EL DESAFÍO DE UNO MISMO (JUECES 16)
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Ya nos encontramos en nuestro último mensaje acerca de la vida de Sansón y tal y como algunos os habréis podido dar cuenta hemos tenido que saltarnos el capítulo anterior para poder finalizar con la vida de Sansón.
No obstante, os resumo lo más importante del capítulo anterior, Sansón ya vimos que fue engañado por su suegro ya que entregó a su esposa a su mejor amigo, por lo que su suegro le propuso que se casara con su otra hija, a lo que Sansón se enfureció tanto que decidió quemar el campo de trigo de los filisteos atando a dos zorras una antorcha por su cola y haciéndolas correr por los campos de trigo.
Cuando los filisteos se enteraron que ese incendio había sido provocado por Sansón, los filisteos se vengaron de Sansón prendiendo a su mujer y al padre de la mujer. Tal y como se veía venir, este iba a ser el comienzo de un ciclo de venganzas que irá en aumento, ahora será Sansón quién querrá vengarse por ese acto y decide hacer una matanza a los filisteos, cuando termino la labor se retiró al territorio de Judá, pero los habitantes de Judá acabaron entregando a su libertador en manos de los filisteos para que los no fueran todavía más incordiados por los filisteos. Los habitantes de Judá entregan a Sansón atado con unas cuerdas, pero cuando los filisteos lo iban a capturar, Dios desciende sobre Sansón y termina matando a 1000 filisteos con una quijada de asno. Después de ese incidente, parece ser que Sansón se da cuenta que ha sido llamado a librar a los israelitas de la dura servidumbre de los filisteos y termina el capítulo anterior informándonos que Sansón juzgó durante 20. Y ahora en ese contexto es que nos encontramos con los últimos acontecimientos de Sansón, con ese vigésimo año de liderazgo, en el capítulo 16 veremos la caída de este hombre tan poderoso que fue capaz de derrotar a más de 1000 filisteos en vida.
Pero ya os adelanto, como dijo tiempo atrás Ambrosio que Sansón a pesar de ser tan fuerte y valiente al estrangular a un león, no fue capaz de estrangular a su propio amor. Fue capaz de romper las ataduras de sus enemigos, pero no los lazos de su propio lujuria. Quemó las cosechas de otros, y perdió el fruto de su propia virtud cuando se incendió con la llama de una sola mujer.
Sin embargo, allí donde más brilla los fracasos de Sansón mayor brilla la grandeza de Dios, ya vimos en el mensaje anterior como la gracia de Dios se destacó por encima de la infidelidad de Dios, pues en este capítulo se ve todavía más claro el contraste porque allí donde Sansón/Israel dan mayores pruebas de querer hacer su propia voluntad, va a ser donde en virtud de su contraste, la obra de la gracia brille con mayor esplendor.
Sansón supone una advertencia terrible para cada uno de nosotros, un hombre con enormes posibilidades que nunca llegó a comprender del todo que el llamamiento del Espíritu Santo a una vida en santa disciplina es más importante incluso que los dones del Espíritu.
SANSÓN EN GAZA (VV.1-3)
SANSÓN EN GAZA (VV.1-3)
Esta historia parece ser como un dejavu del capítulo 14, volvemos que empieza otra vez Sansón descendiendo a Gaza y siendo esclavo de sus ojos, en esta ocasión viendo a una prostituta.
Sin embargo, no podemos negar que todos nosotros tenemos un poco de ese Sansón en nuestros corazones que a pesar de que Dios nos haya recatado, nosotros somos tan tercos que volvemos una y otra vez a descender allí donde el Señor nos ha sacado, volvemos a recurrir en aquellos pecados de los cuales el Señor nos ha hecho libre. Recuerda la historia de Pedro, él era un pecador que fue llamado por el Señor, pero cuando negó a Cristo y vio que su maestro estaba muerto ¿Dónde es que lo vemos después de eso? Volviendo con sus actividades anteriores de que conociera a Cristo, lo vemos en el mar pescando y echando las redes.
En la historia vemos que los filisteos se enteraron que Sansón estaba en la ciudad por lo que decidieron cerrar las puertas de la ciudad para poder capturarle, pero en el momento menos pensado Sansón se acercó a las puertas de la ciudad, las arrancó y se llevó las puertas 60 km de distancia.
Sansón pensaba que podía descender a Gaza tantas veces como quisiera, pero en este mismo capítulo veremos otra mujer pero con intenciones mucho más peligrosas, pero no solo veremos eso, sino que en esa ocasión será alguien (Sansón) y no algo (unas puertas) quien va a ser arrancado de su lugar, habrá una segunda visita a Gaza, pero en esa ocasión sin retorno.
