HABLEMOS DE AUTORIDAD ESPIRITUAL

2 Corintios  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 524 views

La autoridad espiritual que se ejerce dentro de la iglesia, es dada por Dios a los lideres, y esta autoridad tienen un fin muy claro, el avance del reino de Dios en la tierra

Notes
Transcript
Handout
2 Corintios 10:7–18 NVI
7 Fíjense en lo que está a la vista. Si alguno está convencido de ser de Cristo, considere esto de nuevo: nosotros somos tan de Cristo como él. 8 No me avergonzaré de jactarme de nuestra autoridad más de la cuenta, autoridad que el Señor nos ha dado para la edificación y no para la destrucción de ustedes. 9 No quiero dar la impresión de que trato de asustarlos con mis cartas, 10 pues algunos dicen: «Sus cartas son duras y fuertes, pero él en persona no impresiona a nadie, y como orador es un fracaso.» 11 Tales personas deben darse cuenta de que lo que somos por escrito estando ausentes, lo seremos con hechos estando presentes. 12 No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen. 13 Nosotros, por nuestra parte, no vamos a jactarnos más de lo debido. Nos limitaremos al campo que Dios nos ha asignado según su medida, en la cual también ustedes están incluidos. 14 Si no hubiéramos estado antes entre ustedes, se podría alegar que estamos rebasando estos límites, cuando lo cierto es que fuimos los primeros en llevarles el evangelio de Cristo. 15 No nos jactamos desmedidamente a costa del trabajo que otros han hecho. Al contrario, esperamos que, según vaya creciendo la fe de ustedes, también nuestro campo de acción entre ustedes se amplíe grandemente, 16 para poder predicar el evangelio más allá de sus regiones, sin tener que jactarnos del trabajo ya hecho por otros. 17 Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor». 18 Porque no es aprobado el que se recomienda a sí mismo sino aquel a quien recomienda el Señor.

INTRODUCCIÓN.

Debemos recordar, las intenciones que pablo tenía al escribir esta última sección de la carta: Era combatir poniendo a descubierto a aquellos falsos maestros y sus seguidores que aún seguían haciéndole la guerra dentro de la iglesia.
Pablo esta haciendo uso de la autoridad espiritual que Dios le había conferido para edificar a la iglesia y corregir las situaciones que estaban afectando el desarrollo del ministerio en Corinto.
En esta carta, Pablo no se esta dirigiendo directamente contra los falsos maestros, sino que le esta pidiendo a la iglesia que se involucre en evaluar lo que esta pasado en realidad.
Alguno se habían levantado como detractores de Pablo y se habían metido a la iglesia poniendo en duda su ministerio, su autoridad, su mensaje frente a la comunidad de Corinto
2 Corintios 10:7 NVI
7 Fíjense en lo que está a la vista. Si alguno está convencido de ser de Cristo, considere esto de nuevo: nosotros somos tan de Cristo como él.
Y ante estas cosas es que Pablo, instan a los miembros de la iglesia a que consideren y comparen lo que estas personas estan diciendo y estan haciendo contra su testimonio.
El ser humano, siempre ha tenido problemas con la autoridad.
No resulta fácil el obedecer, le cuesta, no le gusta. La causa su orgullo, que en muchas ocasiones se traduce como no hay más ley que la mía. (Mire nuestra sociedad como le cuesta respetar la autoridad)
Y sabe, entre el pueblo de Dios estas cosas también pasan. Le paso a Pablo con los corintios. Alguien de dentro de la iglesia estaba cuestionado la autoridad de Pablo, con un ataque personal, estaba sembrando contiendas entre los miembros de la iglesia, pues se presentaba como si el tuviera una revelación más alta de Cristo que muchos y por supuesto que Pablo.
Quizá estaba usando el argumento del pasado de Pablo como perseguidor de la iglesia, para echárselo en cara. O estaba presumiendo que Sabía más que Pablo o que tenía una relación más cercana y más intima con Cristo.
Mire, esto es algo real, vergonzoso y doloroso que sucede en las Iglesias. Algunos hermanos usan su conocimiento de las escrituras, no para Edificar, sino para crear contienda dentro de las iglesias. Comienzas a llegar a las personas y a sembrar contienda y poner el mal al pastor diciendo que no estudia que no sabe, que ellos tienen un conocimiento más profundo de Dios, y dañan el cuerpo de Cristo porque rompen la unidad.
