LA ARMONÍA ENTRE EL CARACTER CRISTIANO Y LAS ESCRITURAS: una resolución para el nuevo año.
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· 42 viewsDesafiar a mi audiencia a que resolute para este nuevo año que su carácter como creyente sea más congruente con su fe y las Escrituras.
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
El inicio de un nuevo año es siempre un tiempo de reflexión y resolución. Nos planteamos metas, buscamos mejorar nuestras vidas y trazamos objetivos que queremos alcanzar. Sin embargo, muchas veces nuestras resoluciones tienden a enfocarse en áreas externas: salud, finanzas, o incluso hábitos personales. Pero ¿qué pasa con nuestro carácter, esa parte interna y espiritual que define quiénes somos y cómo nos relacionamos con los demás?
En la carta de Pedro, encontramos un llamado profundo y desafiante: alinear nuestro carácter como creyentes con nuestra fe y con las Escrituras. En el pasaje que vamos a estudiar hoy, el apóstol no solo describe cómo debe ser nuestro carácter, sino que nos motiva con una perspectiva eterna, recordándonos que fuimos llamados a heredar bendición.
Por eso, en este primer domingo del año, quiero invitarles a que hagamos juntos una resolución diferente, una que trascienda los meses del calendario y tenga impacto eterno: comprometernos a que nuestro carácter sea más congruente con lo que profesamos creer. Este no será un cambio superficial ni temporal, sino una transformación que refleje al Señor al que servimos.
Vamos a abrir nuestras Biblias en 1 Pedro 3:8-12 y descubrir cómo la armonía entre nuestro carácter cristiano y las Escrituras puede convertirse en nuestra mayor resolución para este año nuevo.
EL CARÁCTER ÉTICO DEL CREYENTE (V. 8-9)
EL CARÁCTER ÉTICO DEL CREYENTE (V. 8-9)
Uno de los grandes problemas que la iglesia enfrenta tanto ahora como lo ha hecho a través de la historia, es que muchos miembros no muestran el carácter cristiano.
En el AT Dios tiene que lidiar entre esta dualidad con el pueblo de Israel de que su carácter y conducta discrepaban de lo que se esperaba de ellos.
En el NT también podemos ver lo mismo: Jesús lidiando con personas que profesan una cosa, pero hacen otra, Pablo en sus cartas tiene que enfrentar lo mismo.
Y Hoy en día no es distinto. En las iglesias y la sociedad hay tantas personas que dicen ser cristianas, pero con sus hechos lo niegan rotundamente. Como bien lo dijo el apóstol Pablo, refiriéndose a los falsos maestros:
“Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e inútiles para cualquier obra buena.” (Tito 1:16, NBLA)
El apóstol Pedro también está consciente de que esta realidad era cierta para con los hermanos a los que le escribe. Ellos también eran propensos a un comportamiento que puede dejar mucho que decir del cristianismo, por eso le escribe para que, a pesar de sus pruebas y luchas, no bajen la guardia en cuanto a su carácter. Desde el cap. 2 está insistiendo con esto y ahora quiere cerrar su argumento con lo que estamos estudiando, “en conclusión”.
¿Cómo debe de verse una comunidad de creyentes que están viviendo el evangelio de nuestro Señor Jesucristo? Tanto dentro como fuera de la iglesia se espera un nivel ético superior que el que profesa el mundo en general.
Miremos lo que el escritor esperaba de su audiencia y lo que el Espíritu Santo espera de nosotros hoy:
“Un mismo sentir”:
“Un mismo sentir”:
Apunta a la unidad como rasgo del carácter cristiano.
Mi comportamiento, mis intervenciones, mis palabras y actitudes, ¿incentivan la unidad o la fortalecen? ¿o tal vez está mostrando falta de unidad?
“Les ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos se pongan de acuerdo, y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén enteramente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer.” (1 Corintios 1:10, NBLA)
“Compasivos”:
“Compasivos”:
Nos desafía a la empatía para con los demás.
¿Muestro compasión en mi diario vivir o estoy endurecido en el corazón ante las necesidades y realidades de los demás?
