Él Nos Perdona

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Él Nos Perdona
Él Nos Perdona
I Juan 1:9
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Hermanos, aquí vemos una promesa de Dios que Él nos perdona. Hermanos, todos de nosotros hemos pecado. Cada uno de nosotros somos culpables de hacer algo en contra a lo que Dios ha dicho en su palabra. Hermanos, debemos entender que cada uno de nosotros tenemos la carne que siempre quiere pecar.
Cada uno de nosotros tenemos que luchar contra la carne, y cada uno de nosotros vamos a fallar. Vamos a pecar. Yo diría que cada día, y muchas veces cada día pecamos contra Dios. Hermanos, es parte de la vida. No digo que es aceptable. Pero es parte de quienes somos.
Entonces hermanos, cuando pensamos en el pecado, es una bendición que Dios nos perdona. Imagínese si no fue así? Donde estaríamos? Perdidos en nuestros pecados. Cuando nosotros recibimos a Cristo como salvador, en ese momento recibimos el perdón completo de Dios.
Esto signifíca que ya no somos culpables. Ya no tenemos que enfrentar el castigo por nuestros pecados. Por qué? Porque en los ojos de Dios no hay pecado, no hay culpa en nosotros. Dios ha perdonado todos los pecados, los del pasado y los en el futuro.
Entonces hermanos, es una gran bendición que hemos recibido el perdón de Dios. Pero a pesar del hecho que somos perdonados, debemos entender quienes somos. Esta noche vamos a ver que después de recibir el perdón tenemos 3 características.
Somos débiles
El hecho que somos débiles debe hacernos pensar en nuestra actitud hacía el pecado. En el segundo punto vamos a ver más profundamente que todavía somos pecadores. Pero hermanos, la debilidad del ser humano no cambia después de recibir la salvación y el perdón de Dios.
Todavía somos débiles, y más que todo porque nosotros somos carnales. Tenemos la carne que sigue viviendo en nosotros. Hebreos 4:15-16 Aquí vemos que Dios entiende nuestras debilidades.
Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas; sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Jesús vivió aquí por 33 años, él fue tentado en todo según nuestra semejanza. Él entiende donde vivimos. Él entiende lo que tenemos que enfrentar. Como resultado entiende nuestras debilidades.
Entonces hermanos, cómo podemos fortalecernos? Por lo que vemos en vs. 16. Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para alcanzar misericordia y hallar gracia. Hermanos, necesitamos la ayuda de Dios. Él entiende nuestras flaquezas. Él entiende quienes somos que somos débiles.
Hermanos, necesitamos estar cerca a Dios. Él es quien nos da la fuerza para no pecar, para vivir para Cristo. Aunque somos perdonados, todavía somos débiles, y si queremos servir a Dios, necesitamos su ayuda. Salmos 18:32-35
Dios es el que me ciñe de poder, y hace perfecto mi camino; quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas; Él adiestra mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado por mis brazos. Me diste asimismo el escudo de tu salvación, y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.
Hermanos, debemos ver estos versículos muy bien. Dios es el que me ciñe de poder. Él hace perfecto mi camino. Él hace mis pies como de ciervas. Él me hace estar firme, Él adiestra mis manos.
Hermanos, no podemos hacer nada para hacernos fuertes espiritualmente. Hermanos, debemos entender nuestra debilidad y entender que necesitamos su ayuda. He visto Cristianos andando por sus vidas, pensando que están fuertes pero de verdad están débiles porque no están confiando en Dios, no están buscando a Dios.
Hermanos, necesitamos buscar siempre la ayuda de Dios para hacernos fuertes, porque a pesar del perdón que recibimos, todavía somos débiles.
Somos pecadores
Tambien hermanos, debemos entender que despues de la salvación, y despues de recibir el perdón de Dios, todavía somos pecadores. Hay un pensamiento que la salvación significa que ya no pecamos. Hermanos, no es verdad. I Juan 1:8-10 Quería leer estos versiculos una vez más, porque en estos versículos sí entendemos y apreciamos el hecho que somos perdonados.
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
Pero al mismo tiempo vemos un hecho que todavía pecamos despues de la salvación. Por esta razón necesitamos el perdón de Dios. Quiero estar claro. Cómo dije antes, al punto de la salvación recibimos el perdón judicial de nuestros pecados o sea que no tenemos que enfrentar el castigo eterno.
