La fidelidad de Abdías y la depravación de Acab
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· 566 viewsEl encuentro de Elías con Acab revela la depravada mentalidad de Acab y la piedad de Abdías.
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La fidelidad de Abdías y la depravación de Acab
La fidelidad de Abdías y la depravación de Acab
1º Reyes 18:1–6
“1Pasados muchos días, vino palabra de Jehová a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra. 2Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. Y el hambre era grave en Samaria. 3Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. 4Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua. 5Dijo, pues, Acab a Abdías: Ve por el país a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. 6Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino, y Abdías fue separadamente por otro.”
Introducción
Introducción
Elías estuvo viviendo en casa de la viuda de Sarepta en Sidón por más de dos años.
Durante todo este tiempo, Acab y Jezabel buscaban afanosamente a Elías para matarlo.
Llega el momento en el que Dios le ordena retornar a Israel y mostrarse ante Acab, pues hará llover nuevamente.
Ante los posibles peligros que esto representaba Elías obedece sin objeción, conocía muy bien la fidelidad y poder de Dios, de manera que por sobre todo temor o inseguridad que podría experimentar, se encamina a encontrarse con el rey que desea su muerte.
Abdías un hombre fiel
Abdías un hombre fiel
1º Reyes 18:3 “Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová.”
El mayordomo de Acab era Abdías, un hombre que no seguía fiel a Dios y no le rendía culto a Baal.
Abdías (Siervo de Jehová) era el segundo al mando en Israel, pero no tenía la misma manera de pensar que Acab y Jezabel, es sumamente curioso que la mano derecha de Acab fuera un hombre temeroso de Dios.
Jezabel culpaba a los profetas de ser los causantes de la sequía, por tanto los perseguía para matarlos. 1º Reyes 18:4 “Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.”
Abdías escondió en cuevas en grupos de cincuenta a cien de ellos y los alimentaba.
Tanto Jezabel como Acab estaban convencidos de que Baal estaba enojado con ellos por permitir a los profetas de Jehová y por eso había sequía.
Pero Abdías fue fiel a Dios.
¿Cómo Abdías tenía esta alta posición sin ser adorador de Baal?, primero porque Dios así lo había determinado y segundo porque Abdías debió ser una persona muy capaz para hacer su trabajo.
Muchas personas no toleran a los cristianos, porque el mundo nos aborrece: Juan 15:19 “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.”
Pero aun así los contratan, esto es por la gracia de Dios y porque los cristianos deben ser los mejores en su trabajo.
Debemos procurar ser eficientes y efectivos en nuestro trabajo, con lo cual estaremos dando testimonio de nuestra fidelidad a Dios. Colosenses 3:23–24 “23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.”
Es parecido el caso de Daniel, el rey Nabucodonosor colocó a Daniel en una alta posición por su fidelidad, honestidad, disponibilidad e inteligencia (Daniel 1) (También es el caso de José)
La mente reprobada de Acab
La mente reprobada de Acab
1º Reyes 18:5 “Dijo, pues, Acab a Abdías: Ve por el país a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias.”
Habían transcurrido más de tres años y la sequía había causado escasez y hambre.
Los campos no producían alimento y las fuentes de agua estaban secas.
Abdías era responsable de buscar soluciones, pero Acab estaba tan desesperado que él mismo junto a Abdías salen a buscar agua por todo Israel.
Pero llama la atención de que Acab busca agua y alimento para los caballos y las mulas y no para la gente de Samaria.
Busca fuentes de agua porque a sus alrededores crece hierba para alimentos a sus animales.
Para la época tener caballos y mulas era símbolo de prestigio y poder.
Acab estaba más interesado en mantener su estatus social por sobre la vida de las personas.
Estos son síntomas de una mente reprobada por el pecado. Romanos 1:28 “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;”
Por eso vemos padres y madres que abandonan a sus hijos por placeres de este mundo. (Este mes una mujer en Bolivia asesinas a sus hijos para ir a una fiesta).
Hijos que no respetan ni ayudan a sus padres porque solo quieren gozar de placeres.
Ladrones y asesinos que dañan a su prójimo para robarles.
El pecado causa distorsión en la mente de manera que se rechazan o desprecian las cosas más importantes como la vida, el amor, la amistad, la honestidad, la compasión, la bondad, la verdad por deseos egoístas que no sacian.
Acab había rechazado a Dios de manera que su mente y corazón estaban distorsionados.
La necedad de Acab
La necedad de Acab
Elías se encuentra con Abdías y le manda a llamar rey.
A un principio Abdías se resiste porque Acab había perseguido a Elías sin éxito: 1º Reyes 18:10 “Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino adonde mi señor no haya enviado a buscarte, y todos han respondido: No está aquí; y a reinos y a naciones él ha hecho jurar que no te han hallado.”
Abdías temía que si Elías desaparecía de nuevo, Acab lo mataría: 1º Reyes 18:11–12 “¿Y ahora tú dices: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías? Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte él, me matará; y tu siervo teme a Jehová desde su juventud.”
Esto significa que Acab buscaba a Elías para hacerle responder por la sequía.
pero al final Abdías obedece.
En su encuentro, Acab acusa a Elías de ser el causante de la desgracia.
1º Reyes 18:17 “Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel?”
Sin embargo, Acab no se atreve a levantar la mano contra Elías, quizá recordaba cuando Jeroboam había levantado su mano contra el profeta y quedó seca y paralizada (1 Reyes 13).
Lo cierto es que Dios pone temor en los malvados para que no toquen a sus siervos que le sirven:
Deuteronomio 2:25 “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirán tu fama, y temblarán y se angustiarán delante de ti.”
Acab creía que la rebeldía de Elías causaba que Baal cerrara los cielos. Acab estaba totalmente cegado y no podía entender las razones reales.
Pero Elías le aclara que ha sido él y su casa los que han causado esta desgracia a Israel.
1º Reyes 18:18 “Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales.”
Las personas hoy día también culpan a Dios de sus desgracias y no entienden que ha sido por su pecado.
Cuando las torres gemelas fueron destruidas, mucha gente culpó a Dios, pero no entienden que toda la desgracia del mundo es causada por el pecado el cual opera en la humanidad.
La filosofía, psicología y la ciencia no aceptan la culpabilidad del hombre de ser el causante de la desgracia y procuran culpar a Dios.
Conclusión
Conclusión
Este encuentro de Elías con el rey Acab es la anticipación de una manifestación gloriosa del poder de Dios.
Los acontecimientos que le siguen mostrarán al único y verdadero Dios.
De este pasaje podemos aprender:
Que darle lugar al pecado nos convierte en personas depravadas con una mente reprobada que busca los placeres del mundo que solo traen dolor y desgracia.
Por tanto, renueva tu mente.
Efesios 4:22–24 “22En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”
Abdías es un ejemplo de fidelidad, viviendo en un mundo depravado y rodeado de idolatría, toma la decisión de serle fiel a Dios a pesar de las presiones y amenazas que sufre.
2 Timoteo 2:3–4 “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.”
Seamos luz en las tinieblas, si todo el mundo va en contra de Dios, nosotros no seamos iguales.