SANSÓN Y DALILA (VV.4-20)
SANSÓN Y DALILA (VV.4-20)
Después de ese acontecimiento viene la historia más famosa de Sansón, su relación con Dalila. En esa escena que analizaremos a continuación veremos como Sansón tipifica al cristiano, mientras que Dalila representa a la tentación. Cuando el hombre busca la tentación, cae en el pecado y lleva consecuencias.
Hay un refrán español que dice que el gato escaldado del agua fría huye, sin embargo, Sansón que tiene una fuerza sobrehumana, no llega en esto a la sabiduría del gato. Parece que Salomón se refería especialmente a esta historia de Sansón, cuando en su advertencia contra la impureza nos ofrece este relato sobre una prostituta (Proverbios 7:26 “porque a muchos ha hecho caer heridos, y aun los más fuertes han sido muertos por ella.” )
Sansón toma la decisión de enamorarse y entablar una relación con Dalila. Dalila significa tanto noche como destructora, es muy interesante porque si es noche justamente es todo lo contrario a Sansón que significa pequeño sol y si es destructora justamente eso fue lo que significó para Sansón, fue la destrucción de Sansón.
Sansón ya había saboreado la traición de su esposa anteriormente, y ahora volverá a experimentar la traición de la persona que más amaba, pero en esta ocasión no iba a ser revelado los enigmas planteados por él, sino que iba a ser revelado el enigma de su fuerza a sus enemigos, y ¿Cómo será traicionado Sansón? De la misma forma que lo fue Cristo, por dinero. Se acercaron los príncipes y le ofrecieron dinero a Dalila, al igual que los principales sacerdotes se acercaron a Judas ofreciéndole 30 monedas de plata para traicionar a su maestro.
Desde ese momento tanto Sansón como Dalila comienza a jugar entre ellos a ver quién será el primero en perder. Sansón va a estar jugando diciéndole diferentes lugares donde se encontraba su fuerza, pero Dalila le va a presionar cada día como nos dice el versículo 16 para que Sansón cediera y acabara diciendo dónde se encontraba su fuerza. Hasta en 3 ocasiones Sansón le estuvo tomando el pelo a su mujer engañándola acerca de dónde residía el poder de su fuerza.
Sin embargo, observad que interesante lo que tenemos en el versículo 12. Mientras Sansón estaba coqueteando y jugando con Dalila, sus enemigos estaban escondidos en su habitación. Mientras coqueteamos o jugamos con el pecado, mientras estamos jugando con Dalila, nuestros enemigos entran hasta lo más profundo de nuestras vidas que son nuestros corazones. Cuando nosotros nos desviamos de la misión de Dios y empezamos a jugar con las Dalilas, empezamos a jugar con el pecado, lo que pensamos que es un juego lo que está sucediendo es que nuestros enemigos están entrando en lo más profundo de nuestra vida para cuando llegue el momento devastarla completamente.
Después de tanto jugar, parece ser que Dalila se está ya cansando de ser engañada tantas veces y sabe que si quiere conseguir el secreto ha de ser constante todos los días y eso es lo que hizo, tal y como vemos en el versículo 16. Mirad que interesante que Sansón en ningún momento se debilitó con las cuerdas que le ponían ni en sus manos ni en sus pelos, pero sí con el fastidio que le produjo la insistencia de Dalila.
Sansón ya tendría que estar familiarizado con esa escena, ya le había sucedido algo muy parecido con la mujer de Timnat. Sansón debía de estar prevenido de aquella experiencia, pero con las mujeres era tan tonto como Israel con los ídolos. Llegados a este punto es difícil determinar qué era más grande si su fuerza o su necedad. El hombre invencible en batallas sentía que iba a morir por la presión de su novia. Tenemos que tener mucho cuidado con esas tentaciones sobre todo de índole sexual. Grandes hombres de Dios que nunca perdieron una batalla como era el caso de Sansón o David acabaron saboreando la derrota cayendo en la trampa del diablo usando a mujeres para ello, lo que no pudieron hacer los ejércitos con David, lo pudo hacer una mujer.
En el versículo 18 se ve como se culmina el plan elaborado entre los príncipes y Dalila y podríamos pensar que que mala y traicionera era Dalila, pero leer este texto de esa forma es no darse cuenta quiénes somos nosotros en esta historia ya que nosotros en bastantes ocasiones nos comportamos como Dalila, por la centésima parte de lo que aquí entregó Dalila a Sansón, nosotros entregamos y vendemos a aquellos a los que fingimos nuestros respetos, por mucho menos hablamos a las espaldas de personas que delante de nuestros ojos le damos el para bien, aquí muchos de nosotros que alabamos y adoramos a Dios por mucho menos acabamos traicionando y vendiendo a Dios entre nuestros amigos, entre nuestros vecinos, entre nuestros familiares, entre nuestros compañeros de trabajo.
