A LOS QUE GOBIERNAN EN LA IGLESIA - PARTE I

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INTRODUCCIÓN

Lectura: 1 Timoteo 5:17-25.
Oración
Adorno:
Una de las realidades que mayor reproche trae sobre la iglesia son los pastores que usan su influencia y autoridad con el fin de enriquecerse y aprovecharse de los creyentes.
De hecho, recuerdo cuando en mi antiguo trabajo dije que era pastor, lo primero que me dijeron fue: “ah, tú eres de esos que se roba el diezmo”, y gracias a Dios, en ese momento no recibía un salario de la iglesia, y de hecho, trabajar con ellos en la oficina, así que pude decirles que todo mi trabajo era voluntario por llamamiento de Dios y no por dinero.
Pero la realidad, amados hermanos, y amigos que hoy nos visitan, es que muchos pastores sí usan el ministerio como un medio para obtener ganancias y enriquecerse. Mi padre me contó la historia de un pastor en la ciudad donde él vivía que se había construido una casa en Israel con el dinero de la iglesia.
Es lamentable. Muchos pastores, especialmente en países como los Estados Unidos, así como en muchos países de África, viven en mansiones y con lujos que ni muchos empresarios tienen.
Pero no es el único extremo, sino que también hay quienes piensan que los pastores deben llevar una vida de sacrificio incluso en sus finanzas. Es decir, un pastor debería ser pobre o no recibir salario.
La pregunta es, ¿qué dice la Biblia acerca de este tema? ¿Acaso los pastores deben recibir un salario? ¿Deben los pastores hacer uso del dinero que se recolecta en la iglesia, sean diezmos u ofrendas?
Cuando llegamos a 1 Timoteo 5, Pablo aborda este tema en la iglesia en Éfeso.
De hecho, Pablo no solo habla acerca del sostenimiento económico de los pastores, sino que habla sobre cómo debe la iglesia tratar a los pastores dependiendo de cuál sea su testimonio y trabajo. Hay 3 cosas que Pablo está ordenando a Timoteo, y por extensión a la iglesia en Éfeso, todas ellas las he escrito comenzando con la letra D para que sea más fácil recordarlas:
Dar honor a los que gobiernan bien.
Disciplinar a los que insisten en pecar.
Discernir si un candidato es idóneo para el ministerio pastoral.
Dar Honor, Disciplinar y Discernir. Sin embargo, por razones de tiempo, el día de hoy nos enfocaremos únicamente en la primera D. Dar Honor.
De modo que, mi argumento para esta tarde es: “A los que gobiernan bien, dadles mayor honor”.
Abordaremos este argumento al estudiar juntos qué significa gobernar bien, y luego, cómo debe responder la iglesia ante el buen gobierno de los ancianos.
Te pido entonces que leas nuevamente conmigo los versículos 17-18.

LOS QUE GOBIERNAN BIEN (1 Timoteo 5:17)

EL TÉRMINO ANCIANO
El texto comienza haciendo referencia a los ancianos que gobiernan bien. Este grupo que se menciona no es el mismo grupo de ancianos del que habla en el versículo 1. 1 Timoteo 5:1No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre…”. Aunque la palabra griega es exactamente la misma, el contexto de ambos pasajes nos muestra que Pablo tiene en mente dos grupos de personas distintas.
En el versículo 1, la palabra πρεσβύτεροι (presbiteroi) se usa para denotar un hombre de avanzada edad, ya que Pablo luego menciona a hombres jóvenes y también a mujeres ancianas y jóvenes. El contexto nos muestra que se trata de personas mayores. Mientras que en el versículo 17, Pablo usa el mismo término πρεσβύτεροι (presbiteroi) para referirse al grupo de hombres que ocupaban un cargo de liderazgo dentro de la iglesia, es decir aquellos que servían en el oficio pastoral.
No es poco común el uso de esta palabra para describir el oficio pastoral. En el capítulo 3 Pablo usó la palabra ἐπισκοπῆς (episkopos), pero tanto esa palabra como la que emplea ahora en este texto se usan de manera intercambiable en el Nuevo Testamento para describir el mismo oficio pastoral.
Este concepto de ancianos proviene del judaísmo, ya que los ancianos eran los miembros del Sanedrín, que era el órgano judicial y rector de los judíos desde los tiempos de Esdras hasta el Nuevo Testamento. Por tanto, los ancianos eran quienes, por medio del Sanedrín, juzgaban y gobernaban al pueblo de Israel aún cuando estos estaban bajo el dominio del Imperio Romano.
