EL MATRIMONIO CRISTIANO (EFESIOS 5:21-33)

Efesios  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 2,194 views
Notes
Transcript
1 UN SOMETIMIENTO VOLUNTARIO (21-24)
2 LA RESPONSABILIDAD DEL MARIDO, OBEDECIENDO A CRISTO (25-31)
3 IMITANDO AMBOS EL AMOR DE CRISTO (32-33)
INTRO
Después de la serie de adviento/navidad, volvemos a la serie de la Carta de Pablo a los Efesios.
Si os acordáis veíamos las consecuencia y los cambios que hace la gracia del Señor en sus receptores, esto hace un giro en nosotros, por eso se llama, conversión.
Pues bien, por los frutos serán conocidos, esto quiere decir también, que debemos vivir en santidad, no para méritos, sino por méritos del Señor, y como agradecimiento a su amor, gracia, con nosotros.
Esto también tiene que vivirse en lo más íntimo, esto es desde casa, y el matrimonio es una de las cosas importantes.
El matrimonio es un reflejo o debe ser, de la relación de Cristo con su Iglesia.
Por eso, ¿qué nos enseña este pasaje acerca del matrimonio? ¿Qué es un matrimonio cristiano? ¿Cómo debe vivir? ¿Cuales son las responsabilidad, y beneficios? Para luego preguntarte, ¿mi matrimonio se caracteriza como un matrimonio cristiano? Por lo menos por la parte del creyente.
Vamos a ellos.

1. UN SOMETIMIENTO VOLUNTARIO (21-24)

Efesios 5:21–24 RV 2020
21 Someteos unos a otros, por respeto a Dios. 22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Por tanto, como la Iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
a) Mutuo y hacia Dios.
Dios debe ser el el pilar de la unión, el sometimiento sano la unión del matrimonio comienza por el sometimiento y la unión primero con Dios.
Eclesiastés 4:11–12 RV 2020
11 También, si dos duermen juntos, se calientan mutuamente, pero ¿cómo se calentará uno solo? 12 Uno solo puede ser vencido, pero dos presentan resistencia. El cordón de tres hilos no se rompe fácilmente.
Esto es importante.
Pero esto debe ser así en todas las relaciones.
Bien, como hijo, buen como hermano, bien como noviazgo.
Debemos primeramente tener claro que como cristianos, tenemos esta comunión y sometiento a nuestro buen Dios.
Esto marcara las directrices de como debemos relacionarnos con los demás, pero con mucha más razón con el matrimonio. Que tiene esa mística del reflejo de la unín conCristo.
b) Obedeciendo en amor lo establecido por Dios.

22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia,

Dios es un Dios de ordén, en todo, en su creación ha establecido un orden, que debemos obedecer.
Primero, instituyó el matrimonio con un orden.
Con el hombre a la cabeza para lo bueno y malo.
Pero esta responsabilidad, este rol, no debe ser para ser un déspota machista, que maltrates a la mujer, darás cuenta a Dios, por esto. Sino que, como veremos después, cabeza para proteger, guardar y amar.
Calvino lo resumió perfectamente:
Dios nos ha unido unos a otros de tal manera que ningún hombre debería evitar tal sujeción. Y donde reina el amor, hay servicio mutuo. No hay excepción ni siquiera para reyes o gobernantes, porque su gobierno debe ser de servicio. Por tanto es muy cierto que se debería exhortar a todo el mundo a someterse unos a otros.
COmo la igleisa tiene relación con su cabeza Cristo. No es Cristo un tirano, que busca nuestro mal aporvechando su estatus de cabeza, sino que nos ama, nos guarda, dio su vida por nosotros.
Así debe ser el hombre, capaz de dar su vida por su esposa.
Y la mujer, respetar también a su esposo, respeta el rol, que como dijo Mathwe Henry.
«La mujer fue formada de una costilla (es decir del costado) de Adan; no fue hecha de su cabeza, como para tener dominio sobre el; ni de sus pies, como para ser pisoteada por el; sino de su costado, para ser igual a el, de debajo de su brazo para ser protegida, y de junto a su corazon para ser amada.»
Para ser buenos esposos, miremos a Cristo y su relación con la Iglesia.
c) Matrimonio imagen de Cristo y la Iglesia.

así como Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Por tanto, como la Iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

él tiene tal autoridad y le corresponde ejercerla, pero nunca en forma dominante. La comparación de Cristo como la cabeza de la iglesia (cf. 1:22; 4:15; Col. 1:18) revela el sentido en que el marido es la cabeza de la esposa. Es su cabeza en cuanto a estar vitalmente interesado en el bienestar de ella. Es su protector. ¡Su modelo es Cristo quien, como la cabeza de la iglesia, es su Salvador
Lo que Pablo quiere decir, entonces, equivale a lo siguiente: La esposa debe someterse voluntariamente a su esposo a quien Dios le ha asignado como cabeza suya. Ella ha de reconocer que, en su calidad de cabeza, su esposo se halla tan íntimamente unido a ella y tan profundamente preocupado de su bienestar, ¡que su relación hacia ella tiene como base el interés sacrificial de Cristo por su iglesia, la cual compró con su propia sangre
Pablo en este pasaje, proyecta una visión de lo que debe ser un matrimonio distintivamente cristiano. Basa sus instrucciones a cada esposo no en lo que es apropiado según la cultura romana, sino en las lecciones que se pueden extraer de la naturaleza de la relación entre la iglesia y Cristo.
Esto no es un mero privilegio del marido, sino una suprema responsabilidad, que traerá fuertes conscuencia, por lo tanto, miremos a Cristo.

