EL MATRIMONIO CRISTIANO (EFESIOS 5:21-33)
1. UN SOMETIMIENTO VOLUNTARIO (21-24)
22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia,
así como Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Por tanto, como la Iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
2. LA RESPONSABILIDAD DEL MARIDO, OBEDECIENDO A CRISTO (25-31)
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, del mismo modo que Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella. 26 Lo hizo para santificarla, después de haberla purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
27 a fin de presentársela a sí mismo como una Iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e intachable.
28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también el Señor a su Iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.