Pero ¿Cómo es posible que Sansón sea tan tonto? Porque ya lo dice la Biblia en Oseas 4:11 “»Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.” la fornicación nubla la mente de las personas. Sansón estaba tan falto de juicio que lo que se dispone ha hacer es dormir en las rodillas de Dalila, en las rodillas de sus enemigos. Y ¿sabéis una cosa? Cuando nosotros dormimos, nuestros enemigos espirituales no duermen. Mientras Sansón dormía, sus adversarios estaban despiertos para darle caza.
Después de eso, acontece el suceso más terrible de la historia de Sansón y es que Dios se había apartado de Sansón sin que él lo supiera. Que triste es pensar que Dios está contigo cuando hace mucho tiempo has sido tú quien te has distanciado de Dios. Algunos piensan que Dios está a su lado, pero no son consciente que andan muy lejos de Dios a causa de su pecado, si quieren volver a tener a Dios cerca deberán de confesar su pecado y entablar las paces con Dios tal y como hará más tarde Sansón.
LA MUERTE DE SANSÓN (VV.21-31)
LA MUERTE DE SANSÓN (VV.21-31)
Ahora sí que Sansón había sido capturado por manos de los filisteos. Los filisteos cuando lo capturaron lo que hicieron fue cegarlo sacándole los ojos, encadenándole y poniéndolo en la cárcel moliendo grano. No es de extrañar que Sansón se quedara sin ojos, ahora sin sus ojos ya no podría seguir viando a las damas que tanto le atraían tal y como hemos visto. Sansón se dejó guiar por sus ojos y al final se acabó quedando sin ojos.
Y menuda ironía tan grande tenemos en esta parte de la historia. El que había convertido en unos tontos a los filisteos derrotándolos en Lehi, andaba ahora como uno de ellos. El que había llevado las puertas de Gaza estaba ahora encerrado en una prisión, quien había incendiado el grano de los filisteos estaba ahora haciendo harina para que ellos comiesen pan. Y todo porque Sansón se atrevió a dormir en el regazo de Dalila después de haberle contado su gran secreto. Si dormimos en el regazo de nuestras concupiscencias, ciertamente nos despertaremos en manos de los filisteos.
Sin embargo, en ese momento de la historia en el versículo 21 podríamos cerrar la Biblia y decir hasta aquí las hazañas de Sansón. Sin embargo, hay algo muy importante que los filisteos no comprendían y es que la obra de Dios iba a ir mucho más lejos que Sansón, Dios es mucho más grande que Sansón, Dios es mucho más fuerte que Sansón y ahí donde no pudo llegar Sansón es que llega nuestro verdadero y gran libertado que es Cristo.
Los filisteos ciertamente nada sabían del Dios que obra lo inesperado como hizo Aod, cuya fuerza se perfecciona en la debilidad como vemos en Gedeón y que nunca quebranta la palabra dada como en el caso de Jefté. Ese Dios había dicho 20 años atrás que Sansón sería nazareo «hasta el día de su muerte» porque así lo ha prometido también Dios en notros en Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” El abandono aparente que permite la captura de su siervo iba a ser tan sólo temporal. La promesa iba a mantenerse, por mucho que Sansón la despreciara. Una vez más vemos la gracia triunfar sobre el pecado y sobre Dagón, porque aquel quien realmente no conoce lo que es una derrota en nuestro Dios, el no cedió ante los deseos de los ojos, el no se dejó guiar por la vanagloria de la vida, el no cedió ante la tentación ni abandonó la prueba, Él es nuestro verdadero Sansón que no solo comenzó nuestra liberación, sino que la culminó, Él no deja las cosas a medias, Él es tanto el autor como el consumador de nuestra fe según Hebreos 12:2.
Esta parte final de la vida de Sansón es desgarradora porque te das cuenta de lo que podía haber sido y en lo que al final fue por acabar descuidando la consagración, de tener que ser un nazareo para Dios se acabó convirtiendo según el versículo 25 en un juguete de los filisteos en un juguete en las manos de Satanás. No deja de estar llena de ironías esta parte, al inicio de la historia de Sansón en él quien hace una fiesta, pero al final, cuando está próximo a morir quién está de fiesta por la derrota de su enemigo no es Sansón, sino los filisteos.
No obstante, no vayamos tan rápido, los filisteos están muy contentos y muy alegros porque se piensan que han vencido no solo a Sansón, sino también a su Dios. Esta historia nos enseña que nunca deberíamos de desear la alegría de los malvados, sino deduzcamos de este ejemplo que su victoria es corta y su alegría momentánea, solo Cristo es quién pode darte un gozo eterno, las fiestas del mundo son pasajeras y acaban mal, no así las fiestas divinas que nunca tienen fin y es un gozo eterno. Eso mismo fue lo que le pasó al Salmista que al ver lo bien que vivía los malvados y lo mal que el lo estaba pasando llegó a deducir por un instante que no merecía la vida de piedad que estaba llevando, pero esa duda se disipó cuando pudo comprender el final de ellos según leemos el Salmo 73:17 “hasta que, entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos.”