De manera que, tanto anciano como obispo son usados de manera intercambiable en la Biblia para denotar el oficio pastoral.
Así que Pablo está hablando acerca de los pastores en toda esta sección del capítulo 5, y lo que nos enseña es cómo se deben tratar a los pastores en la iglesia.
GOBIERNAN BIEN
En primer lugar, vemos el trato que se debe dar a los pastores que gobierna bien. Y vamos a detenernos en este punto por un buen momento, ya que el gobierno en la iglesia local es de suma importancia, especialmente en los tiempos actuales, donde existe una aversión constante contra cualquier figura de autoridad.
Los hijos no respetan la autoridad de los padres. Los alumnos no respetan la autoridad de los maestros. En algunos lugares, los ciudadanos no respetan la autoridad de la policía, y por supuesto, la iglesia del Señor también se ha visto influenciada por esta perspectiva negativa hacia la autoridad, y en muchas iglesias, lo se responde bíblicamente a la autoridad pastoral.
Ahora bien, todo esto tiene otra cara de la moneda, y es que también hay padres que abusa de su autoridad siendo duros contra sus hijos, esposos abusivos que no ejercen bien su rol como cabeza de hogar. Policías y políticos corruptos que usan su autoridad y su poder para el mal, y también, iglesias donde los pastores usan su posición para ejercer dominio sobre la congregación y sacar así alguna ganancia personal. Hablaremos de esto en breves minutos.
Sin embargo, esta realidad de vivir en un mundo caído no debe llevarnos a desechar por completo el concepto de autoridad, sino que debe motivarnos a estudiarlo con mejor detenimiento y profundidad. Por esta razón, creo que es importante detenernos en la frase “que gobierna bien”, después de todo, ésta es la tarea principal de los pastores, gobernar la iglesia.
Esta frase gobernar aparece 8 veces en el Nuevo Testamento, todas las veces es usada por Pablo y en 6 ocasiones la usa para referirse a la tarea pastoral.
En Romanos 12:6–8Pero teniendo diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.
En 1 Tesalonicenses 5:12Pero les rogamos hermanos, que reconozcan a los que con diligencia trabajan entre ustedes, y los dirigen en el Señor y los instruyen,
En 1 Timoteo aparece en 4 ocasiones:
1 Timoteo 3:4Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad;
1 Timoteo 3:5(pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?).
1 Timoteo 3:12Que los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus propias casas.
1 Timoteo 5:17Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.
Sin duda alguna, el oficio pastoral implica la tarea de gobernar bien, y ésta, a su vez, conlleva el uso de autoridad. De hecho, hemos visto que en tres de los cuatro pasajes que acabamos de leer gobernar y bien van juntos. Un pastor debe gobernar bien su casa, y debe gobernar bien su iglesia.
La pregunta es, ¿qué significa gobernar bien? Y, más importante aún ¿Cómo podemos reconocer que los pastores están gobernando bien a, o, en la iglesia?
La palabra bien en sí misma significa excelente o de buena calidad. El trabajo de los pastores debe ser con excelencia y de buena calidad. Ahora bien, creo que el pasaje denota tanto la diligencia o excelencia del trabajo como el uso apropiado que se da a la autoridad pastoral. Es decir, creo que Pablo tiene en mente tanto el esfuerzo, tal como dice en 1 Timoteo 4:10Porque por esto trabajamos y nos esforzamos…”, pero también el uso mismo de la autoridad pastoral, como vimos hace 3 domingos atrás en 1 Timoteo 5:1–2No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, a las ancianas, como a madres; a las más jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.”, donde Pablo le dice a Timoteo que debe usar su autoridad pastoral de una forma amable, humilde y pura.
Creo que gobernar bien implica estos dos aspectos, la diligencia y el esfuerzo por una parte, y el buen uso de la autoridad pastoral por otro.
Sin embargo, creo que sería apropiado ir a otros pasajes de la Escritura, ya que nuestro pasaje de hoy no nos da una clara definición sobre esto, iremos a otros pasaje del Nuevo Testamento, incluso a algunos textos dentro de la misma carta a Timoteo que estamos estudiando.