Ejemplo: la parábola del buen samaritano (Lucas 10:30-37)
“Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran.” (Romanos 12:15, NBLA)
“Fraternales | amándoos fraternalmente”:
“Fraternales | amándoos fraternalmente”:
Una muestra de afecto, cariño y aprecio por los demás. En gr. es φιλάδελφοι que es una palabra compuesta φιλος = amado; amigo y αδελφος = hermano, compañero en la fe, compatriota, hijos de la misma madre.
Si alguien tuviera que testificar sobre su amor fraternal hacia los demás, ¿Qué diría? ¿Cuál sería su opinión?
“Puesto que en obediencia a la verdad ustedes han purificado sus almas para un amor sincero de hermanos, ámense unos a otros entrañablemente, de corazón puro.” (1 Pedro 1:22, NBLA)
“Misericordiosos”:
“Misericordiosos”:
Mientras que la compasión apunta al sentimiento de empatía, la misericordia apunta a la intencionalidad de ayudar, perdonar o mostrar bondad.
¿Qué tan intencionales somos al momento de mostrar misericordia o bondad hacia otros?
“Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo.” (Efesios 4:32, NBLA)
“Espíritu humilde | amable”:
“Espíritu humilde | amable”:
El carácter cristiano siempre será identificado con una actitud humilde en cualquier circunstancia.
¿Eres conocido por tu actitud humilde o más bien por una arrogante o indiferente?
“No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo,” (Filipenses 2:3, NBLA)
“No devolviendo mal por mal, o insulto por insulto”:
“No devolviendo mal por mal, o insulto por insulto”:
Ilustración: Imagina que estás en un día caluroso y alguien te arroja un vaso de agua sucia. Tienes dos opciones: responder lanzándole agua sucia también o buscar un vaso de agua limpia y ofrecérselo. Si devuelves suciedad, ambos terminan sucios y el conflicto aumenta. Pero si respondes con agua limpia, sorprendes, desarmas el enojo y muestras algo diferente: bondad en lugar de venganza.
De la misma manera, cuando no devolvemos mal por mal ni insulto por insulto, ofrecemos algo “limpio” en un mundo lleno de suciedad. Esto refleja el carácter de Cristo y abre la puerta para la reconciliación y el testimonio de nuestra fe.
“Miren que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino que procuren siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos.” (1 Tesalonicenses 5:15, NBLA)
Interesante que el apóstol Pedro nos brinda la razón por la que en lugar de responder con mal debemos responder con bendición: “fueron llamado con el propósito de heredar bendición” (v. 9).
“Si cuido mi carácter, mi reputación se cuidará sola”. Autor: D.L. Moody
Amados hermanos y amigos, si no nos proponemos en este nuevo año enfocarnos en trabajar nuestro carácter para que sea semejante al de Cristo, ¿Cuándo será? Tenemos una hermosa oportunidad de cambiar porque nuestro Señor nos ha concedido la bendición de que su Santo Espíritu nos santifique.
Pero Pedro no solo nos deja unas cuantas características de como se ve el carácter cristiano en la práctica, además de esto también nos brinda la motivación para mostrar este tipo de carácter. Miremos nuestro siguiente encabezado.
MOTIVACIÓN BÍBLICA DEL CARÁCTER ÉTICO DEL CREYENTE (V. 10-12)
MOTIVACIÓN BÍBLICA DEL CARÁCTER ÉTICO DEL CREYENTE (V. 10-12)
El apóstol Pedro quiere dejar bien asentado que todo lo que ha venido enseñando tiene su fundamento en las Escrituras. Son las Escrituras la motivación que debería guiar nuestros esfuerzos y compromisos con una vida ética que honre a Dios.
La porción escogida por Pedro fue el Salmo 34:12-16. Y podemos dividirla en dos partes motivacionales:
La promesa al mandamiento (v. 10-11)
El carácter justo de Dios (v. 12)
La promesa al mandamiento (ver v.10-11)
La promesa al mandamiento (ver v.10-11)
El bienestar en la vida de cualquier persona está íntimamente vinculado a la obediencia a las instrucciones divinas.
Todos deseamos una vida tranquila, en paz, llena de amor y días buenos y largos. Pues la Palabra de Dios nos dice que para que esto sea posible, hay una cuota de compromiso con el Señor que nos toca.
