAMINABA EN TINIEBLAS (2-3)
2 LA LUZ QUEBRÓ NUESTRA ESCLAVITUD (4-5)
3 LA SEÑAL DE LA LUZ: UN NIÑO NOS HE NACIDO (6)
4 ENCARNADO DESDE EL TRONO PARA SIEMPRE REINAR (7)
Introducción
Comenzamos la seria de adviento-navidad, Hacia la venida.
Porque esto es lo que significa realmente adviento, del latín adventus.
Nos dirigiremos a reflexionar sobre la importancia de la venida de Cristo, de su encarnación, de su propósito.
Este tiempo, la iglesia a lo largo de su historia, no sólo mira y reflexiona hacia la venida del verbo encarnado, sino que tmabién en este ejercicio del telescópio profético mira también a la consumación de todo, la segunda venida.
Porque al igual que el mundo se preparó para recibir al verbo encarnado, así su Iglesia debe estar preparada para recibir en el momento que Dios quiera, al Rey y Señor, en su segunda venida.
¿Por qué fue necesario que el Verbo se ecarnara? ¿Por qué es necesario reflexionar sobre esto ahora?

1. UN PUEBLO QUE CAMINABA EN TINIEBLAS (2-3)

Isaías 9:2–3 RV 2020
2 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. 3 Multiplicaste la gente y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la cosecha, como se gozan al repartirse un botín.
a) Un pueblo que caminaba en tinieblas (2-3)
Esta es la historia de la humanidad. ¿Pero como entró la oscuridad en la humanidad?
Génesis 3 RV 2020
1 Pero la serpiente el más astuto de todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, le dijo a la mujer: —¿Conque Dios os ha dicho: «No comáis de ningún árbol del huerto»? 2 La mujer respondió a la serpiente: —Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto ha dicho Dios: «No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis». 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: —No moriréis. 5 Pues Dios sabe que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol deseable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió al igual que ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos, por lo que entrelazaron unas hojas de higuera y se taparon con ellas. 8 Y oyeron la voz de Dios el Señor que se paseaba por el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Dios el Señor entre los árboles del huerto. 9 Pero Dios el Señor llamó al hombre, y le preguntó: —¿Dónde estás? 10 Él respondió: —He oído tu voz en el huerto y he tenido miedo, porque estaba desnudo, y por eso me he escondido. 11 Entonces Dios le preguntó: —¿Quién te ha enseñado que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del cual yo te había mandado que no comieras? 12 El hombre le respondió: —La mujer que me diste por compañera me ha dado del árbol, y yo he comido. 13 Entonces Dios el Señor dijo a la mujer: —¿Qué es lo que has hecho? Y la mujer respondió: —La serpiente me ha engañado, y por eso he comido. 14 Y Dios el Señor dijo a la serpiente: —Por esto que has hecho, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón. 16 A la mujer dijo: —Multiplicaré en gran manera los dolores en tus embarazos; con dolor darás a luz los hijos, y tu deseo será para tu marido y él te dominará. 17 Y al hombre dijo: —Por cuanto le hiciste caso a tu mujer y has comido del árbol del que te prohibí comer, la tierra va a ser maldita por tu culpa; con fatiga sacarás de ella tu alimento todos los días de tu vida; 18 espinos y cardos te producirá y comerás hierba del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás. 20 Puso Adán por nombre a su mujer Eva, por cuanto ella fue la madre de todos los que viven. 21 Y Dios el Señor hizo para el hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió. 22 Luego dijo Dios el Señor: «El hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre». 23 Y lo sacó el Señor del huerto de Edén, para que labrara la tierra de la que había sido tomado. 24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada encendida que se revolvía por todos lados para guardar el camino del árbol de la vida.
Notemos esto…
El pecado entró en el hombre y sucedió esta maldición, que el hombre comenzaba a caminar en tinieblas y no podía salir de ella por sí mismo.
Romanos 3:23 RV 2020
23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.
Destituido, no había remidio para lo humanidad. Bueno, sí, un único remedio.
b) La luz vino y resplandeció.
Isaías 9:2 RV 2020
2 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
Juan 1:1–18 RV 2020
1 En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios. 2 Estaba en el principio junto a Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella nada de lo que ha sido hecho fue hecho. 4 En ella estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad. 5 La luz resplandece en las tinieblas y las tinieblas no la dominaron. 6 Hubo un hombre llamado Juan, enviado por Dios. 7 Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. 8 Juan no era la luz, sino testigo de la luz. 9 La luz verdadera, la que ilumina a toda la humanidad, venía al mundo. 10 La Palabra estaba en el mundo y el mundo fue hecho por medio de ella, pero el mundo no la conoció. 11 Vino a lo suyo, pero los suyos no la recibieron. 12 Mas a todos los que la recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, 13 hijos no engendrados de sangre ni por voluntad de carne ni por voluntad de varón, sino hijos de Dios. 14 Y la Palabra se encarnó y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, la gloria que le corresponde como Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él y clamó diciendo: «De este es de quien yo decía: “Viene después de mí uno que es superior a mí; porque ya existía antes que yo”». 16 De su plenitud ya hemos recibido todos, y gracia sobre gracia, 17 porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie le ha visto jamás. El Hijo único, que está en el seno del Padre, ese nos le ha dado a conocer.
Era necesario que esta Luz irradiara en este mundo llenos de tinieblas. Para que en su luz vieramos la luz.
Salmo 36:9 RV 2020
9 porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.
c) Es un motivo de gozo
Isaías 9:3 RV 2020
3 Multiplicaste la gente y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la cosecha, como se gozan al repartirse un botín.
Una autentica bendición, la humanidad que encuentra a Cristo, se goza, obteniendo el mejor don que pudo haber obtenido nunca.
Teniendo en cuenta, que el resultado de la predicación del Evangelio trae gozo, paz. Esto es la consecuencia de que estando perdidos, hemos encontrado el camino.
Estabamos en tinieblas, pero que venido la gran luz a nuestra vida.

