Adviento semana 2 “Encendiendo la Segunda Vela: La Paz que Cristo Trae”

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 115 views
Notes
Transcript
Guion del Día 7: “Encendiendo la Segunda Vela: La Paz que Cristo Trae”
[Música navideña suave comienza]
¡Hola a todos! Bienvenidos al séptimo día del Podcast de Adviento. Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy damos inicio a una nueva semana de reflexión al encender la segunda vela de nuestra corona de Adviento. Esta vela simboliza la paz, una paz que trasciende nuestras circunstancias y que fue anunciada hace siglos por el profeta Isaías.
La paz es uno de los regalos más preciados de Dios, porque no solo nos reconcilia con Él, sino que también transforma nuestra relación con los demás y con el mundo. Hoy nos detendremos en las Escrituras para entender cómo Jesús, el Príncipe de Paz, trae esta reconciliación completa y duradera.
Quiero invitarte a reflexionar conmigo en Isaías 9:6-7, un pasaje que conecta la promesa de paz con la venida de Cristo:
“Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
Con estas palabras en mente, exploremos el significado de la paz que Jesús nos ofrece y cómo transforma nuestras vidas hoy.
La Paz en el Contexto de Isaías
El mensaje de Isaías 9:6-7 se proclamó en un tiempo de crisis. Judá estaba rodeada por amenazas extranjeras y marcada por la idolatría y la injusticia. En este contexto oscuro, Isaías anuncia un reinado eterno que traería verdadera paz.
El término hebreo shalom, usado en este contexto, no se refiere simplemente a la ausencia de conflicto, sino a una restauración total de la armonía entre Dios, el hombre y la creación. Este shalom implica plenitud, bienestar, justicia y gozo bajo el gobierno perfecto del Mesías.
Isaías describe a Jesús como el Príncipe de Paz, aquel que traerá esta restauración mediante su soberanía y su sacrificio. La frase “El aumento de Su soberanía y de la paz no tendrán fin” (Isaías 9:7) nos señala que la obra de Cristo no es temporal ni parcial, sino eterna y perfecta.
El Cumplimiento en Cristo: Emanuel, Dios con Nosotros
El Nuevo Testamento confirma esta promesa de paz en la obra de Cristo. En Lucas 2:14, los ángeles proclaman el nacimiento de Jesús diciendo:
”¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes Él se complace!”
Esta proclamación apunta al corazón del evangelio: Jesús vino para reconciliarnos con Dios. Antes de Cristo, la humanidad estaba en enemistad con el Creador debido al pecado (Romanos 5:10). Pero Jesús, mediante su vida perfecta y su muerte en la cruz, asumió nuestra culpa y pagó la deuda que nos separaba de Dios.
Pablo lo explica de esta manera en Efesios 2:14-16:
“Porque Él mismo es nuestra paz, quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne la enemistad.”
Jesús no solo nos reconcilia con Dios, sino que también nos llama a vivir en paz unos con otros. Él es el fundamento de una nueva comunidad, la iglesia, que refleja su reconciliación y unidad.
La Paz como Parte del Evangelio
La paz que Jesús ofrece tiene tres dimensiones principales:
1. Paz con Dios:
Mediante su sacrificio, Jesús restaura nuestra relación con el Padre, asegurándonos acceso directo a Él y una identidad como hijos amados (Colosenses 1:20).
2. Paz con los demás:
En Cristo, las barreras de odio y división se derrumban. Somos llamados a vivir como agentes de reconciliación, reflejando la paz de Cristo en nuestras relaciones (Mateo 5:9).
3. Paz futura y eterna:
Aunque experimentamos esta paz ahora, el cumplimiento pleno llegará cuando Cristo regrese en gloria y establezca Su reino eterno. En ese día, toda creación será restaurada en perfecta armonía.
Implicaciones Prácticas: Viviendo la Paz de Cristo Hoy
1. Reconcilia tus relaciones:
En este tiempo de Adviento, identifica a alguien con quien necesitas reconciliarte. La paz que Cristo nos da no solo transforma nuestro corazón, sino que también nos impulsa a buscar restauración en nuestras relaciones.
