De la Promiscuidad a la Santidad: Volviendo al Dios Verdadero"
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· 331 viewsVolviendo al Dios Verdadero
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Reina Valera Revisada (1960)
(1 Reyes 11:5)
5Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. 6E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. 7Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón. 8Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.
Introducción:
Amados hermanos y amigos, vivimos en tiempos donde la cultura celebra lo que antes se consideraba pecado. En su libro El Regreso de los Dioses, Jonathan Cahn explica que una de estas antiguas deidades, conocida como Astoret en Canaán, Ishtar en Babilonia, Afrodita en Grecia y Venus en Roma, ha resurgido en la cultura moderna. Esta diosa, asociada con la sexualidad descontrolada y la promiscuidad, se encargaba de corromper las relaciones humanas y desviar a las personas del diseño divino. Cahn también describe cómo estas influencias espirituales entraron en los Estados Unidos durante el siglo XX, disfrazadas en movimientos que, aunque proclamaban "libertad", fomentaban un alejamiento de los principios bíblicos. Hoy exploraremos la conexión entre esta influencia espiritual y la promoción de la inmoralidad sexual en nuestra sociedad. Pero también veremos la salida: volvernos a nuestro Padre celestial a través de Jesucristo y buscar la santidad que él nos llama a vivir.
1.La influencia de Inhstar en la cultura moderna
La Biblia nos habla de la lucha entre la luz y las tinieblas, entre el Dios verdadero y los falsos dioses. En el Antiguo Testamento, encontramos a la diosa Astoret, conocida también como Ishtar , quien promovía la inmoralidad sexual como parte de su culto . Hoy, aunque no la llamemos por su nombre, su influencia se ve en:
La normalización de la promiscuidad sexual.
La celebración de comportamientos que deshonran el cuerpo, que es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20).
La idea de que "el placer personal" es el objetivo supremo de la vida.
La Biblia nos advierte que estas influencias no son simplemente humanas, sino espirituales: "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo" (Efesios 6:12).
2. Las consecuencias de la promiscuidad sexual
La promiscuidad no es solo una decisión personal; tiene profundas consecuencias espirituales, emocionales y sociales:
* Espirituales: Nos aleja de Dios y de su santidad (Romanos 1:24-27).
* Emocionales: Produce heridas y vacíos que nada en este mundo puede llenar. La Escritura lo refleja en Proverbios 14:12: "Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte."
* Sociales: Destruye familias y comunidades, promoviendo un ciclo de dolor y disfunción. En Proverbios 11:29 encontramos una advertencia: "El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón."
Proverbios 5:3-5 nos advierte sobre el peligro de la inmoralidad: “Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite; pero su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.” Esto aplica tanto a hombres como a mujeres en su búsqueda de satisfacción fuera del diseño de Dios.
3. La llamada al arrepentimiento y la santidad
Dios, en su amor y misericordia, nos llama a dejar el camino de la promiscuidad y regresar a él. En 2 Crónicas 7:14 nos da la clave: "Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra."
Jesucristo es el camino a la restauración. En Juan 8:11, cuando la mujer sorprendida en adulterio fue llevada ante él, Jesús no la condenó, pero le dio un mandato claro: “Vete, y no peques más.” Él ofrece perdón y poder para vivir una vida nueva.
4. Un llamado a la acción
Hoy, quiero invitarte a:
1-Reconocer el pecado: Admitir que la promiscuidad sexual no es el diseño de Dios para nuestras vidas.
2-Arrepentirte: Confesar tus pecados a Dios, quien es fiel y justo para perdonar (1 Juan 1:9).
3-Renovar tu mente: Deja que la Palabra de Dios transforme tu manera de pensar (Romanos 12:2).
4-Caminar en santidad: Busca la ayuda del Espíritu Santo para vivir una vida que honre a Dios (Gálatas 5:16).
Conclusión:
Hermanos, la batalla no es fácil, pero no estamos solos. Dios nos llama a salir de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9). Dejemos atrás los falsos dioses y los caminos de destrucción que promueven, y volvámonos al único Dios verdadero, quien nos da vida en abundancia. Hoy es el día de salvación. Escucha su voz y responde con fe y obediencia.
Oración final:
Padre celestial, reconocemos que nos hemos desviado de tu camino. Perdona nuestros pecados y purifica nuestros corazones. Ayúdanos a dejar atrás la promiscuidad y a caminar en santidad. Renueva nuestras mentes y corazones para que vivamos en obediencia a tu Palabra. En el nombre de Jesús, Amén.
