LOS HIJOS DE NOÉ, LOS TUYOS Y LOS MÍOS.

LAS RELACIONES BASADAS EN EL DISEÑO DE DIOS  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Sin duda una de las relaciones más importantes en la vida es la de los padres y los hijos pero basadas en el diseño de las Escrituras

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Génesis 9:18–19 NBLA
18 Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre de Canaán. 19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y de ellos se pobló toda la tierra.

INTRODUCCIÓN.

Si algo no podemos cambiar en esta vida, es que todos somos hijos, quizá no todos tenemos hijos, pero si todos lo somos, y una de las relaciones más importantes en esta vida es esta, la de los padres y los hijos.
Estas son complejas, porque implica diferentes personalidades, aún cuando son nuestros propios hijos, o son nuestros padres y podríamos pensar que al ser de la misma familia todos deberíamos pensar o actuar igual.
La biblia nos da muchos ejemplos de esta clase de relaciones, pero hoy vamos a usar la vida de Noé y sus hijos para aprender un poco de estas

I. LA RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS.

Génesis 9:18 NBLA
18 Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre de Canaán.
Por más de un año es que estuvieron encerrados dentro del Arca, Noé, su esposa, sus tres hijos y sus respectivas esposas.
Ellos estuvieron más tiempo encerrados juntos que nosotros ahora en el confinamiento.
Para algunos ese tiempo no resulto fácil, pues, de pasar a estar juntos unas cuantas horas al día, de repente estar las 24 horas del día, los 7 días de la semana juntos. Y fue sin duda en esa época que muchos comenzaron a conocerse realmente.
Peros sin duda, ese tiempo juntos debió generar un impacto en la vida de los hijos de Noé.
Porque, después de la relación matrimonial, las relaciones padres-hijos son las que cobran mayor importancia en la vida de los seres humanos y estas fundamentales para el desarrollo sano de la sociedad.
Salmo 127:3 NTV
3 Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.
¿Que hacemos cuando nos dan un regalo?
No da alegría, gozo, nos ponemos muy felices no?
En el plan de Dios, parte del gozo y de la bendición que tiene el ser humano es parte de una familia y disfrutar de ella.
Cuando Dios bendice a un matrimonio con uno o varios hijos, estos son un regalo que Dios pone en nuestras manos.
No todos tienen hijos aquí, pero si todos los que estamos somos hijos y eso ya nos convierte en una bendición para nuestras familias.
Es por ello que el tiempo que se invierte en la educación formación y crianza de los hijos es el mejor tiempo que uno puede usar, porque dar realmente valor al regalo que Dios a puesto en nuestras manos.
Salmo 127:4 NTV
4 Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero.
Mire hoy vivimos en un entorno que fomenta sobro dentro del pensamiento de los más jóvenes que los hijos son una responsabilidad, un estorbo para el crecimiento personal y profesional y un costo demasiado alto para mantenerlo.
Pero la Dios los llama una herencia, una recompensa, y una bendición al hombre y la mujer que los tienen.
Tal como un guerrero diestro alista sus flechas para la batalla, es la labor de los padre en la formación del carácter de sus hijos.
Una flecha es útil, cuando esta bien formada, trabajada y cuidada. La tarea que como padres nos compete, es formar, trabajar y cuidar de nuestros hijos por medio de una formación basada en el conocimiento de Dios y la guía de su palabra.
Salmo 127:5 NTV
5 ¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos! No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad.
