Reunión de Jóvenes Mayores
El tema del Éxito en la vida se ve en la Palabra de Dios, y haremos bien en entenderlo en el contexto correcto que Dios da.
I. Agradar a Dios
esto fue sin duda alguna lo más radical que alguna vez se les había enseñado. Si los fariseos meticulosamente religiosos y morales no podían entrar al cielo, ¿quién podría hacerlo?
Pero la justicia que los escribas y fariseos enseñaban y practicaban difería de la justicia de Dios en varias maneras importantes: Era externa, parcial, redefinida y egocéntrica.
Dios exigió muchísimo más de lo que demandaban los superiores de Pablo en cuanto a la conducta. Exigió nada menos que la perfección interna, así como externa: amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo. Pablo había sido incapaz de satisfacer esa norma. En realidad, había errado muy lejos del blanco. Además, en el entretanto la ley no había suavizado sus demandas, ni sus amenazas de castigo, ni tampoco las flagelaciones que realmente inflingía. Ella no le había dado a Pablo la paz con Dios que tan ardientemente deseaba. Más bien le había flagelado severamente hasta que, por la maravillosa gracia de Dios, había encontrado a Cristo (¡debido a que Cristo lo había buscado y hallado a él primero!) y la paz en él. De esta forma, había muerto a la ley a través de la ley. Por medio de la ley había descubierto cuán gran pecador era, y cuán incapaz en sí mismo para sacarse de esa situación desesperada y ruinosa (cf. Ro. 3:20; 7:7). Así la ley había sido su ayo para llevarlo a Cristo (Gá. 3:24). Y cuando Pablo había sido vivificado por Cristo, entonces la ley, considerada como si pudiera en y por sí misma ser un medio de salvación y como un patrón cruel que ordena tareas imposibles de poder cumplir y que establece reglas y prescripciones interminables en sus ramificaciones, lo había dejado helado, como un cuerpo muerto, sin reacciones, sin ninguna respuesta. ¡La respuesta había sido dada por Cristo! ¡La satisfacción ha sido dada por él!
Ahora bien, el propósito sabio de Dios se estaba cumpliendo en todo esto. ¿Cuál propósito? Pablo responde: a fin de poder vivir para Dios
1075 Dios, justicia de
La justicia moral de Dios se revela en sus leyes y se expresa en sus actos judiciales. Los mandamientos y juicios de Dios cumplen con los estándares perfectos de la justicia, y su reparto de castigos y recompensas también es perfectamente justo. La justicia de Dios es imparcial. Dios recibe especial alabanza por reivindicar al penitente y los necesitados que no tienen defensores humanos. En última instancia, todos los tratos de Dios serán vistos como justos y equitativos.
La justicia de Dios exhibe su rectitud
Es conforme a su ley moral
8265 piedad
Reverencia por o devoción a Dios, produciendo una conciencia práctica de Dios en todos los aspectos de la vida.
Ejemplos de piedad en el AT
