Sirviendo con Humildad: el llamado de Dios para la Iglesia
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Transcript
Intro:
Título: Sirviendo con humildad: El llamado de Dios a cada miembro
Texto base: 3 Juan 9-10
Propósito: Exhortar a los miembros de la iglesia a servir con humildad, evitar actitudes divisivas y fomentar la unidad y el amor cristiano en la comunidad.
Frase de impacto: La iglesia florece cuando sus miembros sirven con corazones humildes y comprometidos con la unidad.
Contexto del pasaje:
En 3 Juan, el apóstol Juan escribe a Gayo, un miembro fiel de la iglesia, y menciona a Diótrefes, cuya actitud de orgullo y divisiones estaba afectando la comunidad cristiana.
Este pasaje nos desafía a reflexionar sobre cómo nuestras acciones y actitudes contribuyen a la salud de la iglesia.
Propósito del sermón: Llamar a los miembros de la iglesia a adoptar una actitud de servicio humilde que promueva la unidad y glorifique a Cristo.
El orgullo crece con presteza igual que otras malas hierbas. Puede vi- vir en cualquier suelo. Prolifera en el corazón natural, brota sin siembra, crece sin riego e incluso se arraiga muy fácilmente en el corazón renova- do cuando Satanás desparrama ahí un puñado de su semilla. De todas las criaturas en el mundo, el cristiano es el último ser que debería sucumbir al orgullo y, no obstante, ay, contamos con la triste evidencia— tanto de la historia como de nuestra propia observación, y peor aún, también de nuestra propia experiencia personal—que los cristianos están expuestos a la altivez para su propia vergüenza.
Charles H. Spurgeon describió el orgullo como «un pecado omnipresente«. Dijo: “El orgullo es tan natural en el hombre caído que brota en su corazón como la maleza en un jardín bien regado… cada toque es maligno. Puedes cazar a este zorro y pensar que lo has destruido, ¡Y he aquí! Tu mismo júbilo es orgullo. Ninguno tiene más orgullo que los que sueñan que no lo tienen. El orgullo es un pecado con mil vidas; parece imposible matarlo”
I. El terrible peligro del orgullo en la Iglesia
I. El terrible peligro del orgullo en la Iglesia
Texto: “Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al que le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe” (v. 9).
¿Quien es Diótrefes? ¿Qué es ser el primero?
A él le “gusta ser el primero entre ellos” (NBLA). La cuestión aquí no era un problema doctrinal sino de orgullo personal. Le encantaba ser el primero, el número uno, el capitán del barco, el director general, el centro de atención y la atracción principal. Colosenses 1:18 dice que solo Jesús “debe tener en todo la primacía”. Sorprendentemente, Diótrefes tomó para sí mismo la posición que solo Jesús debería tener.
No sabemos quién era Diótrefes. Lo que sí sabemos es que se dejó llevar por la ambición orgullosa.
El orgullo es el peor de todos los vicios, porque ataca al alma a través de sus virtudes, así como a través de sus malos hábitos. El orgullo es odioso para Dios y para los hombres … Es el primero que llevó a cometer pecado, y sigue siendo el último en la lucha contra el pecado. En efecto, cuando el siervo de Dios ha superado otros vicios y ha llegado a las alturas de la virtud, todavía tiene que enfrentarse a la batalla contra el orgullo, y si no toma parte en esta lucha, su trabajo en las otras direcciones habrá sido en vano.
Hugo de San Víctor (Teólogo victorino)
De todos los pecados, el más difícil de detectar es el del orgullo.
Christopher Shaw
En el cielo y en la tierra, el orgullo, es decir, la exaltación propia, es la puerta, el nacimiento y la maldición del infierno.
Andrew Murray
APLICACIÓN: Si el orgullo te impide servir en tu iglesia, quizás porque piensas que tus habilidades no son suficientes o porque quieres ser reconocido, considera unirte a un ministerio que no sea visible. Esto podría ser ayudar a la limpieza o preparar alimentos. Al servir en la humildad, incluso sin reconocimiento, estarás siguiendo el ejemplo de Cristo, quien no vino a ser servido, sino a servir. Esto te ayudará a despojarte del orgullo y a entender el verdadero llamado del servicio.
El orgullo divide:
Diótrefes buscaba ser el centro de atención, causando conflictos en la iglesia.
¿Cómo es no aceptar? *No recibe: No recibirlo como invitado, no darle la bienvenida un contraste de esta palabra la podemos ver en.
40 pero Pablo escogió a Silas y partió, siendo encomendado por los hermanos a la gracia del Señor.
VINE: Se utiliza en el sentido de aceptar en 3 Jn 9: «no nos recibe» (rv, rvr, rvr77, vm, Besson; lba traduce «no acepta lo que decimos» y da la siguiente nota al margen: «Lit., «no nos acepta»»; nvi traduce coloquialmente: «no quiere saber nada de nosotros»); en el v. 10, en el sentido de recibir con hospitalidad. En ambos versículos se utiliza negativamente, con referencia a Diótrefes.
El orgullo en los miembros genera celos, competencia y divisiones, alejando el enfoque de Cristo.
10 Por la soberbia solo viene la contienda, Pero con los que reciben consejos está la sabiduría.
La discordia y la división no convienen a ningún cristiano. Que los lobos acosen a las ovejas, no es nada excepcional, pero que una oveja acose a otra es algo anormal y monstruoso.