2. LA LUZ QUE QUEBRÓ NUESTRA ESCLAVITUD (4-5)

Isaías 9:4–5 RV 2020
4 Porque tú quebraste su pesado yugo, la vara de su hombro y el cetro de su opresor, como en el día de Madián. 5 Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, serán pasto del fuego.
a) El Verbo encarnado vino para liberarnos de la esclavitud

4 Porque tú quebraste su pesado yugo,

la vara de su hombro

y el cetro de su opresor,

como en el día de Madián.

Isaías: Admirable, Padre Eterno, Príncipe de Paz La gloriosa esperanza (9:1–7<8:23–9:6>)

En este versículo hallamos dos conjuntos de referencias históricas. Primero, se emplea un vocabulario que recuerda a Egipto, p.e., yugo (Lv. 26:13), vara o «cargas» (Ex. 1:11; 2:11; 5:4–5; 6:27), hombros (Sal. 81:6<7>) y opresor (Ex. 3:7; 5:6, 10–14). El éxodo, el acto preeminente de Dios (Ex. 3:7–8; 2 S. 7:23), ofrece un trasfondo para el niño que nacerá. En segundo lugar, se recuerda la derrota de Madián registrada en Jueces 6–8. Esto es pertinente, dado que Gedeón fue el liberador particular de Aser, Zebulón y Neftalí (Jue. 6:35), y la narrativa se esfuerza por enfatizar la victoria como acto de Dios, excluyendo la gloria humana (Jue. 7:2–14), nacida de la súbita explosión de luz (7:20)

Isaías: Admirable, Padre Eterno, Príncipe de Paz La gloriosa esperanza (9:1–7<8:23–9:6>)

En esta liberación se incluyen tres aspectos del sufrimiento. El yugo que pesa es el sufrimiento tal y como fue experimentado: un estilo de vida agotador. La vara, que podría ser también «bastón», es el único significado que maṭṭēh tiene que no es metafórico. Es el sufrimiento infligido por los golpes del bastón sobre sus espaldas. El cetro de su opresor es el sufrimiento que nace de la hostilidad personal, como la de un capataz. Pero ahora ya no habrá más cargas, más golpes, ni más tiranos.

