Las consecuencias de la arrogancia (los errores de Asa)
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· 231 viewsEl corazón de Asa fue contaminado con malos deseos por la obra que realizaba Bassa rey de Israel. Esto lo llevó a tomar malas desiciones que repercutieron negativamente en su vida.
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Las consecuencias de la arrogancia
Las consecuencias de la arrogancia
1º Reyes 15:16–19
16Hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el tiempo de ambos. 17Y subió Baasa rey de Israel contra Judá, y edificó a Ramá, para no dejar a ninguno salir ni entrar a Asa rey de Judá. 18Entonces tomando Asa toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, los entregó a sus siervos, y los envió el rey Asa a Ben-adad hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo: 19Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. He aquí yo te envío un presente de plata y de oro; ve, y rompe tu pacto con Baasa rey de Israel, para que se aparte de mí.
Introducción
Introducción
Asa fue el tercer rey de Judá después de la división del reino, Asa hizo lo bueno antes los ojos del Señor a diferencia de su abuelo Roboam y su padre Abías.
Eliminó el culto pagano a la diosa Asera, destruyó los ídolos e imágenes, destituyó a su abuela Maaca de ser la madre reina.
Esto trajo paz y prosperidad a Judá.
Vino la prueba cuando un ejército de 1 millón de Etíopes amenazaban con atacar a Judá.
Asa se humilló delante del Señor y lo liberó aplastando a sus enemigos.
Sin embargo, la Biblia también detalla las fallas de Asa.
Malos sentimientos
Malos sentimientos
1º Reyes 15:16–17 “Hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el tiempo de ambos. Y subió Baasa rey de Israel contra Judá, y edificó a Ramá, para no dejar a ninguno salir ni entrar a Asa rey de Judá.”
Para este momento Jeroboam rey del norte de Israel había muerto, ahora reinaba Baasa.
Baasa al igual que Jeroboam temía que los israelitas viajaran a Jerusalén a adorar y quisieran unirse el reino de Judá.
Por tanto, fortificó Ramá que es la frontera para evitar que la gente de Israel fuera a adorar al templo de Salomón.
Esto enojó a Asa, se sintió humillado y los malos sentimientos inundaron su mente y corazón.
El lugar de buscar a Dios, buscó la solución en el hombre.
Asa contrató a los Sirios para debilitar a Baasa.
1º Reyes 15:18–19 “Entonces tomando Asa toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, los entregó a sus siervos, y los envió el rey Asa a Ben-adad hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo: 19Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. He aquí yo te envío un presente de plata y de oro; ve, y rompe tu pacto con Baasa rey de Israel, para que se aparte de mí.”
Sin consultar a Dios, y quizá tampoco a los ancianos, tomó de los tesoros del templo y de su casa para contratar los servicios de los sirios.
Esta decisión la tomó Asa en base a sus sentimientos y opinión sin consultar la voluntad de Dios.
Jeremías 17:5 “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.” No podemos preferir confiar en el hombre antes que confiar en Dios.
Resultados
Resultados
1º Reyes 15:20–21 “Y Ben-adad consintió con el rey Asa, y envió los príncipes de los ejércitos que tenía contra las ciudades de Israel, y conquistó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca, y toda Cineret, con toda la tierra de Neftalí. 21Oyendo esto Baasa, dejó de edificar a Ramá, y se quedó en Tirsa.”
Humanamente el plan de Asa funcionó, Ben-adad rey de Siria envió sus ejércitos a atacar Israel y la debilitó.
Baasa no podía seguir fortificando Ramá por lo que dejó abandonada la obra para defender su frontera al norte.
Asa aprovechó para robar el material y fortificar sus ciudades fronterizas Geba y Mizpa.
1º Reyes 15:22 “Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar a ninguno; y quitaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y edificó el rey Asa con ello a Geba de Benjamín, y a Mizpa.”
Los resultados fueron positivos para Israel porque los israelitas podían ir a adorar a Jerusalén y también a Judá porque no tenían amenaza del ejercito de Israel, pero fueron hechos sin tomar en cuenta a Dios.
Hay cosas que parecen buenas a los ojos de los hombres pero malas a los ojos de Dios.
El Señor rechazará a los que pretendieron hacer cosas buenas pero desobedientes a su voluntad.
Mateo 7:21–23 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”
A Saúl le declara que es mejor obedecer que los sacrificios.
1º Samuel 15:22 “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
El enojo de Dios
El enojo de Dios
2º Crónicas 16:7–9
“7En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. 8Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. 9Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti.”
La actitud soberbia y rebelde de Asa provocaron la ira de Dios.
Prefirió confiar en el rey de Siria antes que en Dios, sabiendo que no había garantía en la fidelidad de Ben-adad, pues así como aceptó soborno para romper alianza con Israel y hacer alianza con él, así podría traicionarlo por una mejor oferta económica de sus enemigos.
Salmo 118:8–9 “Mejor es confiar en Jehová Que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová Que confiar en príncipes.”
Dios le recuerda cuando lo libró del ejército de 1 millón de etiopes, podía también haberlo librado de la amenaza de Baasa rey de Israel.
Ahora sus acciones tendrá consecuencias. 2º Crónicas 16:7 “En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos.”
LoS sirios podían haber sido dominados como los etíopes si Asa hubiera seguido confiando en Dios, pero ahora, los Sirios serán los causantes de dolor a Judá más adelante.
Su decisión parecía buena a los ojos del hombre, pero desagradable a los ojos de Dios, pues Él tenía mejores planes.
Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
Conclusión
Conclusión
Asa no se humilló a Dios ante esta palabra profética: 2º Crónicas 16:10 “Entonces se enojó Asa contra el vidente y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.”
Desahogó su colera contra el profeta enviando a la cárcel y oprimiendo a los que se oponían a él.
Dios le envió una enfermedad dolorosa. 2º Crónicas 16:12–13 “En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. 13Y durmió Asa con sus padres, y murió en el año cuarenta y uno de su reinado.”
La historia de Asa nos recuerda lo vulnerable que somos a tomar malas decisiones influenciadas por malos sentimientos.
Debemos ser sabios y prudentes pues estas tendrá serias consecuencias dolorosas a nuestra vida.
Si hemos caído en este error, no rechacemos la Palabra de Dios, humillémonos y pidamos perdón.
Pidamos sabiduría a Dios y dominio propio para controlar nuestro carácter y no sufrir dolor por las malas desiciones.
