Señales de Soberanía - Parte 7

Éxodo  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 18 views
Notes
Transcript

Introducción

¿Alguna vez has estado en una oscuridad tan densa que no podías ver tus propias manos? Es una experiencia inquietante. Ahora imagina que esa oscuridad no se disipa, ni con el amanecer, ni con el tiempo. Durante tres días, no hay luz, no hay guía, solo incertidumbre y desesperación.
En nuestros días, dependemos tanto de la luz que un simple apagón puede generar caos. Sin electricidad, sin celulares, sin señal de comunicación, rápidamente nos sentimos vulnerables. Pero para los egipcios en la antigüedad, la oscuridad era más que una molestia: era una amenaza directa a su vida y seguridad. No podían moverse, trabajar ni defenderse. La noche era símbolo de caos y peligro, un recordatorio de su fragilidad.
Cuando Dios envió la novena plaga, no fue simplemente un fenómeno natural. Fue una declaración directa de su soberanía, desafiando incluso a Ra, el dios del sol de Egipto, a quien consideraban la fuente de vida. Este evento no solo sumió al pueblo en tinieblas físicas, sino que también expuso la oscuridad espiritual en la que vivían al rechazar al único Dios verdadero.
La oscuridad es un elemento opuesto a la creación, donde "Dios dijo: Sea la luz" (Génesis 1:3). En esta plaga, Dios, como soberano, revierte la creación al traer caos y tinieblas. Esto resalta que el juicio divino implica no solo la intervención de Dios, sino también una desintegración del orden que Él estableció.
Ahora, acompáñame a leer el pasaje y permitamos que esta escena nos hable sobre la realidad de enfrentar nuestras propias oscuridades y cómo Dios, en su poder, nos invita a reconocer su autoridad y buscar la luz que solo Él puede dar.

Anuncio, plaga y consecuencias (Exodo 10:21-23)

Exodus 10:21–23 NBLA
21 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas tales que puedan tocarse». 22 Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto por tres días. 23 No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los israelitas tenían luz en sus moradas.
De nuevo vv. 21 y 22 describe a Moisés extendiendo su mano al cielo, levantando el cayado de Dios hacia el cielo, demostrando que lo que ocurre viene de Dios y es gracias a Su Poder.
Dado el contexto, la aparición de las tinieblas parece ser instantánea.
La expresión “tinieblas tales que pueden tocarse”, se puede interpretar como “una oscuridad que requerirá andar a tientas”.
Además del ya familiar simbolismo de Moisés en el vv. 22 se menciona la duración de la plaga. El único otro relato que se acerco a especificar la duración fue la primera. (siete días después de haber comenzado). Pareciera que algunas plagas no duraron más de un día (como la del granizo), mientras que otras (como las de las moscas) parecen haber durado varios días. Y aunque tres días puede parecer poco, en completa oscuridad debió ser algo muy severo.
Las tinieblas impidieron a los egipcios todo tipo de desplazamiento. En esta época del mundo antiguo, no había forma de proyectar luz a distancia, como podemos hacer nosotros con las luces eléctricas. Las lámparas eran cuencos abiertos de arcilla que se apretaban en uno o más puntos del borde para permitir el paso de una o varias mechas, uno de cuyos extremos descansaba en el aceite que contenía el cuenco y el otro ardía para producir luz. Por más que tuvieran lamparas les era imposible viajar. Ahora no sabemos si esto era posible.
De nuevo Moisés mencionó el contraste entre egipcios e israelitas, Israel tenía día y noche, Egipto, ni lo uno ni lo otro, ya que la oscuridad no era simplemente una noche. Era oscuridad total.

Concesión de faraón (Exodo 10:24)