2. LA RESPONSABILIDAD DEL MARIDO, OBEDECIENDO A CRISTO (25-31)

Efesios 5:25–31 RV 2020
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, del mismo modo que Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella. 26 Lo hizo para santificarla, después de haberla purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo como una Iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e intachable. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también el Señor a su Iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.
a) Amad a vuestras mujer como Cristo amó a su Iglesia (Entrega)

25 Maridos, amad a vuestras mujeres, del mismo modo que Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella. 26 Lo hizo para santificarla, después de haberla purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

Con entrega, sacrificio, pero un sacrificio que mana del amor a Dios y a ella, no para depsués echar en cara, sino para msotrar el amor de Dios.
¿Cómo amó Cristo a su Iglesia? Ese es el estadar que tienes para amar a tu esposa.
No solo amar, sino también ser el porveedor, no solo de lo material, sino también de lo espiritual. Si eres un esposo cristiano, esta es tu responsabilidad, no descuides la parte espiritual de tu casa, tambén darás cuenta de esto.
Cristo es el pastor supremo de la Iglesai, tu eres el pastor de tu hogar, el sacerdote de tu familia. Y eso hace un pastor amoroso.
b) Cudando y guardando.

27 a fin de presentársela a sí mismo como una Iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e intachable.

Debes velar como Cristo, por la dignidad de tu espsoa y familia.
Hay momentos, complicados, nosotros somos complicados con Dios también, pero el nos desecha? Él nos repudia? El nos ofende? No, ahí está el supremo pastor, la cabeza, para amarnos, guardarnos, guiarnos y perdonarnos.
Eso debe ser tu. Esto mismo. Es una gran responsabilidad, es un deber, que pero tiene mucha bendición para tu hogar.
c) Amando como así mismo.

28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también el Señor a su Iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.

Este pasaje es muy claro.
Crsito con la Iglresia, es un mismo cuerpo.
Nosotros con nuestras esposas, también.
Las esposas con los esposos, también.
Debemos amar a nuestro conyuge como nos amamos nosotros. Y no vernos superiores.
Filipenses 2:1–11 RV 2020
1 Por tanto, si hay en vosotros algún consuelo en Cristo, si algún estímulo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable y compasivo, 2 llenadme de alegría sintiendo lo mismo, teniendo un mismo amor y siendo uno en espíritu, sintiendo una misma cosa. 3 No hagáis nada por rivalidad o por vanagloria; al contrario, hacedlo con humildad, considerándoos inferiores a los demás. 4 Que no mire cada uno por lo suyo, sino también por lo de los demás. 5 Así que, vosotros sentid esto mismo que Cristo Jesús, 6 quien, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, y tomó forma de siervo, y se hizo semejante a los seres humanos; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por eso Dios también lo exaltó y le dio el nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Esto comienza en el matrimonio.

3. IMITANDO AMBOS EL AMOR DE CRISTO (32-33)

Efesios 5:32–33 RV 2020
32 Grande es este misterio; y digo esto refiriéndome a Cristo y a la Iglesia. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.
Vamos recapitulando:
a) Como cristo se relaciona con su iglesia.
Ese es donde debemos miraer, esto debe reflejar en neustra vida y para esto necesitamos tomar responsabilidades, no solamente la de llevar el jornal a casa, sino tomar las riendas espirituales.
CONCLUSIÓN
Hermanos no seamos negligente en nuestro llamado y nuestro rol.
Un joven pintor decidió crear una obra sobre el amor. Usó como inspiración el amor de Cristo y el matrimonio. En su pintura, dos corazones entrelazados estaban protegidos por una cruz. Mientras pintaba, se dio cuenta de que el amor verdadero no es solo una emoción, sino una elección diaria de dar y recibir. Esta ilustración visual se convirtió en un poderoso recordatorio para su audiencia: El matrimonio es un viaje compartido que refleja el amor sacrificial de Jesús.
Hagamos las cosa como Dios nos manda, obedeciendo y entregándonos a Él primeramente, para que así tengamos un matrimonio sano.
Marido, amad a vuestras mujeres y tomaros en serio el rol de vuestra responsabilidad.
Esto no va solo para los casados, tmabién para los jóvenes.
Veo que esta iglesia falta compromiso mayor entre los varones, a los que son jóvenes, tomar en serio vuestro llamados, armaros, porque añgún día tendréis vuestra esposa y deberéis ser los administradores también de lo espiritual en vuestra casa.
A los que están casado, no seais negrligente en esto, que es serió. Debéis ser los primeros para orar, al igual que suminsitrais la economía, también lo espiritual, es de vital importancia.
Muejeres, estad a una con vuestros maridos.
Para que así, como familia pilares de la sociedad, brille la luz de Cristo en el mundo, pero para que brille en el mundo debe brillar primeramente en nosotros y neustras familia.
¡Esto es serio! Escuchemos la voz del Señor.
ORACIÓN FINAL
Señor Padre Santo, te pedimos que nos de sabiduría, para que puestos los ojos en Jesús, nos comportemos como es digno de neustro llamado, que como nuestras relaciones refleje primero la relación que tenemos contigo. Te lo pedimos en nombre de tu hijo, nuestro Señor Jescristo, que vive y reina por los siglo de los siglos. Amén.
Que la gracia, del Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comuión del ES esté con todos vosotros. Amén.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.