Yo Soy la Madre de Dios por quien se Vive.

Novena Guadalupe  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 12 views
Notes
Transcript
Ten la bondad de enterarte, por favor pon en tu corazón, hijito mío el más amado, que yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, y tengo el privilegio de ser Madre del verdaderísimo Dios, de Aquel por quien se vive, del Creador de las personas, del Dueño del estar junto a todo y del abarcarlo todo, del Señor del Cielo y de la Tierra.
La Virgen María se presenta con este título: La Madre de Dios hoy muchas personas se asustan y no lo aceptan porque no comprenden, porque creen que cuando decimos que María es Madre de Dios, ella es más que Dios.
Pero no, cuando decimos que María es Madre de Dios sencillamente decimos que su hijo es Dios.
Miren una Familia, la Madre dan solamente el cuerpo, pero no el alma, el alma la da Dios, pero sin embargo es llamada Madre de Pedro, no dicen madre del cuerpo de Pedro.

Madre de Dios en la Bibilia

Lo mismo sucede con María, ella proporciona el cuerpo Cristo se en su vientre y de su vientre, le dice su prima: Bendito el fruto de tu vientre. "Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo, formado de mujer y sometido a la Ley" (Gál. 4,4).
Pero el fruto de su vientre es verdadero Dios y hombre, Lc. 1,35: "… lo que nacerá de ti será santo y será llamado? Hijo de Dios.
Y es Isabel la primera que le usa este título: ¿Dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a verme?
¿Quién es el Señor? Pues Dios…
Lo que pasa es que al decir Madre de Dios confesamos esta grande Verdad que Dios se encarnó y tomo una naturaleza humana de María y gracias a que ahora tiene un cuerpo, podemos decir que Dios nación, que Dios lloro, que Dios sufrió, porque lo hizo mediante su cuerpo.
Para pagar la deuda de nuestra raza, la naturaleza invulnerable se unió a la naturaleza capaz de sufrir. Y así tal como convenía a nuestra remedio, un solo y mismo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús (1 Tm 2, 5) pudo, por una parte, morir y, por otra, no morir..
Por eso cuando decimos Madre Dios, estamos diciendo Dios se encarnó, se hizo hombre y nacio de una Virgen.
Y para que lo hizo para padecer y pagar por nuestras culpas.
Cuando ustedes digan Madre de Dios, están diciendo Cristo es Dios.
Pero esta gran verdad nos lleva a otra, no solo es la Madre de Dios, es también Madre nuestra, es el encarto que Cristo le dejo antes de Morir, ahí tienes a tu hijo.
Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos Ustedes, 30.- tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno, 31.- y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando en mi intercesión.
Ella busca a sus hijo por todo el mondu y va a usar las minimas muestras de amor para rescatarlo:
Buueno ahora de una mujer, una de las presas que tenía, "Victoria", porque las mujeres,aaaaaayyyyy, aaaaayyyy llegamos a tener 121 presas, aaayyy esas si son malas heeee aaayyy mamá, yo creo que hasta el diablo les tiene miedo, yo creo que hasta el diablo cuando va a tocar una de esas mujeres primero se encomienda a Dios, para ni salir descolado, bueno de recién llegado yo, como en el año 49, había una de ellas, chaparrita, muy mona por cierto se paseaba por ahí, y cuando veía que se le quedaban mirando
-¿Qué miras?
-¡Nombre ni siquiera te miro!
-¡Como no!
Y sale la pedrada, era zurda y muy buen picher, la mandaron a un lugar del aserradero donde en ese tiempo estaban allá las que tenían de 7 homicidios para arriba. La mandaron para allá, pero allá no había separación de presos y presas, todos juntos, y de allá dijeron: “sáquela de aquí, porque nos mata o la matamos, ya nos tiene a 3 descalabrados”, bueno, ese día ofrecí la misa por Victoria y le dije a Nuestro Señor: “Señor, llévatela, porque ya no la aguantamos aquí a ver si tu la aguantas por allá (jajajaja) , salí de la misa y me puse a un lado del nuevo hospital que estaba en construcción, de 3 pisos muy alto y voy viendo que viene Victoria y le dije:
