Estudio expositivo Juan 5
La autoridad del Hijo
(a) Las bodas de Caná. “Jesús hizo esto como un principio de sus señales en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él” (2:11).
(b) La conversación con Nicodemo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo, el unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (3:16).
(c) La conversación con la mujer samaritana. La mujer le dijo: “Sé que el Mesías viene (el que es llamado Cristo); cuando él venga nos declarará todas las cosas”. Jesús le dijo: “Yo soy, el que habla contigo” (4:25, 26; cf. también 4:29, 42).
(d) La curación del hombre de Bethzatha y el discurso que sigue. “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo también trabajo” (5:17; cf. 5:18: “… también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios”).
(e) La alimentación de los cinco mil y el discurso que sigue. “Porque esta es la voluntad de mi Padre: Que todo aquel que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (6:40).
(f) El discurso sobre el agua viva, pronunciado en la fiesta de los Tabernáculos. “Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva” (7:37, 38).
(g) El discurso sobre la simiente de Abraham. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres … ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?… De cierto, de cierto os digo, si alguno guarda mi palabra, no verá la muerte” (8:36, 46, 51).
(h) La curación del ciego de nacimiento. “… y le adoró” (9:38).
(i) El discurso sobre el Buen Pastor. “Yo y el Padre una cosa somos” (10:30).
(j) La resurrección de Lázaro. “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (11:40)
(k) El lavamiento de los pies de los discípulos. “Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, …” (13:3).
(l) Los discursos en el aposento alto, y la oración sacerdotal (capítulos 14–17). “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí … Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado … Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (14:6; 17:3, 5).
(m) Algunas secciones en el relato de la Pasión y de la Resurrección. “Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!” (20:28).