GOBERNAR ES SER DILIGENTE
Así que, en primer lugar, gobernar bien es ser diligente. El trabajo pastoral no es un trabajo para los perezosos ni los holgazanes. Es un trabajo que implica ser diligente, planificar, organizar, dirigir, visitar, discipular, consolar, exhortar, reprender, amonestar, estudiar, entrenar a otros, entre muchas otras cosas.
Cuando el Señor me permitió hacer la transición al ministerio a tiempo completo, muchas personas, incluso en mi antiguo trabajo me preguntaron: pero, ¿qué tanto hay que hacer? Yo les invito a pasar una semana con Peter o conmigo y verán lo rápido que se nos va el tiempo en el ministerio. Yo pensaba que al estar dedicado al ministerio, el tiempo me sobraría, y la verdad hermanos, es que sí cuento con cierta flexibilidad, pero si no uso bien mi tiempo, no podría cumplir con todas mis responsabilidades pastorales.
El pastor debe ser diligente en dirigir la iglesia.
1 Tesalonicenses 5:12–13Pero les rogamos hermanos, que reconozcan a los que con diligencia trabajan entre ustedes, y los dirigen en el Señor y los instruyen, y que los tengan en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivan en paz los unos con los otros.
Los pastores debemos ser diligentes en planificar la enseñanza y la predicación, en proveer una dirección a la iglesia, en diseñar los procesos y establecer los parámetros dentro de los cuales la iglesia funcionará. Debemos ser diligentes en entrenar a otros para el ministerio para que la iglesia pueda crecer o enviar a otros a plantar otras iglesias.
Un pastor que gobierna bien es un pastor diligente y esforzado.
GOBERNAR ES SERVIR
En segundo lugar, gobernar bien es servir.
Marcos 10:42–45Llamándolos junto a Él, Jesús les dijo*: «Ustedes saben que los que son reconocidos como gobernantes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos. »Pero entre ustedes no es así, sino que cualquiera de ustedes que desee llegar a ser grande será su servidor, y cualquiera de ustedes que desee ser el primero será siervo de todos. »Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos».
Una de las cosas que el Evangelio hace es cambiar la forma en cómo entendemos algunos conceptos fundamentales acerca de la vida. El evangelio cambia el valor que damos a las cosas, e incluso a nuestras propias vidas. Uno de esos conceptos es el de gobernar.
Jesús le estaba enseñando a sus discípulos la diferencia entre la cosmovisión bíblica cristiana y la del mundo en cuanto al ejercicio de la autoridad. Jesús marca una clara diferencia entre lo que el mundo hace con su autoridad, ellos se enseñorean. Esto quiere decir ejercer dominio o control sobre los de abajo. Enseñorearse siempre tiene la connotación de ejercer la autoridad de forma opresiva o por fuerza.
Los discípulos de Jesús debían tener una perspectiva bíblica de la autoridad. Ellos usarían su autoridad para liderar las iglesias, por eso debía aprender a liderar bíblicamente. Jesús les enseña que gobernar en el reino de Dios significa servir. Para el mundo gobernar significa enseñorearse y mandar, para el cristiano gobernar significa servir.
El mayor ejemplo de esto es Jesús mismo. Él, que tiene todo el poder y la autoridad, quien gobierna todo el universo de una forma soberana, quien creó todas las cosas y a quien todas las cosas le pertenecen. Aquel que es el Señor de señores, Él vino a servir. No vino a enseñorearse, siendo que es Señor, sino que vino a servir. Y sirvió hasta el punto de poner su vida en sacrificio por nosotros.
En Juan 10:14–15»Yo soy el buen pastor, y conozco Mis ovejas y ellas me conocen, al igual que el Padre me conoce y Yo conozco al Padre, y doy Mi vida por las ovejas.
Jesús demostró su gobierno al servir y al entregar su vida en sacrificio por sus ovejas.
GOBERNAR ES SER EJEMPLO
Esto nos lleva al siguiente texto, 1 Pedro 5:1–3Por tanto, a los ancianos entre ustedes, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoreen el rebaño de Dios entre ustedes, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo; tampoco como teniendo señorío sobre los que les han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño.
Creo que éste es uno de los textos que los pastores deberíamos leer cada lunes cuando comenzamos nuestra semana. Muy probablemente Pedro tenía en mente las palabras de Jesús en Marcos 10 cuando escribió este pasaje.
