OBEDIENCIA

Pastor Jorge Carranza
7 Cualidades para caminar tomado de la mano de Jesús  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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7 Cualidades para caminar tomados de la mano de Jesús.
Humildad - Dependencia - Confianza - Servicio - Obediencia - Compromiso - Amor
Sin duda alguna la obediencia trae bendición.
La biblia esta llena de esta exhortación.
Deuteronomio 28.
Deuteronomio 28:1 NTV
1 »Si obedeces al Señor tu Dios en todo y cumples cuidadosamente sus mandatos que te entrego hoy, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las demás naciones del mundo.
Serie de bendiciones.
Deuteronomio 28:15 NTV
15 »Pero si te niegas a escuchar al Señor tu Dios y no obedeces los mandatos y los decretos que te entrego hoy, caerán sobre ti las siguientes maldiciones y te abrumarán:
La obediencia es antes de la bendición.
Obedecemos en algunas áreas de nuestras vidas y en otras no.
Es la misma exhortación que encontramos en palabras de nuestro Señor Jesucristo.
Juan 13:17 RVR60
17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
Jesús relaciona el saber con el hacer.
Debemos reflejar con nuestras acciones que conocemos a Jesús.
Cada una de estas cualidades las aprendemos de Jesús.
Nos enseña humildad y servicio - Ej.: Lavó los pies de sus discípulos.
Nosotros debemos aprender a imitarle.
Cada día debemos aprender a ser más como Él. En la obediencia también:
Hebreos 5:8 NTV
8 Aunque era Hijo de Dios, Jesús aprendió obediencia por las cosas que sufrió.
La idea de que la gente obediente es bendecida no es nada nuevo, es un tema central de la Biblia.
Adán y Eva fueron bendecidos cuando obedecieron a Dios, y maldecidos cuando le desobedecieron.
Moisés prometió bendiciones para los que obedecieron a Dios y maldiciones para los que le desobedecieron (Deuteronomio 28).
Él Señor Jesús también prometió bendiciones para los que hacen la voluntad de Dios.
Él dijo que no todo el que le llamara Señor, entraría en el reino de los cielos, sino el que hiciera la voluntad de su Padre que está en los cielos.
Dijo que los que oyen sus palabras y luego las hacen, son como un hombre que edificó su casa sobre la roca, y los que oyen y no hacen sus palabras son como un hombre que edificó su casa sobre la arena (Mateo 7:24–27).
De la misma manera en la que la dependencia en Dios está relacionada con el contentamiento, la obediencia lo está con la fe.
Santiago 2:26 NTV
26 Así como el cuerpo sin aliento está muerto, así también la fe sin buenas acciones está muerta.
¿Qué está motivando lo que yo hago para el Señor?
¿Porque obedezco o deseo obedecer? o ¿Porque me cuesta tanto obedecer al Señor?
“La raíz primaria que motive mi obediencia a Dios no debe ser el beneficio que recibiré, sino el que Dios sea agradado con lo que hago.”
Aprendamos de Caín y Abel.
Puede ayudarnos a comprender la diferencia entre obras muertas y obras de fe.
Caín y Abel hicieron algo para Dios pero sólo Abel fue bendecido.
Caín le ofreció a Dios algunos de los frutos de la tierra.
Abel le trajo a Dios los primogénitos más gordos de su rebaño.
Dios miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín y la ofrenda suya.
¿Qué fue la diferencia? ¡La diferencia entre las dos ofrendas fue la fe!
Hebreos 11:4 RVR60
4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín.
¿Qué clase de fe?
En el griego el contexto inmediato a la palabra es el que le da el sentido correcto del término.
Ej.: Romanos 10.6-11
Romanos 10:6–11 RVR60
6 Pero la justicia que es por la fe (confianza-término general) dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo); 7 o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). 8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe (confianza en la palabra-en qué debes de creer) que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres (dónde debes de creer) en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree (confiar-para qué debes creer) para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, (confiar en Jesús-En Quién debes creer) no será avergonzado.
La fe de la que se habla en Hebreos es una FE práctica no salvífica.
Si es práctica, entonces debemos poder ver (mirar) esa fe. Con nuestras acciones. Buenas acciones.
Por tal razón nuestra obediencia esta directamente relacionada con la Fe que manifestamos creer.
El salón de la Fe:
Por la fe Noé construyó un arca (Hebreos 11:7).
Por la fe Abraham salió al lugar que había de recibir como herencia (Hebreos 11:8).
Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú (Hebreos 11:20).
Por la fe Jacob bendijo a los hijos de José (Hebreos 11:21).
Por la fe José dio mandamiento acerca de sus huesos (Hebreos 11:22).
Por la fe los padres de Moisés lo escondieron por tres meses (Hebreos 11:23).
Por la fe Moisés rehusó llamarse el hijo de la hija de Faraón (Hebreos 11:24).
Por la fe el pueblo de Dios pasó por el Mar Rojo (Hebreos 11:29).
Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos el pueblo de Dios por siete días (Hebreos 11:30).
Por fe la Rahab la ramera recibió a los espías (Hebreos 11:31).
Una fe acompañada de acciones.
Esta lista es una muestra de la OBEDIENCIA que cada uno manifestó.
Nuestra obediencia debe demostrar nuestra fe y nuestra fe debe demostrar obediencia.
El ejemplo de Jesús.
El Señor Jesús, como ya hemos enseñado no se quedó en los cielos, sino se humilló, vino a la tierra, y se hizo siervo. Mientras servía en la tierra, se hizo obediente hasta la muerte, aun muerte de cruz (Filipenses 2:5–11).
El Señor Jesús dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra (Juan 4:34).
Aprendamos de la oración dominical
Mateo 6:10 RVR60
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
La obediencia a Dios debe ser en el momento preciso.
La biblia relata ocasiones en las que Dios mandó a sus ángeles a cumplir con un mandato. Ellos cumplieron en el momento preciso.
Al liberar a Lot. Génesis 19.
Dar guía Agar e Ismael. Génesis 21.
A ayudar a Abraham antes del sacrificio. Génesis 22.
Animar a Elías 1 Reyes 19.
Cuidar a Sadrac, Mesac y Abed ego Daniel 3.
Advertir a José sobre las intenciones de Herodes Mateo 2.
A remover la piedra del sepulcro Mateo 28.
Obedecer en el momento preciso es adoración.
Cuando Dios ordena, debemos obedecer y hacerlo de inmediato.
Toda la creación obedece la voz de Dios:
La creación obedeció la voz de Dios
La tierra se abre por orden de Dios.
El mar se parte en dos por orden de Dios.
Deja de llover y vuelve a llover por su orden.
El mar tiene límite por orden de Dios.
Cae maná del cielo pues así lo ordenó el Señor.
Sale agua de la roca.
Se calma la tempestad por orden de Jesucristo como Dios.
Se juntan los peces para que los hombres tengan una pesca milagrosa
¡Toda la creación obedece la voz de Dios!
Sólo los hombres somos los renuentes, los rebeldes, los que justifican una desobediencia hacia el Creador del cielo y de la tierra hacia Aquel que con su voz da vida y para Quien no hay nada imposible.
Ejemplos de obediencia inmediata:
Noé obedeció a Dios y construyó un arca. Juntó criaturas vivas para ponerlas en ella. Parece que el proyecto duró 120 años (Génesis 6:3). Noé completó el proyecto justo una semana antes del diluvio (Génesis 7:4). Si Noé hubiera aplazado el trabajo, habría venido el diluvio antes de haber terminado el arca.
Cuando Dios ordenó a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac sobre uno de los montes de Moriah, se fue muy de mañana (Génesis 22:3). Era un viaje de 3 días (Génesis 22:4). En el momento preciso, Abraham vio un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos. Si Abraham hubiera esperado, tal vez habría escapado el carnero.
Dios habló a su pueblo diciéndole precisamente cuándo ofrecer el cordero de la Pascua y poner su sangre en los dos postes y en el dintel de sus casas (Éxodo 12:1–30). Si hubieran esperado ellos un día más, habrían muerto sus primogénitos.
Cuando el Señor Jesús quería observar la Pascua, envió a dos de sus discípulos a Jerusalén. Les dijo que encontrarían un hombre llevando un cántaro de agua y que debían seguirle (Marcos 14:13). Si no hubieran ido inmediatamente, no lo habrían encontrado.
Cuando un ángel mandó a Felipe que fuera hacia el sur por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, él le obedeció de inmediato. Era el momento preciso. Felipe llegó justo en el momento preciso para escuchar al eunuco que leía del profeta Isaías (Hechos 8:26–39).
Cuando un ángel dijo a Cornelio que enviara hombres a Jope para traer a Pedro, lo hizo inmediatamente. Una vez más, era el momento preciso. Los mensajeros llegaron justo en el momento cuando Dios le dio a Pedro una serie de visiones (Hechos 10:1–23).
Cuando Dios ordena, hay que obedecer.
¿Qué le impide obedecer de esta manera a Dios?
Si desea caminar de la mano de Jesús este 2025 debe estar dispuesto a esta clase de obediencia.
¡Sígueme!… Y dejándolo todo le siguió.
Decir no es lo mismo que hacer.
Mateo 21:28–31 TLA
28 Jesús también les dijo: —¿Qué opinan ustedes de esto que voy a contarles? Un hombre tenía dos hijos, y le dijo al mayor de ellos: “Hijo, ve a trabajar en la viña.” 29 »Él le respondió: “¡No quiero ir!” »Pero después cambió de idea y fue a trabajar. 30 »Luego el hombre también le dijo a su hijo menor que fuera a trabajar, y él le respondió: “¡Sí, señor, iré!” »Pero el muchacho en verdad no fue. 31 ¿Cuál de los dos hijos hizo lo que el padre quería? Los sacerdotes y los líderes contestaron: —El hijo mayor hizo lo que el padre le pidió. Jesús les dijo: —Les aseguro que la gente de mala fama, como los cobradores de impuestos y las prostitutas, entrará al reino de Dios antes que ustedes.