Al sentir esa impotencia Sansón decidió entregar su vida en sacrificio para la obra de Dios, aquí tenemos un claro ejemplo de lo que es morir por Cristo pero no saber vivir para Cristo, a veces preguntamos a las personas ¿Estarías dispuesta a morir por Cristo?, pero en ocasión la pregunta correcta no es si estarías dispuesto a morir por Cristo, sino ¿Estás dispuesto a vivir para Cristo? Sansón es un claro ejemplo de alguien que te diría sí a la primera pregunta y un no a la segunda, y puede que aquí allá alguna persona así que esté dispuesta a morir por Cristo, pero no es capaz de vivir para Cristo. Si ese es tu caso Dios te llama a que te arrepientes y cambies. Sansón se dio cuenta que no había vivido como debería y al menos prefirió morir para la causa de Dios. Aunque rapado, sin ojos y siendo un títere en manos de los filisteos en el versículo 28 cuando vemos al Sansón más fuerte de toda la historia, porque en realidad la fuerza de Sansón no estaba en su pelo, sino que estaba en Dios.
Sansón oró dirigiéndose a Dios y le pidió que se acordara de él. Ese pensamiento nos adelanta al mil años hacia adelante a la escena donde oímos la voz de otro malhechor que se volvió a Jesús y le dijo que se acordara de él en Lucas 23:42 “Y dijo a Jesús: —Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.” Este fue el momento de arrepentimiento de Sansón, al entregarse plenamente a la gracia de Dios, a esa misma gracia que durante su vida había despreciado. Hasta incluso en este momento podemos ver un contraste entre Sansón y Jesús aunque ambos murieron orando y con los brazos abiertos, Sansón murió orando por venganza, pero nuestro bendito salvador murió orando por perdón, porque el corazón de Sansón no es por asomo ni al corazón de Cristo, que el Señor nos permita tener cada día más su corazón y menos el de Sansón.
Pero, los paralelismos no terminan aquí, sino que en el versículo 30 nos vuelven a dar un detalle acerca de Sansón que nos apunta claramente a la obra de Cristo y es a pesar de haber matado Sansón en su vida más de 1030 filisteos, en el momento de su muerte acabó derrotando a más enemigos, lo mismo sucedió con Cristo, aunque en su ministerio terrenal liberó a muchas personas triunfando sobre las esferas satánicas, si mayor triunfo lo encontramos en su muerte como diría Colosenses 2:15 “Y despojó a los principados y a las autoridades y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
La historia termina diciéndonos que cogieron a Sansón y lo enterraron entre Zora y Estaol. Ahí donde empezó la historia en Zora es donde termina. La historia que comenzó en Zora con tanta esperanza terminó en el mismo lugar, pero con desilusión. Hijo de una mujer estéril, anunciadp por el ángel de Dios, apartado como nazareo en el vientre de su madre, llamado a su misión antes de su concepción, impulsado por el Espíritu Santo, Sansón prometió mucho, pero al final no llegó a ser ese libertador esperado. Porque el único libertador que no defrauda es Cristo, que el Señor nos ayude a poner toda nuestra confianza en Él para que nos haga verdaderamente libres como nos enseña Juan 8:36 “Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.” para que a diferencia de Sansón podamos servir a Dios sin ningún tipo de ataduras.
Por último, dejadme terminar esta serie con algo que a mi y a muchos teólogos se sorprender y no pueden comprender y es que Sansón ya no vuelve a aparecer en nuestras Biblias hasta que llegamos a Hebreos 11:32 donde el autor bíblico incluye a Sansón en la lista de grandes héroes de la fe ¿Cómo este hombre que se comportó de esa manera puede estar en una lista con hombres tan sublimes como Abel, Enoc, Noé, Abraham, Jacob, José, Moisés, Rahab, Gedeón, Barac, Jefté, David y Samuel? Pues, aunque mucho se ha debatido al respecto, la enseñanza que yo saco a mi vida de eso es lo siguiente, de la misma manera mi nombre está en una lista en la cual no debería de aparecer que es en el libro de la vida, pero si la fe de Sansón le hizo estar en esa lista sin merecerlo, cada uno de nosotros por la fe puesta en el Hijo de Dios es que estamos en una lista que ninguno de nosotros mereceríamos estar. Gloria sea a Dios que cuando termine aquí nuestra vida todavía nos quedará disfrutar una eternidad con Él.