Podríamos resumir el trabajo pastoral de la siguiente manera acorde a lo que dice 1 Pedro 5. El trabajo pastoral es: un oficio voluntario que se ejerce con el sincero deseo de cuidar y ser ejemplo del pueblo de Dios.
No en vano Pablo escribe en 1 Timoteo 4:12No permitas que nadie menosprecie tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.
Si Timoteo iba a gobernar bien la iglesia, debía ser ejemplo. Esto quiere decir que Timoteo debía ser el tipo de hombre que otros creyentes quisieran ser. Ser ejemplo significa que cuando ves a una persona, reconoces que su doctrina y su estilo de vida son dignos de imitar. Amada iglesia, si tú piensas que no debes seguir el ejemplo de tu pastor, entonces, ese hombre no debería estar en el ministerio pastoral.
Si las personas no ven en mí un ejemplo de cómo gobierno mi hogar, entonces, no estoy calificado para el ministerio pastoral. Si no soy un ejemplo como esposo, como padre y como hombre cristiano en general, entonces no puedo ser pastor. Y esto aplica para todos los pastores en todo lugar.
La razón por la que tanto Pablo como Pedro hacen esta conexión entre gobernar y ser ejemplo, es porque los pastores no obligamos a las personas a hacer nada, sino que vivimos las vida cristiana con devoción a Cristo y luego animamos a otros a hacer lo mismo que nosotros estamos haciendo.
Un pastor no es como un papá. Los padres a veces usamos la carta de: “porque lo digo yo que soy tu padre y punto”. Un padre y una madre pueden demandar obediencia de sus hijos por fuerza. Pero un pastor no puede hacer eso. Ningún pastor debe decir: “porque lo digo yo”. Sino, que debe decir: “Porque lo dice la Biblia, a la cual también obedezco yo mismo”.
GOBERNAR ES SEÑALAR
1 Timoteo 4:6Al señalar estas cosas a los hermanos serás un buen ministro de Cristo Jesús, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.”
Me refiero a señalar en el sentido que lo usa este texto, señalar es enseñar e instruir con la Palabra de Dios acerca de la sana doctrina.
El pasaje que estamos considerando en esta tarde lo pone de la siguiente manera 1 Timoteo 5:17Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.
Aunque habrá ancianos que no estén dedicados únicamente al ministerio, y su participación en la predicación o la enseñanza formal de la iglesia variará conforme a sus otras responsabilidades se lo permitan, no es menos cierto que todos los ancianos gobiernan por medio del ministerio de la Palabra.
Tal como hemos repetidos en tantas otras predicaciones en esta serie, hay una razón por la que la en la cualificación para los pastores se requiere que estos sean aptos para enseñar. La única forma en la que un pastor puede gobernar la iglesia es por medio de la correcta enseñanza y aplicación de la Palabra de Dios.
La única autoridad que tiene el pastor depende del uso correcto que éste le de a la Escritura. Un pastor que gobierna bien es aquel que señala lo que la Biblia enseña tal como la Biblia lo enseña.
Persuade con la Escritura y no con su personalidad. No es su talento ni su carisma, no es su elocuencia ni su humor, sino su propia obediencia y exposición de la Palabra de Dios.
Demanda obediencia a la Palabra de Dios y no a su propia opinión. Repetidamente en toda la carta Pablo exhorta a Timoteo a que no tenga nada que ver con palabras vanas ni discusiones inútiles. Por el contrario, debía dedicarse a la lectura pública de la Escritura y a su enseñanza. Es ahí cuando dice en 1 Timoteo 4:11Esto manda y enseña.
Confronta a aquellos que hace lo que la Biblia llama pecado y no a aquellos que lo contradicen a él. Es decir, su deseo es que la gente crezca en santidad y no que siempre estén de acuerdo con su opinión.
No controla y gestiona cada detalle. De hecho, la Biblia nos muestra en Hechos 6 cómo los líderes de la iglesia en vez de controlar cada detalle de la vida de la iglesia lo que hicieron fue delegar ciertas tareas en hombres fieles y piadosos. Así fue como nació el oficio de los diáconos en el Nuevo Testamento.
No te hacen sentir culpables por temas de conciencia. No imponen reglas humanas ni mandamientos de hombre. 1 Timoteo 4:1–3El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, mediante la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada la conciencia. Esos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de algunos alimentos, que Dios los ha creado para que con acción de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido la verdad.” Si la Biblia no lo condena claramente, tampoco los pastores deben hacerlo. No usan la culpa, ni emociones negativas para lograr sus propósitos.