Existe una verdad a la que muchos de nosotros no prestamos atención:
Dios se fija en lo que hacemos más que en lo que decimos.
Para Dios es más importante que hagamos y no sólo que digamos.
¿Qué esta haciendo para Dios?
Recuerde: Todos somos llamados a servir. De una u otra forma.
Para que Dios produzca en mi el HACER de existir primero una relación íntima con Él.
Entendamos esta verdad: Los mandamientos que Dios desea que obedezcamos no son gravosos.
La ley nadie la puede cumplir. La ley establecida en A.T. cumple con el propósito de enseñar al ser humano que es imposible cumplirla y que ninguno es perfecto.
La gracia del N.T nos permite parecernos más a Cristo.
1 Juan 5:3 NTV
3 Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga difícil de llevar.
¿Qué es lo que debemos obedecer entonces?
Marcos 12:30–31 TLA
30 Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales.” 31 Y el segundo mandamiento en importancia es: “Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo.” Ningún otro mandamiento es más importante que estos dos.
Seremos bendecidos cuando amemos a Dios y amemos a nuestro prójimo.
Cuando confesamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador.
Romanos 10:10 TLA
10 Pues si creemos de todo corazón, seremos aceptados por Dios; y si con nuestra boca reconocemos que Jesús es el Señor, Dios nos salvará.
Seremos bendecidos cuando confesemos a Cristo como Señor y Salvador de nuestras vidas.
He aquí, algunos otros mandamientos que también nos traerán bendiciones si los obedecemos:
Estudiar la Biblia—Mateo 4:4, Salmo 119:105; 2 Timoteo 2:15; 3:16–17.
Orar—Lucas 18:1; 1 Tesalonicenses 5:17; 1 Timoteo 2:8; Santiago 5:13–16.
Asistir a las reuniones de la iglesia—Hechos 2:42; Hebreos 10:25.
Participar en la Cena del Señor—1 Corintios 11:23–34.
Diezmar y ofrendar—Malaquías 3:8–12.
Ayudar a los necesitados—Mateo 25:34–40.
Seremos bendecidos cuando hagamos lo que Dios manda.
Una amonestación final del Señor Jesús - Por favor, considere con oración estas palabras del Señor Jesús:
Juan 12:47–50 NTV
47 No voy a juzgar a los que me oyen pero no me obedecen, porque he venido para salvar al mundo y no para juzgarlo. 48 Pero todos los que me rechazan a mí y rechazan mi mensaje serán juzgados el día del juicio por la verdad que yo he hablado. 49 Yo no hablo con autoridad propia; el Padre, quien me envió, me ha ordenado qué decir y cómo decirlo. 50 Y sé que sus mandatos llevan a la vida eterna; por eso digo todo lo que el Padre me indica que diga».
Existe bendición en la obediencia, pero cada uno decide.
Terminar con Deuteronomio 28.1-14
Deuteronomio 28:1–14 TLA
1 Moisés continuó diciendo: «Si ustedes obedecen todos los mandamientos de Dios que hoy les he dado, serán su pueblo favorito en toda la tierra, 2 y recibirán siempre estas bendiciones: 3 »Dios los bendecirá dondequiera que vivan, sea en el campo o en la ciudad. 4 »Dios bendecirá a sus hijos, y a sus cosechas y ganados. 5 »Dios los bendecirá en sus hogares, en sus viajes, y en todo lo que hagan. Siempre serán muy felices en el país que Dios les dará. Nunca les faltarán alimentos y siempre tendrán pan en la mesa. »Dios les dará a ustedes la victoria sobre sus enemigos. Podrán venir contra ustedes ejércitos en orden de batalla, pero tendrán que huir en completo desorden. 9 »Si obedecen a Dios en todo, él cumplirá su promesa y ustedes serán su pueblo especial. 10 Entonces todos los pueblos verán que ustedes son el pueblo de Dios, y les tendrán miedo. 11 »Cuando ya estén ustedes en la tierra que Dios prometió dar a sus antepasados, él los tratará con bondad. Les permitirá tener muchos hijos, y hará que sus ganados se multipliquen. »Todo lo que ustedes siembren producirá abundantes cosechas, 12 pues Dios abrirá los cielos, donde guarda la lluvia, y regará los sembrados de ustedes. En todo lo que ustedes hagan, siempre les irá bien. Nunca tendrán que pedir prestado nada; al contrario, ustedes tendrán de sobra para prestarles a otros países. 13 »Si ustedes obedecen los mandamientos de Dios y nunca lo desobedecen ni adoran a dioses falsos, siempre serán el país más importante del mundo.
Parte de este material fue tomado del estudio: “Alimento espiritual - Tres lecciones acerca el Reino de Dios” de Boyce Mouton.
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