BARCLAY William: Cualquier religión que mueva a mirar por encima del hombro a los semejantes y a creerse mejor que nadie no tiene ningún parecido con el cristianismo.
La autoridad Espiritual que viene de Dios nunca es para dividir ni contender, sino tiene el propósito de edificar. La autoridad espiritual verdadera no se viste de arrogancia, sino de humildad y servicio.
Por eso es que Pablo les dice: Si alguno esta convencido de ser de Cristo, considere (póngase a pensar) esto de nuevo, Nosotros somos tan de Cristo como él.
Pablo les dice a los corintios: Nuestro apostolado y autoridad no viene de un vació. Fue Cristo el que nos envió, fue quien nos llamo, ese derecho que ejercemos sobre ustedes de instruirlos Dios nos lo confirió.
Pablo les dice de paso a los falsos maestros: Ustedes dicen tener autoridad, Nosotros también la tenemos. Pero a diferencia de ustedes nuestra autoridad no es para dividir la iglesia, sino para edificarla.
Cuando tenemos problemas con respetar la autoridad delegada por Dios a los Pastores y lideres en las congregaciones locales no estamos colaborando en fortalecer a la iglesia, sino más bien en dividirla.
Mire, la autoridad que a Pablo se le había conferido, tenía un alcance: estaba relacionada con el ambito de la iglesia, con un fin muy claro; la edificación de los santos en la fe.
La autoridad que Dios confiere dentro de la iglesia a los Pastores y líderes cumple con ese propósito: Edificar a los santos en la fe.
2 Timoteo 4:1–5 LBE:DHH
1 Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá como rey a juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho 2 que prediques el mensaje, y que insistas, tanto si el momento es oportuno como si no lo es. Convence, reprende y anima, enseñando con toda paciencia. 3 Va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oir. 4 Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos. 5 Pero tú conserva siempre el buen juicio, soporta los sufrimientos, dedícate a anunciar el evangelio, cumple bien con tu trabajo.
La labor de los Pastores y líderes en una congregación tienen el propósito de Edificar a los Santos. Esa es una labor que Dios nos encomendó a hacer, y es para ello que Dios nos delego la autoridad para hacer.
A veces a la gente no le gusta se le de exhorte que se le enseñe, que se le reprenda cuando esta obrando mal y dicen frases como esta “Me quieren gobernar”, “Me estan controlando”, “Son coercitivos”, “a mi nadie me va a decir que hacer o no” y se revelan como dice el pasaje al consejo de Dios.
A veces las Ovejas, parecen más abejas, porque no se dejan pastorear. La autoridad divina no tiene le fin de gobernar sino de guiar a Cristo. Es con la autoridad que el Señor nos delego que lo hacemos, y se debe ejercer bajo el marco que Dios estableció.
1 Pedro 5:1–5 NBLA
1 Por tanto, a los ancianos entre ustedes, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: 2 pastoreen el rebaño de Dios entre ustedes, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo; 3 tampoco como teniendo señorío sobre los que les han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la corona inmarcesible de gloria. 5 Asimismo ustedes, los más jóvenes, estén sujetos a los mayores. Y todos, revístanse de humildad en su trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
El día de hoy, tal como con otras doctrinas que han sido abusadas en su ejercicio, hay un montón de cristianos que no se quieren sujetar a la autoridad, alegando que no van a dejarse dominar por nadie, que solo Cristo es su Pastor, que no se van a sujetar a ningún hombre, etc,
Pero que diferente es, cuando el ejercicio de la autoridad espiritual, se hace el el marco de las escrituras.
Los falsos maestros de corinto no estaban ejerciendo bajo el modelo biblico, de tal forma que en lugar de edificar la iglesia y a los santos los estaban destruyendo. Por eso Pablo les escribe:
2 Corintios 10:8 NVI
8 No me avergonzaré de jactarme de nuestra autoridad más de la cuenta, autoridad que el Señor nos ha dado para la edificación y no para la destrucción de ustedes.
A diferencia de los falso maestros, Pablo les dice, Yo no presumo, ni alardeo o me creo mucho por la autoridad que Dios ha me a concedido, sino que al contrario; más bien esta autoridad que el Señor me ha concedido, lo hizo para que ustedes fueran edificados.
Pablo usaba con sabiduría la autoridad que el Señor le había dado sobre la iglesia.
