Ama a tú hermano
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 350 viewsNotes
Transcript
Amor en Acción: La Llamada a Amar a Nuestros Hermanos
Amor en Acción: La Llamada a Amar a Nuestros Hermanos
Juan 15:12, Romanos 12:10, 1 Juan 4:7–8
Juan 15:12, Romanos 12:10, 1 Juan 4:7–8
Estos versículos que hemos leído exploran el llamado divino a amar a nuestros hermanos, enfatizando que este amor debe ser sacrificial, genuino y un reflejo del amor de Cristo hacia nosotros. Juan 15:12 nos instruye a amarnos unos a otros. Juan 13:34 “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.” Romanos 12:10 destaca la importancia de honrarnos mutuamente y 1 Juan 4:7–8 afirma que el amor proviene de Dios y es la esencia de nuestra fe.
Este pasaje nos desafía a reflexionar sobre cómo estamos amando a aquellos que son nuestros hermanos en la fe.
La enseñanza principal es que el amor genuino hacia nuestros hermanos no es un mero sentimiento, sino una acción que debe manifestarse en nuestras vidas diarias. El amor cristiano se caracteriza por la humildad, el sacrificio y el deseo de buscar el bien del otro.
El amor que se nos llama a practicar es el reflejo perfecto del amor de Cristo. En Su sacrificio en la cruz, vemos la máxima expresión de amor, una entrega incondicional por el bien de la humanidad. Al amar a nuestro prójimo, especialmente a nuestros hermanos, imitamos a Cristo, quien nos amó primero y nos mostró cómo amar. Este amor es el que une a la iglesia y es el testimonio a un mundo que anhela autenticidad y unidad.
La gran idea es que amar a nuestros hermanos no es opcional, sino un mandato divino que refleja nuestra relación con Dios y nuestra identidad en Cristo.
Amar a tu hermano implica servir a otros sacrificialmente
Amar a tu hermano implica servir a otros sacrificialmente
John 15:12 “Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado.” Juan 13:34 “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.”
Podrías considerar que este versículo nos llama a vivir una vida de amor acto por acto, siguiendo el ejemplo de Jesús. Su mandato no es una sugerencia, sino una orden que encapsula la esencia del cristianismo: amar como Él nos amó. Jesús nos amó sacrificialmente. Y nos dice que nos amemos unos a otros de esa manera.
Esto nos reta a evaluar las áreas de nuestras vidas donde podemos demostrar amor sacrificial, especialmente hacia aquellos que nos es difícil amar. Al hacerlo, reflejamos el corazón del Evangelio y cumplimos el deseo de Cristo para con sus seguidores.
Amar a tu hermano implica honrarlo y distinguirlo.
Amar a tu hermano implica honrarlo y distinguirlo.
Romans 12:10 “Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros;”
Quizás este versículo te inspire a replantearte cómo interactúas con tus hermanos, priorizando el honor y respeto en tus relaciones.
A medida que buscamos honrar a otros por encima de nosotros mismos, cultivamos un ambiente de respeto y afirmación que puede transformar comunidades. Al vivir esta verdad, imitamos a Cristo y fortalecemos la unidad dentro del cuerpo de creyentes, evidenciando el amor genuino que cada cristiano está llamado a tener.
Amar a tu hermano implica aportar a su crecimiento espiritual
Amar a tu hermano implica aportar a su crecimiento espiritual
1 Corintios 8:1 “En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica.”
Amar a tu hermano implica ayudar los que necesitan de ti.
Amar a tu hermano implica ayudar los que necesitan de ti.
1 Juan 3:17 “Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?”
Conclusión
Conclusión
Cristo te amó a ti antes que tú lo amaras a él. Él te amó cuando no había nada bueno en ti. Te amó aunque tú lo insultaste, lo despreciaste y te rebelaste contra él. Él te ha amado desde el principio y nunca ha dejado de amarte. Te ha amado en tus caídas y su amor te sacó de ellas. Te ha amado en tus pecados, en tu perversidad y en tu necedad. Su corazón amoroso ha sido el mismo eternamente, y él derramó la sangre de su corazón para demostrar su amor por ti. Él te ha dado lo que necesitas en la tierra, y ha provisto para ti una habitación en el cielo.
¡Pues bien, cristiano!, tu religión reclama de ti que tú ames como tu Señor amó. ¿Cómo puedes imitarlo si no amas tú también?
Charles Spurgeon
Creo personalmente que como cristianos necesitamos emplear cada día los recursos que sean necesarios emplear para amar como Jesús amó. Él es nuestro paradigma. No solo nos dice que amemos, sino que nos enseñó como hacerlo.
