EL REGALO DE DIOS
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 58 viewsNotes
Transcript
INTRODUCCIÓN.
INTRODUCCIÓN.
¿A cuantos les gusta los regalos?
Seguramente se te viene a la mente los momentos de la niñez, cuando tus padres o algún familiar querido te sorprendió rayéndote un regalo inesperado.
Cuando tenía 7 años lo que más quería en el mundo era un balón de futbol del mundial Francia 98. Durante mucho tiempo se lo había pedido a mi padre. Hasta que llego la navidad de aquel año y sabes que me trajeron, calzoncillos y calcetines. ¿Cual fue mi reacción?, estaba muy enfadado que me fui a dormir y no quería ni cenar. ¿Qué había pasado? Mi padre lo había encargado, pero el tio que se supone que debía haberlo traído se lo dejo en su casa, a la mañana siguiente mi padre fue a despertarme y me dijo Luigui Luiguii, mira lo que te han traído y yo estaba emocionadisimo, porque tuve mi balón de futbol. Pero sabes una cosa mientras yo saltaba de alegría hubo un momento en el que se detuvo el tiempo y vi a mi padre saltando, feliz por mi, casí hasta las lágrimas. No entendía bien que estaba pasando. Y ahora 26 años despúes siendo un papa lo puedo entender, mi padre estaba más feliz que yo porque yo había recibido ese regalo. por varias razones:
Porque me había dado lo mejor.
Porque me lo había podido entregar.
Porque eso me hizo Feliz.
¿Sabes quien ha hecho lo mismo?
Dios…
La Biblia declara que Dios nos dio el mayor regalo de la historia. Nos dio a su hijo.
1 NOS DIO LO MEJOR DE SI MISMO.
1 NOS DIO LO MEJOR DE SI MISMO.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.
2. NOS LO ENTREGO.
2. NOS LO ENTREGO.
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
3. ÉL NOS HACE FELICES.
3. ÉL NOS HACE FELICES.
Todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle;
y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos.
Entonces Él les refirió esta parábola, diciendo:
¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla?
Al encontrarla, la pone sobre sus hombros, gozoso;
y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: «Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido».
Os digo que de la misma manera, habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.
Conclusión
Conclusión
"Al igual que un padre que se goza al ver la alegría de su hijo al recibir un regalo, Dios, nuestro Padre celestial, se regocija al vernos recibir Su amor y todo lo que Él nos ofrece. Nos dio lo mejor, entregó a Su Hijo por nosotros, y tiene la capacidad infinita de proveernos todo lo que necesitamos. Cada bendición que recibimos, ya sea material o espiritual, es una muestra de Su generoso amor hacia nosotros. Al final, lo más importante no es el regalo en sí, sino el amor con el que se da, y el gozo que experimentamos al recibirlo. Que podamos aprender a valorar y a agradecer los regalos que Dios nos da, y a reconocer que todo lo que Él hace es por nuestro bien y por nuestra felicidad."