Exodus 10:24 NBLA
24 Entonces llamó Faraón a Moisés y le dijo: «Vayan, sirvan al Señor. Solo que sus ovejas y sus vacas queden aquí. Aun sus pequeños pueden ir con ustedes».
La plaga había durado tres días, en esta ocasión parece haber terminado por designio de Dios y no por una oración especial de Moisés.
Con el regreso de la luz llegó también la oportunidad de que el Faraón llamará a Moisés a su corte. Moisés recibe una nueva oferta de faraón, todavía con restricciones para impedir que abandonen Egipto de forma permanente, pero que constituía una prueba de la voluntad de conceder algunas exigencias divinas de los israelitas.
Desde el punto de vista del faraón, manteniendo al ganado israelita, que era un pueblo agrícola, obligaba a algunos a quedarse atrás para cuidar de los rebaños mientras el resto del pueblo adoraba en el desierto. En otras palabras, no ofrecía nada que fuera realmente aceptable para los israelitas.
Esto representa una estrategia común del corazón endurecido: ceder parcialmente sin perder el control total. Es la necedad de un corazón que no está dispuesto a rendirse completamente a Dios, aun cuando las evidencias de su poder son innegables.
En el libro Cartas del Diablo a su Sobrino de C.S. Lewis, Wormwood, el demonio aprendiz, recibe instrucciones para fomentar distracciones, compromisos sutiles y negociaciones constantes que impidan una rendición completa a Dios. Esto se asemeja al comportamiento de Faraón. Aunque reconoce parcialmente el poder de Dios, siempre intenta mantener algún nivel de control.
Esta estrategia no es exclusiva de Faraón; también opera en nuestras vidas. ¿Cuántas veces negociamos con Dios, ofreciendo áreas pequeñas de obediencia mientras retenemos otras bajo nuestro control? Este patrón como una trampa que lleva lentamente a la esclavitud espiritual. Así como Faraón no quiso ceder completamente, nosotros también podemos caer en el error de retener partes de nuestra vida, creyendo que aún tenemos el control.
Hermenéuticamente, esta plaga puede interpretarse como un avance al juicio final en el relato del Éxodo: la muerte de los primogénitos.
La oscuridad es a menudo un símbolo de juicio en la Escritura (Amós 5:18-20, Joel 2:2, Mateo 27:45). En este caso, señala la separación de Dios, quien es la verdadera fuente de luz (Salmo 27:1, Juan 8:12). Este evento presagia la consecuencia final de la rebeldía: una separación definitiva de la presencia de Dios.
Oscuridad Símbolo de Juicio (Amos 5:18-20; Joel 2:2)
Amos 5:18–20 NBLA
18 ¡Ay de los que ansían el día del Señor! ¿De qué les servirá el día del Señor? Será tinieblas, y no luz; 19 Como cuando uno huye de un león, Y se encuentra con un oso, O va a casa, apoya la mano en la pared, Y lo muerde una culebra. 20 ¿No será tinieblas el día del Señor, y no luz, Oscuridad, y no resplandor?
Joel 2:2 NBLA
2 Día de tinieblas y densas sombras, Día nublado y de densa oscuridad. Como la aurora sobre los montes, se extiende Un pueblo grande y poderoso; Nunca ha habido nada semejante a él, Ni tampoco lo habrá después Por años de muchas generaciones.
Dios fuente de luz (Salmo 27:1; Juan 8:12)
Psalm 27:1 NBLA
1 El Señor es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor?
John 8:12 NBLA
12 Jesús les habló otra vez, diciendo: «Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida».
La Biblia frecuentemente asocia la luz con la presencia y gloria de Dios (Éxodo 13:21-22, 1 Juan 1:5). La ausencia de luz en Egipto señala la ausencia de Dios y es una advertencia del juicio eterno: la "oscuridad de afuera" mencionada en Mateo 8:12
Matthew 8:12 NBLA
12 »Pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes».
En Apocalipsis 16:10-11, se menciona una plaga de oscuridad dirigida contra el reino de la bestia. Este paralelo enfatiza cómo las plagas en Éxodo anticipan los juicios finales y la victoria definitiva de Dios sobre los poderes del mal.
Revelation 16:10–11 NBLA
10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino se quedó en tinieblas; y todos se mordían la lengua de dolor. 11 Blasfemaron contra el Dios del cielo por causa de sus dolores y de sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.

Insistencia de Moisés (Exodo 10:25-26)

Exodus 10:25–26 NBLA
25 Pero Moisés contestó: «Tú también tienes que darnos sacrificios y holocaustos para que los sacrifiquemos al Señor nuestro Dios. 26 »Por tanto, también nuestros ganados irán con nosotros. Ni una pezuña quedará atrás, porque de ellos tomaremos para servir al Señor nuestro Dios. Nosotros mismos no sabemos con qué hemos de servir al Señor hasta que lleguemos allá».
Moisés no puede aceptar esta oferta, de entrada ellos no solo van a adorar, también van a ofrecer sacrificios, obviamente su ganado no se puede quedar atrás.
Me encanta el versículo 26, porque se relaciona con una practica característica de Moisés, que nosotros debemos adoptar: “nosotros no sabemos con que hemos de servir al Señor hasta que lleguemos allá”. - No voy por lo que se, voy porque soy obediente. No voy a hacer lo que se hacer, voy a buscar al que sabe lo que debo hacer.
Dios no va a revelar a que van, ni que van a hacer, hasta que sean obediente y vayan a adorar: Buscamos el Rostro de Dios, antes que su mano/guía.
Moisés sabe que responsabilidad es servir/adora y Dio se encarga del resto.
Matthew 6:33 NBLA
33 »Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
Al hacer esto, Moisés rechaza una vez la concesión parcial de faraón.