2. Confía en la soberanía de Dios:
Si estás pasando por ansiedad o dificultades, recuerda que Jesús, el Príncipe de Paz, gobierna sobre todas las cosas. Su reinado es eterno y su promesa es segura.
3. Comparte el evangelio de la paz:
Este Adviento, sé un embajador de la paz al compartir el mensaje de Cristo con quienes aún no lo conocen. Recuerda las palabras de 2 Corintios 5:18-19: “Dios nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación.”
Oración Familiar
Reúne a tu familia y, mientras encienden la segunda vela, oren juntos:
“Señor, gracias por enviar a Jesús, el Príncipe de Paz, quien nos reconcilió contigo y nos llama a vivir en armonía con los demás. Ayúdanos a experimentar y reflejar tu paz en nuestras vidas, y úsanos como instrumentos de reconciliación en este mundo. Amén.”
Conclusión
La paz que Jesús nos trae no es pasajera ni superficial; es eterna y transformadora. En este segundo domingo de Adviento, recordemos que Él es el Príncipe de Paz, y en Él encontramos plenitud y reconciliación.
Gracias por acompañarme hoy. Nos escuchamos pronto mientras seguimos explorando las maravillas del Adviento y cómo Cristo, nuestro Salvador, cumple cada una de las promesas de Dios. Que Su paz llene tu corazón y tu hogar en este tiempo.
[Música navideña suave se desvanece]
;;;;
Guion del Día 8: “El Gozo del Magníficat”
[Música navideña suave comienza]
¡Hola a todos! Bienvenidos al octavo día del Podcast de Adviento. Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy quiero invitarte a reflexionar en uno de los momentos más bellos y profundos de las Escrituras: el cántico de María, conocido como el Magníficat, en Lucas 1:46-55.
En este himno de alabanza, María exalta la grandeza de Dios, quien obra redención para Su pueblo. El cántico refleja su gozo en el cumplimiento de las promesas de Dios y la certeza de que su obra redentora continúa en Cristo.
Este día, exploraremos cómo el Magníficat nos enseña a encontrar gozo en la fidelidad de Dios, incluso en medio de la humildad y las dificultades. También veremos cómo este gozo no solo es personal, sino un llamado para proclamar la gloria de Dios en un mundo que desesperadamente necesita esperanza.
El Contexto del Magníficat
María canta este cántico después de visitar a Elisabet, quien, llena del Espíritu Santo, confirma que el hijo que lleva en su vientre es el Mesías prometido. En ese momento, María, abrumada por la gracia de Dios, proclama:
“Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.” (Lucas 1:46-47).
Estas palabras reflejan un gozo profundo y arraigado en la obra de Dios. María, una joven humilde de Nazaret, se convierte en el instrumento de la redención divina. Este reconocimiento no la llena de orgullo, sino de asombro y gratitud por la gracia inmerecida que ha recibido.
El Gozo de la Salvación y la Fidelidad de Dios
1. El Dios Salvador y Su Gracia Soberana
María comienza alabando a Dios como su Salvador. Reconoce que su elección no se basa en méritos propios, sino en la gracia soberana de Dios:
“Porque ha mirado la humilde condición de esta su sierva” (Lucas 1:48).
Aquí vemos cómo Dios exalta a los humildes y derriba a los poderosos, una verdad que refleja su carácter redentor. Esta gracia no es exclusiva de María; es la misma que extiende a todos los que confían en Él.
2. El Gozo en las Promesas Cumplidas
María celebra que Dios ha cumplido las promesas hechas a Abraham y a su descendencia:
“Auxilió a Israel su siervo, acordándose de su misericordia.” (Lucas 1:54).
Este gozo no se limita al momento presente; es un gozo arraigado en la fidelidad eterna de Dios. Lo que comenzó en Génesis 12 con el pacto de Abraham encuentra su cumplimiento en Cristo, el descendiente prometido que bendecirá a todas las naciones.
3. El Dios Justo y Redentor
El cántico resalta cómo Dios invierte los valores del mundo:
“Derribó a los poderosos de sus tronos, y exaltó a los humildes; a los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías.” (Lucas 1:52-53).