- Hey Victoria, ¿te viniste del campamento sin permiso verdad?
-Sí, ¿y qué?
-No no no no, pásale, pásale mira están haciendo las curaciones arriba de la azotea porque nomás allá hay agua, súbete y no te vayas a pelear heee,
-No padrecito, si a mi no me gusta el pleito, pero si me buscan hallan hheee
Se subió, al ratito de haber subido, comencé a oír: “hijo de esto......tu madre”, dije, ya se esta peleando esta vieja, lo primero que le digo es lo primero que hace y estaba yo mirando para arriba y que voy viéndola venir por el aire, miren dio una vuelta y cayo de espaldas en el cemento y ppaasss ahí quedo, tanto que le dije a nuestro Señor, así no quedamos (jajaja) yo tanto que le había dicho que muriera en gracia de Dios, así no quedamos, ya la envolvieron en una alfombra y la llevaron a donde iba a ser la sala de urgencias, la pusieron en unas mesas y llego el Doctor la estaba mirando, en estado de coma, respiraba, y me dijo “no tiene remedio” yo creo que tiene todos los huesos quebrados ahí se la dejo, está bueno y en estado de coma, otra ves a la Virgen de Guadalupe, miren nunca se me hecha para atrás mi Reina, Madrecita Linda, mira pocas veces te pido como esta Madre, mira mis lagrimas te ofrezco todo.
La voy viendo que abre los ojos
-Oye Victoria mira, no vengo a decirte que te confieses eh, vengo a decirte que en unos cuantos minutos, no horas, minutos, estarás ante el tribunal de Dios
-Y ¿qué jijos de......le importa? (jajajaj) ¡Hay que fea mirada! Le relampagueaban los ojos, ¿qué jojos le importa?, ¡Lárguese!
Y yo, no hallaba que decirle, me acorde que ella me había dicho que había sido educada con unas monjitas en un orfanato y le dije:
-Oye victoria, mira piensa tu niñez, ¿te acuerdas cuando estuviste en un internado de niñas pobres en un orfanatorio? De seguro que comulgabas ¿verdad?
-¡Claro!, sino me bajaban las notas, monjas hijas....
Y comenzó hacer recuerdo, pero me acordé que me había dicho que había sido congregante de la Virgen María, miren, eso me dio mucha seguridad, porque una congregante fiel, la Virgen se encarga de todo y le dije:
-Mira Victoria, también me dijiste que habías sido congregante de la Virgen María ¿verdad?
-Sí ¿y qué?
-No, de seguro que cuando recibiste la medalla hiciste una buena confesión y comulgaste bien
-Pues puede ser que sí
Comenzó a cambiar
-Oye, y ¿cantaban en la congregación verdad? ¿Cantaban el Bendita sea tu Pureza?
Lo primero que se me venia a la cabeza era lo que le preguntaba y miren como que en alas del recuerdo se traslado a su niñez y me dice:
-Y a tres voces padre, viera que bonito
-Ah, ¿y como termina?
Y comenzó a recordar
-No me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía
-Repítelo Victoria! Esta es la hora en que la Virgen María te va a pagar, esa comunión
cuando recibiste tu medalla, cuando te consagraste a ella.
Y comienza
-No me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía,.
Me arrebata el Cristo..........
-Padre, ¿todavía estoy viva? Confiéseme padre. No me dejes Madre mía.
Válgame Dios ella lloraba y yo lloraba también, le dije:
-Ofrécele tu vida que ya va a terminar
-Sí padre, no me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía.
Y mientras tanto dándole la absolución, cuando acabe de darle la absolución vi que comenzó a disminuir la intensidad de su voz, se quedó nomás diciendo "no me dejes Madre mía", movía los labios y ya no pronunciaba, se quedó ahí murió.
También ustedes, repitan en cada problema, no me dejes Madre, pero sobre todo comportemonos de ahora en adelante como verdaderos Hijos de Maria, Madre de Dios y Madre nuestra no nos abandones.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.