Elías y los profetas de Baal
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· 1,464 viewsEl encuentro de los profetas de Baal con Elías es plan de Dios para manifestarse a su pueblo como el Dios verdadero.
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Elías y los profetas de Baal
Elías y los profetas de Baal
1º Reyes 18:19–24 (RVR60)
“19Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel. 20Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 21Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 22Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. 23Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. 24Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.”
Introducción
Introducción
El encuentro de Elías con Acab da como resultado la confrontación del profeta de Jehová contra los profetas de Baal.
Tanto Acab como Jezabel perseguían y daban muerte a los profetas del Señor, pero a Elías no podían hacerle daño, estaban de manos atadas . Lucas 10:19 “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”
Elías actuaba dentro del propósito de Dios, no era tonto ni imprudente como para confrontar a Acab sin que Dios se lo ordenara, y tampoco tan cobarde como para reusarse a confrontarlo cuan Dios se lo ordenó.
Dominaba sus emociones y opiniones y las sujetaba a la obediencia a Dios.
Elías pide al rey que congregue al pueblo en el monte Carmelo y convoque a los 450 profetas de Baal y los 400 profetas de Asera, los cuales son alimentados por Jezabel. Vemos que Jezabel tenía mucho dominio en el reino pues contaba con sus propios recursos.
Acab obedece y se lleva a cabo el encuentro, todo esto se hizo dentro del propósito y la voluntad de Dios.
De manera que la fe de Elías consistía en obedecer a Dios, este era su objetivo. Su fe se basaba en que Dios iba a obrar y no que tenía poder para hacer descender fuego del cielo.
Era una fe sujeta al propósito de Dios y no a sus deseos personales, esperando que Dios los conceda.
El llamado de Elías al pueblo
El llamado de Elías al pueblo
1º Reyes 18:21 “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.”
Dios estaba provocando este enfrentamiento con el propósito de manifestarse a su pueblo Israel como el Dios verdadero para que se volvieran a Él.
Los israelitas estaban indecisos entre Jehová y Baal, no tomaban una decisión radical.
De manera que antes de comenzar Elías se dirige al pueblo y los exhorta a tomar una decisión. “…¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él…”
Josué los había confrontado igual muchos años atrás:
Josué 24:15 “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”
La agitación del mundo hoy día nos arrastra a dividir nuestro corazón entre Dios y las demás cosas. Algunos hasta tienen a Dios de último en sus prioridades, solo es un amuleto al que le piden bendiciones.
Pero Dios es celoso y no comparte su gloria con nadie.
Hoy día debemos tomar una decisión, servir a Dios o a las riquezas: Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”
El clamor de los profetas de Baal
El clamor de los profetas de Baal
1º Reyes 18:26–28 “26Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. 27Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. 28Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.”
Los profetas de Baal aceptaron con gusto el reto, pues para ellos Baal era el dios supremo que gobernaba sobre todos los dioses.
Según ellos tenía el poder de hacer llover, poder sobre la tormenta, los rayos y relámpagos y sobre el fuego.
Hacer arder un holocausto clamando a Baal no era nuevo para ellos…
Sin embargo, evidencia arqueológica descubrió que usaban trucos como hacer arder fuego en un altar.
Dios no permitió que usaran trucos, no les funcionó.
Estuvieron clamando y entrando en trance desde la mañana al medio día.
Al medio día Elías se burla de ellos: “27…Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.”
Pero para los profetas de Baal estos no eran insultos pues en sus creencias un dios podía apartarse a meditar, ocuparse en un trabajo, viajar o dormir.
Según las cosmovisión de ellos los dioses actuaban como los humanos.
Pero para Elías el Dios verdadero no tiene ninguna necesidad, no se cansa porque Él omnipresente y todo poderoso, por eso su oído al clamor de los justos. Salmo 145:18 “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.”
Ante la incapacidad de Baal de hacer descender fuego del cielo, los profetas entran en un trance demoniaco que los lleva a herirse con hojas afiladas hasta desangrarse. A pesar de su clamor doloroso no sucede nada.