Este lenguaje no es solo poético; es una proclamación del reino de Dios que trae justicia y redención. En Cristo, Dios transforma el orden establecido, exaltando a los humildes y humillando a los orgullosos.
El Cumplimiento en Cristo
El gozo de María no es solo por lo que Dios ha hecho en su vida personal, sino por el cumplimiento del plan redentor en Cristo. Jesús es el cumplimiento de las promesas hechas a Abraham y David. Él es el Rey que establecerá un reino eterno de justicia y paz.
Pablo lo describe así en 2 Corintios 1:20:
“Porque todas las promesas de Dios son en Él sí; y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”
En Cristo, el Magníficat se convierte en una invitación a unirnos al gozo de María, celebrando la salvación que Dios ha provisto y proclamando Su fidelidad al mundo.
Implicaciones para Nosotros Hoy
1. Cultivemos un corazón agradecido:
Como María, recordemos que nuestra salvación no depende de nuestros méritos, sino de la gracia inmerecida de Dios. ¿Cómo podemos expresar gratitud por esta gracia en nuestras vidas?
2. Proclamemos el evangelio:
María no guardó su gozo para sí misma; lo proclamó en alabanza. Este Adviento, compartamos el evangelio con quienes necesitan escuchar sobre la fidelidad de Dios y la esperanza que hay en Cristo.
3. Vivamos con gozo y confianza:
El cántico de María nos llama a vivir confiando en que Dios sigue siendo fiel. Aun en medio de las pruebas, podemos encontrar gozo en Su obra redentora.
Oración Familiar
Reúnanse como familia y oren juntos:
“Señor, gracias por el gozo que encontramos en tu salvación. Ayúdanos a proclamar tu fidelidad y a vivir con corazones agradecidos por tu obra redentora. Que en este Adviento nuestras vidas reflejen el gozo y la esperanza que solo tú puedes dar. Amén.”
Conclusión
El cántico de María nos recuerda que el Adviento es un tiempo para engrandecer al Señor y regocijarnos en Su salvación. Que este día nos inspire a vivir con gozo y gratitud, proclamando la fidelidad de Dios en cada aspecto de nuestra vida.
Gracias por acompañarme en este día especial. Nos escuchamos mañana mientras continuamos explorando las maravillas del Adviento y el glorioso plan de redención de nuestro Salvador. Que el gozo de Cristo llene tu corazón y tu hogar.
[Música navideña suave se desvanece]
——-

Día 9 del podcast de Adviento, centrado en el Benedictus (Lucas 1:67-79):

[Música Navideña Suave]
¡Hola y bienvenidos al noveno día de nuestro podcast de Adviento! Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy nos adentramos en uno de los cánticos más profundos y cargados de esperanza en las Escrituras: el Benedictus, pronunciado por Zacarías, el padre de Juan el Bautista. Este cántico no solo exalta la fidelidad de Dios, sino que conecta de manera hermosa la redención en Cristo con las promesas hechas a Israel.
Cuando leemos el Benedictus en Lucas 1:67-79, encontramos un puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, un canto inspirado por el Espíritu Santo que proclama la venida del Mesías como el cumplimiento del pacto de gracia. Así que acompáñame mientras exploramos este pasaje, primero entendiendo su contexto y significado, y luego aplicando sus verdades a nuestra vida hoy.
Explicación Bíblica
El cántico de Zacarías se divide en dos partes principales. La primera se centra en la obra redentora de Dios a través de Cristo, mientras que la segunda profetiza el papel de Juan como el precursor del Mesías.
1. Dios ha visitado a Su pueblo
Zacarías comienza declarando: “Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo” (Lucas 1:68). La palabra “visitado” no implica una visita casual, sino una intervención activa y misericordiosa de Dios en la historia. Esto recuerda la manera en que Dios visitó a Israel en Egipto, liberándolos de la esclavitud (Éxodo 4:31). Ahora, en Cristo, Dios está trayendo una redención definitiva, no solo política, sino espiritual .