Negativa de Faraón y Profecía de Moisés (Exodo 10:27-29)

Exodus 10:27–29 NBLA
27 Pero el Señor endureció el corazón de Faraón, y este no quiso dejarlos ir. 28 Entonces Faraón dijo a Moisés: «¡Apártate de mí! Cuídate de volver a ver mi rostro, porque el día en que veas mi rostro morirás» 29 «Bien has dicho, no volveré a ver tu rostro», respondió Moisés.
Ya en este punto, no hay nada inesperado en la reacción del faraón. Su negativa es totalmente coherente con el plan de Dos revelado a Moisés, en Exodo 3:19 y Exodo 4:21.
Exodus 3:19 NBLA
19 »Pero Yo sé que el rey de Egipto no los dejará ir, si no es por la fuerza.
Exodus 4:21 NBLA
21 Y el Señor dijo a Moisés: «Cuando vuelvas a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano. Pero Yo endureceré su corazón de modo que no dejará ir al pueblo.
Al leer y estudiar esta historia verso a verso, podemos recordar y pensar que esto es totalmente esperado hasta que se cumplan los términos de Exodo 4:23
Exodus 4:23 NBLA
23 ’Y te he dicho: “Deja ir a Mi hijo para que me sirva”, pero te has negado a dejarlo ir. Por tanto mataré a tu hijo, a tu primogénito’ ”».
No hay forma que el faraón “permita” el Éxodo hasta que esto se cumpla. - Dios en Control.
El faraón no solo actúa con necedad; su endurecimiento del corazón es parte del juicio de Dios sobre su rebeldía. Romanos 1:18-32 menciona cómo Dios "entrega" a las personas a sus deseos pecaminosos como juicio. Esto se ve en la persistencia del faraón a pesar de las evidencias.
El versiculo 28 es risible, el faraón piensa que sigue en control, él cree que el esta determinando los sucesos. El EGO en su máxima expresión. A pesar de la presión ejercida sobre él por su pueblo y sus consejeros de la corte, a pesar de la creciente severidad de las plagas, no esta dispuesto a acceder a las demandas de Dios, está totalmente perdido en su sus demandas. Tanto que hasta amenaza a Moisés. La amenaza tiene tres clausulas, que dicen esencialmente lo mismo: No dejes que te vuelva a ver, sino morirás.
La respuesta de Moisés es una cachetada con guante blanco: “Bien has dicho, no volveré a ver tu rostro”, pero no porque tu lo dices , sino porque Moisés sabe lo que Dios hará. Moisés escucha esto y el sabe que se ira junto con Israel, no planea volver.
Moisés no tendrá que lidiar con faraón. El pueblo no tendría que sufrir más. El pueblo esta a punto de ser liberado. El faraón y Moisés no se volverán a ver, no porque el faraón hubiera ganado, sino porque estaba a punto de perder.
La amenaza de faraón contenía una amenaza, la cual Moisés no podía ignorar. Recuerda que Moisés ya había sido condenado a muerte en el pasado, Exodo 2:15
Exodus 2:15 NBLA
15 Al enterarse Faraón de lo que había pasado, trató de matar a Moisés. Pero Moisés huyó de la presencia de Faraón y se fue a vivir a la tierra de Madián, y allí se sentó junto a un pozo.
Vivió 40 años en el exilio. Fuera de la voluntad de Dios recibió la misma amenaza que dentro. La diferencia es que en la segunda DIOS ESTA CON ÉL.
Piensa lo que humanamente significa esta amenaza de muerte: 1. Viola la inmunidad profética. - Moisés era solo la voz de Dios, la bronca es entre faraón y Dios.
2. Era vengativa. - El faraón tuvo oportunidad de evitar lo sucedido, prefiere culpar a Moisés.
3. Es cobarde. - Todo lo que está sucediendo opera desde el miedo, miedo a que Israel se levante como enemigo.
El faraón lo único que hace es, en sus fuerzas, tratar de impedir lo que Dios ya dispuso en su soberanía.

Conclusión y Aplicación

La plaga de oscuridad nos recuerda que no hay lugar donde la soberanía de Dios no alcance. Así como la oscuridad física paralizó a Egipto, la oscuridad espiritual puede inmovilizar nuestras vidas si no permitimos que la luz de Cristo las ilumine.
Pregúntate hoy: ¿hay áreas en mi vida donde estoy negociando con Dios? ¿Estoy reteniendo algo, creyendo que tengo el control?
Dios no busca concesiones; busca una rendición completa. Solo cuando entregamos todo, Él puede obrar en nosotros plenamente. La verdadera libertad viene cuando dejamos de aferrarnos a nuestras condiciones y confiamos plenamente en Su plan.

Llamado

Cristo dijo: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" (Juan 8:12). Si hay áreas en tu vida donde has estado viviendo en oscuridad, hoy es el momento de entregarlas a Dios. Ven a la luz de Cristo. Permite que Él gobierne completamente tu vida.
Invitación: Rinde tu corazón, no con concesiones, sino con entrega total. Cristo es suficiente, y en Él, la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecen contra ella.

Bendición y Oración

Iglesia Identidad, que el Señor te bendiga y te guarde, que el Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia, que el Señor alce sobre ti Su rostro, y te de paz, en el nombre de Jesús, Amén.
PROPÓSITO DE IDENTIDAD
“Acercar a las personas a Jesús de una manera real y práctica, dándoles las herramientas para alcanzar la madurez en Cristo y ser miembros de Su familia; con el objetivo de prepararlas para servir a la Iglesia y a la comunidad, glorificando así el nombre de Dios.”
AÑO DEL ORDEN
Genesis 1:1–3 NBLA
1 En el principio Dios creó los cielos y la tierra 2 La tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Entonces dijo Dios: «Sea la luz». Y hubo luz.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.