Todo pastor y líder debe aprender a usar la autoridad que Dios le ha conferido con sabiduría, pues debe ser en beneficio del crecimiento espiritual de la iglesia.
La autoridad que Dios da no se deriva de una posición o de un nombramiento, sino que esta viene directamente dada por Dios.
Dios no da autoridad para el uso personal o para sacar ventaja o abusar de nadie, sino para que su reino avance. Tampoco lo hace con el fines de presunción. sino de servicio.
2 Corintios 10:9–10 NVI
9 No quiero dar la impresión de que trato de asustarlos con mis cartas, 10 pues algunos dicen: «Sus cartas son duras y fuertes, pero él en persona no impresiona a nadie, y como orador es un fracaso.»
La intención de Pablo en sus cartas no era amedrentar a nadie, o presumir que tenía mucha autoridad por se apóstol de Jesucristo, sino decirles cual era el fundamento con el cual les hablaba a las iglesia.
La verdadera autoridad espiritual, no tienen el proposito de amedrentar a la ovejas de Cristo. La autoridad no amenza, asusta, espanta a los creyentes, sin que con mansedumbre los lleva a Cristo.
Pero sus detractores lo acusaban que el estaba usando las cartas como instrumentos de intimidación, pero que el realidad, Pablo no tenía ninguna autoridad, que cuando estaba entre ellos era un fracasado.
Sabe, aún que usted no lo crea, así hay gente el día de hoy en las iglesias (aquí por supuesto que no); que simplemente rechazan la autoridad de sus Pastores y lideres en sus congregaciones locales.
Respetan y obedecen a los pastores de Internet, pero cuando sus lideres locales les hacen algun comentario, simplemente lo rechaza, porque no tienen los estudios, el prestigio que el “predicador fulano de tal si tiene”.
Una falta de respeto a la autoridad pastoral en el iglesia, también es el menosprecio del liderazgo “pensamientos como Usted es el pastor de la iglesia, pero no mi pastor”. (la niña que estaba de pie en su corazón).
Burlarse del aspecto personal, de algun defecto físico, de una critica ácida hacia su estilo de predicación, etc.
Los corintios se estaban dejando arrastar por los falsos maestros en su forma de ver a Pablo. Sin embargo les aclara a todos los que rechazaban su autoridad:
2 Corintios 10:11 NVI
11 Tales personas deben darse cuenta de que lo que somos por escrito estando ausentes, lo seremos con hechos estando presentes.
No es que Pablo este poniendo el musculo sobre la mesa, diciendo, les voy a demostrar que si soy un autoritario como dicen ustedes. Sino más bien es una aclaración. “aunque ustedes piensan que soy distinto en persona que en carta, cuando este allá se darán cuenta que son el mismo”
La propia vida de Pablo era una demostración de lo que escribía en sus cartas. El era un proclamador de la verdad. Dios había respaldado su ministerio en cada lugar donde había fundado una iglesia.
La autoridad espiritual verdadera es consistente con la Palabra que se predica y congruente en la vida del que la ejerce.
No era una amenza, sino un advertencia, a todos aquellos que estaban dividiendo la iglesia con sus mentiras, si no se arrepentían Pablo estando ahí iba a ejercer su autoridad por medio de la disciplina.
La autoridad que emana de la Palabra y que es la que se debe ejercer no tienen el propósito de amenazar, sino de advertir a los creyentes de las consecuencias de aparatarse del Señor, de desobedecer, de continuar viviendo consintiendo el pecado en nuestra vida.
Pablo no pretendía ejercer su autoridad personal, sino la autoridad que viene de la Palabra de Dios, y esa es la autoridad que los Pastores y lideres estamos llamados a ejercer.
2 Corintios 10:12 NVI
12 No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos.
Algo muy común que hacían los falsos maestros, es que tenían el hábito de compararse con otros. Su estrategia era hacer hacer ver a mal a Pablo de tal forma que su autoridad quedara menoscabada.
Así que las palabras que usa Pablo aquí son con ironía. para que los lectores de la carta pudieran darse cuenta de como estos hombres eran tan ciegos como para ponerse ellos mismos como el estándar.
2 Corintios 10:12 NVI
Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen.
Algunos de los detractores de Pablo que estaban dentro de la iglesia, establecían su propio estándar como base para descalificar a apóstol.