Rompe este yugo para nosotros, llevando el yugo de la cruz.
b) Se humillo para redimirnos.
Isaías 9:5 RV 2020
5 Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, serán pasto del fuego.
El Verbo comienza su humillación con su encarnación.
Y es el comienzo del Consumado es. Donde se completa su total humillación pero también nuestra redención.

3. LA SEÑAL DE LA LUZ: UN NIÑO NOS HA NACIDO.

Isaías 9:6 RV 2020
6 Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre «Admirable consejero», «Dios fuerte», «Padre eterno», «Príncipe de paz».
Isaías: Admirable, Padre Eterno, Príncipe de Paz La gloriosa esperanza (9:1–7<8:23–9:6>)

El énfasis no recae sobre lo que hará el niño cuando crezca, sino en el mero hecho de su nacimiento. Mediante su venida, todos los resultados de ésta quedan garantizados. El énfasis hebreo no recae en nosotros, sino en Aquel que viene. Niño (yeleḏ) le relaciona con sus ancestros; hijo expresa que es un varón y posee una dignidad en la línea monárquica. Es nacido, como los hijos de linaje humano, y dado, como don de Dios

a) Un niño admirable consejero.
Isaías, Tomos I & II Juicio y misericordia; la promesa del evangelio de la gracia; la promesa del Mesías; los títulos del Mesías (740 a. C.) (Isaías 9:1–7)

Se llamará (y, por tanto, estamos seguros de que lo es y será) Admirable, Consejero, etc. (v. 6). Su pueblo lo conocerá y lo adorará por estos nombres (v. 6 NVI); y, como alguien que responde perfectamente a ellos, se le someterán y confiarán en él. [1] Es Admirable, Consejero (v. 6). Justamente es llamado Admirable, porque es tanto Dios como hombre (cf. 1 Ti 2:5). Su amor es la admiración de los ángeles y los santos glorificados; fue admirable (v. 6 NVI) en su nacimiento, vida, muerte, resurrección y ascensión

Isaías, Tomos I & II Juicio y misericordia; la promesa del evangelio de la gracia; la promesa del Mesías; los títulos del Mesías (740 a. C.) (Isaías 9:1–7)

Es el Consejero (v. 6), porque tenía un conocimiento íntimo de los consejos de Dios desde la eternidad, y da consejos a los hijos de los hombres, a quienes procura bienestar. Por medio de él Dios nos aconseja (Sal 16:7; cf. Ap 3:18). Es la sabiduría del Padre (Pr 3:19; cf. Col 1:16; He 1:2), y nos ha sido hecho por Dios sabiduría (1 Co 1:30). Algunos unen ambas palabras: es el Admirable Consejero (v. 6 LBLA), una maravilla o milagro de consejero (v. 6 N-C); en esto, como en otras cosas, tiene la preeminencia (Col 1:18); nadie enseña como él.

b) Un niño Dios fuerte.
Isaías, Tomos I & II Juicio y misericordia; la promesa del evangelio de la gracia; la promesa del Mesías; los títulos del Mesías (740 a. C.) (Isaías 9:1–7)

Dios el Fuerte (v. 6 VTA). Al igual que tiene sabiduría, también tiene fuerza para realizar su cometido: Puede […] salvar perpetuamente (He 7:25); y tal es la obra del Mediador que nada menos que el poder del Dios fuerte podría lograrla.