2. El cuerno de salvación
Zacarías utiliza la imagen de un “cuerno de salvación” (v. 69), un símbolo de fuerza y victoria que aparece en el Antiguo Testamento (Salmo 132:17). Este cuerno está levantado en la casa de David, subrayando que Jesús es el cumplimiento de la promesa mesiánica del pacto davídico (2 Samuel 7:12-16). En Cristo, encontramos un Rey eterno que derrota no solo a los enemigos visibles, sino al pecado y a la muerte misma .
3. El pacto y la misericordia
En los versículos 72-73, Zacarías celebra la fidelidad de Dios al pacto con Abraham. Este pacto prometía que todas las naciones serían bendecidas a través de su descendencia (Génesis 12:3). En Jesús, esta promesa alcanza su plenitud. El cántico enfatiza que la redención es un acto de misericordia divina, no basado en los méritos humanos, sino en la gracia soberana de Dios.
4. Luz para los que están en tinieblas
En la segunda parte del cántico, Zacarías profetiza que Juan preparará el camino para el Señor, guiando al pueblo al conocimiento de la salvación mediante el perdón de pecados (Lucas 1:77). Jesús es descrito como el “sol naciente que viene de lo alto” (v. 78), una imagen tomada de profecías como Malaquías 4:2. Esta luz no solo disipa la oscuridad del pecado, sino que guía nuestros pies por el camino de la paz, una paz reconciliadora entre Dios y la humanidad .
Reflexiones para Hoy
La riqueza del Benedictus no solo está en su teología, sino en su capacidad de hablarnos hoy. Estas son algunas ideas para reflexionar con tu familia:
1. Reconocer la fidelidad de Dios
Tal como Zacarías se asombró al ver el cumplimiento de las promesas de Dios, debemos detenernos para reconocer cómo Dios ha sido fiel en nuestras vidas. ¿Qué promesas de Su Palabra has visto cumplidas? Escribe estas bendiciones y agradece en oración por Su misericordia.
2. El perdón como clave para la paz
El Benedictus conecta la paz con el perdón de los pecados. En un mundo lleno de conflictos, debemos recordar que la verdadera paz comienza con la reconciliación con Dios a través de Cristo. Este Adviento, anima a tu familia a buscar el perdón y a extenderlo a los demás.
3. Ser portadores de luz
Así como Juan preparó el camino para el Señor, estamos llamados a ser portadores de Su luz. ¿Cómo puedes reflejar la gracia de Cristo en tus relaciones diarias? Piensa en maneras prácticas de ser un agente de paz y reconciliación en tu comunidad.
Termina este tiempo familiar encendiendo una vela que simbolice la luz de Cristo en el mundo. Recuerda que Jesús, el sol naciente, vino a disipar la oscuridad de nuestras vidas y guiarnos hacia una paz eterna. Ora como familia para que esta luz brille no solo en tu hogar, sino también en aquellos que aún no conocen al Salvador.
[Música Navideña Suave - Desvaneciéndose]
Gracias por acompañarme en este día de Adviento. Nos escuchamos mañana mientras seguimos explorando el glorioso mensaje de la Navidad y la venida de nuestro Salvador. ¡Que Dios te bendiga!
Este guion se centra en la teología redentora del Benedictus y proporciona una base sólida para enseñar y reflexionar en familia durante el Adviento.
//////
Aquí tienes el guion mejorado para el Día 9 del podcast de Adviento, centrado en el Benedictus (Lucas 1:67-79):
[Música Navideña Suave]
¡Hola y bienvenidos al noveno día de nuestro podcast de Adviento! Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy nos adentramos en uno de los cánticos más profundos y cargados de esperanza en las Escrituras: el Benedictus, pronunciado por Zacarías, el padre de Juan el Bautista. Este cántico no solo exalta la fidelidad de Dios, sino que conecta de manera hermosa la redención en Cristo con las promesas hechas a Israel.