RESUMEN
Hay muchos otros aspectos que podríamos mencionar acerca de gobernar bien, pero en resumen, hemos visto que gobernar bien es:
Servir
Ser ejemplo
Señalar lo que dice la Biblia.
Todo esto debe ir acompañado con una actitud amable, humilde y santa tal como aprendimos hace unos domingos atrás.

RECIBEN HONOR (1 Timoteo 5:18)

Ahora bien, el texto nos manda a responder de una manera ante los ancianos que gobiernan bien, es decir a aquellos que con diligencia se dedican al estudio y enseñanza de la Palabra, y que con diligencia dirigen la doctrina y la práctica de la iglesia como un cuerpo sirviendo, siendo ejemplo y señalando lo que dice la Escritura.
La forma de responder es dando honor.
Ahora bien, honor en este contexto implica respeto, pero no se limita únicamente al respeto. Pablo tiene en mente el sostenimiento económico de los pastores que gobiernan bien en la iglesia. La palabra honor se refiere al apoyo financiero. En todo el capítulo 5 el apóstol viene tratando con el tema del apoyo económico. En el versículo 3 dio instrucciones sobre cómo sostener económicamente a las viudas que realmente lo son, y ordenó que la responsabilidad del sustento debe caer primero sobre los familiares para que la iglesia no sea agravada.
1 Timoteo 5:3–4Honra a las viudas que en verdad son viudas. Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan estos primero a mostrar piedad para con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es agradable delante de Dios.
Ahora, Pablo dará instrucciones sobre el sostenimiento económico de los pastores en la iglesia. Y podemos ver cierto patrón en todo esto:
Por una parte, honra a las viudas que realmente lo son.
Por otra, los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor.
La frase doble honor hace referencia entonces al sustento económico que la iglesia debe proveer para sus pastores. Especialmente, aquellos que trabajan en la predicación y la enseñanza. Hay varias cosas que quiero aclarar sobre este texto:
GENEROSIDAD NO ES DOBLE REMUNERACIÓN
Doble honor no significa el doble de salario. Es decir, si una persona gana 1500€, el pastor no debe ganar 3000€ necesariamente. Pablo no está diciendo que debe darse el doble del salario. Si una iglesia puede pagar eso a su pastor ¡Gloria a Dios! ¡Que lo haga! Pero la Biblia no está diciendo que el pastor tiene que ganar eso.
Lo que está enseñándonos el pasaje es la generosidad que la iglesia debe mostrar al sostener económicamente a aquellos que gobiernan bien la iglesia, especialmente, a aquellos que están dedicados exclusivamente al ministerio por medio de la predicación y la enseñanza.
Cuando un pastor se esfuerza por alimentar al pueblo de Dios con la Palabra de Dios, esto es digno de ser honrado.
Para ello, Pablo hace mención de dos porciones de la Escritura, la primera está en Deuteronomio 25:4»No pondrás bozal al buey mientras trilla.
Este mismo texto lo usa también en 1 Corintios 9:3-13. Quiero que lean conmigo este texto.
Las dos veces que Pablo usa este texto lo hace para justificar el sostenimiento económico que la iglesia debe proveer para sus pastores. Pablo habla del derecho que él como líder de la iglesia tiene de recibir un salario. Al final, él decide no usar este derecho para no causar estorbo a la evangelización.
Quiero recomendarle a todos ver la explicación que el pastor Conrad Mbewe dio de este pasaje hace 3 domingos cuando estuvo aquí con nosotros en la iglesia. Está en nuestro canal de YouTube.
Pablo menciona otro texto, en esta ocasión cita al mismo Señor Jesús, quien en Lucas 10:7»Permanezcan entonces en esa casa, comiendo y bebiendo lo que les den; porque el obrero es digno de su salario. No se pasen de casa en casa.” El mismo Señor Jesús cuando envió a los 70 a predicar, les dijo que no llevaran nada consigo pues su sustento vendría de la misma obra del ministerio que Dios les encomendaba.
Ciertamente, un pastor no debe entrar en el ministerio esperando enriquecerse. Muchos de los pasajes que hemos mencionado hoy nos muestran que la motivación no deben ser las ganancias sino el amor por Dios y su pueblo. Sin embargo, esto no es incompatible con el hecho de que un pastor debe estar percibiendo un salario generoso que le permita cubrir todas sus necesidades y servir a la iglesia sin la preocupación de cómo llegará a fin de mes.
