Los resultados de rechazar a Dios (Nadab y Baasa en Israel)
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· 139 viewsLa decadencia del reino de Israel fue a causa de la rebelión de Jeroboam y de los reyes que lo sucedieron sin que se arrepintieran.
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Los resultados de rechazar a Dios
Los resultados de rechazar a Dios
1º Reyes 15:25–26 “Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar sobre Israel en el segundo año de Asa rey de Judá; y reinó sobre Israel dos años. 26E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, andando en el camino de su padre, y en los pecados con que hizo pecar a Israel.”
Introducción
Introducción
Jeroboam rey de Israel había muerto y toma el trono su hijo Nadab (generoso).
El sistema de gobierno monárquico no es constituido por elección y dura todo el tiempo que el rey vive.
A su muerte es uno de sus hijos o parientes cercanos heredan el trono. (La reina Isabel de Inglaterra reinó por 70 años y a su muerte el 8 de Septiembre de 2022 asciende al trono su hijo Carlos III)
A la muerte de Jeroboam, los líderes de Israel coronan como rey a su hijo Nadab, continuando con las costumbres y tradiciones de la monarquía.
Pero los planes de Dios eran otros, pues había profetizado a Jeroboam que su descendencia no permanecería en el trono por su pecado.
Estudiaremos como la Palabra de Dios se cumple, sin que falte ninguna de sus palabras.
La profecía
La profecía
Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar, haciendo caso omiso a la palabra profética que Dios había declarado contra de su padre por sus pecados.
1º Reyes 14:10 “por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada.”
Cuando Jeroboam recibió esta Palabra, la ignoró y siguió en sus pecados sin arrepentirse.
Nadab continuó con los pecados de su padre, siguió adorando los becerros de oro y no tuvo temor a Dios.
Así como Jeroboam y Nadab hay muchas personas que viven ignorando la Palabra de Dios, creyendo que pueden ignorarla sin sufrir las consecuencias.
Aunque la Palabra tarda, se cumplirá sin que falte nada: Habacuc 2:3 “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.”
Mateo 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
Vivimos en una época de lo instantáneo y pretendemos encajar a Dios en esa cultura, pero somos nosotros los que debemos amoldarnos a la cultura de Dios, de la cual una de sus principales características es la paciencia.
No despreciemos la Palabra de Dios porque nos parece que tarda la promesa con Jeroboam y Nadad, tengamos temor de Dios y esperemos fieles en su Palabra.
Recordemos que Dios designó a la tribu de Judá para reinar, prometió a David que su reino permanecería perpetuamente, por tanto, los reyes de Judá siguieron siendo antepasados de David.
Génesis 49:10 “No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos.”
Pero en el caso de Israel, Jeroboam era de la tribu de Efraín, y sería eliminada su descendencia de la corona, por lo que sería otra tribu la que tomaría el trono.
El cumplimiento
El cumplimiento
1º Reyes 15:27–29
“27Y Baasa hijo de Ahías, el cual era de la casa de Isacar, conspiró contra él, y lo hirió Baasa en Gibetón, que era de los filisteos; porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a Gibetón. 28Lo mató, pues, Baasa en el tercer año de Asa rey de Judá, y reinó en lugar suyo. 29Y cuando él vino al reino, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová habló por su siervo Ahías silonita;”
Nadab había estado en el trono dos años cuando se levantó en contra de él un hombre llamado Baasa, no se sabe mucho de Baasa solamente que era de la tribu de Isacar.
Posiblemente había conspirado desde hace tiempo contra el rey y se presentó esta oportunidad de atacarlo cuando salió de su palacio para tomar Gibetón de los filisteos.
Baasa aprovechó de que Nadab no lo consideraba un enemigo para matarlo. De manera que obró con traición.
Baasa debía exterminar toda la casa (linaje) de Jeroboam para poder reinar. 1º Reyes 15:29 “Y cuando él vino al reino, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová habló por su siervo Ahías silonita;”
Dios había decretado destruir la casa de Jeroboam, y el culpable fue el mismo Jeroboam, Dios no actuó con impunidad o injusticia.
Jeroboam determinó abandonar a Dios y hacer lo malo, cuando Dios lo había escogido para reinar.
También sembró maldad en Israel y cosechó su fruto.
Gálatas 6:7–8 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.”
Jeroboam había provocado la desgracia para su familia.
Dios en su misericordia no lo había destruido sino que le dio 22 años de oportunidad para arrepentirse pero murió sin hacerlo. Por lo tanto, la desgracia era inevitable para su familia.
No pensemos que Dios perdonará nuestros pecados sin que nos arrepintamos. Ahora que tenemos oportunidad humillémonos ante Dios y clamemos misericordia para que no recibamos la retribución de nuestros pecados.
La maldad de Baasa
La maldad de Baasa
1º Reyes 15:33–34 “En el tercer año de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa; y reinó veinticuatro años.E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y anduvo en el camino de Jeroboam, y en su pecado con que hizo pecar a Israel.”
Baasa cometió un grave pecado al asesinar a Nadad y la casa de Jeroboam, Baasa no sería librado de este pecado aun cuando cumplía la profecía. Dios usó la maldad de Baasa para cumplir sus planes.
Baasa teniendo como ejemplo a Jeroboam, no se arrepintió de sus pecados sino que continuó en los pecados de Jeroboam.
Por tanto, también recibe el juicio de Dios.
1º Reyes 16:1–4 “1Y vino palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra Baasa, diciendo: 2Por cuanto yo te levanté del polvo y te puse por príncipe sobre mi pueblo Israel, y has andado en el camino de Jeroboam, y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con tus pecados; 3he aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad de su casa; y pondré su casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat. 4El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, lo comerán los perros; y el que de él fuere muerto en el campo, lo comerán las aves del cielo.”
Baasa recibe el mismo juicio que recibió Jeroboam.
Tuvo la oportunidad de arrepentirse y humillarse ante Dios, pero no quiso.
Así hay personas que escuchando la verdad y viendo la desgracia de otros, no quieren arrepentirse, aun en su angustia y dolor rechazan a Dios.
Apocalipsis 16:10–11 “10El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.”
Conclusión
Conclusión
Vemos como la maldición del pecado destruye y corrompe.
Esta maldición no solo recaía sobre los reyes malvados de Israel, también en el pueblo que se deleitaba en los pecados.
No hubo nadie de Israel que se levantara en contra de las maldades de sus reyes, preferían deleitarse en la maldad.
Ellos sufrían las consecuencias de sus pecados y aun les esperaba un juicio más terrible si no se arrepentían.
Dios nos habla constantemente a través de su Palabra para que nos volvamos a Él con sinceridad y temor.
Los placeres del mundo no satisfacen como quisieramos, solo prometen pero no cumplen.
Pero las promesas de Dios si son verdad, y nos ofrece más de lo que merecemos, la salvación y vida eterna.
No caigas en los errores del pueblo de Israel.