Tres imperativos encontramos en esta porción:
El primer imperativo tiene que ver con lo que hablamos, “Refrene su lengua” (ver v.10b). Muchos de los males en nuestras vidas y de los malos días que pasamos tiene que ver con lo que hablamos y cómo lo hablamos.
“Si alguien se cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón, la religión del tal es vana.” (Santiago 1:26, NBLA)
El segundo imperativo tiene que ver con una desvinculación del mal y una asociación con el bien (ver v. 11a). Un gran problema que muchos tienen es que quieren los beneficios del bien sin apartarse del mal. Por esto muchos de los males que experimentamos vienen como consecuencia de esta dualidad improcedente.
“La senda de los rectos es apartarse del mal; El que guarda su camino preserva su alma.” (Proverbios 16:17, NBLA)
El tercer imperativo nos invita a procurar la paz (ver v. 11b). La Paz no viene por acto de magia. Esta se busca o procura. Nuestro compromiso con el Señor es hacer lo que esté en nuestras manos para buscarla, lo demás, lo hace el Señor.
“Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5:9, NBLA)
El carácter justo de Dios (ver v. 12)
El carácter justo de Dios (ver v. 12)
Lo bueno se premia. Mis hijos saben que si se comportan bien y en el colegio obtienen calificaciones de acuerdo con los niveles que les hemos pedido, serán recompensados. Los buenos empleados son considerados de muchas maneras en aquellas empresas donde tienen políticas de intensivos. Quienes compiten en deportes, con el triunfo se le otorga el premio ofrecido.
Pues de la misma manera también pasa con el creyente. El creyente que viva de acuerdo con lo que espera el Señor, o por lo menos está haciendo su esfuerzo en agradar al Señor, tendrá la atención de Dios.
Pedro muestra una faceta del carácter justo de Dios. Partiendo de su cita del salmo 34 se presenta un contraste entre los justos y los que hacen mal.
Dios atiende y ayuda al justo (ver v.12a). “Dios ve a la gente que hace lo bueno. Cuando ellos oran, él escucha sus oraciones. Esta palabra alentadora significa que el favor de Dios está con todos los que le temen (Sal. 33:18), que nada escapa su atención, y que él contesta la oración.”[1]
Dios está en contra de todo mal y por lo tanto, en contra de los que hacen mal (ver v. 12b). “El contraste es claro, porque, así como Dios ve las obras de los justos, también ve las de quienes practican el mal. Nada escapa a sus ojos. Y nadie debe pensar que a Dios no le importa lo que hace. Los que se deleitan en hacer el mal no tienen a Dios como amigo sino como adversario.”[2]
“En todo lugar están los ojos del SEÑOR, Observando a los malos y a los buenos.” (Proverbios 15:3, NBLA)
Te invito a que le pidamos a Dios que estas dos verdades bíblicas motiven en nosotros forjar un carácter ético que honre a Dios. Miremos a Jesús como el perfecto hombre cuyo carácter ético podemos imitar.
CONCLUSIÓN
CONCLUSIÓN
La mejor resolución que podemos hacer para este nuevo año es que mi carácter y conducta sean congruente con mi fe y teología, así como lo fue el carácter de Cristo congruente con lo que enseñaba y creía. Hoy es el mejor momento para evaluar cuales aspectos de mi vida están haciendo ruido en otros y en mí, porque no encajan con mi fe y las Escrituras. Aquí es el mejor lugar para humillarnos y arrepentirnos por esas cosas que discrepa de la verdad bíblica.
Amado amigo, Cristo es el mejor ejemplo de una vida con un carácter intachable. Una perfecta armonía entre lo que se cree y lo que se vive. Y él te invita a que, para que puedas experimentar un cambio en tu vida, vengas a Él en arrepentimiento y fe y perdonará tus pecados y te dará la oportunidad de empezar de nuevo. Su Espíritu Santo te ayudará a que tu carácter y conducta sean congruente con lo que Dios espera de todos.
[1] Kistemaker, Simon J. 1994. Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Pedro y Judas. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
[2] Kistemaker, Simon J. 1994. Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Pedro y Judas. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