Thomas Brooks
La espiritualidad produce humildad y unidad; la carnalidad genera orgullo y división.
John F. MacArthur
Rechazo a la autoridad espiritual:
Diótrefes no reconocía la autoridad de Juan, un apóstol enviado por Cristo.
Increíblemente sentía que el apóstol no tenía nada que ofrecer, nada que él o la iglesia necesitaran.
APLICACIÓN: En que terrible situación te encuentras cuando vienes a la iglesia escuchas predicación y piensas que ya el predicador o el pastor ya no tiene nada que aportar para tu vida, tu me dirás pastor a mi no me pasa eso, que bueno mi hermano, pero debes tener cuidado con tu corazón que la dureza y la soberbia no hagan que tomes ese tipo de actitudes, palabras o pensamientos como: “ahora que cosa nos piden hoy” “ahora con que me va a dar lata” “no se saben otra” “mejor me hubiera quedado a dormir” “esto ya paso de moda, ahorita son otros tiempos”
Puedes llegarte a sentir tan autosuficiente que pienses que ya no necesites de los miembros de la comunidad, los pastores, los predicadores.
No digo que los lideres de la iglesia seamos perfectos, pero a veces por alguna falla o error en el liderazgo los despreciamos en lugar de buscar la manera de arreglar las cosas.
En nuestras iglesias, el orgullo puede manifestarse en actitudes de crítica constante o resistencia hacia los líderes espirituales.
Aplicaciones prácticas:
Examen personal: Pregúntate si estás buscando reconocimiento o sirviendo por amor a Cristo.
Reconoce a los líderes: Apoya y ora por quienes Dios ha puesto en autoridad en tu iglesia.
Fomenta la humildad: Practica la gratitud y da crédito a otros por su trabajo en la iglesia.
II. Las acciones de una persona con orgullo
II. Las acciones de una persona con orgullo
Texto: “Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace, parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe y los expulsa de la iglesia” (v. 10).
Palabras que destruyen:
Diótrefes sembraba discordia con palabras maliciosas contra Juan y los misioneros.
Las palabras negativas pueden destruir relaciones y desmotivar a otros
29 No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.
Sino tienes nada bueno que decir de otros mejor no lo digas, quédate callado.
El orgulloso tiene problemas con su lengua.
10De la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
Las palabras que edifican traen alegría a aquellos que las escuchan. Las palabras duras dan dolor a nuestros amigos, pero las palabras ociosas nos roban el fruto que el tiempo hubiera producido.
Tomás de Kempis (Escritor ascético)
Falta de hospitalidad:
La negativa de Diótrefes a recibir a los hermanos muestra egoísmo y falta de amor.
La hospitalidad es un acto bíblico de amor y servicio
13 contribuyendo para las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad.
Controlar la vida de los demás, tomar una posición que no le corresponde
Prohibe a los hermanos hospedar .*Prohibe: detener a alguien, impedir,
Sino le hacen caso los expulsa. *Expulsar (ἐκβάλλω): forzar a marcharse, echar algo fuera de, arrojar, tirar, lanzar, apartar.
Una duda que tengo ¿Cómo a este hombre se le permitió avanzar tanto? ¿Quién cree para tener la autoridad de prohibir? ¿Quién te ha dado el derecho de expulsar?
Cuida tus palabras: Antes de hablar, pregúntate si tus palabras edifican o destruyen.
Practica la hospitalidad: Invita a otros a tu hogar, especialmente a visitantes o nuevos miembros.
Apoya a los misioneros: Contribuye con oración, recursos o tiempo para quienes están llevando el evangelio.
III. El llamado: Unidad y humildad
III. El llamado: Unidad y humildad
Viendo, pues, que el hombre cayó por orgullo, Dios lo restauró por medio de la humildad. Los que quedamos atrapados por la sabiduría de la serpiente, somos liberados por la necedad de Dios.
San Agustín de Hipona
Confrontar con amor:
Juan planeaba tratar con Diótrefes directamente, mostrando que el pecado en la iglesia debe ser corregido con firmeza y amor (Mateo 18:15-17).
Como miembros, debemos estar dispuestos a abordar actitudes que amenacen la unidad.
Promover la unidad:
La iglesia es el cuerpo de Cristo, y cada miembro tiene un papel importante (1 Corintios 12:12-27).
La humildad y el servicio mutuo fortalecen la comunidad cristiana.
Aplicaciones prácticas:
Busca reconciliación: Si tienes conflictos con algún hermano, toma la iniciativa para resolverlos.
Sirve en equipo: Involúcrate en un ministerio de la iglesia y trabaja junto a otros.
Ora por la unidad: Dedica tiempo a orar por la armonía y el crecimiento espiritual de tu iglesia.
Conclusión
Conclusión
Resumen:
El ejemplo de Diótrefes nos muestra el daño que el orgullo y las palabras maliciosas pueden causar en una iglesia.
Como miembros, estamos llamados a servir con humildad, promover la unidad y apoyar la obra de Dios.
Llamado a la acción:
Examina tu corazón: ¿Hay actitudes de orgullo o división que necesitas entregar a Dios?
Comprométete a ser un miembro que edifica, ama y sirve a la comunidad.
Cierre:
Termina con una oración, pidiendo a Dios que nos dé corazones humildes y que cada miembro sea un instrumento de unidad en la iglesia.
Versículo clave para recordar: “Esforzándoos por mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:3).