Los hijos nunca deberían ser visto como un pesar, una fastidio, una carga, sino más bien deben ser para los padres una fuente de alegría, gozo, y un sinónimo de la bendición de Dios en su vida.
Y esto no significa que nunca existan problemas en las relaciones con nuestros hijos. Nuestros hijos son personas individuales, con pensamientos, ideas, voluntad propia, decisiones, por lo que nuestras relaciones con ellas no siempre son perfectas.
Todos somos hijos aqui, piense por un momento si como hijo ¿usted tuvo relaciones perfectas con sus padres? ¿hacia lo lo que le pedían que hiciera?, ¿obedecía en todo siempre?, ¿nunca discrepó con sus padres?; entonces porque pensamos que nuestros hijos son diferentes y deben actuar perfectos.
Los hijos son una bendición, pero eso no excluye que existan problemas en las relaciones con ellos. Vivimos en una sociedad que influenciada por los poderes de la obscuridad y constantemente ataca el valor de la familia, denigra el valor de los roles dentro del núcleo familiar, y menoscaba la influencia de los padres sobre sus hijos.
Pero la enseñanza de la Palabra sigue en pie:
Salmo 127:1–2 NTV
1 Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada. 2 Es inútil que te esfuerces tanto, desde la mañana temprano hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados.
Sin la dirección y la bendición de Dios en nuestras familias, con nuestros hijos, todo el esfuerzo y todos los cuidados humanos son vacíos, son en vano.
Necesitamos de la guía y la ayuda del ES para educar a nuestros hijos.
Mire, la paternidad y la maternidad en los tiempo bíblicos era comprendido como un rol dado por Dios de enorme importancia y trascendencia, así Noé tenía esto en mente cuando sus hijos salieran el arca, él y su familia fueron escogidos por Dios con el fin de hacer un reinicio de los hombres en la tierra. Sus Hijos sería la base de las siguientes generaciones que poblarían el mundo.
Génesis 9:19 NBLA
19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y de ellos se pobló toda la tierra.
Pensemos esto, son nuestros hijos los que nos van a suceder en esta tierra en los distintos roles que desempeñamos.
Con esto no quiero decir si tu hoy tienes alguna profesión u oficio, tu hijo va a tomar ese mismo rol en la sociedad, sino que me refiero a que ellos van a ser en un futuro los que le den forma a la sociedad y al mundo en unos años, con su trabajo, con su conducta, con su forma de ver y entender la vida, porque lo que es suma importancia nuestro tiempo de formación con ellos.
Proverbios 22:6 NTV
6 Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.
El tiempo invertido en la formación de nuestros hijos, nunca es en vano, tarde o temprano dará fruto de acuerdo a la palabra.
Nuestro trabajo como padres es dirigir = Enderezar, guiar, conducir, encaminar, mostrar o dar señales de un camino; llevar rectamente algo o alguien hacía un término o lugar señalado.
Enséñale a un niño a trabajar, a cuidar sus cosas, a valorar lo que tienen en casa, la comida, el vestido, la vivienda, enséñale a ser responsable, puntual, etc, y tarde o temprano eso rendirá fruto en el mundo donde vive.
Durante 100 años Noé fue criando a estos tres hombres en el camino por el cual camino, (recuerde que Noé camino con Dios) y después de una año encerrados juntos en el arca, tuvieron un año intensivo de capacitación para hacer el trabajo que Dios les había encomendado.
Génesis 9:1 TLA
1 Además, Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Quiero que tengan muchos hijos, y que sus descendientes llenen la tierra.
De la descendencia de estos hombres, la tierra iba a ser poblada.