Cuando leemos el Benedictus en Lucas 1:67-79, encontramos un puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, un canto inspirado por el Espíritu Santo que proclama la venida del Mesías como el cumplimiento del pacto de gracia. Así que acompáñame mientras exploramos este pasaje, primero entendiendo su contexto y significado, y luego aplicando sus verdades a nuestra vida hoy.
Explicación Bíblica
El cántico de Zacarías se divide en dos partes principales. La primera se centra en la obra redentora de Dios a través de Cristo, mientras que la segunda profetiza el papel de Juan como el precursor del Mesías.
1. Dios ha visitado a Su pueblo
Zacarías comienza declarando: “Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo” (Lucas 1:68). La palabra “visitado” no implica una visita casual, sino una intervención activa y misericordiosa de Dios en la historia. Esto recuerda la manera en que Dios visitó a Israel en Egipto, liberándolos de la esclavitud (Éxodo 4:31). Ahora, en Cristo, Dios está trayendo una redención definitiva, no solo política, sino espiritual .
2. El cuerno de salvación
Zacarías utiliza la imagen de un “cuerno de salvación” (v. 69), un símbolo de fuerza y victoria que aparece en el Antiguo Testamento (Salmo 132:17). Este cuerno está levantado en la casa de David, subrayando que Jesús es el cumplimiento de la promesa mesiánica del pacto davídico (2 Samuel 7:12-16). En Cristo, encontramos un Rey eterno que derrota no solo a los enemigos visibles, sino al pecado y a la muerte misma .
3. El pacto y la misericordia
En los versículos 72-73, Zacarías celebra la fidelidad de Dios al pacto con Abraham. Este pacto prometía que todas las naciones serían bendecidas a través de su descendencia (Génesis 12:3). En Jesús, esta promesa alcanza su plenitud. El cántico enfatiza que la redención es un acto de misericordia divina, no basado en los méritos humanos, sino en la gracia soberana de Dios.
4. Luz para los que están en tinieblas
En la segunda parte del cántico, Zacarías profetiza que Juan preparará el camino para el Señor, guiando al pueblo al conocimiento de la salvación mediante el perdón de pecados (Lucas 1:77). Jesús es descrito como el “sol naciente que viene de lo alto” (v. 78), una imagen tomada de profecías como Malaquías 4:2. Esta luz no solo disipa la oscuridad del pecado, sino que guía nuestros pies por el camino de la paz, una paz reconciliadora entre Dios y la humanidad .
Reflexiones para Hoy
La riqueza del Benedictus no solo está en su teología, sino en su capacidad de hablarnos hoy. Estas son algunas ideas para reflexionar con tu familia:
1. Reconocer la fidelidad de Dios
Tal como Zacarías se asombró al ver el cumplimiento de las promesas de Dios, debemos detenernos para reconocer cómo Dios ha sido fiel en nuestras vidas. ¿Qué promesas de Su Palabra has visto cumplidas? Escribe estas bendiciones y agradece en oración por Su misericordia.
2. El perdón como clave para la paz
El Benedictus conecta la paz con el perdón de los pecados. En un mundo lleno de conflictos, debemos recordar que la verdadera paz comienza con la reconciliación con Dios a través de Cristo. Este Adviento, anima a tu familia a buscar el perdón y a extenderlo a los demás.
3. Ser portadores de luz
Así como Juan preparó el camino para el Señor, estamos llamados a ser portadores de Su luz. ¿Cómo puedes reflejar la gracia de Cristo en tus relaciones diarias? Piensa en maneras prácticas de ser un agente de paz y reconciliación en tu comunidad.
Termina este tiempo familiar encendiendo una vela que simbolice la luz de Cristo en el mundo. Recuerda que Jesús, el sol naciente, vino a disipar la oscuridad de nuestras vidas y guiarnos hacia una paz eterna. Ora como familia para que esta luz brille no solo en tu hogar, sino también en aquellos que aún no conocen al Salvador.
[Música Navideña Suave - Desvaneciéndose]
Gracias por acompañarme en este día de Adviento. Nos escuchamos mañana mientras seguimos explorando el glorioso mensaje de la Navidad y la venida de nuestro Salvador. ¡Que Dios te bendiga!