Pero tambien necesitamos el perdón cada día para restaurar nuestra relación con Dios. Porque pecamos cada día, nuestra relación es dañada y necesitamos recibir su perdón. Ahora, diferente a otros seres humanos, Dios nos perdona cada vez. Dice en vs. 9 Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Ya. No hay nada más.
El perdón de Dios cada día no depende de nada menos solo confesando nuestros pecados. Qué bendición cierto? Pero hermanos, el hecho aquí en vs. 8 y 10 tambien es que si decimos que no hemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, le hacemos a Dios mentiroso.
Hermanos, no somos honestos si decimos que no pecamos. Debemos entender que fallamos, y debemos aprender como identificar las partes de nuestras vidas donde fallamos. Cada uno de nosotros somos diferente. Por eso debemos identificar estas debilidades.
Mateo 15:18-19 Aquí Jesús está tratando de mostrar la hipocresía de los fariseos. Pero al mismo tiempo nos muestra una verdad, que del corazón salen todos tipos de pecados. Malos pensamientos, homicideios, adulterios, fornicaciones, hurtos falsos testimonios, blasfemias.
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale, y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.
Hermanos, esto no habla solo de los perdidos, habla de cada ser humano, salvo y no salvo. Cada persona tiene la capacidad de cometer estos pecados. Entonces hermanos, debemos entender quienes somos. Somos pecadores, y como dije en el primer punto, debemos acercarnos a Dios para ayudarnos.
Pero hermanos, al mismo tiempo aunque sí todavía somos pecadores, no debemos poner las manos arriba y decir, soy pecador y no puedo hacer nada. Romanos 6:1-2
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? ¡En ninguna manera! Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
Miramos en estos versiculos en el domingo pasado. Ya somos muertos al pecado, perseveraremos en el pecado? En ninguna manera. Claro que sí no debemos continuar en el pecado. No debemos decir, ya tengo el perdón entonces está bien si peco. En ninguna manera.
Hermanos, debemos tener la actitud que dice, aunque yo soy un pecador, y aunque tengo el perdón y no tengo que enfrentar el castigo, todavía debo vivir mi vida santamente.
Somos seguros
Los últimos dos puntos han sido negativos, son dos características de nosotros que no cambian después de la salvación. Pero quiero mencionar que después de la salvación hay un cambio en nuestro estado. Nosotros somos seguros. El perdón de Dios es permanente.
Tenemos un perdón eterno. No hay nada que podemos hacer para cambiar nuestro estado después de la salvación. Somos perdonados y como resultado, somos seguros en Cristo. Juan 10:27-30
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y mi Padre uno somos.
Hermanos, lo que vemos en estos versiculos es una promesa de Dios que nadie puede arrebatarnos de la mano de Dios. Nadie puede cambiar nuestro estado. Ya somos salvos, y tenemos la esperanza de una eternidad en el cielo. Lo recibimos por medio del perdón que Dios nos dió. Entonces hermanos, debemos entender y apreciar el hecho que somos salvos para siempre.
Juan 5:24 Aquí vemos el resultado del perdón, no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. Esto es un cambio drástico. Es un cambio de estado. No puede volver. No hay nada en este versículo, ni en otros versículos que nos muestra que si pecamos, volveremos a ser condenados.
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Nosotros somos seguros en Cristo. Entonces hermanos, aunque somos seguros, no debe cambiar nuestra actitud hacía el pecado. Ya he mencionado que todavía pecamos, y debemos entender lo que el pecado hace a nuestra relación con Dios. Nunca queremos estar en el pecado aunque somos seguros y tenemos la vida eterna porque rompe nuestra relación con Dios.
Entonces hermanos, nosotros tenemos el perdón de Dios. Es un hecho que debemos apreciar. Pero al mismo tiempo debemos entender quienes somos con el perdón. Debemos tener una perspectiva que todavía somos débiles, y por eso necesitamos la ayuda de Dios. Todavía somos pecadores, y por eso debemos estar atentos a nuestra relación con Dios. Pero gracias a Dios tambien somos seguros.
Hermanos, nuestra perspectiva debe estar diferente despues de mirar en el perdón que Dios nos ha dado.