Los ídolos no tienen poder porque nada son: 1 Corintios 8:4 “Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.”
De manera que no tienen ningún poder, la supuestas manifestaciones son solamente trucos.
Pablo declara que los que sacrifican a los ídolos lo hacen a los demonios: 1 Corintios 10:19–20 “¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.”
En algunas ocaciones Dios permite que los demonios obren manifestaciones sobrenaturales: Mateo 24:24 “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.”
Por eso debemos buscar a Dios y no a las manifestaciones, cuando lo busquemos a Él, nos mostrará manifestaciones que estarán dentro de su propósito.
la oración de Elías
la oración de Elías
1º Reyes 18:30–38 “30Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 32edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 33Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 34Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, 35de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. 36Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. 38Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.”
Lo primero que hizo Elías fue restaurar el altar arruinado. Los adoradores de Baal lo habían destruido.
Lo edificó con doce piedras que representaban a los tribus de Israel. El reino estaba dividido y con este acto Elías declaraba el rechazo de Dios a la división, son doce tribus que forma la nación de Israel y no diez como era entonces.
Luego, hizo abrir una zanja profunda, hizo derramar agua sobre el sacrificio y sobre el altar tres veces de manera que se llenó la zanja de agua.
Acab buscaba agua por todo el reino y Dios proveyó agua en el monte Carmelo, tenía reservado un pozo para este propósito.
Dios ordenó a Elías derramar mucha agua para que no lo acusaran de usar trucos como los sacerdotes paganos.
Aunque Elías actuaba en obediencia al mandato de Dios, oró rogando su manifestación. Aún dentro del propósito de Dios no debemos dejar de orar.
Al momento descendió fuego del cielo, no fue fuego saliendo del altar o un rayo como esperaban los profetas falsos.
Consumió el holocausto, la leña, las piedras, el polvo y consumió el agua.
Con esta manifestación no había duda de que fue Dios obrando este milagro.
Ya había sucedido esto:
Cuando se inauguró el tabernáculo de Moisés: Levítico 9:24 “Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.”
Cuando David intercede por Jerusalén: 1º Crónicas 21:26 “Y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto.”
Cuando Salomón inaugura el templo: 2º Crónicas 7:1 “Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa.”
De manera que el fuego ha simbolizado la gloria de Jehová, esta era una manifestación de la misericordia de Dios para su pueblo que le estaba diciendo que a pesar de su pecado su gloria aun estaba con ellos.
Ante este acontecimiento el pueblo se postró: 1º Reyes 18:39 “Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!”
Aunque el pueblo en ese instante declararon que Jehová es Dios, veremos que fue por miedo y emoción, pues volvieron a sus pecados.
Pero Elías aprovechó esta emoción para cumplir la ley de Dios: Deuteronomio 17:2–5 “2Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, 3que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; 4y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; 5entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán.”
Elías no mandó a matar a los profetas de Baal como un acto de venganza sino de juicio de Dios, aunque a él no le correspondía debió hacerlo porque los encargados de hacerlo se había desviado de la verdad.
Conclusión
Conclusión
Este milagro demuestra la misericordia de Dios a su pueblo, ellos lo habían abandonado por seguir a Baal, Dios podría haberlos consumido como consumió el holocausto, pero en lugar de eso les ofrece una oportunidad.
El Dios que sufrió la ofensa se humilla en tomar la iniciativa de buscar una reconciliación con el ofensor.
Aunque fue un milagro extraordinario fue también un corrección muy dolorosa, pues costó la vida de 450 hombres, posiblemente entre ellos había israelitas pero también extranjeros.
Este acto aplacó la ira de Dios sobre su pueblo porque inmediatamente después Dios hizo descender la lluvia sobre Israel.
Dios debe manifestar su gloria y poder sobre un pueblo necio, si el pueblo hubiera andado en los caminos de Dios no era necesario hacer descender fuego del cielo.
Los judíos rebeldes pedían señal pero El Señor no se las dio: Mateo 16:4 “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.”
Pero los que creen en Dios no esperan señales para creer, solamente creen: Juan 20:29 “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.”