II. LAS RELACIONES NO ESTAN LIBRES DE FALLAS.

Génesis 9:20–21 NBLA
20 Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña. 21 Bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda.
Ahora después salir del arca, cada uno de ellos regresaría a sus oficios antes de la construcción del arca.
Y lo normal es que Noé regresara al trabajo de la agricultura. (era el mismo trabajo que Adán tenía cuando estaba en el huerto, el mismo trabajo que Caín hacía, por lo que se dedicara a plantar una viña como agricultor no debería de asombrarnos.
Como cualquier agricultor, Noé espera cosechar de lo que sembró, el texto no nos los dice, pero es quizá que hubiera alguna celebración especial en la familia, quizá la llegada de algún nuevo miembro de la familia que llevó a Noé a celebrar de más de tanto vino que tomo se embriagó.
La Biblia nos advierte respecto la bebida y a la embriaguez.
Proverbios 20:1 LBE:DHH
1 El vino hace insolente al hombre; los licores lo alborotan; bajo sus efectos nadie actúa sabiamente.
Y eso fue lo que le paso efectivamente a Noé, Bebió el vino de su viña, y se embriago (estaba borracho, embriagado, estaba tan extasiado por el efecto del alcohol en su cuerpo), que simplemente, perdió conciencia de sus actos, de su entorno y de lo estaba haciendo.
Así que en medio de su borrachera, se va a tu tienda y se despoja de toda su ropa para quedarse desnudo en medio de la tienda.
¿Estamos hablando del mismo Noé?
¿No es Noé el personaje que la Biblia dice que que halló gracias a los ojos de Dios en medio de una generación preserva, maligna y que desecho a Dios?
¿No es Noé un hombre que caminó con Dios?, ¿No era ese Padre ejemplar, al cual sus hijos podían imitar y admirar? ¿Que le paso?
Bueno si algo podemos ver en las Escrituras, es que ellas no esconden los defectos, las imperfecciones, pecados y tropiezos que los hombres de Dios tuvieron en sus vidas.
Ser un hombre / mujer de Dios; un Padre o Madre temerosa de Dios no nos hace perfectos, infalibles, inmaculados sin error, Noé era una hombre de Dios, pero había pecado al dejarse llevar por el alcohol, y su mal testimonio iba a perjudicar a su familia, iba a tener un impacto directo en sus hijos.
A veces sin darnos cuentas nuestros pecados como padres estan afectando al vida de nuestros hijos y estan enviando señales distintas a las de un hijo de Dios.
Colosenses 3:21 LBE:DHH
21 Padres, no irritéis a vuestros hijos, para que no se desanimen.
Una matrimonio “cristiano” que constantemente se falta al respeto, se grita, se ofende, se deja de hablar, irrita (enojar, enfurecer, molestar, rabiar) desanima el corazón de los hijos.
Vienen a la iglesia, los ven saludar a los hermanos, los ven amables con todos, los ven cantar, pero salen de aquí y se avientan hasta el tubo, o se dejan de hablar, lo único que provocan es desanimo en los hijos. Para ser como mi papa, no muchas gracias.
Abrazar y ser consecuente el pecado en nuestras vidas afecta la vida de nuestros hijos.
Efesios 6:4 NTV
4 Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor.
La crianza Biblia consiste en una enseñanza en una enseñanza sólida del conocimiento de Dios, aplicado en un vida práctica cotidiana.
Cuando el pecado gobierna en nuestras vidas y no Cristo, perdemos toda autoridad moral para disciplinar, e instruir de acuerdo al modelo Bíblico (Cristo enseñaba como quien tienen autoridad)
Génesis 9:22–23 NBLA
22 Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera. 23 Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros estaban vueltos, no vieron la desnudez de su padre.
Así como la buena instrucción tienen un impacto en la vida de nuestros hijos, nuestros pecados también.
Lo que paso con Noé no paso desapercibido, por lo menos para uno de sus hijos; Cam. (por segunda vez el texto menciona que es padre de Cannán).
Cam no fue discreto, no buscó la forma de restaurar a su padre, sino que todo lo contrario aprovecho la oportunidad para avergonzarlo con sus hermanos.
El texto no nos lo dice, pero podemos ver que así como hay pecados en el lado de los padres, los hijos también comenten pecados, tienen desaciertos, pueden llegar a juzgar y a actuar de forma precipitada, tal como lo hizo Cam con Nóe.
En lugar de buscar un remedio para la situación, vio a su padre en medio de la tienda en un estado inconveniente (desnudo y lo que implicaba), y fue a contarlo a sus hermanos afuera de la tienda.
¿Que estaba haciendo Cam en la tienda de Noé?
No lo sabemos, pero por lo que el texto nos deja ver, podemos intuir que Cam se burlo de su padre ante su desgracia y se lo dijo a sus hermanos para hacerlo quedar mal.
Ya vieron, y eso que dice que camino con Dios, no que muy integro mi papa, velo como esta el “viejo”.
La Biblia no llama en ningún momento a burlarse del pecado de otros y mucho menos a deshonrar a los padres por sus faltas.
Efesios 6:1–3 TLA
1 Hijos, obedezcan a sus padres. Ustedes son de Cristo, y eso es lo que les corresponde hacer. 2 El primer mandamiento que va acompañado de una promesa es el siguiente: «Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. 3 Así les irá bien, y podrán vivir muchos años en la tierra.»
Si tu eres un hijo, y eres cristiano, tu deber y mi deber es honrar, respetar, obedecer el consejo, la instrucción, escuchar la advertencia de Dios por medio de nuestros padres, y cuidar de ellos.
Nuestro trabajo no es estar exponiendo sus vidas publicamente y contando acerca de sus fallas y sus pecados.
El Deber de todo hijo cristiano es cuidar y guardar la vida de su padre o madre con amor respeto y reverencia.
Eso fue lo que hicieron Sem y Jafet = Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros estaban vueltos, no vieron la desnudez de su padre.
¿Estaban ellos encubriendo el pecado de su padre?
No, pero estaban protegiendo su integridad delante del resto de la familia.
Debemos usar una manto de amor para sanar las relaciones.
1 Pedro 4:8 NVI
8 Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados.
El deber de todo hijo cristiano es proteger y defender la integridad de sus padres. Esto no significa apapacharles su pecado, sino significa, sin son mayores de edad, si son Cristianos hablar con ellos con respeto, a la luz de las Escrituras e invitarlos a arrepentirse y dejar ese pecado, llevarlos al arrendamiento a Dios en un ánimo de reconciliación no de condenación.
Además de él hay otro manto de reverencia para cubrir las faltas de los padres.