c) Un niño Padre eterno.
Isaías, Tomos I & II Juicio y misericordia; la promesa del evangelio de la gracia; la promesa del Mesías; los títulos del Mesías (740 a. C.) (Isaías 9:1–7)

Es el Padre Eterno, o el Padre de la eternidad (v. 6); es Dios, uno con el Padre (cf. Jn 1:1; 10:30), quien es desde la eternidad y hasta la eternidad (Sal 90:2 LBLA). Es el autor de la vida eterna y de la felicidad de ellos (Jn 10:28), y así es el Padre de una bendita eternidad para ellos. Es el Padre del siglo venidero (v. 6 VTA) (así se traduce en la LXX), el Padre del estado evangélico, el cual le está sujeto a él, no […] a los ángeles (He 2:5). Fue, desde la eternidad, Padre de la gran obra de la redención: su corazón estaba en ella; fue el resultado de su sabiduría como Consejero (v. 6), de su amor como Padre Eterno (v. 6)

d) Un niño príncipe de Paz.
Isaías, Tomos I & II Juicio y misericordia; la promesa del evangelio de la gracia; la promesa del Mesías; los títulos del Mesías (740 a. C.) (Isaías 9:1–7)

Es el Príncipe de Paz (v. 6). Como Rey, preserva la paz (v. 6 RVR 1909), ordena la paz, más aún, crea la paz en su Reino. Él es nuestra paz (Ef 2:14; cf. Miq 5:5), y es su paz la que guarda los corazones de su pueblo (Fil 4:7), y gobierna en ellos. No es solamente un Príncipe apacible, y su Reino también apacible, sino que es el autor y dador de todo bien, de toda esa paz que es la bienaventuranza presente y futura de sus súbditos.

Trajo la paz de nosotros con Dios.

4. ENCARNADO DESDE EL TRONO PARA SIEMPRE REINAR

Isaías 9:7 RV 2020
7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite sobre el trono de David y sobre su reino, pues será dispuesto y confirmado en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará esto.
a) UN rey de paz sin límite.
Desde la eternidad a la eterniad

7 Lo dilatado de su imperio

y la paz no tendrán límite

sobre el trono de David

y sobre su reino,

El Rey prometido del linaje de David.
2º Samuel 7:13–14 RV 2020
13 Él edificará una casa para mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo seré padre para él, y él será hijo para mí. Si hace mal, yo lo castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;
b) UN rey Justo.

pues será dispuesto y confirmado

en juicio y en justicia

Su Reino a diferencia del humano, se rige por la justicia. Su justicia maravillosa.
c) UN rey para siempre.

pues será dispuesto y confirmado

en juicio y en justicia

desde ahora y para siempre.

El celo del Señor de los ejércitos hará esto.

Desde al eternidad para la eternidad.
Su reino no tendrá fin.
Un rey que nos ha iluminado con su luz.
CONCLUSIÓN
Finalizando esta primera predicación de la serie. Debemso entender lo siguiente:
Estabamos disituido de la comunión y gloria de Dios. Incapaces de salvarnos por nuestros medio, condenados al infierno.
Solo, Él podría salvanor, y comenzó su humillación con su encarnación. Pero esto no es un plan improvisado, lo vemos desde el comienzo, Dios prometió al salvador, y Todo el antiguo testamento se hace eco de esta promesa.
El Verbo se encarnó y habitó entre nosotros, viendo la gloria de DIos.
Este Verbo es el Rey de Reyes y Señor de señores, que vino con su luz a tu vida.
Hoy se presenta esta luz.
(Hablar del Evangelio)
ORACIÓN FINAL,
Señor, Padre ceslestial, te pedimos que nos bendigas con tu gracia y amor, paz y gozo, que podamos disfrutar de los beneficios que trajo la encarnación de tu hijo. Te lo pedimos por medio de neustro Señor Jesucristo, tu hijo, que vive y Reina por los siglo de los siglos, amén.
Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión el ES esté con todos vosotros. Amén.
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