Este guion se centra en la teología redentora del Benedictus y proporciona una base sólida para enseñar y reflexionar en familia durante el Adviento.
———-
Aquí está el guion del Día 11 del podcast de Adviento, enfocado en Mateo 2:1-12 y la visita de los magos de Oriente, con una introducción, una explicación bíblica profunda y su relevancia para nosotros hoy.
[Música Navideña Suave]
¡Hola a todos! Bienvenidos al día 11 de nuestro podcast de Adviento. Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy meditaremos en la adoración de los magos de Oriente al niño Jesús, tal como se relata en Mateo 2:1-12. Este pasaje nos desafía a considerar qué significa buscar al Rey con un corazón dispuesto a adorar, a pesar de las dificultades y las distracciones del mundo.
El Relato: La Búsqueda de los Magos
Mateo nos introduce a los magos de Oriente, quienes, tras ver una estrella extraordinaria, emprendieron un largo viaje para encontrar al “Rey de los judíos” y adorarlo. Aunque la identidad exacta de los magos no se detalla, sabemos que eran sabios dedicados a la astrología y posiblemente estudiosos de textos religiosos. Algunos sugieren que pudieron haber conocido profecías bíblicas como Números 24:17, que menciona que “una estrella saldrá de Jacob” .
La adoración de los magos es significativa por varias razones. En primer lugar, su viaje desde tierras lejanas simboliza la inclusión de los gentiles en el plan de redención. Estos hombres no eran israelitas, pero reconocieron a Jesús como Rey. Esto cumple la promesa de que las naciones vendrán a adorar al Mesías, como se describe en Isaías 60:3-6 .
Por otro lado, la reacción de los líderes religiosos y Herodes contrasta profundamente con la devoción de los magos. Mientras que estos hombres viajaron con sacrificio y esfuerzo, los líderes religiosos de Jerusalén, quienes tenían acceso a las Escrituras y conocían las profecías, permanecieron indiferentes .
La Estrella y el Rey: Su Significado Redentor
La estrella que guiaba a los magos no era simplemente un fenómeno astronómico; era una señal de Dios que los dirigía a Cristo. Este evento conecta con la guía divina que Dios siempre ha proporcionado a Su pueblo. Así como guió a Israel en el desierto con una columna de fuego y nube, ahora usó una estrella para dirigir a los gentiles hacia la luz del mundo .
Cuando finalmente encuentran a Jesús, los magos lo adoran y le ofrecen regalos: oro, incienso y mirra. Estos presentes tienen un simbolismo profundo: el oro reconoce a Jesús como Rey; el incienso apunta a su naturaleza divina como nuestro Sumo Sacerdote; y la mirra anticipa su sufrimiento y muerte por nuestros pecados. Todo en esta escena apunta al evangelio, a la obra completa de Cristo como Rey, Sacerdote y Redentor .
Aplicaciones para Nosotros Hoy
1. Buscar al Rey con Diligencia
Los magos viajaron con sacrificio, guiados por una fe que no entendía completamente pero que confiaba en las señales de Dios. ¿Estamos buscando a Cristo con esa misma dedicación? ¿O permitimos que las distracciones y comodidades nos alejen de adorarlo como Él merece?
2. La Adoración Genuina
Cuando los magos encontraron a Jesús, se postraron y lo adoraron. En esta Navidad, examinemos si nuestras tradiciones y celebraciones reflejan una adoración genuina al Rey o si nos hemos dejado llevar por los aspectos secundarios.
3. Compartir la Luz de Cristo
Así como la estrella guió a los magos hacia Cristo, nosotros estamos llamados a ser luces en un mundo oscuro, señalando a otros hacia el Salvador.
Actividad Familiar
Reflexionen juntos como familia sobre cómo podemos ser como la estrella que guía a otros hacia Cristo. Pueden escribir nombres de personas con quienes desean compartir el evangelio en esta Navidad y colocarlos cerca de su árbol como recordatorio para orar por ellos.
