Los engaños de Simón el mago
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Los engaños de Simón el mago
Los engaños de Simón el mago
Hechos de los Apóstoles 8:5–12 “8Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. 6Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. 7Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; 8así que había gran gozo en aquella ciudad. 9Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 10A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. 11Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. 12Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.”
Introducción
Introducción
Las cosas sobrenaturales son atractivas, atestiguar milagros y manifestaciones poderosas emociona y buscamos ser testigos.
Sin embargo, estas tiene el peligro de despreciar lo importante que Cristo por apreciar lo sobrenatural.
Algunos enseñan que las manifestaciones sobrenaturales han cesado en este tiempo, pero sabemos que Dios es el mismo de ayer y de hoy, sigue siendo poderoso y hace milagros en la vida de aquellos que le buscan con sinceridad.
Dios hace milagros hoy: Marcos 16:17–18 “17Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”
Pero el centro del evangelio no es buscar manifestaciones sobrenaturales o milagros, es proclamar a Jesucristo como Señor y Salvador.
Veremos en la historia de Simón el mago que es peligroso poner nuestra mirada en las manifestaciones sobrenaturales antes que nuestra fe en Jesús.
Simón el mago
Simón el mago
Debido a la persecución en Jerusalén Felipe escapó a Samaria, donde aprovechó para predicar el evangelio.
En la ciudad había un hombre famoso llamado Simón, quien engañaba a la gente con trucos de magia.
Hechos de los Apóstoles 8:9 “Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.”
Las personas en Samaria conocían al Dios de la Biblia, pero estaban cegados por los trucos asombrosos que hacía Simón. De tal manera que le atribuían poder divino. Hechos de los Apóstoles 8:10 “A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.”
Hoy en día hay personas que se hacen pasar por siervos de Dios y que hacen señales y que adivinan la vida de las personas y tienen engañada a muchas personas.
El Señor nos lo advirtió: Mateo 24:24 “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.”
Por eso la Biblia nos advierte de no dejarnos engañar: Mateo 7:15 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”
Si Dios hace milagros…
¿Cómo hacemos para identificar si la señal o milagro viene de Dios?
¿Cómo hacemos para identificar si la señal o milagro viene de Dios?
Primero: Romanos 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
El cristiano tiene el discernimiento del Espíritu Santo para identificar los falsos ministros.
Además la Biblia nos exhorta a probar los espíritus: 1 Juan 4:1 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.”
Podemos cuestionar los milagros, señales, profecías, predicaciones pero en base a la Palabra de Dios.
Los de Berea cuestionaron la predicación de Pablo: Hechos de los Apóstoles 17:10–11 “Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”
Una vida disciplinada en la oración, comunión en la iglesia y estudio de la Biblia nos dará el entendimiento para identificar los espíritus.
Pablo tenía ese discernimiento cuando la adivina los perseguía. Hechos de los Apóstoles 16:16–18 “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.” Cualquiera habría creído que este espíritu venía de Dios.
Podemos identificar si los espíritus, las señales, profecías, prédicas o milagros vienen de Dios si estamos conectados con El Espíritu Santo, aborreciendo el pecado, la pereza, la indiferencia y amando su presencia y su Palabra.
Los milagros en la iglesia se han manifestado sobre la base de la Palabra de Dios, la fe en Cristo, el temor de Dios, la obediencia, la humildad y la Santidad.
Los evidencia de Felipe
Los evidencia de Felipe
Hechos de los Apóstoles 8:5 “Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.”
A diferencia de Simón el mago, a Felipe le interesaba predicar a Cristo y no hacer alarde de poder sobrenatural.
Se esforzaba por presentar a Cristo , de manera que las personas lo escuchaban: Hechos de los Apóstoles 8:6 “Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.”
El milagro de la salvación es el más glorioso, por eso nuestro principal objetivo es predicar a Cristo para que la gente escuche y se arrepienta: Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
las señales seguirán a los creyentes:
Marcos 16:17 “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;” dice que las señales “seguirán” a los que creen.”
Los que presentan por delante sus señales y no predican a Cristo, estos son falsos ministros.
Hechos de los Apóstoles 8:11 “Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.” Los samaritanos seguían a Simón el mago no a Cristo.
Pero cuando llegó Felipe con el mensaje, seguían a Cristo: Hechos de los Apóstoles 8:12 “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.”
El verdadero siervo de Dios no buscará ser famoso sino que hará famoso el nombre de Cristo. (Juan El Bautista: Juan 3:30 “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.”)
Los Galileos seguían a Jesús por los beneficios de las señales y no la Palabra: Juan 6:26 “Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.”
Conclusión
Conclusión
Simón el mago aceptó a Cristo por las señales de Felipe y no por la Palabra, su conversión no fue genuina: Hechos de los Apóstoles 8:18–22 “18Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 20Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. 21No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. 22Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;”
El problema de buscar señales es que, aunque pueden darnos un beneficio terrenal, no salvan ni dan vida eterna. De qué sirve haber recibido muchos milagros si al final nuestra alma se perderá.
¿No debemos buscar un milagro? Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Hoy en día hay muchos Simones que por todos los medios procuran hacerse fama para que les crean por sus manifestaciones sobrenaturales, pero no presentan a Cristo.
Si no somos prudentes seremos arrastrados a sus mentiras: 1 Timoteo 4:1–2 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia.”
