Estudio expositivo Juan 5

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 342 views
Notes
Transcript

La autoridad del Hijo

Introducción:
Recordemos que Una vez bien entendido este propósito, no será difícil comprender por qué Juan, de todos los sucesos que habían ocurrido y de todas las palabras que se habían pronunciado, selecciona precisamente material adicional, es decir, material que no se encuentra en los otros Evangelios, y que era el más apropiado para sacar a la luz del día la gloria del Señor, o sea, su oficio mesiánico y su divinidad en el sentido más exaltado de la palabra. Milagros particulares que Juan escribe:
Evangelio según San Juan II. Lectores y propósito

(a) Las bodas de Caná. “Jesús hizo esto como un principio de sus señales en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él” (2:11).

(b) La conversación con Nicodemo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo, el unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (3:16).

(c) La conversación con la mujer samaritana. La mujer le dijo: “Sé que el Mesías viene (el que es llamado Cristo); cuando él venga nos declarará todas las cosas”. Jesús le dijo: “Yo soy, el que habla contigo” (4:25, 26; cf. también 4:29, 42).

(d) La curación del hombre de Bethzatha y el discurso que sigue. “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo también trabajo” (5:17; cf. 5:18: “… también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios”).

(e) La alimentación de los cinco mil y el discurso que sigue. “Porque esta es la voluntad de mi Padre: Que todo aquel que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (6:40).

(f) El discurso sobre el agua viva, pronunciado en la fiesta de los Tabernáculos. “Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva” (7:37, 38).

(g) El discurso sobre la simiente de Abraham. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres … ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?… De cierto, de cierto os digo, si alguno guarda mi palabra, no verá la muerte” (8:36, 46, 51).

(h) La curación del ciego de nacimiento. “… y le adoró” (9:38).

(i) El discurso sobre el Buen Pastor. “Yo y el Padre una cosa somos” (10:30).

(j) La resurrección de Lázaro. “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (11:40)

(k) El lavamiento de los pies de los discípulos. “Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, …” (13:3).

(l) Los discursos en el aposento alto, y la oración sacerdotal (capítulos 14–17). “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí … Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado … Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (14:6; 17:3, 5).

(m) Algunas secciones en el relato de la Pasión y de la Resurrección. “Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!” (20:28).

V2-3: Empezamos con Jesús llegando a Jerusalén, después de estar en Galilea y Juan va a registrar un milagro que no se encuentra en ningún otro evangelio, como ya dijimos. Betesda, casa de misericordia, tenía 5 pórticos donde los enfermos y paralíticos se resguardaban del clima.
V.3: es decir marchitos o paralizados (ξηρός, literalmente secos; de ahí, encogidos por la enfermedad; cf. Mr. 3:3; Lc. 6:6). Parece que el enfermo a quien Jesús curó era uno de estos secos.
V.4: Es un añadido posterior, no existe en manuscritos más antiguos, sin embargo eso no afecta la narrativa o la veracidad del milagro que Jesús realizó, menos sabiendo que al menos para el tiempo de Tertuliano ya estaban escritas estas palabras en los manuscritos que él usaba. Y es importante detallar aquí que no importa si un ángel bajaba o no porque el milagro al enfermo se atribuye a Jesús, no a otra causa ni cosa.
v5: Y había allí un hombre, es decir entre los inválidos había un hombre que atrajo la atención de Jesús más que ningún otro. Se trataba del hombre que hacía treinta y ocho años era afligido por su enfermedad. Esto, naturalmente, no significa que hubiera estado en el estanque todo aquel tiempo.
V.6: Cuando Jesús lo vio allí acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo en esa condición. Jesús vio a este hombre, y sin duda lo miró con afecto (cf. Mr. 8:3; 10:21), sondeando su alma. El Señor sabía que el inválido había estado en aquel lamentable estado durante mucho tiempo. ¿De dónde obtuvo Jesús este conocimiento? Sabiendo que este hombre había estado en esa condición durante mucho tiempo, Jesús le dijo: ¿Quieres ser sano? ¿Significa esta pregunta que el alma de aquel hombre había ya caído en tal estado que había perdido hasta el deseo de curarse? Sea este el caso o no, con toda probabilidad estas palabras fueron pronunciadas para llevarlo a un pleno conocimiento de su miseria y de su incapacidad para salir de ella, y como es común Jesús hace preguntas que en primera instancia no entienden los oidores, probablemente el paralítico pensó que este forastero lo iba a meter al tanque antes que los demás, no se sabe si el paralítico ya había escuchado de Jesús. Por otra par esta pregunta tiene una amplitud evangelizadora a todo pecador ¿Quieres ser sano del pecado?
V.8: Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla, y anda. El paralítico había sido sanado, pero él necesitaba levantarse y andar, en la teología reformada esta es una analogía para el nuevo nacimiento, Dios nos hace nacer de nuevo y nos manda a andar, pero el no va a caminar por nosotros, el no cree por nosotros, eso es un acto que el hombre ejerce.
V.12: Le preguntaron: ¿Quién es el hombre (es decir, el tipo, en tono de mofa) que te dijo: Toma tu camilla y anda? No le preguntan: “¿Quién te curó?” La preocupación gloriosa de este hombre no les interesaba en absoluto. Lo único que les interesaba eran los nimios reglamentos humanos. Debido a su gran celo en observarlos llegaron, incluso, a olvidarse del carácter altamente ridículo de su observación: no parecían darse cuenta de que, después de todo, lo que el hombre llevaba no era más que una camilla (véase arriba). Por eso, incluso, omiten esa palabra. A su modo de ver, el pecado que este hombre estaba cometiendo era éste: a. que había levantado una cosa del suelo; lo que fuera, no importaba, y b. que estaba caminando con ella. No obstante se comportan con lógica al atribuir la terrible acción al que había ordenado que lo hiciera.
V.14: Después de estas cosas Jesús le halló en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no continúes pecando, o algo peor te puede suceder.
Aquí parece ser que este hombre después de ser sanado tuvo una vida inicua por la cual le había venido la enfermedad, es evidente que a veces las enfermedades de los seres humanos vienen a causa del pecado particular de sus vidas, este era el caso de este hombre, obviamente no aplica en todos los humanos, recuerden que la regla hermenéutica de los evangelios es que los evangelios son descriptivos, no prescriptivos, ciertamente tienen prescripciones pero son muy particulares y el texto debe evidenciarlo.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.