[Música Navideña Suave - Desvaneciéndose]
Gracias por acompañarme en este tiempo de reflexión. Nos escuchamos mañana mientras continuamos explorando la maravilla del Adviento y la fidelidad de Dios. ¡Que la luz de Cristo llene sus corazones y hogares en esta temporada!
———-
Aquí está el guion del Día 11 del podcast de Adviento, enfocado en Mateo 2:1-12 y la visita de los magos de Oriente, con una introducción, una explicación bíblica profunda y su relevancia para nosotros hoy.
[Música Navideña Suave]
¡Hola a todos! Bienvenidos al día 11 de nuestro podcast de Adviento. Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy meditaremos en la adoración de los magos de Oriente al niño Jesús, tal como se relata en Mateo 2:1-12. Este pasaje nos desafía a considerar qué significa buscar al Rey con un corazón dispuesto a adorar, a pesar de las dificultades y las distracciones del mundo.
El Relato: La Búsqueda de los Magos
Mateo nos introduce a los magos de Oriente, quienes, tras ver una estrella extraordinaria, emprendieron un largo viaje para encontrar al “Rey de los judíos” y adorarlo. Aunque la identidad exacta de los magos no se detalla, sabemos que eran sabios dedicados a la astrología y posiblemente estudiosos de textos religiosos. Algunos sugieren que pudieron haber conocido profecías bíblicas como Números 24:17, que menciona que “una estrella saldrá de Jacob” .
La adoración de los magos es significativa por varias razones. En primer lugar, su viaje desde tierras lejanas simboliza la inclusión de los gentiles en el plan de redención. Estos hombres no eran israelitas, pero reconocieron a Jesús como Rey. Esto cumple la promesa de que las naciones vendrán a adorar al Mesías, como se describe en Isaías 60:3-6 .
Por otro lado, la reacción de los líderes religiosos y Herodes contrasta profundamente con la devoción de los magos. Mientras que estos hombres viajaron con sacrificio y esfuerzo, los líderes religiosos de Jerusalén, quienes tenían acceso a las Escrituras y conocían las profecías, permanecieron indiferentes .
La Estrella y el Rey: Su Significado Redentor
La estrella que guiaba a los magos no era simplemente un fenómeno astronómico; era una señal de Dios que los dirigía a Cristo. Este evento conecta con la guía divina que Dios siempre ha proporcionado a Su pueblo. Así como guió a Israel en el desierto con una columna de fuego y nube, ahora usó una estrella para dirigir a los gentiles hacia la luz del mundo .
Cuando finalmente encuentran a Jesús, los magos lo adoran y le ofrecen regalos: oro, incienso y mirra. Estos presentes tienen un simbolismo profundo: el oro reconoce a Jesús como Rey; el incienso apunta a su naturaleza divina como nuestro Sumo Sacerdote; y la mirra anticipa su sufrimiento y muerte por nuestros pecados. Todo en esta escena apunta al evangelio, a la obra completa de Cristo como Rey, Sacerdote y Redentor .
Aplicaciones para Nosotros Hoy
1. Buscar al Rey con Diligencia
Los magos viajaron con sacrificio, guiados por una fe que no entendía completamente pero que confiaba en las señales de Dios. ¿Estamos buscando a Cristo con esa misma dedicación? ¿O permitimos que las distracciones y comodidades nos alejen de adorarlo como Él merece?
2. La Adoración Genuina
Cuando los magos encontraron a Jesús, se postraron y lo adoraron. En esta Navidad, examinemos si nuestras tradiciones y celebraciones reflejan una adoración genuina al Rey o si nos hemos dejado llevar por los aspectos secundarios.
3. Compartir la Luz de Cristo
Así como la estrella guió a los magos hacia Cristo, nosotros estamos llamados a ser luces en un mundo oscuro, señalando a otros hacia el Salvador.
Actividad Familiar
Reflexionen juntos como familia sobre cómo podemos ser como la estrella que guía a otros hacia Cristo. Pueden escribir nombres de personas con quienes desean compartir el evangelio en esta Navidad y colocarlos cerca de su árbol como recordatorio para orar por ellos.
