La Santidad en toda nuestra manera de vivir, 1 Pedro 1:15-16
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1.0 Título
1.0 Título
La Santidad en toda nuestra manera de vivir
2.0 Texto del Sermón
2.0 Texto del Sermón
1 Pedro 1:15–16 “sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
3.0 Acerca del Texto
3.0 Acerca del Texto
La primera epístola de Pedro está dirigida a los creyentes dispersos en varias regiones, alentándolos a vivir en
santidad y a permanecer firmes en medio de la prueba.
Pedro enfatiza que la santidad no es opcional, sino un mandato divino basado en la naturaleza misma de Dios.
La expresión "sed santos, porque yo soy santo" es una referencia directa a
Levítico 11:44–45 “Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra. Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.”
estableciendo una continuidad de la voluntad de Dios para su pueblo desde el Antiguo y hasta el Nuevo Testamento.
4.0 Propósito del Sermón
4.0 Propósito del Sermón
Enseñar a la congregación que la santidad es un llamado divino y un estilo de vida que refleja el carácter de
Dios en todas las áreas de nuestra existencia.
5.0 Declaración del Discurso
5.0 Declaración del Discurso
Somos llamados a ser santos en toda nuestra manera de vivir, porque Dios es santo.
6.0 Objetivo del Sermón
6.0 Objetivo del Sermón
Que cada creyente comprenda el significado de la santidad, sus características y cómo aplicarla en la vida
diaria, basándose en el modelo divino.
7.0 Introducción
7.0 Introducción
Hoy en día, la palabra "santidad" parece un concepto distante o reservado solo para algunos.
En una sociedad que aplaude el relativismo y la complacencia, hablar de santidad puede sonar anticuado.
Sin embargo, Dios no ha cambiado su estándar.
La santidad sigue siendo su mandato para nosotros, no como una carga, sino como una invitación a vivir en plenitud y comunión con Él.
Dios nos llama a reflejar su carácter en cada aspecto de nuestra vida.
No se trata solo de lo que hacemos en la iglesia, sino de cómo nos conducimos en el hogar, en el trabajo en la escuela y en la sociedad.
La santidad no es un estado inalcanzable, sino un camino de transformación diaria en el cual Dios nos guía.
8.0 Desarrollo del Sermón
8.0 Desarrollo del Sermón
8.1 ¿Qué significa la santidad?
8.1 ¿Qué significa la santidad?
La palabra "santo" proviene del hebreo קָדוֹשׁ (Kadosh), que significa "apartado para Dios".
No solo implica moralidad o pureza, sino un estado de separación para el servicio divino.
La santidad comienza con una transformación interna, que se manifiesta en nuestras acciones y decisiones diarias.
Hebreos 12:12–14 “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
Efesios 4:22–24 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,y renovaos en el espíritu de vuestra mente,y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”
En comentarios Bíblicos antiguos encontramos un comentario con respecto a la santidad:
"Así como Dios es santo, también el pueblo de Dios debe esforzarse por serlo en todas sus acciones. Santidad no es solo abstenerse del pecado, sino santificar lo cotidiano, transformando lo común en sagrado."
8.2 ¿Qué características tiene la santidad de Dios?
8.2 ¿Qué características tiene la santidad de Dios?
La santidad de Dios es absoluta y sin defecto.
Él es separado del pecado y no puede ser contaminado.
Su santidad no solo se ve en su pureza, sino también en su justicia, amor y fidelidad.
Éxodo 15:11 “¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?”
Isaías 6:1–3 “En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.”
Apocalipsis 4:6–8 “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.”
8.3 ¿Cómo es la santidad que Dios quiere de nosotros?
8.3 ¿Cómo es la santidad que Dios quiere de nosotros?
Dios nos llama a una santidad práctica, que transforme nuestra manera de pensar, hablar y actuar.
La santidad no es solo evitar el pecado, sino consagrarnos en cada aspecto de nuestra vida a Dios.
Romanos 12:1–2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
1 Tesalonicenses 4:7 “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”
2 Corintios 7:1 “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”
"El hombre debe caminar en santidad, no solo en lo que es grande, sino en lo que es pequeño. La santidad
no es solo para los ángeles, sino para quienes santifican sus actos diarios."
9.0 Conclusión
9.0 Conclusión
La santidad no es una opción para el creyente, sino un mandato basado en la naturaleza de Dios.
Como seguidores de Cristo, debemos reflejar su santidad en todas nuestras acciones.
Dios nos ha dado su Espíritu Santo para capacitarnos en este proceso de transformación.
No estamos solos en este llamado; Él mismo nos ayuda a vivir una vida santa.
Como dice 2 Corintios 3:18 “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”
Vivamos en santidad, porque hemos sido llamados a reflejar el carácter de nuestro Dios santo.