III. LAS ACCIONES TIENEN CONSECUENCIA EN LAS RELACIONES.

Génesis 9:24–27 NBLA
24 Cuando Noé despertó de su embriaguez, y supo lo que su hijo menor le había hecho, 25 dijo: «Maldito sea Canaán; Siervo de siervos Será para sus hermanos». 26 Dijo también: «Bendito sea el Señor, El Dios de Sem; Y sea Canaán su siervo. 27 »Engrandezca Dios a Jafet, Y habite en las tiendas de Sem; Y sea Canaán su siervo».
Algún día iba a despertar Noé y los efectos del Alcohol se le iban a pasar. Cuando volvió en si y se entero de lo que había pasado y lo que su hijo había hecho una rabia, una decepción y un enojo se llenaron en el.
En la antiguedad, la bendición de un padre sobre sus hijos era de suma importancia, era una aprobación para la siguiente generación.
Que importancia tienen nuestras palabras sobre la vida de nuestros hijos, y cuantos hijos han quedado marcados por las palabra proferidas por un padre o una madre ofendida y airada.
Noé profirió una maldición sobre su nieto Cananán.
¿Porque no hablo contra Cam que fue quien lo vio y porque contra su hijo Cananán?

Los comentaristas han sugerido varias explicaciones de por qué la maldición se dirigió al nieto de Noé.

Independientemente de cual sea la interpretación de esta maldición; la enseñanza práctica que podemos tener nosotros es que aún en medio del enojo, debemos aprender controlarnos a la hora de reprender a nuestros hijos.
Si el ES habita en nosotros, hemos sido dotados de dominio propio y ese debe ser ejercido aún en medio de la reprensión y la disciplina a nuestros hijos.
Nuestras palabras son tan poderosas en las vidas de nuestros hijos que pueden dejar huellas marcadas que perduran al paso del tiempo.
Usemos nuestras palabras para bendecir y no para maldecirlos, para edificar y no para destruir.
El enojo de Noé a causa de la afrenta que su hijo le hizo, tuvo un impacto directo en su descendencia y de la misma forma tiene impacto en aquellos que obraron diferente.
En la parábola del Hijo pródigo Jesus nos enseño la respuesta de un padre aún en medio de la deshonra. Pues perdono al hijo, lo recibió en casa, y le dio un vestido y un calzado nuevo. El Hijo que estaba con el, también era tratado de la misma forma, lo que nos dice que Dios no hace acepción de personas, y nos enseña como padres a no hacer acepción en el trato, el perdón y el cuidado de nuestros hijos.

Conclusión.

I. La Relación entre Padres e Hijos es una bendición de Dios, por lo tanto debemos cultivarla, fomentarla y edificarla a la luz de la Instrucción de Dios en la Palabra.
II. Las relaciones Padres-e Hijos nos son perfectas, ambos lados podemos tener fallas, pero un manto de amor de Dios y reverencia debe prevalecer en medio de ellas.
III. Las fallas en las relaciones tienen consecuencias, pero debemos ser sabios y manejaras no de la forma que a nuestro estado de ánimo nos venga, sino por medio de los principios de Dios.
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