Se elogiaban mucho ellos; se ponían como insignias de su autoridad sus capacidades humanas, su habilidad para la oratoria, su elocuencia, sus dones espirituales, o su experiencia. Sin embargo ninguna de estas cosas puede ser la base de la autoridad espiritual.
Si bien el cierto que todas estas cosas nos son útiles en el ejercicio de nuestra vida espiritual, no son el fundamento de la autoridad espiritual.
MACDONALD William: Debería ser obvio que si la única pauta de una persona es él mismo, ¡que entonces siempre tendrá razón! No hay lugar para la mejora. Los que hacen esto no son sensatos
A veces en nuestras asambleas hay gente asi: que todo lo cuestiona, que nunca esta de acuerdo que si no hay actividades que porque no hay, que si hay muchas que porque tantas, que si ellos estuvieran al frente lo harían mejor, por que Es muy fácil decir: «¡Soy tan bueno como cualquiera!». Y quizá si lo sea verdad. Pero, ¿podemos decir que somos tan buenos como Jesús? Él es nuestro único modelo y término de comparación; y, cuando nos medimos con Él, se nos quitan las ganas de presumir.
Es muy facil medirse ante una norma conveniente y subjetiva, y así los detractores de Pablo lo hacían, pero él no;
2 Corintios 10:13 NVI
13 Nosotros, por nuestra parte, no vamos a jactarnos más de lo debido.
Pablo empleaba para medirse, la norma que Dios le había dado.
¿Cuál era esa norma que Dios le había dado?
1 Corintios 1:1 NVI
1 Pablo, llamado por la voluntad de Dios a ser apóstol de Cristo Jesús,
2 Corintios 1:1 NVI
1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios,
Romanos 1:1 NVI
1 Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para anunciar el evangelio de Dios,
La norma de Pablo consistía en llevar el evangelio de salvación a los gentiles, en este caso específicamente era a los corintios; para que por el poder de la predicación de la Palabra, fueran liberados del pecado.
Mientras estos falsos maestros presumían de su falsa autoridad y esfera de influencia, Pablo dice, yo no voy a alabarme más de la cuenta, con exageraciones, sino que me voy a limitarme a la esfera que Dios me dio.
2 Corintios 10:13 NVI
Nos limitaremos al campo que Dios nos ha asignado según su medida, en la cual también ustedes están incluidos.
Si había sido nombrado por Dios para ser apóstol de Cristo, sabía que era un embajador (un representante) de evangelio que iba a ir a una determinada área sobre la cual tenía autoridad.
Pablo sabía que el ámbito de la autoridad que había recibido de parte de Dios, era la iglesia. Era en la predicación de la Palabra a los hombres, el campo que Dios le había asignado era el de instruir, enseñar, exhortar a los creyentes para que maduraran y crecieran en Cristo en todas las regiones a donde fuera a predicar y entre ellas estaba Corinto.
Dios nos ha asignado un campo de acción para ejercer la autoridad espiritual. Empezando en nuestra casa, a cada cabeza de Familia, Los que tienen a su cargo una responsabilidad dentro de su iglesia local con un ministerio o un liderazgo, a los pastores para con sus iglesias locales y de ahi no debemos salirnos.
La autoridad que Pablo tenía en la iglesia de Corinto descansaba en que Dios había sido quien lo envió a ese lugar a establecer las iglesias.
2 Corintios 10:14 NVI
14 Si no hubiéramos estado antes entre ustedes, se podría alegar que estamos rebasando estos límites, cuando lo cierto es que fuimos los primeros en llevarles el evangelio de Cristo.
Los falsos maestros estaban acusando a Pablo de abuso de autoridad por querer corregir los pecados que habían dentro de la iglesia, como si el no tuviera derecho y facultad para hacerlo. El Habían plantado esa iglesia.
Se querían adueñar del trabajo de Pablo había hecho. Pero su interes no era genuino, sino solo por el reconocimiento y el nombre.
Los falsos maestros judaizantes estaba actuando como los intrusos en el espacio donde Pablo ya había trabajado en Corinto.
Y mucho de esto es lo que hoy en las iglesias: vemos desorden en cuanto a la autoridad espiritual, pastores de distintos ministerios entrometiéndose en ministerios que no son suyo con el ánimo de reconvertir a los creyentes a sus denominaciones. De esos esta lleno la Internet. Robándose ovejas e iglesias enteras disfrazado de una piedad.
