UN VEREDICTO ATERRADOR

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Introducción

Hebreos 11:1–2 RVR60
1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.
¿qué bien haré para tener la vida eterna?
Esta fue la pregunta que el hombre rico le hizo a Jesús en (Mt. 19:16)
A primera instancia, puede parecernos una pregunta noble y sincera,
porque parece demostrar un verdadero deseo en este joven de
obtener la vida eterna, de todas las preguntas y peticiones que pudo haberle hecho a Jesús; su preocupación parece estar centrada en la eternidad;
Sin embargo, lo mas interesante de esta pregunta es que en realidad esta cargada de orgullo y soberbia.
Ya que PRESUPONE opiniones muy EXAGERADAS de si mismo,
Por lo menos mencionare 2 de ellas, para que podamos identificar el verdadero rostro del orgullo humano;
Porque este tipo de orgullo y soberbia, no solo caracterizan a este hombre, sino que en realidad son parte de cada persona,
La cruda realidad es que este hombre representa el pensamiento y sentir natural humano, que presupone en primer lugar que
• Dentro de nosotros se encuentra la capacidad hacer el bien, de ser buenas personas.
¿Que bien haré? Escuchemos a la Presunción hablando, con estas palabras este hombre da por asentado que
El tiene la capacidad de hacer el bien;
Se CONSIDERA A SI MISMO COMO UNA BUENA PERSONA;
Incluso, este joven tiene el ATREVIMIENTO de afirmar que desde su juventud a
a guardado la ley de Dios;
Mateo 19:16–20 RVR60
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? 17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. 18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
Todo esto lo hecho, Si Señor; yo he sido una buena persona, cumplidor de la ley desde mi juventud.
En el evangelio de Lucas, encontramos un detalle adicional sobre este hombre, se nos dice que era un PRINCIPAL (en otras palabras, era un hombre que debido a su buena reputación, su alto estándar de moralidad, y su abundante prosperidad) Ocupaba algún tipo de liderazgo religioso,
En aquella sociedad, se consideraba la prosperidad o las riquezas como una señal de la bendición de Dios; o mejor dicho, mas bien como una RECOMPENSA de Dios por la obediencia y rectitud de una persona.
Este pensamiento era el resultado de una interpretación equivocada de las palabras que Dios dió a su pueblo en: (Deuteronomio 28)
En resumen, aquella sociedad interpretaba la prosperidad como EVIDENCIA de PIEDAD.
De modo que las personas consideraban a este hombre rico,
como una buena persona, un ejemplo a seguir,
UN MODELO DE LA SOCIEDAD.
¿Y como no? Se jactaba de haber cumplido con toda la ley desde su juventud.
Seguramente estaba acostumbrado a la admiración y respeto de los demás, tenía buen testimonio ante los ojos de los hombres,
Y seguramente pensó que al acercarse a Jesús, sería lo mismo que con todos los demás simples mortales;
Quizás buscaba de Jesús algún tipo de alabanza, de reconocimiento de aprobación; como ya era de costumbre para el.
“Que IMPRESIONANTE, desde tu juventud has cumplido con la ley de Dios y por eso eres un hombre bendecido, y con muchas riquezas, PRINCIPAL ENTRE LOS JUDÍOS, que buena persona eres, todos deben aprender de este hombre, ¿Que mas te puede faltar? si ya has cumplido con todo.”
Lo que no se esperaba este hombre, es que en esta ocasión quien este frente a el, NO ES UN SIMPLE MORTAL, no es un simple profeta o maestro religioso; que con facilidad se deja llevar por las apariencias, o la fachada, o el testimonio de los demás;
EN ESTA OCASIÓN, este hombre se encuentra frente Dios mismo, Encarnado,
Jesús el Mesías; que como nos dice el apóstol Juan:
Juan 2:25 RVR60
25 ...No tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.
En una sola pregunta podemos apreciar todo lo que aquel hombre había SUPUESTO por tantos años de su vida; Que debido a sus buenas obras; fruto de su gran esfuerzo humano y alto nivel de moralidad, como también su rigoroso apegamiento a la ley,
Estaba CONVENCIDO DE QUE EL:
Era un buen hombre, no solo a los ojos de los hombres sino que también a los ojos de Dios; Que bien haré? porque yo soy un buen hombre, Capaz de hacer el bien que tu me digas, con mi ESFUERZO Y SACRIFICIO todo ME ES posible.
