El arrepentimiento como llamado de Dios, Romanos 2:1-5

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 112 views
Notes
Transcript

1.0 TÍTULO

El arrepentimiento como llamado de Dios

2.0 TEXTO DEL SERMÓN

Romanos 2:1–5 “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,”

3.0 ACERCA DEL TEXTO

En este versículo, Pablo nos recuerda que el arrepentimiento no es simplemente una decisión humana, sino una respuesta al llamado de Dios. Su paciencia y benignidad nos invitan a volvernos a Él, en lugar de persistir en nuestro pecado.
El Shaarei Teshuvá (Puertas del Arrepentimiento) de Rabenu Yoná nos enseña que la Teshuvá (arrepentimiento) es un regalo divino y un acto de misericordia de Dios. No se trata solo de sentir remordimiento, sino de un regreso genuino a Dios con un cambio de vida.

4.0 PROPÓSITO DEL SERMÓN

Mostrar que el arrepentimiento es un llamado divino impulsado por la misericordia y paciencia de Dios, y que la Teshuvá es un camino de restauración y renovación espiritual.

5.0 DECLARACIÓN DEL DISCURSO

Dios en su amor y paciencia nos llama constantemente al arrepentimiento para restaurarnos y darnos una vida plena en Él.

6.0 OBJETIVO DEL SERMÓN

Que cada persona en la congregación comprenda el llamado de Dios al arrepentimiento y responda con una transformación genuina de corazón, acercándose más a Dios.

7.0 INTRODUCCIÓN

Vivimos en un mundo donde la gente ve el arrepentimiento como una carga, como algo impuesto.
Muchos postergan cambiar de vida porque piensan que tienen tiempo de sobra, o creen que sus errores no son tan graves.
Sin embargo, la Biblia nos dice que el arrepentimiento es una invitación de amor de Dios, no un castigo.
El Shaarei Teshuvá enseña que Dios no solo permite el arrepentimiento, sino que lo desea.
Es un llamado abierto a todos, una oportunidad para reparar nuestra relación con Él y con nuestro prójimo.
Hoy veremos cómo la bondad de Dios nos guía al arrepentimiento.

8.0 DESARROLLO DEL SERMÓN

8.1 Dios nos llama al arrepentimiento por su misericordia

Dios no quiere la destrucción del pecador, sino su restauración.
El arrepentimiento no es un peso, sino una prueba del amor de Dios. Su misericordia nos da la oportunidad de volver a Él, restaurar nuestra relación y recibir vida abundante.
Ezequiel 18:23 “¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?”
Lamentaciones 3:22–23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
Lucas 15:7 “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”
El Talmud, Yoma 86a, dice: "Grande es el arrepentimiento, pues acerca a la persona a la presencia divina y transforma las transgresiones en méritos."

8.2 El arrepentimiento implica un cambio genuino de corazón

No basta con decir “lo siento”, sino que debe haber una transformación real.
El arrepentimiento genuino no es solo una emoción pasajera, sino una decisión firme de apartarse del pecado y volver a Dios.
Isaías 1:16–17 “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.”
2 Corintios 7:10 “Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.”
Hechos de los Apóstoles 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,”
El Shaarei Teshuvá, 1:1, dice: "La Teshuvá no consiste solo en confesar los pecados, sino en abandonar el camino erróneo y hacer de la rectitud un hábito."

8.3 La paciencia de Dios nos da tiempo para arrepentirnos

Dios no nos destruye de inmediato por nuestros pecados; Él nos da oportunidades para cambiar.
Si Dios no tuviera paciencia, seríamos destruidos en el momento de nuestra primera transgresión. Su amor nos da oportunidades para volvernos a Él.
2 Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
Joel 2:13 “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”
El Midrash Rabba (Éxodo 44:1) dice: "Dios es como un rey que deja abierta la puerta del palacio, esperando que sus súbditos regresen y se reconcilien con Él."

9.0 CONCLUSIÓN

Dios no llama al arrepentimiento para condenarnos, sino para salvarnos. Su amor y paciencia nos dan la oportunidad de cambiar y restaurar nuestra relación con Él.
El Talmud, Sanedrín 98a, relata: "Un hombre pecador llegó ante el rabino Yehoshúa y le preguntó: ‘¿Puedo aún arrepentirme?’. El rabino le respondió: ‘Dios ha dejado el camino abierto; cada día que respiras es una señal de que Él espera tu retorno’."
Dios está esperando que nos volvamos a Él. No posterguemos más el llamado al arrepentimiento, porque hoy es el día de la salvación.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.