[Música Navideña Suave - Desvaneciéndose]
Gracias por acompañarme en este tiempo de reflexión. Nos escuchamos mañana mientras continuamos explorando la maravilla del Adviento y la fidelidad de Dios. ¡Que la luz de Cristo llene sus corazones y hogares en esta temporada!
——
Aquí tienes el guion mejorado para el Día 12 del podcast de Adviento:
[Música navideña suave de fondo]
¡Hola a todos! Bienvenidos al día 12 de nuestro viaje de Adviento. Soy el pastor Andrés Espinoza, y hoy exploraremos un pasaje lleno de esperanza y consuelo: Lucas 2:25-35. En este relato, Simeón, un hombre justo y piadoso, espera la consolación de Israel. Su historia nos muestra cómo el Señor cumple Sus promesas y cómo Jesús, el Salvador, es tanto la gloria de Israel como la luz para las naciones.
Explicación Bíblica: Lucas 2:25-35
Simeón aparece en el templo en un momento crítico de la narrativa de Lucas. Era un hombre que vivía en la expectación del cumplimiento de las promesas de Dios. Lucas nos dice que el Espíritu Santo estaba sobre él y que había recibido una revelación especial: no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Este detalle conecta la historia de Simeón con la fidelidad de Dios hacia Su pueblo. Las promesas de redención, tan antiguas como el pacto con Abraham y reafirmadas a lo largo del Antiguo Testamento, estaban a punto de cumplirse en el niño Jesús.
Cuando Simeón toma a Jesús en sus brazos, pronuncia un cántico conocido como el Nunc Dimittis:
“Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos: luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel” (Lucas 2:29-32).
Este cántico está saturado de referencias al Antiguo Testamento, particularmente a Isaías 49:6, donde el Siervo de Yahvé es descrito como una luz para las naciones y la salvación hasta los confines de la tierra. La profecía de Simeón reconoce que este niño es la encarnación de esa esperanza, el cumplimiento del pacto de gracia que abarca a judíos y gentiles por igual.
Sin embargo, la misión de Jesús también incluye sufrimiento. Simeón advierte a María que su hijo será una señal que será contradicha y que una espada atravesará su propia alma (v. 34-35). Este anuncio prefigura la cruz, donde Jesús enfrentará rechazo y sufrimiento para traer salvación.
Jesús como Consuelo y Luz
El relato de Simeón resalta cómo Jesús es la “consolación de Israel” y la “luz para los gentiles.” En un mundo lleno de desesperanza, Él trae el consuelo prometido, reconciliando a los pecadores con Dios y ofreciendo vida eterna. La frase “luz para los gentiles” subraya la inclusión universal del evangelio. En Cristo, las barreras entre judíos y gentiles se derrumban, y todos son invitados a participar en el reino de Dios .
Reflexiones para Nosotros Hoy
1. Vivir en Expectativa Espiritual
Simeón vivió en la espera activa de la promesa de Dios. En este Adviento, estamos llamados a cultivar esa misma esperanza, no solo mirando hacia atrás al nacimiento de Cristo, sino también hacia adelante a Su regreso glorioso.
2. Reconocer la Universalidad del Evangelio
La luz de Cristo no está limitada a una cultura o nación. Este relato nos desafía a compartir el evangelio con todos, reconociendo que Su gracia es suficiente para toda la humanidad.
3. Confiar en las Promesas de Dios
Simeón nos enseña que las promesas de Dios nunca fallan. Aunque la espera puede parecer larga, Su fidelidad es segura. Esto nos invita a descansar en Su soberanía, especialmente en tiempos de incertidumbre.
Actividad Familiar
En familia, hagan una lista de las promesas de Dios que han visto cumplidas en sus vidas. Pueden escribir cada una en una estrella de papel y colgarlas cerca del árbol de Navidad. Esto será un recordatorio tangible de Su fidelidad y una invitación a compartir Su luz con otros.
[Música suave de cierre]
Gracias por acompañarme en este tiempo de reflexión. Nos escuchamos mañana mientras continuamos explorando las maravillas del Adviento y la fidelidad de nuestro Dios. ¡Que Su luz llene sus corazones y hogares esta Navidad!
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.