Este es un sentimiento universal de nosotros los humanos, nos aferramos por naturaleza a la idea de hay algo bueno en nosotros y que toda persona tiene la capacidad de ser bueno en si mismo;
Sin embargo, el veredicto divino contradice tal pensamiento humanista;
Este era un hombre ejemplar en su sociedad, religioso, moral, sin vicios, sin malas palabras en su lenguaje, respetuoso, altamente respetado y por si fuera poco exitoso en la vida,
Que desde su juventud, según su propia opinión; había guardado toda la ley;
Si hay alguien, a quien se pudiera considerar como un buen hombre;
Sin lugar a duda, SEGÚN SU OPINIÓN, es A EL.
El no es como los publicanos estafadores y traicioneros que se aprovechan de los demás, ni tampoco como los varones griegos idolatras e inmorales que no conocen la ley;
NO, el desde su juventud, a conocido y obedecido la ley, un hombre que nació por así decirlo, en las bancas de la sinagoga.
El a diferencia de todos los demás PECADORES; ES UN BUEN HOMBRE;
Un calificativo que de acuerdo a su forma de pensar, solo se puede aplicar a todos aquellos que se lo han ganado; que se han esforzado y sacrificado para merecer ese titulo;
No es casualidad que al acercarse a Jesús uso las siguientes palabras:
“Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?” (Mt. 19:16)
Como tampoco es casualidad que Cristo le conteste con estas contundentes palabras:
Mateo 19:17 RVR60
17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios...
Con estas palabras, Cristo destruye por completo la suposición tan equivocada en la que este hombre se había encontrado por tantos años de su vida;
Toda su COSMOVISIÓN (su forma de ver la vida, el mundo, de verse a sí mismo)
Se derrumbó en un solo instante;
NINGUNO HAY BUENO, esta es una declaración divina,
Este amados hermanos, es el veredicto de Dios hacia toda la humanidad;
Que veredicto tan aterrador; Que realidad tan Alarmante,
Incluso es aun mas Sorprendente, cuando recordamos que estas palabras no son dirigidas a Un publicano corrupto o a una Ramera; que eran considerados en aquella sociedad como los mas pecadores;
Sino que se trata de un hombre que es ESTIMADO COMO un Modelo;
un ejemplo, lo MEJOR DE LA SOCIEDAD; en todos los sentidos, especialmente religiosamente hablando, un PRINCIPAL entre los judíos.
La respuesta de Jesús nos revelan una gran verdad:
Aun las personas más buenas, según los criterios humanos, son PECADORES ante los ojos de Dios;
Esta es la verdad que Pablo AFIRMA en:
Romanos 3:10–18 RVR60
10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; 14 Su boca está llena de maldición y de amargura. 15 Sus pies se apresuran para derramar sangre; 16 Quebranto y desventura hay en sus caminos; 17 Y no conocieron camino de paz. 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Por lo cual en el verso 23 llega a la siguiente conclusión:
Romanos 3:23 RVR60
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
La realidad es que ante los ojos de Dios, NO SOMOS BUENOS, ni aun aquellos que tengan la reputación de serlo; en realidad somos todos pecadores,
No importa lo religiosos, morales, y prósperos que lleguemos a ser;
Nuestra naturaleza no una de BONDAD o de piedad, ni siquiera es NEUTRAL, sino que en realidad como lo dice la Escritura:
Nuestro corazón es “ 
“engañoso y perverso, más que todas las cosas” (Jer. 17:9)
El hombre de acuerdo a la Escritura, no tiene en si mismo la capacidad de ser bueno ni de hacerse bueno;
No importa la cantidad de BUENAS OBRAS QUE PRETENDAMOS HACER, porque el problema RADICA en nuestro interior, nuestra esencia; NUESTRO Corazón;
POR NATURALEZA NO SOMOS BUENOS SINO MAS BIEN PECADORES.
Este es el Testimonio de Dios acerca del hombre; de cada uno de nosotros;
Por eso es que la declaración que hace el autor de hebreos es sorprendente;
Hebreos 11:1–2 RVR60
1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.
