El sermon de las bienavunturanzas (II)
El sermón de las bienaventuranzas • Sermon • Submitted • Presented
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Texto Base
Texto Base
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Introducción
Introducción
Hacer un repaso con los puntos claves del anterior sermón de la serie.
Desarrollo
Desarrollo
2. Los que lloran
2. Los que lloran
¿Quienes son los que lloran? esta palabra se puede traducir a los tristes, así que, no se refiere a los que lloran de alegría, sino más bien a los que sienten una gran tristeza en el alma.
Ahora bien, así como las puertas del reino del evangelio se abren a aquellos pobres de espíritu que llegan a una iglesia reconociendo que no son nada sin Dios y que sin Dios no pueden, la consolación del evangelio del reino llega a todos aquellos que llegan a una iglesia con una tristeza en el alma, con una carga o un vació que no han podido llenar.
Mateo 11:28 (RVR60)
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Todos los que han encontrado, trabajo y fatiga en este mundo, provocando-les un gran vació y lloro, son bienvenidos en el reino de Dios.
Los términos griegos y el bramido
Los términos griegos y el bramido
En el N.T se llegan a utilizar hasta nueve palabras para referirnos a la tristeza, y en este caso, se una el termino más fuerte de ellas: PENTHEO.
Que significa, lamentarse gemir, estar totalmente quebrantado de corazón.
Si lo asociaremos a una referencia del A.T deberíamos recordar el salmo 42:
Salmo 42:1 (RVR60)
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
El salmista que escribió esto, era una persona que estaba apartada del templo probablemente fuera de Jerusalén. que siente una gran nostalgia por el templo y un deseo fuerte de estar allí, cerca de la presencia de Dios.
Ahora bien, la mejor imagen que usa para expresar lo que siente es el bramido del ciervo, un sonido nada armonioso que producen estos animales mostrando su desesperación interna y su deseo ferviente imposible de aguantar cuando tiene sed.
De este misma manera, a ese lloro, a esa clamor y lamento, por estar separados de las aguas de la presencia de Dios, por tener sed de esa agua viva, de buscar el agua que sacia la sed, que quita la fatiga, que llena el alma; Los que lloramos por estar alejados de la presencia de Dios que es la única que nos llena, esos son, los que reciben consolación.
—> Así que ahora no solo es una necesidad, ahora es un deseo ferviente del alma, por el consuelo de Dios, en nuestras vidas.
El lloro que será consolado.
El lloro que será consolado.
Es por ello, que Jesús esta ofreciendo consolación para los que lloran por las siguientes situaciones.
Los que lloran a causa del pecado que los ha apartado de Dios.
2 Corintios 7:10 (RVR60)
Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
Aquellos que lloran, no por las consecuencias del pecado, porque eso la hace aun el mundo y no encuentran consolación, sino por el pecado en si mismo y como los ha separado de la presencia de Dios y de la fuente de agua viva, ellos, siempre, siempre, siempre, van a encontrar la consolación y el perdón de Dios.
Isaías 12:1 (RVR60)
En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado.
Hay que entender, que Dios no solo esta dispuesto a perdonar lo pecados de aquellos que lloran por volver a la presencia de Dios, sino que también, esta dispuesto a consolarlos, es decir, les va a animar, les va a curar, les va levantar.
Más debemos recordar que lo contrario a las bienaventuranzas son los ¡Ay! Ay de los que no lloran por sus pecados, porque los que lloran aquí, en el reino del cielo reirán, más los que aquí ríen e incluso hacen burla contra Dios con sus pecados, fuera del reino de Dios lloraran.
Juan 16:20 = Los que lloran aquí.
Lucas 6:25 = Los que ríen aquí.
Más nosotros los Cristianos, no debemos participar del envanecimiento y altivez de este mundo, no podemos endurecer el corazón ante nuestros pecados, no podemos justificarnos en nuestros razonamientos, no debemos ignorar la sed de la presencia de Dios, debemos llorar y buscar el perdón y el consuelo de Dios que siempre lo encontraremos, en lugar de como en este mundo, mostrar una falsa sonrisa.
Los que lloran por el pecado de este mundo.
Lucas 19:41 (RVR60)
Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,
Se refiere a aquellos que entienden, las consecuencias del pecado en este mundo y causa un gran lamento dentro de sus almas, los que entienden y claman porque Dios actué en medio de todas esas personas que necesitan de Dios.
Cuando Jesús vio la tumba de su amigo, la biblia registra en Juan 11:35 que lloro y, Nosotros que diariamente vemos cadáveres andar. ¿Lloramos?
Quizás sea imposible para un muerto llorar, entonces la responsabilidad de clamar es de los vivos y ¿Cuanto lloramos por ese amigo que por causa del pecado esta tan lejos de la presencia de Dios, que ya ni puede clamar?
En este caso, los ay, no vienen para las personas de este mundo, porque ellas sinceramente, ya no pueden llorar, estos ay son para la iglesia, que ha perdido el deseo de que Dios actué en las vidas de en medio de la sociedad, este ay, es para los que han dejado de llorar.
Dios necesita a alguien que aún este llorando:
Por un padre o madre.
Por un esposo o esposa.
Por un hijo.
Por un familiar.
Por un vecino, pueblo, ciudad o nación.
Ay de los que secaron sus lagrimas, porque nunca serán consolados, más bienaventurados, los que aún lloran, porque encontraran consolación de Dios y sus clamores, serán respondidos.
Los que lloran por las aflicciones en este mundo a causa de Cristo.
2 Corintios 1:3–4 (RVR60)
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Aquellos que por su deseo de guardar su integridad por Cristo, los que por causa de su santidad son perseguidos y metidos en grandes tribulaciones, aquellos que padecen juntamente con él y por él tienen que saber esto
—> que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Rom:8:17-18
Hay algunos que lloran, porque las aflicciones para el cristiano en este tiempo son muchas y pasan por tentaciones, pruebas, tribulaciones y aflicciones, aquellos que en su deseo incontrolable de estar cerca de la presencia de Cristo no se quieren contaminar, ellos lloran ahora, pero después reirán.
Conclusión
Conclusión
Ahora bien, quiero recordar que, aunque hoy lloramos.
Por el perdón de pecados.
Por la intervención de Dios en este mundo
Por las tribulaciones.
Llegara este momento:
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Dónde ya no habrá pecado que nos aleje de Dios, dónde no habrá lloro por los muertos, porque ya no habrán, donde ya no hay dolor por las tribulaciones.
Allí, no habrá lloro o clamor, porque el mayor deseo de nuestra alma que es Dios estará saciado y el llenara todas las cosas.