Pablo sabía que esto era traspasar los linderos que Dios le había puesto. Pero parece que a muchos el día de hoy se les ha olvidado. Dios no nos llamo a reconvertir cristianos para engrosar nuestras iglesias. Nos llamo a predicar el evangelio a los perdidos, a anunciar las nuevas de salvación a los que estan en tinieblas, a hablar con autoridad espiritual a los que estan muertos espiritualmente.
Pablo no presumía, esta es mi iglesia, yo la plante, pero los hermanos de corinto, entendían que Pablo había dado su vida por ellos, y que el tenía por lo tanto autoridad para instruirlos, corregirlos, enseñarles.
2 Corintios 10:15 NBLA
15 No nos gloriamos desmedidamente, esto es, en los trabajos de otros, sino tenemos la esperanza de que conforme la fe de ustedes crezca, nosotros seremos, dentro de nuestra esfera, engrandecidos aún más por ustedes,
Los falsos maestros querían cosechar los frutos del trabajo de Pablo, sin hacer nada, es por ello que Pablo defiende la iglesia de los lobos.
Y es también para ello que Dios a dado autoridad espiritual a los pastores, ancianos y lideres de una congregación, para defender la iglesia de este tipo de cosas.
Pablo se había esforzado porque la gente en Corinto conociera la verdad de Dios, creciera en el conocimiento de la Palabra, para que con la ayuda de ellos, el pudiera expandir los lugares donde pudiera ser predicada la Palabra.
El Cuidar de una iglesia, de sus miembros con autoridad por medio de la instrucción Biblica no tiene el objeto de dominar a las personas y convertirlas en un grupo de “zombies seguidores”; sino que estos creyentes que han crecido, que han madurado que ha sido alimentados, puedan llevar a otros el evangelio y la misión de la iglesia se expanda en la comunidad donde esta plantada.
La autoridad espiritual es dada por Dios para ser usada para el engrandecimiento del reino de Dios, no para el engrandecimiento personal de nadie.
2 Corintios 10:16 NVI
16 para poder predicar el evangelio más allá de sus regiones, sin tener que jactarnos del trabajo ya hecho por otros.
Y es que la misión de la iglesia se hará una realidad en la medida que la unidad, la armonía y la dedicación de sus miembros demuestre que que lo que han aprendido es eficaz.
Pablo quería que los corintios fueran un puente para que otros lugares donde el evangelio aún no había llegado, llegara, no para que su nombre como el “gran apóstol pablo” sonara por todo el imperio, sino que fuera el “Gran nombre de nuestro Señor Jesucristo” el que fuera anunciado.
2 Corintios 10:17 NVI
17 Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».
Pablo entendía muy claro que la autoridad que el tenía sobre la iglesia de Corinto,sus capacidades, sus dones, era para que Jesús fuera quien recibiera la gloria.
Un rasgo de la verdadera autoridad espiritual es la humildad,
En ningún momento Pablo presumió de su autoridad y su embestidura como apóstol como algo que fuera propio o algun logro personal. A diferencia de los falsos maestros que estaban dentro de la iglesia que querían la gloria para ellos, Pablo fue lo suficientemente sabio como para dejar sólo al Señor la cuestión de los elogios.
Después de todo, es el Señor el que da la gracia para que podamos servirle y únicamente Él conoce nuestros corazones y motivos. El apóstol estaba dispuesto a esperar de Dios el «¡bien hecho!» y también debemos hacerlo nosotros.
2 Corintios 10:18 NVI
18 Porque no es aprobado el que se recomienda a sí mismo sino aquel a quien recomienda el Señor.
A fin de cuentas, no es la auto alabanza lo que logra la aprobación de Dios.
Los falsos maestros en Corinto no buscaban la aprobación de Dios; se contentaban con nada más elogiarse a sí mismos. Eran arrogantes, soberbios.
Pero a Pablo le importaba la aprobación de Dios, cosa que viene al que Dios alaba. Dios alaba a la persona por la cual se le permite obrar.
Dios honra a aquellos que le honran.
Pablo no estaba buscado promoción ni tampoco hacer ver su autoridad, no busca presumir logros personales, sino que el Nombre de Jesús sea promovido.
Y eso quiere el que nosotros aprendamos que todo lo que hemos recibido de Dios, no tiene que ver con la promoción nuestra sino con el nombre de su Hijo nuestro Salvador Cristo Jesús.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.