El pastor debe esperar recibir un buen salario a cambio de su buen trabajo en la iglesia.

APLICACIONES

¿Cómo llevamos esto a la práctica? Bueno, no creo que debamos ser muy creativos, el mismo texto nos da la aplicación. La respuesta es honrar a los buenos pastores, especialmente a aquellos que trabajan en la predicación y la enseñanza. Sin embargo, creo que hay varias implicaciones que debemos cumplir para poder obedecer este texto.
Evalúa a los pastores: La razón por la que dediqué tiempo a explicar lo que significa gobernar bien, es que porque como iglesia debemos aprender a ver el ministerio pastoral bíblicamente. Si, los pastores tenemos autoridad, esto es incuestionable, pero esta autoridad no se ve como la del mundo sino como la de Jesús. Iglesia, debemos usar las características que acabo de mencionar sobre cómo se ve gobernar bien para evaluar si los pastores estamos haciendo eso o no.
Asume tu responsabilidad: La iglesia tiene el derecho de evaluar a los pastores, y como consecuencia tiene la responsabilidad de sostener económicamente a los pastores. Hermano, Dios te ha dado un encargo, y es por medio de los diezmos y ofrendas, sostener a aquellos que cuidan de tu alma y te lideran a través de la Escritura. Muchos cristianos no ofrendan ni diezman, y si lo hacen, lo hacen con mezquindad en vez de con la generosidad que la Biblia nos llama a dar. El cristiano debería ser la persona más generosa del mundo, porque en Cristo ya ha recibido absolutamente todo. Escucha lo que dice Filipenses 4:10-20.
(Sabiduría) Entiende cómo funciona: El texto nos muestra un patrón. La iglesia no contrata al pastor, la iglesia reconoce la labor que este hombre está ya haciendo en la iglesia. Fíjate que el texto dice a los que gobiernan bien, es decir aquellos que ya lo están haciendo. Mucho antes de haber sido ordenado como ministro en esta iglesia ya venía desarrollando funciones pastorales en la predicación, enseñanza y discipulado. Nuestro hermano Jhon también lo está haciendo sin necesidad de ser nombrado anciano. Lo que la iglesia hace es reconocer lo que estos hombres están ya haciendo. De la misma manera que funciona el nombramiento, así también funciona la honra que reciben. Un pastor no espera a que le paguen para empezar a pastorear. Está pastoreando porque ése el llamado que Dios le ha hecho, y la iglesia reconoce su buena labor y lo honra al proveer para sus necesidades. Esto no quiere decir que la iglesia es la dueña del pastor, ni que el pastor es el gerente de la iglesia. Esto quiere decir que ambos tienen una relación de amor y servicio mutuo.
(A los pastores o aspirantes al ministerio) Entiende tu recompensa: Amado hermano, si estás en el ministerio pastoral, o estás aspirando al ministerio pastoral, quiero recordarte 1 Pedro 5:2pastoreen el rebaño de Dios entre ustedes, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo;” Tu llamado al pastorado no debe estar motivado por la ganancia económica, sino por el deseo sincero de servir a Dios y a su pueblo. Hazte la siguiente pregunta, ¿si la iglesia no puede pagarte un salario, seguirías pastoreando? ¿Seguirías sirviendo a la iglesia aunque ésta no pueda sostenerte económicamente? Si la respuesta es no, entonces, probablemente debes evaluar tu llamado. Evidentemente, tu capacidad para pastorear se verá disminuida si tienes que compartirla con un trabajo a tiempo completo, pero tu llamado a pastorearla no dependerá de si la iglesia te puede pagar o no. Ocúpate en ser diligente y gobernar bien la iglesia, y Dios se encargará del resto.
Amados, que Dios nos ayude a ser una iglesia con un liderazgo bíblico.
Quiero terminar con las palabras del teólogo puritano George Whitfield:
Dios no puede enviar a una nación mayor bendición que darles ministros fieles, sinceros y rectos, así la mayor maldición que Dios puede enviar a un pueblo en este mundo es entregarlo a manos ciegas, no regeneradas, carnales y tibias, guías poco hábiles
Que el Señor nos conceda buenos pastores que gobierne bien entre nosotros, ¿amén?
Oremos.
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