Este pasaje contradice la segunda suposición de este hombre judío, que no solo creía equivocadamente que el hombre tiene la capacidad de ser bueno por si mismo, sino que también estaba convencido de que la Vida Eterna Se obtiene por merito propio; en otras palabras a base de buenas obras, de esta forma la salvación mas que un don inmerecido que Dios otorga al hombre pecador e indigno solamente por Gracia, en realidad es mas una recompensa que Dios concede a todo aquel que se lo merezca.
Mateo 19:16 RVR60
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
La forma de pensar de este hombre es un reflejo de todo sistema religioso en este mundo;
que al final de cuentas promueven una salvación que se obtiene por medio de méritos, de buenas obras, en otras palabras te la tienes que ganar; la tienes que merecer.
Esta es Una idea atractiva para el orgullo y la soberbia humana,
ya que nos hace sentir AUTÓNOMOS, en control, independientes, no necesitamos de nada ni de nadie; sino mas bien NUESTRA SALVACIÓN DEPENDE de nosotros mismos, DE nuestro ESFUERZO, compromiso y disciplina.
Sin embargo, la realidad es que el ser humano se resiste a reconocer la gravedad de su condición y la Santidad de Dios;
No hay bueno sino solo Uno y ese es Dios.
Es fácil considerarnos a nosotros mismo como buenos, cuando nuestro estándar es humano, Comparandonos con los demás, en nuestro propio criterio, todos somos unos santos;
Y aun mas si somos religiosos, porque aparate de ser TAN GRANDIOSOS,
le hacemos favores a Dios, (vamos a la iglesia, diezmamos, servimos, hacemos esto y aquello) ¿Como Dios no se va a sentir orgullo de nosotros? Si somos tan buenos y hemos hecho tantas cosas buenas,
Quizas es cierto de vez en cuando, cometo alguno que otro errorcillo, pero la verdad es que
No somos como aquel o aquella, nosotros somos personas de Bien.
¿Que bien hare Señor para tener la vida eterna?
Quizás este hombre esperaba que nuestro Señor le dijiera,
Pero si tu ya te la has ganado, te la mereces, es tuya o quizas que por lo menos le dijera; sigue así como vaz, lo estas haciendo muy bien.
Sin embargo, la respuesta de Jesús lo dejo entristecido;
ya que le demostró que ningun ser humano, por su propio merito es capaz de alcanzar el estándar de perfección y santidad que Dios requiere para poder otorgarnos el acceso a la vida eterna;
Mateo 19:21–22 RVR60
21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Es por esta razón, que los discipulos, que presenciaron este suceso y que muy probablemente conocían a este hombre, ya que era un hombre respetado; admirado aun entre los hombres mas honorables;
Y ellos en realidad no eran mas que un puñado de hombres humildes e insignificantes para la sociedad;
Respondieron a lo sucedido con una pregunta que debe de retumbar en nuestros corazones:
Mateo 19:25 RVR60
25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Si este hombre, que a nuestro CRITERIO es impecable, el candidato y modelo perfecto de nuestra sociedad para merecer la vida eterna,
En realidad NO ES MAS QUE UN PECADOR, IGUAL que todos los demás que se equivoco al suponer que era capaz de ganarse la vida eterna por medio de obras;
Eso significa que en nosotros mismos podemos encontrar esperanza alguna;
Porque por medio de obras, NADIE SE SALVARA, es imposible para el hombre por que el problema del hombre no es externo sino interno,
Como lo dice el apostol Pablo en:
(Romanos 3:20)
“ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él...”
Es por eso que debemos de reconocer que la Salvación no es la recompensa por nuestras buenas obras, ya que nosotros no somos buenos, sino que en realidad la Salvación es una obra de Dios, El es el que Salva por su Gracia es por eso que Jesús responde a la inquietud de sus discipulos con estas palabras:
Mateo 19:25–26 RVR60
25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
Esta es la verdad que el autor de Hebreos enfatiza en el verso 2 de este capitulo 11,
Los antiguos alcanzaron buen testimonio de Dios, no por sus buenas obras, no fue por su sacrifico, esfuerzo y obediencia que se ganaron el buen testimonio de Dios, sino mas bien fue por medio de este don tan maravilloso que Dios da, La Fe, esta es una doctrina central en nuestra fe, la cual examinaremos la próxima semana, La justificación solamente por medio de la FE en Cristo.
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