EL DESPERTAR DE LAS NACIONES: ¡SEÑOR, AVIVA TU OBRA!
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2 Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.
INTRODUCCIÓN.
INTRODUCCIÓN.
Habacuc dice que ha oído de la fama de Jehovah. Es decir, conoce la historia de sus proezas en el pasado; y la reacción del profeta al contemplar esos relatos acerca del poder de Dios es sorpresa, de reverencia y de esperanza. Es esta esperanza la que lleva al profeta Habacuc a clamar al Señor: ¡aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer!; en la ira, ¡acuérdate de la misericordia!
A esta generación de creyentes nos ha tocado vivir en tiempos de frialdad espiritual, donde la sociedad y la Iglesia necesitan un despertar genuino. Muchos creyentes han caído en la apatía, y las naciones se alejan cada vez más de Dios. Sin embargo, a lo largo de la historia, Dios ha traído avivamientos cuando su pueblo clama con fervor. El avivamiento es una obra soberana de Dios que renueva la pasión por su presencia, su palabra y su misión. En la historia de la Iglesia, cada avivamiento ha comenzado con un clamor ferviente del pueblo de Dios.
La Biblia nos muestra que el despertar espiritual es posible cuando la Iglesia realiza tres acciones:
Arrepentimiento
Búsqueda intensa de Dios y
Disposición para obedecer su voluntad.
PROPOSICIÓN
PROPOSICIÓN
Habacuc desea que Dios manifieste su poder nuevamente, como lo ha hecho en el pasado (¡aviva tu obra!) en medio de los tiempos difíciles por los cuales esté pasando tu pueblo. No es un clamor por algo nuevo, sino por el fuego de Dios que una vez ardió y necesita ser encendido nuevamente. Señor, en tu ira, ten compasión
ORACIÓN TRANSICIONAL
ORACIÓN TRANSICIONAL
¿Cómo podemos experimentar un verdadero avivamiento en nuestras vidas, en nuestras iglesias y en las naciones?
I. RECONOCIENDO LA NECESIDAD DEL AVIVAMIENTO
I. RECONOCIENDO LA NECESIDAD DEL AVIVAMIENTO
14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
La Iglesia y las naciones necesitan un despertar espiritual debido a que…
La tibieza espiritual, la frialdad y la complacencia del pecado ha invadido a muchos creyentes.
La maldad, la injusticia y la inmoralidad en la sociedad ha aumentado
La Iglesia pierde el temor a Dios, por eso que necesita un avivamiento, para recuperar su pasión por Él
18 «No tienen temor de Dios en absoluto».
Recuerda que La iglesia de Laodicea era rica y autosuficiente, pero también era tibia, por lo que Jesús la llamó al arrepentimiento. Nosotros también debemos reconocer nuestra necesidad de un despertar espiritual y clamar por la intervención de Dios.
II. LAS CARACTERÍSTICAS DE UN VERDADERO AVIVAMIENTO
II. LAS CARACTERÍSTICAS DE UN VERDADERO AVIVAMIENTO
Un verdadero avivamiento se distingue por:
Arrepentimiento genuino
12 Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.
19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
No hay avivamiento sin corazones quebrantados por el pecado. Dios llama a su pueblo a volverse a Él con sinceridad. En Nínive, todo el pueblo se humilló y Dios trajo un AVIVAMIENTO de salvación (Jon. 3:5-10).
No basta con una emoción pasajera; se necesita una entrega completa. Renueva tu altar personal de oración, y preséntate con un corazón contrito y arrepentido para Dios.
10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. 11 No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. 12 Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
2️. Pasión por la oración.
14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Todo avivamiento comienza con un pueblo que busca a Dios en oración. La intercesión mueve el cielo y transforma la tierra.
En Hechos 1:14 nos dice que los discípulos perseveraban en oración antes de Pentecostés. Hermanos, no podemos provocar un avivamiento sin la llenura del Espíritu. Pidamos a Dios el bautismo del Espíritu Santo en nuestra vida y clamemos por un derramamiento fresco de la presencia de Dios sobre la Iglesia y las naciones.
28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.
3️. Hambre por la Palabra de Dios.
1 y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, ... el sacerdote Esdras...leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.
Cuando Dios aviva su obra, la Escritura se convierte en el centro de ese avivamiento, y su pueblo anhela conocer y obedecer su Palabra.
Durante la Reforma Protestante, la Biblia se tradujo y llegó al pueblo.
4️. Transformación de la sociedad
Un avivamiento no solo cambia la iglesia, sino también la comunidad. Impacta la política, la educación, la economía y la cultura.
El avivamiento de Gales en 1904 cerró bares y transformó la moral de la sociedad.
¿Estamos reflejando estas características en nuestra vida y comunidad? En Hechos 2 vemos que el Espíritu Santo descendió y produjo un avivamiento con señales, milagros y salvación en masa. Un avivamiento donde los creyentes tenían todas las cosas en común y no había necesitados entre el pueblo.
III. ¿DÓNDE INICIA EL AVIVAMIENTO?
III. ¿DÓNDE INICIA EL AVIVAMIENTO?
Quiero decirles mis amados hermanos que “el avivamiento no inicia en un templo con cuatro paredes, el avivamiento comienza con una persona” ¿Estamos dispuestos a ser instrumentos de avivamiento en nuestra generación?
Si queremos ver a Dios avivar su obra en este tiempo, debemos Ser avivados primero nosotros.
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Anécdota: El Círculo del Avivamiento
El evangelista británico Gypsy Smith solía contar cómo orar por un avivamiento de manera efectiva. Cuando alguien le preguntaba: "¿Cómo podemos experimentar un avivamiento?" Él respondía: "Ve a tu habitación, cierra la puerta, dibuja un círculo en el suelo, arrodíllate dentro de ese círculo y ora: ‘Señor, empieza el avivamiento dentro de este círculo’.”
El avivamiento no comienza afuera, en la sociedad o la iglesia, el avivamiento comienza en el corazón de cada creyente que se rinde completamente a Dios. ¿Estás dispuesto a ser la chispa que inicie el avivamiento en tu iglesia? Dios avivará su obra en la medida en que su pueblo esté dispuesto a ser avivado. "Dios no aviva iglesias, sino individuos. Y cuando esos individuos se encienden, la iglesia arde con ellos." – John Wesley
CONCLUSIÓN.
CONCLUSIÓN.
Amados hermanos, “Dios no envía avivamientos para llenar edificios; Dios envía avivamientos para transformar vidas”. Si sientes que la rutina ha apagado el fervor espiritual en tu hogar, organiza una noche de oración en familia. Dedica tiempo a compartir lo que Dios ha hecho en sus vidas y orar juntos por avivamientos personales y familiares. Esto ayudará no solo a reavivar la pasión por Cristo, sino que también fomentará una mayor unidad y amor entre los miembros.
Dios desea avivar su obra, pero busca corazones dispuestos. El avivamiento no es un evento, sino una transformación continua. ¿Estás listo para ser parte de este mover de Dios? “Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos” (Hab. 3:2). Si anhelas ser parte del avivamiento de Dios, ven y clama con un corazón rendido. ¡El tiempo de despertar es ahora!
Clamemos por un avivamiento personal porque ¡el avivamiento comienza contigo!. Que el Espíritu Santo encienda un fuego en nuestra generación. Que nuestras iglesias sean lámparas encendidas en medio de la oscuridad. ¡Que el Señor avive su obra en nosotros y en las naciones!
